AIEnRutaJazz 2026
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Febrero, 2026
ESCUCHAR, SOSTENER, CONSTRUIR
El jazz siempre ha necesitado algo más que talento para existir: ha necesitado espacios, escucha y tiempo. En un contexto cultural dominado por la velocidad, la visibilidad inmediata y la lógica del rendimiento, iniciativas como AIEnRUTa-Jazz, impulsadas por AIE, adquieren un valor que va mucho más allá de la simple programación de conciertos. Funcionan como estructuras de sostén: acompañan procesos creativos, generan continuidad y permiten que la música se desarrolle sin quedar reducida al impacto puntual.
El jazz en España atraviesa un momento creativo sólido, diverso y profundamente conectado tanto con la experimentación como con sus propias raíces. Lo que a menudo falta no es calidad, sino contexto: escenarios, circuitos continuados y una mirada cultural capaz de valorar el proceso artístico más allá del resultado inmediato. La apuesta por el matiz, la improvisación y la escucha de la música improvisada choca con frecuencia con modelos que privilegian lo previsible y lo simplificado.
En este marco, la selección de proyectos de AIEnRUTa-Jazz 2026 adquiere un significado que va más allá de la representación puntual. Los elegidos, extraídos de una lista amplísima y diversa de propuestas, dibujan un mapa significativo del estado actual del jazz y la música improvisada en España: un panorama plural, exigente y poco complaciente, donde conviven distintas formas de entender el lenguaje, la tradición y el riesgo.
ABE RÁBADE TRÍO
Abe Rábade, es una figura fundamental del jazz español contemporáneo, con una trayectoria marcada por la coherencia, la profundidad formal y el desarrollo de un lenguaje propio. Su extensa discografía puede leerse como un corpus artístico sólido y poco habitual en el contexto peninsular. Al frente de su trío, junto a Pablo Martín Caminero y Bruno Pedroso, trabaja desde una concepción del jazz donde composición e improvisación forman un continuo inseparable. Proyectos como Tempo de Cor (2024), su decimosexto álbum, permiten apreciar con claridad todo el universo creativo de Rábade: desde un neo-bop de articulación precisa hasta claras inflexiones flamencas, potenciadas por la presencia de Caminero, y resonancias de la música tradicional gallega. La riqueza del trío no reside en la moderación del gesto, sino en su capacidad para organizar una gran densidad de materiales dentro de estructuras claras y pensadas. El trío funciona como un sistema de equilibrio dinámico, basado en la escucha y la atención mutua. Forma, tiempo y silencio operan como materiales estructurales. No se trata de un jazz orientado al impacto inmediato, sino a la construcción de un discurso que se despliega y permanece en el tiempo.
ANDRÉS COLL TRÍO
Cosmic Trío de Andrés Coll plantea el jazz como una construcción simbólica más que como un género codificado. La elección de una instrumentación no convencional responde a una voluntad de desestabilizar las jerarquías habituales del formato trío y abrir el campo a nuevas posibilidades narrativas.
Ride to Heaven, segundo disco del proyecto, profundiza en esta línea mediante un discurso que combina elementos rituales, referencias culturales cruzadas y una clara intención evocativa. La música no describe, sugiere; no desarrolla temas, propone estados.
La presencia de Mateusz Smoczyński (violín) y Ramón López (batería) refuerza esta dimensión transfronteriza, situando el proyecto en un espacio donde el jazz dialoga con la música contemporánea y la improvisación europea. A partir de Ride to Heaven, el trío perfila un nuevo territorio sonoro, definido por ellos mismos como Avant-Groove, en el que libertad, pulso rítmico y densidad expresiva conviven en tensión constante, articulando un movimiento pendular entre lo telúrico y lo cósmico, entre el arraigo y la expansión.
PABLO MARTÍN CAMINERO CUARTETO
Pablo Martín Caminero ha construido una de las trayectorias más coherentes en la articulación entre tradición y lenguaje improvisado en el contexto europeo. Su música parte del ritmo como principio estructural, pero lo entiende como un espacio flexible, permeable a memorias culturales diversas.
El cuarteto presentará material de 51, un trabajo que se inscribe de manera natural en una línea desarrollada en discos como Al toque, Flamenco Standards, Confluencias o Al pie del cante. Lejos de la cita o el mestizaje superficial, Caminero propone una reformulación profunda de los materiales, integrada en un discurso compositivo sólido.
En 51, el contrabajo funciona como eje conceptual y no solo sonoro, articulando una música que avanza sin urgencia, pero con una direccionalidad clara. Un jazz entendido como espacio de tránsito, donde la identidad se construye desde el movimiento.
ALBERT CIRERA & TRES TAMBORS
Albert Cirera & Tres Tambors trabajan en el límite donde la identidad del lenguaje se vuelve inestable. Su música no se articula desde formas cerradas, sino desde un proceso de negociación constante entre los músicos, donde la improvisación es entendida como una práctica colectiva y no como un espacio de afirmación individual.
Orangina cristaliza más de una década de trabajo conjunto y sitúa al grupo en una tradición europea de improvisación que asume el conflicto como motor creativo. La exploración tímbrica, la fricción rítmica y la tensión entre estructura y disolución formal son elementos centrales de un discurso que rehúye cualquier idea de comodidad.
No se trata de una música que busque continuidad estilística, sino de una práctica que se redefine en cada interpretación. Una propuesta que exige una escucha activa y que se afirma en su condición de presente.
JAVIER VERCHER CUARTETO
El trabajo del Javier Vercher Cuarteto se inscribe en una concepción del jazz basada en la continuidad del oficio y en el respeto por la forma como espacio de libertad. Su música no busca la ruptura, sino la profundización en un lenguaje trabajado desde la escritura y la escucha colectiva.
Esta perspectiva se hace evidente en proyectos como Vercher y Arias, donde la relación entre composición e improvisación se plantea desde un equilibrio riguroso. La improvisación se integra en una arquitectura previamente pensada.
Acompañado por Iñigo Ruiz de Gordejuela, Deejay Foster y Marc Miralta, el cuarteto construye un discurso sobrio y articulado, que reivindica la madurez y la precisión como valores creativos en un contexto a menudo dominado por la urgencia expresiva.
MARIOLA MEMBRIVES TRÍO
La propuesta de Mariola Membrives se sitúa en un territorio de fricción entre cuerpo, voz y lenguaje. Su trabajo no se inscribe en una lógica de fusión estilística, sino en un proceso de exposición radical donde la voz actúa como materia física y política.
En La Babilonia, este planteamiento alcanza una formulación especialmente contundente. El flamenco, la improvisación y la creación contemporánea no aparecen como referencias, sino como tensiones activas dentro de un mismo espacio sonoro.
El trío opera desde el riesgo y la inestabilidad, entendiendo cada actuación como un acto irrepetible. No es una música destinada a la complacencia, sino a la confrontación con el oyente. En ese gesto, Membrives reivindica el jazz, y la música improvisada, como un espacio de resistencia y verdad.
La selección de AIEnRUTa-Jazz 2026 no propone una imagen única ni cerrada del jazz actual, sino un conjunto de miradas complementarias que comparten una relación consciente con el lenguaje, la forma y el tiempo. Son proyectos que entienden la creación como proceso, que asumen la complejidad sin convertirla en gesto y que apuestan por una escucha activa, tanto dentro como fuera del escenario.
Quizá ahí resida el valor más duradero de programas como este: no solo en lo que muestran, sino en lo que sugieren. En un contexto cultural todavía frágil, estas propuestas recuerdan que el jazz sigue siendo un espacio de pensamiento, de riesgo y de construcción colectiva. Cuidarlo no implica idealizarlo, sino acompañarlo con la atención, el respeto y la continuidad que su propio lenguaje exige.
23 de febrero, 2026