Álvaro Torres Trío feat. Masa Kamaguchi & Kresten Osgood – Mairena (Fresh Sound Records) – Review

Álvaro Torres Trío feat. Masa Kamaguchi & Kresten Osgood – Mairena (Fresh Sound Records) – Review

Álvaro Torres Trío
Feat. Masa Kamagushi & Kresten Osgood

Mairena, Fresh Sound Recods

Review

03

Abril, 2026

Por: Enrique Turpin

Foto: Carlos Linero

 

“Mairena” Review, from In&OutJazz Magazine. (Fresh Sound Records, 2026). Álvaro Torres Trío. Álvaro Torres, piano – Masa Kamaguchi, contrabajo – Kresten Osgood, batería.

RECORDED Live at Café Berlín, Madrid, August 7th, 2025 (#1, 2 & 5); and Assejazz at Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla, August 12th, 2025 (#3, 4 & 6). TRACKLIST: 1. LLUM VERDA 6:59. 2. MAIRENA 7:03. 3. CALABOSITO 7:34. 4. EVERYTHING I LOVE 9:11. 5. LISBON MOOD 8:25. 6. THE GOOD LIFE 5:1

 

IMPROVISAR DESDE EL APÓCRIFO

Duele decirlo, pero cada segundo nace tras la muerte del instante precedente, a una velocidad paradójica siempre menor que ese mismo segundo que va cobrando vida. En el camino se da una suerte de negociación con la genética, la tradición, el pasado que se hace eco en el futuro inmediato mientras vive en forma de iluminaciones creativas y, especialmente, gracias a la asimilación de la historia propia, la ajena y la circundante. Con todas esas elecciones momentáneas que sabe dios de dónde llegan, se fragua la construcción del discurso jazzístico improvisado, ese que tanto se parece al vivir. Qué ingenuidad tildarlo de improvisado con todos los resortes que han de ponerse en marcha para darle forma, y aun así, cuánta razón para no llamarlo ensayo. No cabe ensayar cuando se crea sin solución de continuidad, abriéndose en canal a la honestidad del ser y perpetuando un espíritu que en el mejor de los casos será compartido con el resto de creadores en un lapso de inspiración que deviene eterno si las circunstancias son propicias.

 

Lo dicho anteriormente vale para las aspiraciones diarias, entre las que cabe destacar el intercambio energético que se dio en la noche sevillana del 12 de agosto de 2025 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. En aquella ocasión se dio cita el trío del pianista Álvaro Torres, con Masa Kamaguchi al contrabajo y Kresten Osgood a la batería. En ocasiones precedentes, la formación había contado con Tony Malaby (véase su Live in Barcelona, FSNT, 2024), pero en los nueve conciertos veraniegos del año pasado, el grupo giró en trío. De esa noche se conserva en Mairena (FSNT, 2026) un manojo de composiciones muy cercanas al vuelo improvisatorio: “Calabosito”, “Everything I Love” y “The Good Life”. El resto de composiciones se muestran, sin dejar la improvisación que marca el género, más cercanas a la escritura, sin tanto vuelo libre (con la excepción de “Llum verda”), pero con las mismas armas que hacen de esta agrupación una de las más interesantes del panorama jazzístico actual.

“Llum verda” [Luz verde] hace gala de su nombre y es la composición con la que echa a andar el disco, a volar, dada la velocidad de despegue y progresión. Se trata de un sentido homenaje al alter ego con el que Antonio Machado trufó de sentencias, donaires, apuntes y recuerdos la obra de aquel profesor apócrifo que se hizo llamar Juan de Mairena (1936). Un volumen misceláneo en el que un Machado más juguetón que de costumbre reunió los simpares micro ensayos que había ido publicando en la prensa madrileña desde 1934. Álvaro Torres se apropia de ese particular modo de abrazar la cultura y el folclore españoles del poeta universal para continuar reflexionando, desde aquella perspectiva crítica y risueña a un tiempo, a propósito de las contradicciones y confluencias de la esencia popular de la españolidad y de su propia identidad como músico europeo trasplantado a Nueva York. Tarea difícil que se llevó por delante al propio Machado y a una nómina ingente de espíritus afines.

La pieza “Mairena” da nombre al álbum y es una composición en la que se aprecia todo lo observado con anterioridad. En esta ocasión, al diálogo con las fuentes clásicas en las que bebe Torres desde su temprana formación académica se unen las vivencias añadidas a la carga inicial con cada una de las experiencias que el tiempo ayuda a acumular y que hacen posible que podamos hablar de una especie de epigenética musical en toda regla, entendiendo como tal la información que se añade a nuestros genes primigenios por las aportaciones que nos ofrece la aventura del vivir. El jazz y las músicas improvisadas han obrado el cóctel que ahora atesora el joven pianista y que le hace advertir que “es evidente que la identidad puede evolucionar con el tiempo.” Es lo que quiso contar el grupo al acometer el único estándar de la sesión, un logradísimo “Everything I Love”, que trajo al recinto andaluz la gracia que se contiene en todas y cada una de las piezas del mago Cole Porter.

Prueba del diálogo del ser con el folclore es “Calabosito”, una nueva lectura del homenaje a Camarón de la Isla que ya pudo escucharse en el anterior directo de Álvaro Torres en el Jamboree barcelonés y que se cierra con una trasposición de batería ejercitándose en el palmeo a cargo de Kresten Osgood y un final explosivo, nunca mejor dicho. En los casi diez minutos que dura la pieza —todas ellas son de largo aliento—, el trío se dedica a dar forma a la gitanería jonda del cantaor de San Fernando, poniendo en danza las artes compartidas del grupo con movimientos cohesionados que rozan la precisión empática, lo que se traduce en una capacidad de intuir pensamientos y sentimientos a través del lenguaje corporal, las emociones y los tarareos dispersos aquí y allá que los hace singulares.

De Nueva York a Sevilla, del Guadalquivir al Manzanares, porque a los ríos los rige el cauce, no el caudal: en todo arroyo late lo torrencial. Por eso la música grabada en el Café Berlín de Madrid se tiñe de la solera del local, desgraciadamente condenado por las malas artes de la gentrificación y el abuso inmoral de quienes no entienden los territorios donde se parapeta, progresa y germina el alma humana en cualquier tiempo, también en los de ignominia a los que hoy asistimos y que padecemos. Bien lo sabía el Machado que acabó sus días en Colliure atesorando la melancolía de los días azules y el sol de la infancia, escondidos en los bolsillos desfondados de un abrigo. A esa noche madrileña del 7 de agosto pertenece (además de las arriba comentadas “Llum verda” y “Mairena”) el elegantísimo tema que sirve de primer single, “Lisbon Mood”, una composición dedicada a Aaron Parks, impregnada de saudade hasta el tuétano y en la que encontramos un doliente solo de Masa Kamaguchi hacia el final de la composición, que agarra el efluvio etéreo de la nostalgia lusa y lo transforma en apasionada conversación a tres bandas, tan sutil en el caminar como plena en los hallazgos musicales, urdido todo ello con el tejido telepático que envuelve al trío desde sus inicios —cerca de tres años dan para mucho—, pero aquí consustancial ya a su ser trimembre.

Con algo más de un minuto de fuegos de artificio a cargo del eficaz y diestro Osgood, Álvaro Torres y sus hombres revivieron las bonanzas de “The Good Life”, anteriormente mostradas en el largo Heart Is The Most Important  Ingredient (Sunnyside, 2022), en el Live In Barcelona mencionado y en Iris (Sunnyside, 2024). Y sí, buena vida debe tener la canción cuando a cada caminar se agiganta, ganando en potencia y mensaje sin perder su esencia. Pareciera el tema fetiche con el que Torres desea mostrarse al mundo. Todo ese haber ancestral, el conocimiento que viene de tan lejos, compartido y expresado cual buen trío jazzístico… Así parecen desear mostrarse de nuevo con esta andadura en directo, sin red ni tapujos, Álvaro Torres y los suyos. Como el sagaz Juan de Mairena, también ellos entienden “por ‘folklore’, en primer término, lo que la palabra más directamente significa: saber popular, lo que el pueblo sabe, tal como lo sabe; lo que el pueblo piensa y siente, tal como lo siente y piensa, y así como lo expresa y plasma en la lengua que él, más que nadie, ha contribuido a formar.” Es sin duda la gran divisa de este disco imposible de soslayar para el seguidor despierto: todo para el pueblo, desde el pueblo, con el pueblo. De aquel Despotismo revolucionario sólo queda en la formación liderada por Álvaro Torres el adjetivo ‘ilustrado’. El Mairena de Torres, Kamaguchi y Osgood está destinado a ilustrar con su lustre las enseñanzas del Mairena de Machado por lustros.

03 de marzo de 2026

Luis Nacht & Camila Nebbia –  Noche y Niebla – Review

Luis Nacht & Camila Nebbia – Noche y Niebla – Review

Luis Nacht & Camila Nebbia

 Noche y Niebla
Review

24

March, 2026

By: Khagan Aslanov

Review from In&OutJazz Magazine. Noche y Niebla  (ears & eyes Records, 2026). Luis Nacht, tenor and soprano saxophone / Camila Nebbia, tenor saxophone/ Jerónimo Carmona, double bass / Fermín Merlo, drums

 

It is arguably the biggest achievement and point of pride in a mentor’s life, when their protégé is able to go out into the world, and forge an identity and career of their own. One can only imagine the honour Luis Nacht must feel as he watches Camila Nebbia ascend through the realm of experimental music, fearlessly and consistently assembling one of the most impressive catalogues in the genre.

Over the past fifteen years, the two have formed a profound cross-generational bond, and their relationship, both within the student/teacher dynamic and as collaborative peers, lend their playing both a familial tenderness and telepathic connection. All this makes Noche y Niebla, the duo’s most recent outing, a most exhilarating expedition into the core of how a listener’s understanding of ‘night’ and ‘fog’ can be transposed into the free jazz frame.

The depth of mutuality of the dialogue between Nebbia and Nacht is simply astonishing, and the opener, “La Colqué,” sets the tone early on. A mini-study in texture, on this prelude, the overlapping saxophones whip up a pulsing swarm of microtonal adjustments. From there, Nebbia and Nacht put on a pyrotechnic display of skill and interplay – harmonics that collide and then splinter away from each other, overblown variations and pure spontaneous reactivity all get a notch, as the record crashes from one remarkable piece to the next.

The rhythm section fuse into their fold seamlessly, and for good reason. Both double bassist Jéronimo Carmona and percussionist Fermín Merlo have played with Nacht for many years, and their connection is undeniable. With tremendous expressive force, they build a solid architectural foundation from which Nacht and Nebbia spring, steady and reliable when a section calls for it, then storming and unhinged. As a quartet, the talent assembled here represents several generations which stand at the forefront of Argentine avant-garde, and it is a privilege to hear them collide.

Nebbia and Nacht cannot miss here. Whether they venture into melodic counterpoints on “Me Condiciona El Nombre,” thick structural drone-work on “Me Gusta Asi,” or spiky abrasion on “Re Quemada,” their playing, both individually, and plaited into one, represents the upper stratosphere of improvisational art – it is both intuitive and utterly untethered, supremely competent and highly volatile.

Watching fog descend onto night can be a strange aesthetic moment – it is beautiful and meditative, and always a little unsettling. One always feels humbled when watching natural elements collide. The entirety of that spectrum is personified in the album’s shifting between moods and tonality.

Closer “Fumanchu” brings the album’s thematic supposition to its beatific conclusion. Packed with air and densely atmospheric, the piece’s sub-tone playing keeps it lingering in a ghostly state – vaporous, doleful and menacing.

Simply put, Noche y Niebla is a marvellous culmination of Nebbia and Nacht’s prolonged musical relationship, a synchronized and asymmetric dive into identity and naturalism. And as that nocturnal fog-induced trance takes effect in full, the two saxophonists are left basking in their avant-jazz light.

March 24th, 2026

Altered Forms Trio – Review

Altered Forms Trio – Review

ALTERED FORMS TRIO

Review

26

Febrero, 2026

Texto: Ricky Lavado

Fotos: Robin Lambrecth; Sebastian Lautenbach

 

REVIEW. In&OutJazz Magazine

Album Review: Altered Forms Trio (Boomslang Records, 2024). Gregor Forbes, piano / Robert Lucaciu, contrabajo / Johannes von Buttlar, batería.

Utilizando técnicas extendidas y motivos dinámicos y ágiles para conducirnos por laberintos sonoros plagados de abstracción, y moviéndose  por espacios cerebrales fríos y desestructurados, las ocho pistas del disco debut homónimo de Altered Forms resultan una amalgama de sonidos e interacciones entre el pianista Gregor Forbes, el bajista Robert Lucaciu y el batería Johannes von Buttlar (colaboradores habituales de artistas como Angelika Niescier y Fred Frith), que dan forma a un disco debut de free jazz distintivo, sorprendente y variado; formado por piezas de tempo elevado que constantemente giran brusca y violentamente hacia terrenos misteriosos en los que las ráfagas de batería van a toda velocidad, las cascadas de notas de piano apabullan y el contrabajo forma una presencia constante de densidad y tensión. Y todo funciona, además; lo que podría parecer un planteamiento estandarizado o incluso complaciente tratándose de la estética del free jazz se convierte aquí en fuente de emoción e innovación. Altered Forms suena vanguardista, valiente y fresco.

Altered Forms llevan en activo seis años, y la familiaridad, confianza y comodidad entre los tres integrantes quedan manifiestas en cada interacción a lo largo de su trabajo debut. Por separado, cada miembro de Altered Forms atesora una carrera propia en el terreno del jazz de vanguardia, la música experimental, la clásica contemporánea y el mundo de la improvisación y el free jazz. Gregor Forbes, natural de Edimburgo, está involucrado en la organización de eventos de música improvisada y experimental como Scrambled Octopus (un evento anual de improvisación con teclado), Loading For Time (ciclo de conciertos de música experimental y crossover en el Teatro Laden auf Zeit, de Leipzig) o Glasgow Experimental Music Series (serie de conciertos desde 2014 en varios espacios de la ciudad escocesa). Su carrera musical le ha llevado por terrenos del pop experimental como miembro de Paene Insula, y por el jazz moderno y la improvisación libre en el trío Forbes/Deller/Roth, junto al bajista Stephan Deller y el batería Steffen Roth.

Por su lado, el contrabajista alemán Robert Lucaciu es el director artístico de la sala Telegrapgh de Leipzig, fundador del sello discográfico Egolaut Leipzig, profesor de contrabajo en la Universidad de Hannover y miembro de la junta directiva de la Asociación de Jazz de Sajonia. Miembro de las bandas PLOT (junto a Sebastian Wehle y Phillip Scholz) y Nautilus, Lucaciu ha publicado también varios discos en solitario, aparte colaborar habitualmente con Werner Neumann, Olga Reznichenko, Johannes Bigge o Angelika Niescier, entre muchos otros.

La tercera pieza en este enigma que lleva por nombre Altered Forms corresponde al batería alemán Johannes Von Buttlar, formado en percusión clásica, así como en improvisación (fue alumno de Fred Firth), y programador artístico de la Kulturnhalle de Leipzig. Von Buttlar es miembro de diversos proyectos y formaciones como Ensemble New Babylon, Kommas Ensemble, Improvising Percussion Sextet, Lunochod o el dúo Scylla, junto al violinista Johannes Haase.

Viendo el hiperactivo e iconoclasta currículum que atesoran tres creadores tan inconformistas e inquietos, resulta natural que su unión en Altered Forms Trio de como resultado un disco radical, plagado de cambios de tono, estilo y energía, que pasa de forma elegante de lo vanguardista y lo incisivo a lo experimental en un collage estético y sonoro tan dinámico como fascinante.

 

26 febrero, 2026

Camila Nebbia, Marilyn Crispell and Lesley Mok – A Reflection Distorts over Water – Review

Camila Nebbia, Marilyn Crispell and Lesley Mok – A Reflection Distorts over Water – Review

25

February, 2026

By: Khagan Aslanov

Review from In&OutJazz Magazine. Reflection Distorts over Water (Relative Pitch Records, 2025). Camila Nebbia, tenor saxophone – Marilyn Crispell, piano – Lesley Mok, drums.

From the very first minute of “Driving through Flood Water,” the opener of A Reflection Distorts over Water, the listener is led to enter a trance-like state, where all that is felt is abject beauty and the slightest brush of unease. “Flood Water” presents a prolonged reconciliation of mastery and patience, filled with vivid overtones and elliptical shapes. And just about the only thing you can feel through this induced trance, aside from your own pulse, is that the three players converging on this piece are locked into a single instinctual arc, their reciprocity briefly suspending them in time.

And what players they are!! The trio assembled here all occupy the upper strata of free improvisation – Argentine saxophonist Camila Nebbia and Brooklyn-based percussionist Lesley Mok are both perpetually ascending forces in the avant-garde, known for elastic and highly textural playing styles that favour open scores and extended techniques, respectively. And Marilyn Crispell would hardly need an introduction to anyone even remotely attuned to the experimental realm – the legendary pianist has stood at the forefront of improvised music for over four decades, and her virtuosic and highly incendiary playing has run the gamut of the volatile and dense (during her time as the harmonic lynchpin of the Anthony Braxton Quartet), to the distinctly lyrical embrace of negative spaces she explored in the latter half of her storied career.

A Reflection Distorts over Water, the trio’s debut in this formation, plays out like a series of tone poems, with the mood and playing styles of each piece reflecting its title, or vice versa. True to its name, “There is No Land” feels untethered and lost, a wandering quality that is largely projected through Nebbia’s tenor sax. Heavy on the altissimo, her pinched playing invokes the anxious sensation of facing vast unoccupied space.

On “Suspended Time,” Crispell unleashes a fragmentary matrix of tone clusters that brings to mind the visceral ferocity of Cecil Taylor. Mok splices in some spiky snare-work, and Nebbia alternates between sharp punctuation and painterly drags. The piece is a dizzying display of tension, with the trio varying their rhythms and tempos completely independent of each other, weaving together a strained wire that always feels like it’s about to snap.

On the stifling “A Room is Being Erased,” Nebbia employs a dampening technique, and though you can feel how intensely the saxophone is being played, it reaches you in choked, panicked gusts. This allows Crispell to float her crystalline playing to the forefront. And the gorgeous closer “Streamside” becomes the personification of fluid dynamics, the movement of water reflected in both the playing style of the trio, and the tonal quality achieved.

Despite its relatively curt length, the album packs an intense amount of technical exquisiteness, avant-grit and projected tactility into its runtime. As would be expected with the amount of talent gathered here, A Reflection Distorts over Water is an incredible foray into how both salvaging and oppressive texture can be. And as Mok, Nebbia and Crispell reach for this multitude again and again, with able hands and lungs, everything falls perfectly into place.

February 25th, 2026

Demian Cabaud – Seiva – Review

Demian Cabaud – Seiva – Review

Demian Cabaud

Seiva

Review

03

Febrero, 2026

Texto: Pedro Andrade

Fotos: Concesión del artista

In&OutJazz Magazine Review. Álbum: Seiva (Timbuktu Records, 2025). Demian Cabaud, contrabajo.

Seiva (Timbuktu Records, 2025), el nuevo álbum de Demian Cabaud, concebido íntegramente para contrabajo solo, es un viaje por paisajes de memoria, silencio y respiración. Desde los primeros compases, el instrumento se convierte en guía y compañero, llevando al oyente a caminar por mundos internos donde cada gesto es, a la vez, vulnerable y absoluto. La trayectoria de Cabaud, autodidacta desde los once años, formado en el Berklee College of Music y con una presencia consolidada en la escena europea junto a figuras como Lee Konitz, Joe Lovano o Leo Genovese, se refleja en la seguridad y sensibilidad con las que habita cada nota, transformando el contrabajo en narrador y testigo.

El recorrido comienza con Pájaros de Villa Topo, donde los acordes aireados y las frases abiertas dibujan horizontes de memoria y paisaje. La música parece una transcripción de una conversación enérgica entre aves que trinan con intención y estrategia, mientras se posan en las ramas, se interrumpen, se imitan y construyen un entramado de llamadas y respuestas. Es un despertar delicado, un primer paso que invita a mirar hacia adentro, dejando entrever matices de luz, distancia y movimiento.

Más adelante, Siena detiene el tiempo: resonancias largas y silencios generosos suspenden la respiración, y la música se vuelve meditación, contemplación del instante. Cada nota parece flotar antes de desaparecer en el aire. El tema da paso a un despliegue de armónicos y espacios melódicos que se entrecruzan construyendo un entorno sonoro donde la técnica aparece al servicio de la forma y no como fin en sí misma.

En el corazón del álbum, Plegaria para los niños Palestinos se erige como centro emocional. El arco se convierte en una voz doliente y frágil, capaz de lamentar y abrazar, de sostener el silencio con la misma fuerza que una caricia. Cada quiebre del sonido establece un diálogo íntimo entre cuerpo, madera y aire, revelando una profundidad poética y evocadora. El contrabajo, como pincel único, dibuja motivos y sonoridades de raíz árabe, donde los silencios también hablan y generan tensión y drama.

Como respiro dentro de esta densidad emocional, CaroTomo introduce juego y movimiento: pizzicatos ágiles y pequeñas inflexiones melódicas dialogan entre sí, recordando que incluso en la introspección hay espacio para la ligereza, el humor sutil y la curiosidad.

Finalmente, El Patio despide el viaje. Resonancias amplias, un arco nervioso, tempos flexibles y silencios que se prolongan en el aire dejan una sensación de apertura infinita, de espacio que continúa más allá de la última nota, invitando al oyente a quedarse habitando el eco del contrabajo en la memoria.

Grabado con una atención minuciosa al detalle sonoro y al espacio acústico, Seiva se inscribe en la exigente tradición de los grandes discos de contrabajo solo, Emerald Tears de Dave Holland, December Poems de Gary Peacock, las exploraciones radicales de Joëlle Léandre o Stefano Scodanibbio, pero sin recurrir a la exhibición técnica. Aquí, cada gesto surge como una veta orgánica, como savia que circula entre pizzicatos, arco, resonancias y silencios conscientemente asumidos. Cabaud demuestra que un álbum en este formato extremo no se sostiene por acumulación de recursos, sino por una decisión estética clara: saber cuándo insistir, cuándo retirarse, cuándo permitir que el espacio complete la frase.

En un tiempo en que el jazz contemporáneo a menudo se refugia en la densidad colectiva, Seiva reivindica el valor de la exposición individual y del riesgo sonoro como acto creativo y ético. Escuchar este disco es comprender que el jazz más honesto avanza cuando acepta el vacío, la fragilidad y la posibilidad del error, y que en la desnudez del instrumento aparece, paradójicamente, la riqueza más profunda de la música.

Texto: Pedro Andrade

03 de febrero de 2026

Peter Evans & Mike Pride – A Window, Basically – Review

Peter Evans & Mike Pride – A Window, Basically – Review

PETER EVANS & MIKE PRIDE

A Window, Basically

Review

15

January, 2026

By: Khagan Aslanov

Photo: Artist,s concession

In&OutJazz Magazine Review. A Window, Basically (Relative Pitch Records, 2025). Peter Evans – Trumpet (1-6) & Piccolo Trumpet (7). Mike Pride – Drumset, Percussion & Autoharp

It’s easy to love A Window, Basically. After all, for people who prefer their music to disrupt and eviscerate structural boundaries, this album exemplifies several decisive aspects. The havoc-prone, omnivorous palettes of trumpeter Peter Evans and percussionist Mike Pride show that the hallowed corners of New York’s avant-jazz scene still run deep. And Relative Pitch Records proves that, over the years, it has built itself into a veritable bastion of experimentalism, repping some of the most amazing talent around.

Listeners have already had the privilege of witnessing the deep rapport coursing between the Pride and Evans (as well as bassist Tim Dahl) in 2015’s Pulverize the Sound. A Window, Basically shows that nothing in that symphonic bond has diminished in the decade that ensued – Pride and Evans slide, easy as anything, into a tight resonant groove, full of communal knots and angular visceral turns.

Kicking off with “Substance X,” Pride unleashes a complex tangle of tonal manipulation and staccato fits, creating sheets of bedrock that are equidistant from cohesion and fracture. Evans locks in smoothly, weaving in and out, his playing by turns plaintive and combustible, lyrical then fragmentary. At a modest tempo, they set a teasingly restrained start to the implosion of sound to come.

That tantric moment is carried over as “Substance T” begins slinking off its layers. The gradual build creates a hanging tension and sustained dialogue between the players, and the dense clusters Evans lets loose here are an indelible pleasure

“Substance Z,” the centerpiece of the album, is a wonder. Here, Pride and Evans seem to relish the silent stretches, giving each other plenty of room to step in to drive the tempo. The ensuing patience, punctuated by metallic autoharp coruscations, and intermittently snapped in half by chaotic inserts, is a radiant masterpiece, perhaps the best example this year, of how crucial spatial awareness is to a well-formed musical statement.

So it goes on A Window, Basically, a near-hermetic collection of avant-garde variations, jagged and mournful, a congregation of beauty in sound. Plenty can be said here – how Evans and Pride manage to induce an orchestral feeling as a mere duo. How remarkable the stark, clarified sound they achieve is, sharp-lined and crystalline.  How the sinister ambience and piercing piccolo tones of closer “Substance P” leave you with a pleasant itch that lasts long after the record finishes playing. How, taken in one sitting, this record becomes a dizzying and endlessly morphing assemblage of tone and mood.

What’s simpler to state is that A Window, Basically gives you exactly what you need when you sit down to listen to music that strives for something higher than composition – two people, at the peak of their powers, doing exactly what they were born to do.

January 15th, 2026

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