Leo & Leo
Leo Watling & Leo Sidran
Interview
“El arte de la conversación y de los caminos que se cruzan”
Hay encuentros que no responden a una estrategia ni a un calendario, sino a una afinidad silenciosa que se va posando con los años. El proyecto Leo & Leo nace precisamente de ahí: de conversaciones aplazadas, de canciones que esperaban otro cuerpo y de una complicidad que no necesitó grandes declaraciones para convertirse en disco.
Leonor Watling y Leo Sidran, dos artistas con trayectorias profundamente distintas y, a la vez, atravesadas por una misma curiosidad se encuentran en un territorio intermedio donde la canción es diálogo y el proceso importa tanto como el resultado.
Watling, intérprete de sensibilidad quirúrgica y voz reconocible, acostumbrada a habitar la frontera entre la música y otras formas de expresión artística, se sitúa aquí en un lugar distinto: el de la intérprete que se deja atravesar por un cancionero ajeno para hacerlo propio. Sidran, compositor, productor y heredero directo de una tradición jazzística profundamente americana, pero marcada por una relación vital con España, revisita sus propias canciones desde la escucha, la imperfección buscada y el sonido compartido.
Grabado en apenas unos días, con la urgencia y la belleza de lo que no se pule en exceso, el disco, y la conversación que lo rodea, reivindica el valor del intercambio, de la escena, de los espacios que permiten que la música ocurra. No es casual que todo comience y termine en el Café Central, Madrid, lugar simbólico donde las trayectorias se cruzan y donde el jazz, entendido como actitud vital, sigue enseñando que el estilo está en el “entre”.
Esta entrevista es, en sí misma, una prolongación del disco: una conversación sobre el tiempo, la creación, los lugares que desaparecen y la certeza compartida de que nunca es demasiado tarde para aprender, para cambiar de papel o para volver a escuchar.
In&Out Jazz Magazine: A esta entrevista le he puesto título: El arte de la conversación y de los caminos que se cruzan. Surge después de escuchar vuestro disco y también como alusión al primer tema, que es el primer corte del álbum y que me ha parecido clave, incluso filosóficamente, para entender esta confusión fértil entre Leo & Leo.
Haciendo un poco de investigación, entiendo que aquí, en el Café Central, empieza realmente todo. Comentabas Leonor que fue aquí donde conociste a Leo, tocando la batería para Ben Sidran, y que dijiste algo así como: “¿El que toca la batería quién es?”. La pregunta es inevitable: ¿cómo recordáis ese primer encuentro? ¿Cómo fueron aquellas primeras conversaciones? ¿Sentís que ahí se sembró, tras años de maduración, la semilla de este proyecto?
Leonor Watling: Yo creo que no hizo falta tanta maduración. Fue más bien de esas cosas en las que dices: “tenemos que hacer algo”, “sí, sí, ya nos llamaremos”. Luego la vida se mete por medio, a veces llamas, a veces no, y no pasa nada. Durante años, cada vez que Leo venía a Madrid me invitaba a cantar.
Hace unos tres años volvimos a hablar. Leo, estabas girando con The Groovy French Band y tenías un concierto en Vitoria. Me dijo: “¿qué te parece si te vienes?”. Yo estaba entonces cantando con el trío de Javi Peña , Manuel Bagües, Gonzalo Maestre y el propio Javi, con canciones suyas. Dijimos que sí y nos fuimos para allá.
Allí ocurrió algo importante: cantábamos Leo con nosotros y yo con ellos, y de repente apareció claramente la idea de “vamos a hacer algo”. Lo siguiente fue casi una propuesta mía: “¿qué te parece si hacemos Leo Sings Leo Sidran?”, a la manera de esos songbooks. Me gusta mucho Leo como autor, sus discos, cómo suena en directo, y yo estaba en un momento de cierta parálisis creativa. Pensé que quizá ese camino podía ayudarme a arrancar.
Leo Sidran: Es curioso porque, aunque El arte de la conversación podría ser el hilo del proyecto, la verdad es que no hablamos demasiado antes de hacerlo.
Leonor Watling: Fue todo muy orgánico: comidas, amigos comunes, un amigo que siempre le hace una paella a Leo cuando viene y nos invita siempre… Cantábamos allí mismo.
Queríamos hacerlo sin demasiadas expectativas externas. Hacer un disco ya es ambicioso, pero la idea era hacerlo lo más bonito posible, de la forma más económica posible, para poder producirlo nosotros mismos, sin esperar a una discográfica suponía un reto doble. Es una autoproducción, sí.
Leo Sidran: Yo soy muy así. Mi padre autoprodujo todos sus discos durante más de cuarenta años, desde principios de los ochenta, y yo también tengo mucha costumbre de hacer que pasen cosas.
Ahora que lo pienso, algo se pierde, pero también se gana mucho. Sobre todo, se gana que la cosa finalmente se haga (risas). Cuando Leonor me hizo la propuesta fue como: “vale, sé lo que hay que hacer, hagámoslo”, sin hablar demasiado.
In&Out Jazz Magazine: El disco se grabó el año pasado en solo tres días, en Madrid, en el Estudio Uno. No es un EP, es un LP con once temas. Además, al tercer día lo presentasteis en directo. Explicadme un poco esta locura.
Leonor Watling: Sí, al final de la grabación tocamos en el Café Berlín de Madrid. Para ser sinceros, grabamos en tres días pero el cuarto día de grabación hicimos pequeños arreglos y ajustes con Javi Peña, y luego el concierto. Eso sí que fue ambicioso.
Leo Sidran: Yo después volví a Nueva York con las pistas e hice algunas ediciones, pero es increíble pensar que las tomas de voz son las de esos días.
Leonor Watling: En general queríamos que no fuera perfecto. Cuando no tienes todo el tiempo del mundo, hay cosas que quedan un poco despeinadas, pero muy bonitas.
Además, trabajar con la banda de Leo ahorra mucho tiempo: llevan años tocando juntos y eso se nota, hay un empaste natural.
In&Out Jazz Magazine: El disco sorprende también por su producción y por el equilibrio entre secciones rítmicas, vientos y melodías. ¿Cómo fue el proceso creativo y la división de tareas, viviendo además en países distintos?
Leonor Watling: Las composiciones son de Leo, salvo una, que es de Javi Peña con letra mía.
Leo Sidran: La mayoría de canciones pertenecían a mi repertorio y ya estaban grabadas en otros discos. Leonor eligió las que conocía y le apetecía revisitar.
Yo insistí en que hubiera algo original, algo realmente entre los dos. Para mí el reto era buscar otra forma de vestir esas canciones y no repetir lo ya hecho. Leonor me decía que prefería el sonido en directo, más suelto, menos “peinado” que algunas de mis producciones.
Leonor Watling: Al final no es exactamente un songbook, porque cantamos los dos. No es Leo Sings Leo, sino Leo y Leo. Y a mí me interesa mucho reivindicar la figura del autor y del intérprete. Como ocurre con Gershwin o Porter: hay cientos de versiones de temas maravillosos y eso mantiene vivas las canciones. Cada generación vuelve a hacer Hamlet; y no hay ningún problema, es un texto muy bonito que hay que volver a hacer.
In&Out Jazz Magazine: El disco cuenta con colaboraciones como Kevin Johansen, Jorge Drexler o Javi Peña. ¿Cómo surgieron?
Leonor Watling: De forma totalmente orgánica. Son amigos. ¡Algunos no podían decir que no! (risas).
Leo Sidran: Al principio incluso pensamos en no tener invitados, pero las canciones lo pedían. Lo de Kevin lo tenía clarísimo desde el principio: su voz barítona encajaba perfectamente con Wake Up SoSo.
Ligth es una canción que grabé hace más de diez años con un ritmo muy uruguayo, así que era clara la idea de la participación de Jorge. En esta versión él añadió una parte nueva, más americana, casi tipo Bon Iver, y escribió una letra distinta para la versión de este disco.
In&Out Jazz Magazine: Uno de los temas se titula Entre le chien et le loup. ¿Qué fue primero: la frase, la idea o la música?
Leo Sidran: Llevo años tocando con estos chicos, mi banda, somos como hermanos. Una vez, cenando, el bajista me explicó esa expresión francesa: el momento del día en que no sabes si la figura que ves es un perro o un lobo. Me fascinó esa idea del “entre”.
In&Out Jazz Magazine: Además conecta mucho con algo que tú dices sobre el estilo: que está entre lo que quieres sonar y lo que realmente suenas.
Leo Sidran: Exacto. Ahí estás tú. Es muy jazz. El jazz está en reaccionar, no en lo que planeas tocar, sino en cómo reaccionas a lo que pasa.
In&Out Jazz Magazine: Te pido un guiño personal. ¿Le mandarías un mensaje a mi hermano para convencerle de que it’s not too late? Es de tu misma quinta y nunca se ha sacado el carnet de conducir.
Leo Sidran: It’s not too late. Yo sabía conducir antes de tener carnet y luego llega un momento en que te da vergüenza apuntarte. Esa canción la escribí porque Leonor se estaba sacando el carnet justo antes de grabar el disco.
La letra se amplía con: it’s not too late to learn to dance. Ese es el punto. Nunca es tarde. Y si no quieres conducir, no conduzcas, pero tenerlo es maravilloso.
In&Out Jazz Magazine: Siguiendo con esta idea de intercambio, ¿qué influencia ha tenido España en tu música y Estados Unidos en la tuya?
Leonor Watling: En mi caso es más normal, porque creo que en Europa estamos muy colonizados por la cultura norteamericana: Gershwin, Cole Porter, Tom Waits… también a nivel cinematográfico. Es un lenguaje que ayuda mucho y que, si lo entiendes, te cura mucho. Lo más raro es lo de Leo.
Leo Sidran: En mi caso es más extraño, sí. Mi padre insistió en que aprendiera español. Viví en Sevilla, me sumergí en el flamenco y en la canción de autor, descubrí a Jorge Drexler, a Pedro Guerra… Di una vuelta enorme para volver a ser cantautor americano. Durante un tiempo quise ser Kiko Veneno (risas).
In&Out Jazz Magazine: Hablando de la escena musical. Decía tu padre en una entrevista anterior que había tocado aquí en aproximadamente doscientas ocasiones. Esta podría ser una de las últimas entrevistas aquí, en el Café Central. ¿Qué supone para vosotros la pérdida de un sitio tan mítico como este?
Leo Sidran: Es durísimo. Lugares así parecen normales hasta que desaparecen. Siempre he pensado que se puede medir una ciudad por sus clubs de jazz. La escena siempre está ahí, pero este lugar tiene historia.
Es verdad que siempre ha habido cambios. En Nueva York también ocurre, pero la música y la escena siguen ahí. Es triste, sí, pero habrá nuevas posibilidades en las que la escena perviva.
Yo he tocado aquí muchísimas veces. Si juntas todas esas noches, son meses de mi vida en este escenario.
Leonor Watling: Es como talar un árbol antiguo. Habrá otros, pero este no vuelve. Este lugar era muy madrileño, muy vivo.
In&Out Jazz Magazine: Repasamos fechas: Barcelona, Dazz Jazz, Madrid Jazz Festival, Mallorca, Valladolid, París y Londres. ¿Habrá más?
Leo Sidran: Estamos trabajando en ello. Ojalá haya gira en primavera y verano… y si llaman de otros planetas, lo vemos.
In&Out Jazz Magazine: Gracias a los dos por el tiempo y la generosidad.
Leo Sidran: Gracias a vosotros.
Leonor Watling: ¡Qué bonita entrevista, qué gusto! ¡Gracias!