Juanma Barroso Entrevista – About Comping

Juanma Barroso Entrevista – About Comping

JUANMA BARROSO ENTREVISTA

ABOUT COMPING

01

Mayo, 2025

Texto y entrevista : José Cabello

Photos: Vilma Dobilaite y concesión del artista

 

Hemos tenido el privilegio de conversar con el célebre baterista, Juanma Barroso, con motivo de la reciente publicación de su libro, About Comping. A partir de esta excusa editorial, Juanma nos ha regalado una charla llena de reflexiones lúcidas sobre la escena musical actual, el panorama nacional y los entresijos de la industria. Con una mirada crítica pero entusiasta, mantiene viva la chispa necesaria para recorrer una carrera musical con ilusión y una insaciable curiosidad. En esta entrevista, Juanma se reafirma como un referente para las nuevas generaciones y deja, entre anécdotas y pensamientos, más de un mensaje inspirador.

¡Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotros!

LISTEN TO THE PODCAST HERE BELOW

In&OutJazz: Bueno, Juanma Barroso. Es un placer, la verdad. Yo creo que para cualquier chaval de mi edad eres conocido, pero para muchas generaciones también, o sea, llevas en el ojo de la música en España y más allá de las fronteras españolas mucho tiempo. Te agradecemos, desde In&OutJazz, y yo personalmente, que hayas extraído un huequito en esta Semana Santa rara de frío, calor, lluvia y sol, para chalar un ratillo. Eso lo primero.

Juanma Barroso: Yo encantado.

Nos conoces bien, a In&OutJazz, así que jugamos en casa y esperemos que estés a gusto.

Súper a gusto.

Bueno, primera cosa, primera pregunta rápida y sencilla. ¿Cómo estás? ¿Qué tal esta Semana Santa? ¿Estás descansando? ¿Estás con muchas cosas?

No, estoy tranquilo. Esta semana no tengo bolos. Hasta la semana que viene no tengo nada y clases tampoco, o sea, que…

¿Pudiendo descansar en la medida de lo posible?

Sí, sí, escribiendo cosas y también estudiando y preparando cosillas, pero con tranquilidad.

¿Tú descansas estudiando? Cuando estudias, ¿dirías que descansas mentalmente y tal?

Eso…, depende, depende. O sea, porque cuando tienes muchos bolos tampoco es que realmente… Cuando tengo muchos bolos, como que no estudio. Igual estudias enfocado al repertorio que vas a tocar. Pero si llevas una línea de investigación es cuando tienes un poco más tiempo, porque tienes, digamos, un enfoque diferente a conseguir determinadas cosas.

Sí, sí. Vamos, yo personalmente cuando consigo lograr una rutina y consigo mantenerla, es que hasta mi novia me lo dice. Me dice, “tío, o sea, qué gusto, ¿no?” Y es que somos así, tío, los músicos, yo creo que nos descansa. Eso está bien, la verdad es que sí. Mola mucho verte que a día de hoy sigues con la chispa. ¿Qué es lo que te mantiene la chispa para seguir estudiando y formándote cuando ya has conseguido tantas cosas? O sea, la lista de gente con la que has colaborado, uno diría, “es mi sueño”. Entonces… ¿Qué te mantiene la chispa de seguir estudiando y de formarte?

Yo creo que es el amor en general a la música, al jazz. O sea, cuando tú realmente dedicas tu vida a esto, al final tienes un objetivo. Es seguir trabajando, enfocándote, seguir desarrollando y dejar cosas. O sea, y para mí la música es mi vida. Entonces, yo necesito practicar constantemente y enfocar objetivos nuevos o componer o periodos en los que estás como investigando. Porque ya el estudio que yo tengo hoy en día no es como antes, ¿no? O sea, tengo mis rutinas, que a veces trabajo, pero es un enfoque más a la investigación. O sea, a extraer cosas de música y a hacerlas tuyas. Y todo esto que te enriquezca y poderlo introducir en tu playing.

Sí, sí, está claro. No es para adquirir una madurez porque ya la tienes, sino para darle diferentes tintes a lo que sabes.

Sí.

Claro, es infinito el mundo de la música, de los ritmos, de… ¿Qué es lo que más te mola estudiar? O sea, ¿estudias sobre todo cosas rítmicas y tal o a veces te vas a otras cosas?

No, yo… O sea, llevaba una temporada que no, por ejemplo. Estaba más… Llevo ya un tiempo que escucho otro tipo de música o… Bueno, primero yo no vine del jazz, yo vengo del rock, como muchos de nosotros. Porque en mi casa tampoco se escuchaba eso, soy el primer músico de la familia y tal, ¿no? Entonces vengo de otro tipo de música, tipo Led Zeppelin o Deep Purple y todo ese tipo de grupos, ¿no? Mucho rock, muchas historias…etc. Y hoy en día, bueno, hace tiempo ya que, independientemente de estudiar jazz o buscar diferentes cosas para el playing como ritmos africanos o determinadas armonías o alguna música clásica o un tipo de cosas, músicas del mundo que siempre viene bien integrar. Luego también, cogiendo ideas de todos los viejos y desarrollándolas, ¿no?

¡Qué bueno!

Me gusta mucho, por ejemplo, Cedar Walton o Billy Higgins…, no tanto estudiar como batería, sino coger ideas desde pianistas a saxofonistas…etc.

Eso mola, eso se agradece.

Ahora, por ejemplo, he estado estos días estudiando porque, de esto que subes un poco de contenido a Instagram, y he estado estudiando unas rutinas que estudio de 6/8, con rudimentos, y cosas de estas, con ostinatos, mezclando con 5’s, con 6’s. Pero bueno, esto es un poco porque me abre la cabeza en el sentido más bien de cuando tú empiezas a oír otras voces mientras estás trabajando esto y, como cuando conduces, dejas una sección tipo charles y bombo en obligado y ostintato, luego haces el ritual, pero de otra manera, pues, empiezas a compaginar a lo mejor el ternario con binario, y lo que haces es empezar a escuchar otro tipo de voces…

Claro, melodías, sí, sí.

Que te permiten encontrar otro tipo de ritmos, para luego, cuando tocas poder fluir y encontrar tu camino. Porque al final consiste en eso.

Sí, sí, interesante. Has dicho que la música para ti es tu vida.

Sí.

¿Esto cuándo lo descubres?

Bueno, yo creo que lo explico en otra entrevista el cómo empecé en la música. Básicamente, yo soy un chico de barrio y me acuerdo que hicimos, mis colegas y yo, un grupo de rock y recuerdo ir juntos a ver una película de los Zeppelin y todo esto. Y a la vuelta pasábamos por una tienda que había por ahí por Goya, que era Adagio, y estaban todos los instrumentos fuera y tal. Y entonces yo me había quedado con un colega ahí hablando y ya habían elegido todos su instrumento y a mí me tocó la batería. Pero a mí me gustaba cantar. Y a partir de ahí, pues, nada. Pensé en ir vendiendo pegatinas en el instituto para conseguir la batería y todo esto. Bueno, y a partir de ahí.

O sea, digamos que tu relación con la música, para poder decir hoy en día que la música es tu vida, ha sido una relación que se ha ido construyendo en el tiempo. No ha habido un flechazo, no ha habido un… Has dicho que es el primer músico de la familia.

Sí, sí.

O sea, que no “es que mi padre me lo haya dado”.

No, no, no.

O sea, que se ha ido dando. Estabas con tus colegas, os molaba la música, tal no sé qué, pim, pam, te cayó la batería, tal, y poco a poco, a partir de ahí.

Sí, a mí me encantaba cantar. Yo cantaba todas las canciones y todo esto. Y recuerdo que el primer disco que cogí en mis manos fue uno de los Zeppelin, que me trajo… No, perdón, de los Zeppelin no, de The Police, que me trajo mi padre.

Police, tío….

De un Compact, digamos, entre un Compact, que era como…, estaba el reproductor de vinilos y casetera y con esto venía un disco de The Police. Y siempre, mi padre que trabajaba en un lugar cerca de CBS, y le regalaban discos, a veces de Billy Joel o de otras movidas. O sea, ya llegó bastante tarde a mí.

No, bueno, pero está bien. Yo me enamoré de la música con Police también, con Stewart Copeland.

Claro, claro, tío.

O sea, cómo no, joder. Es un clásico, tío. Cambiando de tercio. About Comping. Ha sido tu libro recientemente publicado.

Sí.

¿Qué nos puedes contar de él? ¿Qué encontramos en este libro? ¿Por qué merece la pena adquirirlo?¿Dónde lo podemos adquirir, tío? Cuéntanos un poco, porque es interesante.

Se puede comprar en Amazon, de momento en Amazon. Yo todavía no lo vendo… Yo personalmente lo puedo hacer. Pero es que lo quiero presentar. En junio haré un par de presentaciones y para explicar un poco de qué va. Y bueno, no es un libro de ejercicios, porque la mayoría de los libros vienen a mi mano, que muchos son cojonudos, son de ejercicios. Como set-ups o warm-ups, para llegar a un objetivo o tal. Pero hay muy pocos libros de comping, ¿vale? Entonces, digamos, puede ser un libro para dummies o puede ser un libro para gente que ya…

Claro, avanzada.

Avanzada. Es un libro, por ejemplo, para entender cuando tú tienes todo ese tipo de herramientas, ¿qué hacer con ellas? Pues tú dices, bueno, yo ya me sé el patrón este del ride, tal y cual, el charles va así, lo piso, mejor o peor, pero sé que va aquí, el feathering… tal y cual, vale. Ahora voy a tocar un standard. ¿Qué hago? Vale, ¿cómo toco un tempo médium? ¿Cómo toco una balada?

Claro.

¿Cómo toco un Rhythm Changes o un Blues? Y hay mucha gente que toca bien, igual lo ha aprendido de oreja, que digamos que es realmente para un músico lo más natural y lo mejor. Es como la relación más natural que hay con la música, que es la repetición, es algo que escuchas.

Sí, sí, la más natural.

Exacto. Entonces, bueno, yo explico un poco ahí cuando tú llegas a tocar un standard, la forma es AABA, dónde se cierra, dónde no, dónde cambia la armonía, dónde van estos fills, puntos de tensión, puntos de resolución, todo ese tipo de cosas, que no veo en ningún libro. Y lo he hecho un poco por eso.

Sí, sí.

O sea, luego pongo unas rutinas y pongo algo de vocabulario también. Sí que es verdad que los ejemplos que pongo de vocabulario, si los tocas, suenan. Porque hay un montón de gente que pone vocabulario, pero de veinte ritmos suenan cinco.

Claro, claro.

Yo quería quitar un poco el 33% de paja que veo en muchos libros.

Ya, ya, ya.

Por eso es más fino, ¿no? No es 90 páginas, tiene 62.

Claro, claro. Sí, sí. Y, ¿es resultado de un trabajo largo y tal? Bueno, evidentemente es resultado de toda tu carrera y tus reflexiones y tal, pero a la hora de ponerse a redactarlo y escribirlo, ¿ha sido sencillo? ¿Te ha gustado? ¿Ha sido ameno?

Sí.

¿Rápido o no? ¿O ha sido un resultado de un trabajo, un trabajo más largo?

Es un resultado de muchos años, pero lo que es escribirlo…, no he tardado mucho, porque ya lo tenía en la cabeza. Más bien lo que me ha costado un poco más el orden.

Ordenar las ideas, ¿no?

No tanto las ideas, sino ¿qué va primero esto, después va esto? Bueno, afortunadamente llevo muchos años dando clases y he conseguido hacerlo de una manera pedagógica. O sea, primero empezar con los tiempos más lentos, luego esto, tal, o sea, digamos, empezar con una dificultad menor a una dificultad un poco mayor.

Claro. Sí, sí, bien, bien. Pues animamos a todo el mundo a darle ahí una leída interesante, porque yo ojeándolo ahora, sí veía texto y veía que te mojas en explicar ciertas cosas que tienden a lo metamusical. No tanto la cosita o el ritmito, porque efectivamente hay muchos libros que te dicen las palabras de las que está compuesto el vocabulario, pero no te enseñan a articularlas juntas. Entonces, está bien que te hayas lanzado a hacer un manual para toda la familia, como dices, para dummies y para gente madura en el gremio. Que le echen un vistazo. Siempre es bueno, yo creo. No me cabe duda que si yo cojo tu libro me va a refrescar muchos puntos de vista porque al final entiendo que hay una impronta tuya aquí. No digo que desveles aquí… y que descubras la rueda, pero sí, al final tú tienes una cierta visión, y si la has dejado aquí, esa impronta a todos les llega de alguna manera, creo que eso está bien.

Eso es lo que he intentado, exacto. Porque al final, igual que cuando das clases, yo creo que la honestidad es muy importante. Yo sé que hay gente que enseña, pero no cuenta todo, o sea, realmente eso es una tontería porque al final si enseñas tienes que dar lo que sabes y más. Porque tú no quieres que tu alumno toque tan bien como tú, o más.

O más, claro, eso sí. Que el discípulo se convierta en más que el maestro.

Exactamente, eso es la idea. De hecho, yo tengo sabido que en Estados Unidos no dan clases a gente que no consideren que va a tocar mejor que ellos. Tú imagínate el nivel. Aquí no, aquí igual te llegan doscientos que no y tal y no te pisan. Pero eso, a ver, eso es una cosa muy infantil porque hay gente muy joven, pero al final yo creo que lo bonito es que tengas gente que tú lo ves por ahí que están trabajando, que son profesionales, aunque no sean de jazz y sean de otro tipo de estilos, pero realmente que yo creo que cuando ha funcionado esto y llevas a la gente para adelante, esto es lo más importante, ¿no?

Claro, sí, sí.

Entonces, digamos que esto del libro es un poco para ordenar todo y para ayudar, a parte de mí, a la gente, ¿no?

Sí, sí. Mola, mola, mola, ya te digo. Tocar papel de una experiencia tan curtida como la tuya, o sea, que sí, sí, se agradece. Animamos a todos a darle ahí una lectura profunda. Vamos a ponernos intensos un poco y a ver qué nos cuentas. ¿Qué te importa más cuando tú tocas? Mientras estás tocando en un contexto en vivo, entendamos, o en una grabación en directo en el estudio, pero bueno, cuando estás tocando, ¿qué es lo que más te importa? ¿En qué estás pensando? ¿Qué llena tu conciencia? ¿Qué deseos hay? ¿Qué luchas? Sí, o sea, ¿cómo es ese proceso si acaso lo puedes expresar? Porque dirás, “tío, escucha la música”.

Bueno, en general yo ya llevo… Yo creo que son procesos, pero ya el proceso en el que me encuentro yo, desde hace ya unos años es…, o sea a mí lo que me importa es buscar la manera de que la música funcione lo mejor posible, sin perder tu identidad. Pero al final todo es un cómputo global. A lo mejor no me acuerdo qué pasó en ese solo mío o en esos 8’s, en esos 4’s, pero intentar que la melodía suene bien, que los solos de cada uno vayan a algún lugar, la curva de cada uno esté bien y que el sonido sea bueno. O sea, realmente cuando estoy en la música pienso en un cómputo general, no pienso en mí.

Claro, eso es bueno. Cuando hablas de curva lo puedes explicar mejor para todos.

La curva de los solos es, por ejemplo…

Entiendo que es contar una historia, que tenga una dirección fluida y que no sea estático, pero bueno, por si lo puedes contar quizá para todos.

O sea, tú cuando acompañas una melodía, acompañas de una manera. Puedes tener dos, tres caminos, cuatro, pero cuando llegas a los solos, o sea, al final, un solista que toque bien, mínimo va a hacer cuatro o cinco coros, ¿sabes?, depende de la longitud, de la forma, ¿no?

Sí.

Y no es una forma… Hombre, una balada no, pero…

Se entiende.

Pero un tema que sea más o menos medium, medium-up, puede hacer muchos solos, ¿no? Entonces, por ejemplo, cuando tú tocas o acompañas a este solista, si hay, por ejemplo, dos o tres solistas en el grupo, a mí me gusta guardarme mis ases, es decir, muevo la curva, ¿no? O sea, empiezo no cerrando, y viendo los huecos que me deja para ir donde lo voy a dejar. Si no conozco al otro solista y es mi primera vez, pues bueno, abro las orejas y voy viendo lo que va pasando. Pero al final todo es un cómputo total. Es como si cuentas una historia o un libro. Hay una introducción, un nudo y un desenlace, ¿entiendes? Yo funciono de esta manera. Empiezo a hablar con la música, viendo a dónde lo voy a llevar y tal. O sea, es ser un poco más largo en todo esto.

Sí, sí. Ahora que lo mencionabas, ¿qué importancia tiene para ti la escucha respecto de… —no por contraponerlos, o sea, son hermanos— respecto de la iniciativa a la hora de plantear tú la comunicación? Es decir, como en un diálogo, uno escucha, el otro tal, e intervienes.

Sí.

Pero ¿qué importancia tiene para ti la escucha, en el contexto musical en este caso, respecto de la iniciativa a la hora de sugerir? ¿Qué te consideras tú? ¿Más propositivo o más…, ahí…? No sé si me entiendes.

Sí, sí.

O sea, más colchón…

Más reflectivo.

Justo, más reflectivo.

Bueno, yo creo que…

Entiendo que tienes las dos personalidades, eres versátil.

A veces hay que utilizar las dos cosas. Por ejemplo, si estás con alguien que te da, vas a tener mucho más campo para poder trabajar. O sea, incluso va a sacar mejores cosas de ti. Pero si hay solistas o músicos con los que tienes que trabajar, porque evidentemente cuando eres músico profesional tienes que…

Tocas con todo el mundo, sí, sí.

Y no te van a dar cosas, tú tienes que hacer tu trabajo de sección. Que aquello funcione, que el beat esté de puta madre, que swingue, la forma bien…

Que no sea aburrido.

Que no sea aburrido y tal y cual. Y entonces, a veces tienes que proponer, ¿no? Porque la idea es que… La gente cree, por ejemplo, que ser interplay es “tú me tocas una cosa y yo te repito”.

No, no, claro.

Nada que ver. O sea no hay más que ver a Bill Evans con el trío…

Buah, ¡qué bonito!

O el trio con Ron, Herbie y Tony, ¿no? O sea…

Una conversación constante.

Una conversación constante, pero no están repitiendo las cosas.

No, claro.

O sea, como método de aprendizaje, el rollo este que se dice de rest and play y todo esto, está guay, ¿no? O sea, a modo básico para aprender los concepto principales. Pero la realidad no es así. La gente madura no hace eso. Tú tienes que buscar un camino en el que se converse y que la música mejore, ¿no? Pero sí que, evidentemente, cuando tengo que tengo que hablar, hablo, y cuando tengo que proponer, propongo. Y si me dan una idea que me mole, yo le pongo. Y tú te das cuenta cuando tocas con gente buena, que esto sucede. Por ejemplo, Steve Nelson te da una idea y tú, a lo mejor, cierras esa frase y tú contestas con otra frase y él, de esa frase, coge dos corcheas y hace una frase para él, ¿no? Ahí tú ves si tus ideas molan o no.

Claro, claro.

Si tus ideas no molan, no vas a hacer nada.

No la coge nadie.

Tiene que ser algo fresco que ocurra en el momento.

Eso está bien.

Eso es lo que tiene, al final, no sé, cuando uno ya es más maduro, que es cuando te molas. A mí me gusta, cuando me siento ahí no saber qué va a pasar. O sea, solamente tienes…, hay unas normas, o sea, la forma, tal y cual, el lenguaje y tal. Se supone que ya todo el mundo tiene eso pero lo que va a suceder en ese momento, ese día es una cosa que no se sabe.

Es claramente novedoso, sí, sí, o tiene esa pretensión.

Exacto, si estás predispuesto a que ocurra eso, en el sentido de tener abiertas las orejas y no tocar premeditado que sabes que eso suena bien. Por ejemplo tú tocas un medium de puta madre con las escobas y el día siguiente tocas el mismo tema y dices, esto sonaba que te cagas, voy a tocar la misma mierda. Pues bueno yo no lo quiero hacer así. No es nada diferente o sea, si tú ves las tomas alternativas de un disco de Coltrane o de Miles no hay mucha diferencia. A lo mejor el tiempo bajó, o el tiempo subió, aquí en vez de tocar blancas, tocan negras, aquí escobillas en vez de palos… O sea, puedes cambiar pequeñas cosas, pero eso ya te hace como generar frescura y tener la capacidad de estar otra vez como el día anterior que no sabías lo que iba a pasar y estabas con las orejas abiertas. Si estás acomodado ahí, sí, te va a sonar, pero no es una amenización.

Sí, sí. Bueno, vamos a intentar sacar tu lado crítico a ver si lo tienes. ¿Qué opinión, fundada si es posible evidentemente, te merece la audiencia en España con respecto de otras? ¿Qué invitación harías a la gente de cara a acercarse a escuchar la música que tú haces, por ejemplo, y que otros están haciendo? No sé si me entiendes porque yo sé que defiendes que la música no se trata de un hobby ni de una película, sino que se trata de un bien cultural que informa la vida de las personas para bien y que construye cosas bonitas y que como dices ya en sí misma se concibe como una experiencia comunitaria. ¡Cuánta falta hace hoy en día en la sociedad, y no te digo en política, una conciencia de construir con otros! Mientras que en la música es que es la base. Si no, no suena una mierda.

Totalmente.

Entonces no sé qué dirías de esto.

Bueno, yo creo que esto es… A ver, yo creo que al final uno tiene que trabajar con lo que hay porque afortunadamente o desafortunadamente la cultura en este país ya sabemos lo que es, ¿no? Pero yo creo que el problema es de base. Yo creo que en general en España se ha visto la música siempre, o en general determinado arte, como un entertainment. Entonces no lo sé. Por ejemplo, yo me acuerdo que tuve que hacer un trabajo en la universidad sobre la época del romanticismo y todo esto. Wagner y la obra total, y todo esto y había que extrapolarlo a una movida actual, tipo el Circo del Sol y tal. Y al final la gente que va a ver un musical, que está guay, todos los músicos tenemos que trabajar. O sea, el tío va con la pareja y lo que quieren es estar un rato y olvidarse de todo o sea. No ven la cultura como otra cosa…

Sí, como algo de lo que enriquecerse sino como una cosa con la que desfogarse.

Exacto. Cuando salen de ahí se acuerdan del vestuario, de lo guapa que era la chica, de tal, de lo bien que cantan. Pero cuando llegan a casa no se acuerdan ni de la canción que era ¿entiendes lo que te digo? Entonces este es un poco el problema de base que hay. O sea, poco a poco hay más escuchas, más festivales, más historias y se irá mejorando

¿Tú crees que va…? O sea, ¿dentro de la mentalidad crítica tienes esperanza?

No lo sé. Yo ahora lo que veo es que ha habido como un bajón… O sea, a ver, es mi opinión personal.

Tu percepción, sí.

O sea, yo veo aquí chavales que cada día… Aquí nunca ha habido tantos chavales que tocaran tan bien, aunque evidentemente no han tenido la misma suerte que hemos tenido nosotros de poder tocar en tantos sitios, con tantos circuitos y con tantos músicos buenos que venían por Europa y tal. Pero ahora mismo hay chavales que tocan estupendamente que a lo mejor les falta un punto de madurez. A algunos, a otros no. Pero, claro no hay tantos lugares para tocar, entonces es muy jodido. Entonces ahora los músicos, los chavales…

Hay mucha oferta y poca demanda.

Y ahora los chavales, muchos quieren ser líderes porque ven que es la única manera de encontrar trabajo. Una putada. Porque como músicos, primero tienes que formarte como acompañante.

Claro, claro.

Y aquí veo muchos de estos que ya con veintitantos años ya están liderando. Entonces esto me parece una putada. Unos por necesidad y otros quizá por su ego, pero esto es una putada, porque al final es como que quieren hacer ellos un público, ¿no?

Ya, ya. Sí, encontrar un nicho.

Claro, está bien pero no es así. Pero bueno, ahora ya hay como mucha necesidad… Yo no creo que el jazz en general sea como con miras a un determinado público, como el pop o este rollo. Para mí no es una música comercial…

¿Tú crees que es universal, para todos?

Es universal para todos. Entonces yo no puedo vender esto… O sea, yo ahora que veo muchos chavales haciendo determinados temas porque les van a dar más trabajo y tal porque si hago esto mezclado con flamenco o no sé cuál… A mí me parece una putada. Me parece una putada para la música y para ellos. Porque al final si lo vendes bien en otros países, en el sentido de hacer una buena música, hay que encontrar el circuito, lo que hay hacer es hacerse un curro para hacer  unos circuitos un poco más amplios y que no sean tan de miras a vender el pescado.

¿Dirías que entonces estamos en época de regresión, de involución más que de evolución?

Hostia, no sé por qué pero en este último año me da mucho que pensar esto. En años anteriores he visto ahí que había un poco el boom. Que si Dani García, el pianista, que si Lizana con su rollo que está guay lo que hace. A mí me gusta, me gusta escucharlo de vez en cuando. Pero ahora veo como un rollo más…, a partir de esto, más oportunista. “Voy a hacer esto tal no sé qué, unos grupos de swing con tal para que la gente baile, venga…”. Hay que…, todo el mundo curra. Yo he tocado mucho tiempo con Larry Willis y sigo grabando discos y estaba tocando en un festival con yo que sé, con Roy Hargrove y tal y en dos días tenía una amenización. Y eso nos ha pasado a todos, pero eso es un trabajo y ya está. Pero meterte al curro este de hacerte fotos, el traje, no sé qué, el dossier, cerrar un repertorio para vender los bailes de swing, está de puta madre porque hay que currar. Pero, por otro lado, me parece un desperdicio de talento en gente que lo puede hacer o no, que es enfocarse en la música. Porque la música al final no es un curro cualquiera. Es un curro que necesita una profundidad y un tiempo. No lo veo esto últimamente y esto me…

¿Te fastidia un poco?

Me da tristeza un poco sí.

Sí, de hecho te iba a preguntar… Una de las preguntas que te quería hacer era si echabas de menos algo en la música a nivel global, nacional y directamente ya en España y en Madrid. Pero un poco esto responde bastante.

Bueno sí, yo doy clases a chavales en el grado y también a otros fuera de grado, a mucha gente y veo gente motivada que está ahí enfocada y me encanta eso. Independiente de lo que pase. Tú no haces arte como trabajo, haces arte porque amas eso.

Por amor. Sí, sí, así has empezado.

Tienes que hacerlo así porque si no no te va a atraer otra cosa. Entonces yo lo que veo ahora es esto, que está como dada la vuelta esta historia. Incluso mucha gente que va a estudiar el grado, su padre le dice “no, tal y cual” y luego dicen “música, pero ¿va a ser un grado?” y entonces sí. Y a lo mejor macho, tú no estás para eso. Ser músico no es solamente que puedas escuchar bien y tocar. Es una carrera muy jodida, tienes que sacrificar muchas cosas por hacer esto. Te tiene que gustar muchísimo. Te pones a pensar que Van Gogh murió jodido de hambre.

De hambre y sordo, muerto.

Y saber hasta donde llegó su arte, que lo habrán sabido sus familiares

Se murió antes de morirse, prácticamente.

Entonces te quiero decir que lo haces no porque no quieras dinero sino, realmente porque amas lo que haces. El arte en general es así. Hay mucha dedicación y le echas muchas horas y esfuerzo.

Sí, sí, está claro. Oye, dinos un par de palabras sobre tu futuro proyecto que sabemos que estás ahí escribiendo. Antes lo has mencionado medianamente que estás escribiendo y tal. ¿Esto significa que habrá música nueva bajo tu nombre?

Sí, yo espero eso. Lo que pasa es que no se están dando mucho las coordenadas. Porque quería hacer, a través de una gira que tenía con Steve Nelson, con quien había contado para grabar, pero al final no se dio. Porque él va todos los años a enseñar a Holanda y no se dieron las coordenadas. Pero sí, estoy en ello, estoy esperando un poco. Y también, oye, que son autoproducciones. Que yo estaba con el sello Fresh Sound, que hay una parte de la producción que la pagan y tal, pero no sé si lo voy a hacer ahora. Aparte que habrá cambiado todo porque el formato digital será… Hacer un CD no lo tengo claro. Habría que subirlo a la plataforma y hacerlo single a single, o yo que sé. Son todas las cosas que claro, hay que mirarlas.

Sí, está claro que el proceso de producción y de distribución de la propia música siempre es un poco engorroso pero bueno, a ver si uno poco a poco en la madurez musical también va encontrando amor en hacer esas cosas porque son parte de la movida.

Sí, ahora mismo el 70% de mi trabajo es de acompañar y el 30% es de líder.

Bueno, no está nada mal.

No está mal, pero considero que hay que hacerlo porque te da otra cosa. El liderar, el trabajar en una música… No y yo creo que es justo que alguien que acompaña tanto forje en sí mismo sin darse cuenta las virtudes de un líder también, y es justo para la propia música, aunque nadie te escuche. Para la propia música si es que es un ente es justo que lideres en algún momento. Porque también ella te ha ido forjando esa cuestión dentro.

Sí, sí. Lo que pasa es que a veces, cuando estás súper liado dices “a ver si me pongo” y al final no haces nada.

Pero al final estás todo el día acompañando y mil proyectos y tal, te entiendo.

Claro, y a ver, yo no soy un súper compositor, aquello que me pongo al piano como un pianista de puta madre. No, yo tengo que pensar “bueno, aquí a ver este acorde, no me mola…” Sí que tengo idea, pero necesito tiempo para enlazar todo. Luego de repente te pones y una semana liquidas unos cuantos.

Ya ves, qué bueno. Vamos a por la última rebajamos todo tipo de intensidad y vamos a por cosas sencillas. Molaría, porque nos permite conocer mejor a la persona detrás del gran artista que eres, que nos dijeras una comida favorita que te encante, que te evoque cosas guays, un disco, una peli y un libro. Una comida.

Me gustan muchas cosas.

Eso está bien.

Llevo ya años comiendo super sano, pero verduras me encantan. Como cualquier tipo de verdura…

¿Al horno, salteadas?

Me gustan mucho al horno, también me gustan las legumbres mucho, muchas lentejas con verduras. Las lentejas me encantan.

Lentejas rollo mezcladas con verduras, qué bueno, ole, ole. Lo cogemos. Venga, por dejar el disco al final que si no todo es música, un libro que no sea este que este ya entendemos que, About Comping es evidentemente uno.

Últimamente estoy leyendo como muchas cosas pero no me acaban de matar. Por ejemplo, mucho tipo de libro he leído. Mucho sobre historia que me gusta mucho, también el rollo científico. Pero por ejemplo, recuerdo un libro que me dejó así tiempo pensando, sobre las cruzadas vistas por los árabes que no me acuerdo del autor ahora mismo, tendría que mirarlo. Luego, por ejemplo, novela negra leo mucho Dashiell Hammet, es uno de mis escritores preferidos. Amin Maalouf se llama el otro.

El de las cruzadas, ¿no?

Ese libro me impactó.

La historia es una de las disciplinas que a ti te gusta.

Sí, sí, me gusta relacionar las cosas que leo con lo que toco. Darle sentido a muchas historias.

¡Qué bueno! Una peli o una serie si es que la hay.

Hostia, esto también. O sea, la tele no la veo nada.

Yo tampoco.

Tengo Netflix, pero encontrar algo en Netflix que me mole.

Es jodido, porque es un poco basura con perdón a todos los usuarios.

Una serie así…, la última que vi, una que se llama Love, es un poco así… Y otra que me molaba también era la del laboratorio de meta, Breaking Bad.

Ah, claro! Yo no la he visto pero sí, en cualquier rincón la peña está hablando de ella.

Pero hay muchas películas. Lo que pasa que hubo un tiempo que sí que iba mucho ahí al Renoir y todo esto, pero ya hace que no voy al cine… Me acuerdo de una película que también me gustó que se llamaba Sabiduría Garantizada.

¿Sabiduría garantizada?

Que la he buscado por muchos sitios porque una película así a lo bajo, de lowcost y no la encuentro. He visto anunciado cosas en Youtube pero no la he echan entera. Recomiendo esa película, muy divertida.

La apuntamos también. Y para finalizar un disco. Bueno mejor dos un disco en el que tú aparezcas y un disco en el que no aparezcas.

Mejor que no aparezca macho.

Hahaha, directamente.

Prefiero los que no aparezco. Te puedo decir muchísimos. Pero bueno todo lo que fue la…, los primeros discos que me dejaron huella fue uno…, este ya lo he contado, de la balada esta de Stars Fell on Alabama, pero lo que más huella me dejó fue el primer quinteto de Miles. Working, Relaxing, Cooking

Los INGs.

Exactamente. Esto fue con Philly Joe la mayoría, ¿no?

Bueno, sí. Hay algunos, por ejemplo los que están en directo, que estaba Jimmy Cobb, In Person Friday and Saturday Nights at the Blackhawck en Los Angeles. Este es brutal también. Y luego otro disco que me encanta y siempre lo recomiendo es de Oliver Nelson que toca Roy Haynes que es The Blues And The Abstract Truth.

The Blues And The Abstract Truth. ¡Qué bueno!

Oh, aparte el sonido, cómo está todo clavado…

Sí, sí, estás hablando de, bueno, de las raíces de esta música y de los grandes. Que no hay que dejar de beber de ellos. Es lo mejor. Es una de las cosas más bonitas que yo he encontrado en toda la tradición y en todo el aura del jazz, que es un amor a la tradición. Mientras que hoy en día está de moda cortar con la tradición y con lo que has recibido de tus padres o de tus abuelos, lo que más mola del jazz es precisamente abrazar todo lo anterior antes de decir nada.

Yo creo que al final los chavales al principio… Yo recuerdo hace no tanto, como un año y medio, sabes que nosotros hacemos las jams estas del Irish Rover, salí y había un músico, no voy a decir el músico, pero de otra generación que yo, pero es un chico que respeto, un buen músico y tal. Y estaba diciendo a otros más jóvenes que los standards eran para empezar. Entonces ahí me quedé un poco…, dije “madre mía, tío, qué pena”. Entonces es que la gente se cree que porque tú estudies standards te van como a etiquetar en algo pero no sé yo te puedo decir que he visto a Aaron Parks tocando Charlie Parker y flipas.

Y claro y tienen la tradición.

Y tienen la tradición. El otro día vi una entrevista a Pat Metheny Padmé en la que que le preguntaban sobre la música de ahora y él decía que le gustaba la gente joven que tocaba música ya más actual o contemporánea, pero que se notaban los que habían estudiado a Parker y los que no.

Claro, claro, que esa es la base.

El Bebop, si tienes eso o no, claro. Yo veo gente tocar a veces y yo sé los discos que escucha. Se oye. Me parece una pena…, me parece una ignorancia.

Sí, sí, y es una pena porque vamos los grandes músicos, como algunos de los que has mencionado ahora, tienen claramente el abrazo a la tradición, es interesante.

La palabra jazz viene de ahí. No se ha inventado aquí con el flamenco, ni con la jota…, es otra cosa, con todos mi respetos. Si tú quieres crear algo tienes que crear desde un conocimiento, no te puedes inventar porque tú hagas una copia de una copia. Robar, roba todo el mundo. Pero la imitación es otra cosa. Lo que hablábamos antes, es como hacer un producto para vender una cosa. Al final ese producto ni es tuyo. No lo llegas a sentir tuyo porque tú estás haciendo como si estuvieras componiendo una música original para, yo que sé, una película, para un trabajo que te han encargado o para algo comercial que te sale de ahí. A lo mejor tienes la suerte que uno de esos temas te sale de puta madre es un hit increíble, pero realmente no estaría enfocado en eso. Hay que investigar mucho y profundizar mucho. Los standards tienen una tradición increíble.

Total.

El otro día, leí una entrevista a DeJohnette que hablaba un poco que sigue escuchando a los viejos. Y el tío es un capo, tío. El más moderno que oigo en cualquier lado. Los discos estos con el trío de Keith Jarret, y es tremendo. Lo que toca el tipo está a años luz de muchas cosas que se hacen ahora. Y no puedes desmerecer que toque HardBop, te hablo incluso de los más modernos de ahora, que salen con ritmos está muy bien y de puta madre, y es super valorable, pero la música en cómputos generales y la profundidad es otra. Esto es a lo que me refiero.

No, no, totalmente. Merece la pena tener una mirada contemplativa de cara a tantas cosas que han salido y no consumir que es lo que se dice ahora, consumir. Interesante, Juanma tío, de verdad. Joe, un libro ya publicado, discos y música en el horno para salir con grandes músicos, mil colaboraciones, estás tocando y no paras, no paras de estudiar, la verdad es que le gusta escucharte y has compartido ideas interesantísimas, la verdad. Te lo agradezco. Espero que la gente comparta también esta ilusión por escucharte y nada, te apoyamos y seguimos a tope muchas.

Gracias, a vosotros.

Grande tío, un gusto, qué bien escucharte.

Mayo 01, 2025

JD Allen Interview – Part I

JD Allen Interview – Part I

JD ALLEN INTERVIEW

Part I

29

April, 2025

Text & Interviewer: José Cabello

Photos: Vilma Dobilaite

We were fortunate enough to catch up with JD Allen during one of his visits to Madrid. The saxophonist, currently based in NYC, frequently tours across Europe and is usually joined by a solid trio featuring Sebastián Chames on piano, Rubén Carles on bass, and Juanma Barroso on drums. This quartet, by the way, recently released an album titled Punto de Encuentro.

On this occasion, they were in the middle of their now traditional residency at the legendary Café Central. We had the chance to drop by at the end of their second set on a Monday at midnight and share an intimate and insightful conversation with JD, in which he spoke openly about his vision of music, his current projects, and other equally inspiring reflections.

The interview will be published in two parts. Here we present the first one—and we’ll soon announce the release of the second.

LISTEN TO THE PODCAST HERE BELOW

JD Allen: I’ll be truthful and honest.

In&OutJazz: That’s what we want, man. That’s definitely what we want.

Okay, you might get that hahaha.

Oh that’s awesome. Because yeah, it’s a real pleasure to have the opportunity of interviewing you for

Oh man, thank you for considering me.

For the journal, In&OutJazz.

I haven’t done an interview in a while…, so this, I think this is the first one in a couple of years actually.

But it’s going to be a short one for sure, so don’t worry, it’s not going to take long.

Oh, no problem.

But yeah, I’m José Cabello…

Nice to meet you.

One of the members of In&OutJazz. We’re up to 15 collaborators working to give a shoutout to all you artists out there that are pushing the edge.

Pushing the edge? Wow!

Yeah man, and actually your name stands out significantly.

Really?

Yeah! You’ve been uh finding a pretty intense and particular way of expression. I’ve heard your last record man and it’s…

Okay, oh thank you.

I think you put it out just at the beginning of this month, right?

Yeah, the most recent one, yeah, yeah. There’s a film attached to that also…

That’s  The Dark, the Light, the Gray and the Colorful.

Yeah, yeah.

Well, it was all things at the same time. It was crazy, I could hear the dark, I could hear the light, I could hear the colorful too. It was such an experience.

Oh thank you, thanks man, I appreciate you.

Yeah, but first of all before we get too intense in the matter I’d like to know if you enjoy your time in Madrid, if you enjoy playing with these musicians that always take you in.

Yeah, those are my brothers!

With Sebastián Chames, Juanma Barroso, Rubén Carles. So could you tell us a little bit about your time here in Madrid and with them.

I do. I enjoy the light. The light here in Madrid is beautiful. Soft in a beautiful way. And I don’t know, Madrid… I just actually, before I came I was in Paris for a little bit. I love Paris also. Madrid is a warmer feeling, you know. People are kind, at least to me. And the light, the light is beautiful here, I don’t know. Something about the light, man.

Yeah, it definitely has to do with the with the title of your record so…

Okay, yeah, that’s an interesting title in regards, because there isn’t a tune on the album named that way…

I know yeah, that’s it yeah. You went directly to a title that doesn’t have…

Any song, not on that album anyway.

But yeah, what’s the meaning of that record? I bet everyone has found the title as well as every tune very provoking and deep. What’s the meaning?

Oh, actually, it’s about flowers. The album is about flowers and as I said earlier, it’s attached to a film by a moving-image maker who’s also a producer and director in London named Reece Ewing. The concept of the album or the thought process behind the album is about flowers and black male bodies, you know.

Yeah, what got you into this topic?

Uh, well my friend Reece…, he has a moving-image work of flowers in itself. He was kind enough to show me the work that he has.

Great, man.

And it was really about you know when we look at flowers we look at it for the beauty of it. But, at least speaking for myself, I’ll notice it but I’ll turn her away without really taking the time to look at it and to appreciate it and to love it. And then to get past the feeling of it just being something that’s beautiful but because actually flowers in itself is something that helps the ecosystem.

Oh, totally.

So it’s kind of all the…

Before the oxygen was good…

Exactly!!

It was all their task, man.

That’s true, that’s true. Now how it links up to the black male body perspective, at least coming…, and from my viewpoint, is just being looked at and thought of in a sense of… you know, people read your face and they assume certain things. So, it’s kind of…, it’s about that more or less. So if you get a chance…, I’ll send the film to you, maybe you get a chance to see the film. There’s moving images of flower and then there’s male figures doing movement and it’s interesting because the flower is just a subject you know. So, that’s the music that goes along with the film.

Cool man, cool. Would you highlight anything from the musicians that play in the record with you?

Would I highlight anything?

Yeah, sure. I mean I guess a lot of things but would you highlight something…

Meaning like something that I like?

Some aspect you would yeah you would say “man, these guys worth it for sure”.

Oh yeah I mean…

If I’m not wrong we’re talking about two bass players….

Two basses, one drum and the saxophone. Just the…, I guess it’s about space, understanding space. This album in particular compared to the last one I did, I did a previous recording called This, and I had a band in London so that was electronics, drums and saxophone, so that was more…, that was a lot more dense. But this one is in particular spread out and spacious.

Yeah, I could hear that yeah.

They did a great job you know, it was tough. I mean I think we recorded like five albums that day.

Oh, shit man, look at that.

We did a lot of recording, a lot of recording.

And how do you approach the compositions in this particular project? Now you were talking about space. How did you think about the parts? Was it all improvised?

No, no, no there’s music to it. There’s a thought process. As I was saying earlier I think differently about music these days. There was a series of tone roles, there was some chord changes and then there was some elements of spontaneous improvisation but it was all mix mixed together. Those are more like sound templates, that’s kind of how I thought about it. I gave them a template of what to do and we reacted to it. While we were filming, there was the film…, the film was being shown so we were watching the film while we were playing.

Oh, beautiful man, beautiful.

But it isn’t something that’s “okay, this is a song structure, a certain amount of bars and solo…”, anything like that. So, yeah, I kind of I find myself venturing off more into that, you know, more or less than having a set tune.

Yeah, did you guys do more takes at all? Was it just one take each?

No, I don’t do takes.

Is it everything together?

No, I don’t record like that. I do sets. I record the album, we play the whole album and we take a break and we play the whole album again, take another break, play the whole album again. So, it’s actually like a live recording. And then I go back and find the best situations.

And you guys, I guess you guys chopped the recording.

Yeah, yeah, yeah, yeah. I found the things that worked together for this particular situation. There’s another type of element to it that you haven’t heard. I don’t know if that would be heard. That’s much different. You know, we were doing some stuff where we were swinging and some things that were spacious, some things we changed, some things we were out, you know, just trying things.

Yeah, cool. So, tonight we got the chance to hear you play in a live setting. What role do you think the audience plays in your life?

I don’t know.

You could extend that to another question. Who do you play for? Or are you playing for yourself? Are you playing for the musicians you gather? Are you playing for some force beyond?

Some force beyond.

Yeah, I don’t know. I mean, yeah. Or are you playing for the audience?

I don’t know. I’m sure I’ve been trying to work on this answer for a while and I don’t want to seem selfish, but I actually play for myself. I play for my sanity, you know, I play for my life. It’s a safe space, playing music. When I get up there and play or if I’m practicing or, fortunately enough it’s a space where I feel safe, you know, I feel it’s me. So, I hear, I see the audience and I acknowledge them to the best of my ability to really, it’s just, I feel it’s a safe space just to be expressive, you know.

Has it always been like that?

Yeah. Yeah.

When did you start playing? When did you start?

I started when I was nine years old, yeah.

Music was around before that?

My mother was a singer, is a singer, was a singer. She used to sing professionally and we used to…, me and my sister, I have two younger sisters, we had a singing group and we used to do a lot of singing when I was a kid and I just picked up an instrument and started playing and that’s how I made friends.

Was it at first sight, the saxophone or?

No, I played the clarinet.

Oh, yeah.

Yeah, I wanted to be a classical clarinetist.

So how was your first contact with, with music at all? Was it classical? Was it?

I was singing first and then, and then it was.

What kind of context?

What type of singing?

Yeah.

Oh, I’m from Detroit, Motown.

Oh, yeah.

I was singing all the Motown tunes.

Loving it, loving it.

And two-part harmony and stuff like that.

Awesome.

I was in third grade and at that time in Detroit they had music programs in the inner city schools and a music teacher came to the class and said “does anyone want to play an instrument?” And I raised my hand.

You raised your hand.

But this is the, this is the kicker. So, he said “there’s two instruments left: there’s a clarinet and there’s a trumpet”. So, me and my friend at the time, I can’t even remember his name, we ran after class to the, to the music instruments, right? And I was going for the trumpet actually, but he beat me to the trumpet. So, the only thing left was the clarinet. So, I took the clarinet.

That’s how it started.

Yeah, I started saxophone when I was about 13 or 14 years old. It was clarinet before.

Look at that. What are your biggest influences at the moment right now in this?

Right now?

Yeah, right now. Like these, lately actually. Like what are you, what are you listening to these days?

Oh, man.

If you’re listening…, in fact, it can also be a non-musical influence. Is it, I mean, is there food, is there literature?

Well, today, well, that’s a great question. I got a chance to see a lot of Picasso pieces while I was here.

Oh, yeah, so you’re definitely enjoying your time here.

I’m enjoying my time and seeing.

And not doing just, you know, foolish things.

Yeah, just so that was my practice for the day. I was like “let me check out, you know”, in the museum they had Dalí, they had the cubism and things like that. But in terms of music, I mean, I listen to the Titans, Coleman Hawkins, Sonny Rollins.

The basis for us all, man.

I listen to some of my comrades, Immanuel Wilkins, I like him, James Brandon Lewis.

Oh, look at that.

A lot of people, probably the same people you like, you know.

Totally.

But you know, I, I, I listen strange now. Like I, I’ll do it like, you know, you taste a little bit of food here, you taste a little bit of food there. So, I listen a little bit and go somewhere else.

Oh, so you don’t go to the whole record?

I’ll check out a record, but it’s not something where…, not like it used to be where I was just eating it as much as possible. It was just, I don’t know. I feel differently about music these days, man. I don’t, I don’t know if it’s…

Yeah, I’d like to, I’d like to know more about that because you’ve mentioned it, mentioned it just twice. And I guess I’ll have to interview you in a couple years or months to see how that idea matures or not.

I have yet to really represent myself the way I want and know I can in a live situation. Albums are a bit easier because you can, you know, you can kind of hone in with a group of people, but in a live situation, I feel I have yet to really represent at least what I know I can do, you know? So, I want to move towards that. I don’t know if that’s a free or, I don’t want to say free, but more of an open situation. I’m thinking about, especially since I’ve done these films, maybe getting into maybe creating my own film type of situation behind me to go along with the music.

Oh, wow.

That’s something that I have a fantasy for. I think, you know, I really liked, I really love writing for moving images. You know, it makes sense to me if that’s possible.

Yeah, that sounds amazing.

I saw Lauryn Hill recently and she had a moving image thing behind her and it was so powerful and it just really connected with the music, you know? So, I don’t know, man, I’m not at odds with music, but I am in a way. It’s not so much that anymore. It’s not so much a good solo or, you know, I gotta figure out where I want to go.

I like it. I like it though. It sounds cool.

I’m trying, thank you.

Would you, would you tell us if you know it? Maybe you’ve not even thought about it, but would you, would you hand us out some of the questions you’re, you’re growing inside of you? It ain’t have to be regarding music or, you know… What real questions are guiding you?

You really want to hear it? Okay. I’m fine with sharing it if you want to hear it.

I mean, for sure, man. I mean, I guess I would totally say that, I would state that, what guides human beings are questions rather than answers, right?

Wow, okay. That made Plato famous.

For sure, for sure. You, you look for answers, right? But, but the real motor inside is, is a question always. So yeah, I’d like to know if there is anything around this matter.

I think I just want to make sure that I don’t run out of time. You know, I want to get to, I want to make sure that I don’t run out of time. I wanna get to…, I wanna make sure…, I would like to make something beautiful, undeniable. Not for the sense of validation, but just… I’ve, we all sacrifice things doing this, you know? Sometimes it’s family, it’s love, it’s money and life, you know. I just want to make sure I don’t run out of time and I really achieve what I believe I’m supposed to do. So that, that’s been on my mind. Time. Time, you know. I don’t know if that’s practicing a lot or not wasting time and just doing exactly what I want to do and what I feel and representing myself to the best of my ability you know. So, that’s been…, that’s the question. Will I get to it? Will it…? At one point would it be like “okay, I understand why I went through this shit”? Like okay, you know.

Yeah.

I don’t know maybe not, I don’t know if you ever get to it? So mortality I guess I’m kind of going through that.

Man thanks a lot for all the humble answers.

Okay, cool I hope I wasn’t too dark you know.

No but, thank you a lot man, thank you a lot for sharing…

Thank you man, I enjoyed this.

All these answers and all this stuff you shared with us. And yeah…

Thanks man. And you! You’re a musician. So, man you know, how are you fine in the music? How do you find the quest?

Yeah I’ll say…, I mean I’d say I find people that are leading and people that are following, you now.

Okay.

I’ll be always down to follow, man. I mean I guess there will come a time where I’ll like to do my thing. But for now I’m just happy following man.

Okay.

Listening to great people, you know. You were talking about the titans but I don’t know I can see a friend right now that was around…, Félix Rossy, you know. We’re all… I mean there’s there’re people around man, there’re people around that worth being heard, you know. And so I’d say I’m thankful for the opportunity of loving music, having been in touch with music since I was born and having had the time to thing about it in a deep way. So I would say we have a mystery in our hands. I’d say we’re talking about serious stuff, you know, so I wouldn’t state anything that hasn’t been stated before you know or I mean I’m just loving the fact that there’re people that I want to give a shout out to because you guys are you know, you guys are hip.

Oh yeah, okay.

And I’m excited, you know.

Yeah. Do you find in yourself that you want to lead or are you waiting to lead?

I mean, I guess I want to lead in a way, but I don’t know which way is that, you know. But, musically speaking, I love to play man, I love to play, I love to listen to people play and I love to listen while I play. That’s the thing that I love the most yeah.

Yeah, and how and how old are you again?

I just turned 24, man.

Okay, don’t ever lose that, man. What you gotta do is you gotta protect that. That’s a good thing because you know, sometimes you can find that feeling…, I always ask it because I want to…, I want to hear and remember…. I feel that also is different now but in a way but I remember that feeling, like that effervescence. Don’t lose it and if it’s in you to lead, lead, you know. That’s thing I have like playing in bands like…, this is the part I hate about…, I mean, not hate…. When I play in bands like…, I play and then I think about “oh you should do it this way, you should do it this other way…” It’s not that I can’t follow but I’m always thinking like “oh if you…, if they just arranged it this or that way”, you know, and it gets in the way and it makes you… But if it’s in you to lead, lead. And if you’re a great follower then that does indicate being a great leader, you know. Do you write music also?

I’ve been writing for a while yeah. But you know I’ve met a couple musicians that are writing in a way that I like better than what I do so…

What do you mean writing better than what you are able to write?

No… I guess I feel like they get to a better fountain that is just flowing and glowing, you know. I guess they get to a more grounded and rounded tune and where you feel like “man this…”, either if it’s just sheet music they hand out or the memo or whatever you hear, that is something already. You hear… and you know by just reading the first couple of bars. You can say “man, this…”, I mean you can…, I could give you this tune and you would…

Oh …, and I can mess it up hahahaha.

Oh, no I tell you man. I’m honored to play with a couple musicians that are writing in this way and that I feel like I want to learn with them, you know. I’m always, I am the youngest…

Yeah, I’ve been that too!!!

Out of three brothers and yeah and you know I used to play tennis with the middle brother one and he used to beat me always, you know. But that’s the way I’ve been learning all my life.

Okay, okay.

I guess that’s the reason why I’m a better follower than I am a leader, you know. But in this case man I found people that are writing music in a way where that fulfills me right now. And I by playing their music and trying to understand it, studying it in a way, you know, getting to know the changes, the melody well so you never get lost, even though there are, you know as music is right now, tons of time signature changes and loads of atonal harmony and stuff but that’s cool, you know. So I’m finding my way through playing the music of people that are, for me they do worth it. So yeah, very, very excited for whatever’s coming.

Do you feel you were born to play music?

I feel I was born to be with the music, yeah.

I feel like I…

I mean, I don’t necessarily…, I wouldn’t kill anybody…

Oh no, you can’t do that.

For the sake of playing, you know.

Yeah, yeah, yeah.

But I’d say I would never imagine a live without notes popping out in my mind or…

You were born, yeah.

Being in love with that melody there or just loving to reach happiness through music. Because I guess…, and this is something I’ve learned now for a while but you can get to happiness through a lot of ways but they’re not infinite I guess, but music is one of them for sure. Music is a bridge to whatever is up there, you know. So, I mean I definitely think that, so…

That’s great. You put happiness in there, man. Because I got to it, because it wasn’t happy…, it was just a healthier way of expression. Because I was always quiet as a child and like I said I made friends like that, through music. And I don’t know, happiness was never something I even thought about which is… Damn I feel good!!! You just made me think about something. I saw something today, oh I saw a comedian in it from the States Damon Wayans, he was talking about…, he’s older now and he was talking about “I stopped chasing happiness because it’s fleeting”, and he said “I’ve learned how to be content and happiness moved right next door”. And I was like “oh, shit”.

Wow…

Content. Sometimes you know…, that’s a scary word especially in the States when you…, content… people feel like they want you to be always like… But happiness in terms of music…

Yeah, definitely. I wouldn’t approach happiness in a romantic way but where you ride a horse towards you don’t know where, you know. I’d say happiness is in the small things, you know. It’s in everyday life, it’s even in suffering, I mean… So, because life…, I mean I guess whatever happiness is has to involve everything.

But tell me this, is happiness major or minor? That’s the question.

Major or minor? But, musically speaking?

Yeah, you got two triads. Which one is happiness? Major or minor?

I’d say it’s augmented, man hahaha.

Hahaha. Oh, shit, I like you man.

Augmented, sharp ninth.

Yeah, yeah.

You got the flat third too.

Yeah, yeah, yeah why not. That’s deep man.

Man, it was a pleasure talking to you.

Oh man, I’m enjoying man. Thank you, it was a pleasure, you gave me a good energy, man. I appreciate that.

Oh, me too.

Your joy woke me up a bit, oh yeah I remember that, yeah.

It was great.

Yeah, brother, thanks. I look forward to playing with you, man.

Oh, I’d love to, thanks man.

April 29, 2025

Daniel García Diego Entrevista – Jazz Círculo

Daniel García Diego Entrevista – Jazz Círculo

DANIEL GARCÍA DIEGO

Entrevista

Jazz Círculo

 

20

Marzo, 2025

Escucha el Podcast!!!

En el marco del prestigioso ciclo Jazz Círculo que tiene lugar en el precioso Círculo de Bellas Artes de Madrid, el trío de Daniel García Diego ha cerrado la temporada 2024/2025 con un precioso concierto. Respaldado por sus amigos y compañeros cubanos Michael Olivera y Reinier Elizarde, concido como el Negrón, Daniel ha conseguido innumerables galardones a lo largo de su trayectoria profesional. En este concierto hemos sido testigos del poderío de su música y de la conexión única que surge entre los tres integrantes. Sus diálogos y conversaciones musicales manifiestan una fluidez de tal naturalidad que estos tres titanes dejan de percibirse como partes independientes para convertirse en un todo indivisible.

Antes de su espectáculo, Dani nos ha concedido un breve momento de conversación en el que nos ha compartido mucho acerca de su método compositivo, su nuevo disco, Wonderland, y demás anécdotas y curiosidades del todo interesantes.

¡Que disfrutéis mucho de la entrevista!

 

In&OutJazz: Daniel, reconocido mundialmente como pianista y compositor excelente, has sido premiado varias veces por diferentes entidades, festivales, etc. Has publicado varios discos y con varios proyectos también, entre los cuales destaca tu famoso trío con el Negrón y con Mincha, que tenemos tantas ganas de escuchar esta noche. Has colaborado con un sinfín de artistas de gran envergadura y para que todos conozcan los pormenores de tu trayectoria dejaremos tus redes también linkadas a la publicación. Y nada, hoy por fin pasas por la capital española para deleitarnos con tu arte, que es difícil, como te decía antes, pillarte por aquí. Siempre estás de gira tocando por del mundo. Y nos alegra tener un artista de este calibre nacido en nuestra España. Entonces, nada, agradecemos también al Círculo de Bellas Artes por programarte y por esta oportunidad. Y nada, te quería preguntar cómo estabas, si estás contento de estar en Madrid y si estás con ganas de esta noche.

Daniel García Diego: Muchísimas ganas. Llevamos tiempo sin tocar en Madrid, como dos años o incluso un poco más, y estábamos deseando ya poder tocar de nuevo aquí en nuestra ciudad. Así que nada, con muchísimas ganas de empezar.

Nosotros y la audiencia también, te lo aseguro. Cuéntanos, ¿cuál es la idea principal detrás de tu último trabajo publicado con el trío Wonderland?

Pues Wonderland es un disco un poco temático, en el sentido de que todas las canciones giran en torno al concepto de Wonderland, que, bueno, como sabéis, es un poco el país de las maravillas en inglés. Pero lo que yo llamo Wonderland en este disco es el mundo interior que cada uno de nosotros tenemos dentro. Entonces, es un mundo muy rico, lleno de paisajes diferentes, que conforma al final quienes somos nosotros. Entonces, cada tema del disco está enfocado en un aspecto diferente de este mundo interior. Y los títulos de las canciones están un poco también puestos de manera que la persona que escucha la música y lea el título de la canción pueda sentir algún tipo…, pueda evocarle algún tipo de sensación interna, ¿no? Entonces, bueno, pues así a grandes rasgos es un poco el concepto.

Me ha sorprendido que estaban los títulos en inglés, pero entiendo que, claro, así llegamos a…

Sí, bueno, es una manera de llegar a un público un poco más amplio, si lo quieres ver así. Claro, claro. De todos los títulos que son en español, pero…

De todos los temas, que son varios…, yo vengo todos estos días escuchándolos todos. Y es una preciosidad, de verdad. Os doy la enhorabuena como trío y a ti como compositor. De todos los temas, ¿cuál es con el que más te identificas o últimamente…? Entiendo que con todos, claro.

Es difícil de saber, porque hay un momento para cada uno de la misma manera que hay un momento para cada estado de ánimo. Hay un tipo de música diferente, ¿no? Entonces, bueno, no sé, es difícil de elegir uno, pero quizás el más representativo es Wonderland, el que da título al disco, que trata un poco de…

Aúna un poco todo, ¿no?

Sí, exactamente. Y, bueno, yo creo que es el primer tema del disco que compuse ya pensando en este concepto y, bueno, pues está bien.

Qué bueno, ¿no? Esperemos que nosotros los primeros, y evidentemente todos, podamos hacer experiencia de estos conceptos y emociones que transmites. ¿Cómo compone Daniel García? ¿Cuál es tu proceso compositivo? ¿Cuál es la concepción de tu último trabajo?

Normalmente mi proceso de composición es a partir de la improvisación.

¡Qué bueno!

Sí, empiezo a improvisar y lo que hago es usar el teléfono para grabarme, como si fuera un mensaje o luego una nota de audio. Improviso y lo grabo y lo dejo descansar y a lo mejor un mes después o bastante tiempo después vuelvo a escucharlo y si hay algo que realmente resuene dentro de mí y que me parezca interesante, pues a partir de ahí empiezo a tirar del hilo de esa idea. Pero siempre me gusta plasmar ideas que surjan en el momento y dejarlas reposar, para no… Porque a veces en el proceso de composición es fácil dejarse llevar por la emoción del momento y eso no siempre te lleva a los mejores lugares. Entonces, bueno, me gusta tener una visión un poco más distanciada de la música que yo mismo he hecho, pero hace tiempo atrás y tener un poco esa visión más objetiva.

¡Qué bueno, qué bueno, interesante! Porque también uno improvisando podría estar pensando en aferrar las ideas, componer, repetir, repetir. Sin embargo, es interesante como esa distancia que te permite, esa cierta como virginidad incluso, ¿no?

Eso es, eso es, exactamente.

Te permite que la idea cobre vida ella sola, ¿no?

Eso es.

En ese tiempo de fermentación.

Eso es.

¡Qué bueno! Reinier y Micha, tío, ¿qué puedes decirnos de ellos? ¿Qué admiras de ellos? ¿Qué aprendes de ellos? Y si te atreves, ¿qué aprenden ellos de ti?

A ver, son mis hermanos musicales. Entonces, llevamos muchísimos conciertos, muchísimos años tocando juntos y ya respiramos a la vez, como se suele decir cuando tocamos juntos. Entonces, yo he aprendido muchísimo con ellos de todo, de la vida, de la música y espero que ellos de mí también. Son muchos conciertos, muchas situaciones diferentes. Entonces, bueno, pues es un placer tocar con ellos. Los tres compartimos una cierta visión de la música, donde hay mucha libertad y mucha confianza entre todos nosotros. Hay mucho espacio para la creatividad y para eso hace falta mucha confianza, para saber que pase lo que pase, vas a tener a los otros dos ahí detrás de ti. Y esto pasa en cualquiera de las direcciones posibles entre los tres.

¡Qué bueno!

Entonces, todos los tres estamos como muy libres de poder, en cualquier momento, hacer algo diferente y sabiendo que da igual porque los otros dos van a estar ahí pase lo que pase.

¡Qué interesante! Decías que respiráis juntos y esto es una expresión que me atrae.

Sí, sí, sí, es muy bonito. Yo creo que es lo más especial de este trío. Yo creo que es esa manera que los tres tenemos de llevar la música como si fuera un solo músico el que la está tocando.

¡Wow, qué pasada!

Hay una cierta sincronización, no sé cómo llamarla, casi espiritual entre los tres y hay muchísima telepatía y pasan cosas que hasta a nosotros mismos nos sorprenden.

¡Wow, qué pasada! Sí, sí, de hecho te iba a preguntar en qué notáis que habéis ido madurando y evolucionando en vuestra interacción y comunicación, pero lo que dices ya nos da muchas ideas.

Sí, es una cuestión… Es primero encontrar músicos afines a tu manera de entender la música y luego es tiempo de muchos conciertos, muchas situaciones diferentes. Y al final, pues sí, se acaba encontrando un espacio común que es muy bonito.

Y creo que a todo el mundo le va a atraer la unidad que expresas, que dices que vivís juntos en el trío, que ya no sois tres partes sino una homogeneidad.

Hoy en día con este mundo loco tan cambiante es difícil encontrar grupos tan duraderos en el tiempo, que llevan tantos años tocando juntos y yo creo que se agradece también.

La gente lo agradece, vamos, yo lo agradezco, o sea que a título personal, de verdad, ¡qué regalo! Bueno, Gilad Hekselman, Lau Noah, desde Nueva York, aunque bueno, Lau es de tierra catalana, ¿no? Y nuestra querida Verónica Ferreiro, menudas colaboraciones, ¿no? O sea, ¿por qué estas personas?

Sí, no puedo estar más contento. Bueno, pues porque los tres me parecen increíbles y bueno, pues en su momento les enseñé la música y les pregunté si les apetecía colaborar y los tres dijeron que sí y estaban encantados, entonces pues más encantado estaba yo.

¡Qué gozada, claro!

Entonces es una maravilla poder tener a cada uno de ellos en el disco y le aportan muchísima luz y muchísima riqueza a este disco, estoy muy contento. Sí, sí.

¿Cómo ha sido el proceso de que ellos vinieran a grabar o lo grabaran desde casa?

Tanto Lau como Gilad estaban en Nueva York cuando había que grabar por temas de deadline con la discográfica, entonces ellos grabaron desde Nueva York y luego Verónica sí que grabó aquí con nosotros en Madrid y una maravilla. Llegó y la primera toma que hizo es la que está en el disco. Fue un momento muy increíble. Sí, sí, es una cantante maravillosa, bueno, y Lau también y Gilad con la guitarra, pues eso…

Creo que le traen al trío en este disco en concreto una frescura preciosa, la verdad.

Sí, sí, sí, totalmente.

Que no quiere decir que cada nota vuestra no sea fresca, ¿eh? Para nada.

No, pero es verdad que añade un color diferente. De vez en cuando en algún tema aparece un invitado y es como…

Sí, sí, es bonito y veros acoger y abrazar a ese artista con toda su potencia es una preciosidad. Bueno, última pregunta más relajada, más liviana. Recomendaciones rápidas. Un disco, ¿ya puede ser contigo o sin ti?

Un disco, buah.

Hay muchos, ¿no?

Hay muchísimos, pero… ¿y tiene que ser de jazz?

No, no, no.

Vale.

No, no, no, pero nada.

Por ejemplo, La consagración de la primavera de Stravinsky dirigida por Teodor Currentzis.

Toma ya.

Con su orquesta, con MusicAeterna.

Qué bueno, sí. ¿Un libro?

Un libro… Ensayo sobre la ceguera, de Saramago.

Toma ya, toma ya, lo anotamos, lo apuntamos. ¿Una peli?

Una peli…

¿O una serie, un documental?

No, una peli, una peli te voy a decir. Por ejemplo, mira, Casablanca, que la vi hace poco. La vi hace poco, que no la había visto, y me encanta de vez en cuando revisar el cine clásico y no había visto Casablanca.

Clásicas, tío, que nos dejan a todos…

Así que venga, Casablanca.

Qué buena, qué buena. ¿Y una comida que ames?

El cocido de mi madre.

Buah, tío, eso ya no te lo podemos pedir, tío. Qué bueno, oye, qué gozo charlar contigo este ratito.

Un placer, de verdad, gracias por venir.

Te dejamos con la familia, con el trío musical.

Gracias, sí, estamos a punto de salir, o sea que vamos para allá.

 Y nosotros también a escucharos con toda las ganas del mundo, de verdad.

Gracias, gracias por venir.

A ti, Dani.

Un placer, tío.

Igualmente.

Marzo 20, 2025

Entrevista a Gigantes del Piano – Piano Day – Summum Concert Series

Entrevista a Gigantes del Piano – Piano Day – Summum Concert Series

 

 

 

 

 

 

 

19

Marzo, 2025

En el marco del prestigioso ciclo Summum Concert Series, nos encontramos con otro acontecimiento excepcional, otro bombazo: el encuentro de cuatro gigantes del piano, Pepe Rivero, Iván Melón Lewis, Cucurucho Valdés y Chano Domínguez. Tres gigantes cubanos y un gigante gaditano que, gracias a Summum, se darán cita mano a mano, piano a piano, encima del escenario del Teatro Fernando de Rojas en el precioso Círculo de Bellas Artes de Madrid. Su encuentro musical podrá disfrutarse el próximo sábado 29 de marzo, dentro de la programación de Piano Day, donde, además, se presentarán otros dos espectáculos con pianistas de primer nivel.

Nosotros hemos tenido la oportunidad de poder entablar una breve conversación con ellos, para preparar nuestros oídos, nuestras mentes y almas para dicho espectáculo. ¡Esperamos que podáis disfrutar de la entrevista!

In&OutJazz: ¡Muy buenas queridos amigos, queridos Pepe, Iván, Cucurucho y Chano! Es un verdadero placer tener la oportunidad de charlar un rato con vosotros. Sois, los cuatro artistas, compositores y pianistas mundialmente reconocidos y admirados. Sabéis ya que desde In&OutJazz nos vemos en la necesidad de apoyar la música y los proyectos frescos que artistazos como vosotros ponéis en marcha constantemente. En esta ocasión, nos ha llamado mucho la atención la cita que tenéis juntos en ocasión del Piano Day promovido por Summum Concert Series, el próximo 29 de marzo en el Teatro Fernando de Rojas a las 20:00. Gigantes del piano es el título que los amigos de Summum han querido dar a vuestra cita y encuentro, y no podemos estar más de acuerdo. Gracias por estar con nosotros y gracias en todo caso a Summum por brindarnos la ocasión de charlar con vosotros este ratito.

Antes de nada, ¿cómo estáis? ¿Tenéis ganas del proyecto? ¿Cómo ha nacido el mismo?

Pepe: Bueno, José, gracias por esta oportunidad, es un placer poder charlar juntos. Gigantes del Piano es un proyecto del cual tenemos muchas ganas. También de continuarlo. Es una idea de Carlos López, que siempre tiene grandísimas ideas. Hace un par de años se hizo con el maestro Chucho Valdés, en los Teatros del Canal. Recuerdo que fue un concierto para la historia. La idea y el concepto es ir compartiendo con grandes pianistas y ahora, gracias al Piano Day, podemos continuar el concepto. En este caso, el poder contar con grandes compañeros, amigos y hermanos que yo admiro muchísimo.

Iván: Muchísimas gracias por la oportunidad, por la visibilidad y por el apoyo a este proyecto y a este concepto tan bonito. Yo a priori estoy bien, me encuentro bien, con muchas ganas de este proyecto, porque si bien más o menos me recuerda al proyecto de características parecidas que comentaba Pepe, no es igual, no es lo mismo. Las circunstancias no son las mismas, los protagonistas no somos los mismos, entonces eso da un añadido de emoción y de ganas, más ganas de hacerlo. Así que… para allá vamos.  Y sí, Carlos que como dicen ahora es el CEO de Summum, es una de las personas imprescindibles en la escena musical madrileña y española porque es alguien que siempre, siempre está pensando y generando ideas para hacer proyectos, para crear. Hay espacios en los que se apoya la música y la cultura en general, y eso siempre es de agradecer.

Cucurucho: Hombre, ha sido un proyecto… Para mí, es una experiencia maravillosa con la que estoy muy ilusionado y la verdad que estoy esperando que llegue el día, aunque hay un solo día para ensayar, pero bueno, estoy esperando que llegue el día y compartir con estos grandísimos músicos a los cuales les tengo un respeto y una admiración tremenda. Pues que ganas que tengo que llegue el día, ya quiero que sea ya. Y bueno, en cuanto al origen, a ver, yo no tengo todo el conocimiento, pero sí sé que, también, hace un tiempo, creo que fue en el 2015, que a Nils Frahm se le ocurrió esta maravillosa idea, que después de los primeros 88 días de cada año, por las 88 teclas del piano, se hiciera el día internacional del piano. Pues nada, este año es el 29 de marzo. Ya se ha hecho en otras ocasiones y la verdad que, nada, me hace mucha ilusión estar en este hermoso proyecto, la verdad.

¿Habéis colaborado ya en otras ocasiones juntos? ¿Qué creéis que será novedoso en este encuentro? ¿Qué es lo que más os atrae a cada uno y qué es lo que más vértigo os da?

P: Bueno, la verdad que ya hemos tenido ocasión de trabajar juntos. En este caso, lo novedoso va a ser Cucurucho Valdés, que es un pianista extraordinario, cubano también, y bueno, en mi caso y creo que también en el de Iván, no habíamos coincidido como tal así en un escenario. Con Chano yo sí he tenido el placer y el honor de compartir a dos pianos y además de tener una estrecha amistad y hermandad musical y humana.  Y bueno, al final lo que más me atrae de cada uno es la manera en que cada uno interpreta y entiende la música, que es algo en lo que también uno se ve reflejado, ¿no? Y en cuanto al vértigo, bueno, que no venga nadie me daría vértigo jajajajaja. Pero bueno, fuera de bromas, va a ser un encuentro también para la historia.

I: Como dice Pepe, algunos hemos colaborado, pero no exactamente las mismas personas que vamos a estar el próximo día 29. En mi caso, con Pepe he tenido la grandísima suerte de compartir escenario en el proyecto y discos también. Un disco llamado Tumbao en Madrid, que hemos publicado el año pasado con el sello Cezanne Producciones. Y como dice Pepe, lo que más me atrae creo, es el hecho en sí de poder compartir escenario con unos grandísimos pianistas y sobre todo músicos y creadores de la talla del, imagínate, el señor maestrísimo, ilustre y enorme, enormemente bella persona, Chano Domínguez, y mi hermano queridísimo, talentosísimo, de manera infinita y rebosante, de buena energía y alegría, Cucurucho Valdés. Eso para mí no tiene parangón, es un aliciente muy importante, muy grande para mí. Tengo ganas de poder explorar e investigar y descubrir y a la vez disfrutar y saborear los puntos en común que podamos tener, sobre todo con Chano y con Chucurucho, que como te decía, no he tocado antes con ellos. Los puntos en común que podamos tener a la hora de concebir y compartir la música sobre un escenario. Esto es novedoso y me atrae muchísimo, me motiva, me da ganitas de hacerlo. Y en cuanto al vértigo…, no sería bonito que no sea natural la cosa. A estas alturas, yo qué sé, ya son muchos años, muchos escenarios, muchos conciertos y bueno, uno se va buscando la vida para acomodar el vértigo y el nerviosismo natural y bajo mi punto de vista necesario, que va unido al hecho de la puesta en escena del tipo de espectáculo cultural, el que sea. Eso siempre, los nervios y las maripositas en el estómago, eso siempre está. Pero bueno, uno poquito a poco va aprendiendo a controlarlas, incluso a disfrutarlas, te diría. Sí, más que vértigo, porque no es vértigo la palabra, al menos para mí, no me gustaría que la puesta en escena de un espectáculo de estas características donde evidentemente la improvisación y la espontaneidad va a jugar un papel bastante importante, pues no fuese lo, se perdiese o no se consiguiese de la manera que al menos a mí me gusta. Pero nos toca trabajar en ello, para que no pase.

C: Fíjate, para mí es la primera vez que vamos a estar juntos todos. Yo había tenido colaboraciones con otros músicos, otros artistas, otros pianistas, sí, pero no con Melón, ni con Pepe, ni con Chano, la verdad que no. Va a ser algo muy bonito, muy novedoso para mí. Yo creo que ellos sí han compartido en algún momento, pero para mí va a ser algo novedoso. Yo creo que novedoso va a ser todo. Desde el abrazo hasta la última nota. Yo creo que todo va a ser una cosa bonita, nueva para mí, me refiero para mí. Y bueno, para ellos hacía conmigo también, porque nunca hemos estado juntos, como te dije anteriormente. Y yo creo que estoy abierto a toda novedad. Lo más interesante es esa cosita que te entra y yo sé más o menos qué estilo tiene cada uno, porque los oigo desde hace mucho, y ya te digo, son paradigmas de mi carrera. Pero wow, ahora estar con ellos, yo creo que todo va a ser novedoso. Desde la primera palabra hasta la última. Y, bueno, a mí me atrae todo, todo, todo, todo, todo, de estos pianistas. Su estilo, su manera de sentir, que es muy bonita, porque cada cual tiene su universo, y eso es algo que me atrae también. O sea, vamos a poder estar un día en el universo del otro. Vamos a converger, vamos a confluir, vamos a… Y eso es lo que me atrae. Lo que me atrae es el poder compartir. Y lo que no me atrae, lo que me da vértigo, pues no es nada. La música, yo siempre la disfruto. O sea, para mí es siempre una felicidad. O sea, que me atraiga, sí. Que me haga vértigo, nada, nada, nada. La música siempre es para compartir, no es para competir. Y eso es algo que lo tengo muy presente. Así que, en todo caso me da vértigo que se suspenda el show, que se suspenda el proyecto, que se…, eso es lo que me da vértigo, pero nada más.

 

Tres de vosotros hundís vuestras raíces en Cuba, mientras que tú, Chano, eres gaditano. ¿Qué pensáis al respecto? ¿Cómo entran en diálogo vuestras influencias y raíces?

P: Realmente nuestras raíces cubanas tienen dos vertientes, España y África, como bien es sabido. Musicalmente hablando, nos debemos muchísimo a las dos partes. De hecho, en el caso del flamenco, siempre se habla de los palos de ida y vuelta, ¿no? Y bueno, es una música que nunca ha sido lejana, al contrario, la hemos ido aprendiendo. En mi caso, ya son 26 años viviendo aquí, ya me considero un cubañol. La manera de comunicarnos depende de que al final estamos hablando en el mismo idioma musical, porque además, tanto Chano, que es un amante de toda la música, porque todo lo que vamos a estar aquí, nos encanta la música. No me gustan que las etiquetas de latino o jazz, es un músico de jazz, o es un músico… En mi caso, y yo creo que mis compañeros estarán de acuerdo también, somos músicos, que nos encanta la música y nos encanta también la improvisación del momento, y el poder dialogar, en este caso, que es lo que va a ocurrir en el escenario, desde la sinceridad, desde la admiración, creo que va a ser un encuentro muy curioso.

I: Imagínate lo que pensamos de nuestras raíces, cuatro pianistas con unas raíces musicales muy profundas, muy marcadas y muy claras y muy intensas. No sé, en el caso de Chano, él te podrá hablar, desde luego, no sé, para hacer una enciclopedia. Nos lleva mucha ventaja, en fin, el maestro sabe, tendrá mucho que decir. En mi caso, bueno, en el caso, hablo un poquito, muy leve, por los otros tres, porque como bien dices, compartimos raíces, venimos de Cuba. Nos hemos formado allí, hemos mamado, hemos tenido tiempo de compartir ese legado, de saborearlo, de tocarlo, de experimentar con él, de compartirlo, de interactuar con otras generaciones estando allí en Cuba, luego estando aquí en España, yendo allí, regresando, gente que viene de allí. En fin, la música cubana, no sé yo quién te diga ahora, la influencia y la importancia que ha tenido y que tiene, incluso en varias ramas de la música contemporánea, evidentemente el jazz, el jazz latino, la música bailable, toda la gama de géneros que ha aportado la música cubana, digamos, a la literatura musical mundial. Boleros, sones, el feeling, las huarachas, más recientemente la timba, que es un género de música popular bailable pero que tiene una influencia muy importante del rock, continúa teniendo, cómo no, influencias del jazz. En fin, es una bendición y una grandísima suerte haber podido tener esa interacción tan importante y tan fuerte con las raíces de mi país de nacimiento. Además es prácticamente constante el aporte de figuras, de artistas hacia esa influencia. Estamos hablando de que desde muy temprano, desde hace mucho tiempo está habiendo artistas nacidos y formados ahí en Cuba que están todo el tiempo haciendo un trabajo más que meritorio, aportando ideas, géneros musicales, sugerencias de géneros musicales, que luego esas sugerencias a posteriori otros artistas las pueden tomar y las reconducen y da lugar a un nuevo género musical. Y la lista, imagínate, sería interminable. Sindo Garay, Ernesto Lecuona, Bola de Nieve, Bebo Valdés, Chucho Valdés, Benny Moré, Miguelito Cuní, Arsenio Rodríguez, Omara Portuondo, Emiliano Salvador, Gonzalo Rubalcaba, Juan Formel…etc. Es un sinfín de nombres que sería prácticamente injusto citar algunos porque se quedarían muchísimos, muchísimos fuera. Entonces, para mí es una auténtica bendición ser un humilde receptor de todo este legado y luego tener la responsabilidad que tenemos los artistas de hacer algo con este legado, no dejarlo ahí de manera inerte, sino tomarlo y si tienes inquietudes y te interesa y quieres y te nace y el bichito no te deja no hacerlo, que es mi caso, pues tomar ese legado y hacer algo con él e intentar poner tu granito de arena. Y esta Cuba, interactúa de manera proporcional con la raíz española. Ya que Cuba y España, por todos es sabido, la grandísima cantidad de idiosincrasia, no solamente musical y cultural, sino social también que comparten. Entonces, sobre todo, si hablamos del flamenco y el maestro Chano Domínguez, que es un exponente para mí, para mí es el exponente del piano flamenco en los últimos, no sé, 37 años, 45, 40, 50 años. Es un jazzista mundialmente reconocido. Entonces, creo que es una, digamos, es una pieza muy importante que pone de manifiesto esta amalgama de sonidos, de colores, de olores, de sabores, ese para aquí y para allá que siempre ha habido y que continúa habiéndolo entre la música cubana y la música flamenca. Entonces, bueno, la interacción creo que es total.

¿Qué música escucharemos desde el patio de butacas? ¿Habrá más composición o más improvisación? No desearíamos que nadie redujese vuestra propuesta a “será música cubana” o “será música cubana y flamenco” o “harán algo de jazz”. Nos gustaría que nos dierais un adelanto de las profundidades de la propuesta que haréis si es que las hay.

P: Creo que todo el público que va a asistir a este gran día, donde también pasarán otros grandísimos artistas, va a ser un día, la verdad, lleno de teclas blancas y negras. Todo el que se siente en el patio de butacas, pues va a escuchar a cuatro pianistas, desde lo más íntimo, puesto que cada uno interpretará a piano solo. Van a ver a cuatro pianistas interactuar, en este caso con Chano Domínguez. Tener la suerte y el placer de tener tan gran pianista que tanto admiramos y de poder compartir, en mi caso, nuevamente, es algo como para aprovecharlo. Creo que la gente va a poder escuchar un poco de todo. Porque, como bien saben, el jazz te lleva, te puede llevar por los caminos más recónditos y te puede sorprender. Pero básicamente va a ser un homenaje a quien fue y es, que está presente aquí con nosotros y lo llevamos en todo momento, al señor Bebo Valdés y Chucho Valdés, es decir, el legado que ya ellos han dejado a través de sus composiciones, a través de esa manera única de tocar el piano. La gente va a escuchar un repertorio que le sonará, y obviamente la interpretación que cada uno le va a dar, y creo que va a ser muy divertido.

I: Sí, es un poquito sorpresa lo que tenemos entre manos, ya que es un poco sorpresa, incluso hasta para nosotros mismos. Estamos intentando darle algunos matices y alguna cosita que lo diferencie del resto. Entonces, no puedo tampoco estar adelantando mucho más. A ver si lo conseguimos. Ya eso le toca al público dar el veredicto final después del concierto. Habrá composición sobre la cual se improvisará, evidentemente. Somos pianistas, los cuatro, muy amigados con el jazz, cada uno desde su perspectiva, la perspectiva flamenca, la perspectiva latina, la perspectiva cubana, la perspectiva de todo mezclado. Lo veo en la música y la cultura, la mezcla, la amalgama de cosas, de estilos, de corrientes, de influencias. En fin, será eso, improvisación sobre composiciones.

C: Bueno, mira, yo en mi caso, pienso que los oyentes que estarán ahí en el teatro, pues no sé bien qué pueden esperarse porque no tengo nada contemplado para este día. No tengo nada contemplado solo voy a dejarme llevar. Quizás unos días antes pues si me ponga a ver cositas, pero voy a tocar el piano. Puede ser en un momento determinado piano cubano, piano clásico que estudié mucho y pueden ser otros géneros como compositores americanos, brasileños…etc. Creo que voy a tratar, modestamente, de reunir todos estos estilos que están en nuestra formación desde pequeños. Sobre todo la música clásica, la música cubana, que esa la llevamos dentro. Y, bueno eso es lo que creo que van a escuchar, un poco de todo. Improvisación claro que habrá, yo creo que sí. Es la manera de expresar, de sentir, de desahogar de todo músico. La improvisación es el momento más libre que tenemos y creo que van a disfrutar de ello también. Así que creo que habrá un poquito de todo. Muchas gracias por esta oportunidad, estoy muy contento e ilusionado con lo que viene.

Personalmente cada uno, ¿podéis comentarnos qué exploraciones (musicales o metamusicales), preguntas, búsquedas, reflexiones, conceptos…etc., están definiendo vuestra manera de interpretar y de componer música últimamente?

P: En mi caso, el tema de la composición es algo que siempre me ha fascinado, me ha encantado, y siempre he tenido la curiosidad, desde que era muy niño. Gran parte de mi vida fue en Cuba, hasta los 24 años y toda la otra parte de mi vida la he pasado aquí, y mira, por ejemplo, sin quererlo, sin darte cuenta, el vivir aquí tantos años, el poder compartir con tan grandes músicos, también aquí, de poderte también mezclar con el flamenco, con todas las corrientes y otros folclores de aquí de España, y demás, no te das cuenta, y cuando pasa el tiempo, te vas escuchando, y dices “uy, aquí esto, ¡Cómo ha cambiado!” Incluso armonías, es decir, no es que te lo planteas, es que está, lo respiras. Y en cuanto al tema de las exploraciones, hay algo que últimamente, que vengo haciendo ya hace un tiempo, pero que ahora mismo me ha saltado mucho más la curiosidad y es el piano solo. Justo acabo de grabar mi segundo disco, que sale ahora dentro de nada, y aprovecho para comentar. Estampas y raíces, que es un disco, un homenaje a los grandes compositores españoles, que además forman parte de la música universal también, como fue Albéniz, Granados, Falla, Turina, Mompou, Guridi…etc. Miguel Marqués, por ejemplo, para mí fue un descubrimiento, un compositor de finales del siglo XVIII y XIX, fue medio contemporáneo con Beethoven, y que no es muy conocido, de hecho, han tenido que rescatar obras suyas, que tú lo escuchas, y no tiene nada que envidiar a los grandes compositores y más conocidos. Y de ahí, pues, cogí una sinfonía, y bueno, como digo yo, la hice un desarreglo, y ahí lo llevé. Creo que, bueno, en sentido general, el músico, y los que estamos compartiendo esta entrevista, somos muy inquietos, y siempre va a haber algo nuevo que nos va a llamar la atención y a partir de lo cual vamos a querer desarrollar. Espero haber contestado a la pregunta. No quiero extenderme, que puedo estar aquí, ya te digo, le das un micrófono a un cubano y es un problema eso jajajaja.

I: Bueno, yo, personalmente, tengo una inclinación muy fuerte hacia la música clásica. Siempre me ha gustado mucho y me ha cautivado. A medida que pasa el tiempo, voy pensando que la música clásica…, para mí, mal llamada música clásica, pero bueno, eso es otro debate, supongo que de alguna manera había que llamarla… Quería decir que, a medida que voy creciendo, veo que tiene muchísimo, muchísimo, muchísimo más que decir. Y es una fuente de inspiración muy grande, al menos para mí. Creo que…, no todo, pero muchísimo, muchísimo jazz está dicho. Incluso para el jazz. Siempre he defendido que Chopin y Rajmáninov han sido de los grandes jazzistas de la historia de la música. Chopin, supongo que sin saberlo mucho o nada. Rajmáninov, quizás un poquito más. Porque bueno, vivieron en épocas bastante diferentes. Rajmáninov tuvo contacto directo con el estilo, con el jazz. De hecho, en una de las cartas que leí por ahí, le escribió a su hermana,  ya una vez que él y su familia se erradicaron en California, en Los Ángeles,  y le contaba que por aquel entonces que estaba yendo, a principios de los años 20 sería, o por ahí, a los conciertos de un pianista muy joven, por aquel tiempo, ciego. Estamos hablando nada más y nada menos que de Art Tatum, una de las piezas claves de la jazzística pianística. Entonces, Rajmáninov tuvo la suerte de vivir eso, ese momento. De poder ver a un Art Tatum muy joven. Y bueno, y todo, no solamente a Art Tatum. Primero que tenía la inclinación y la disposición de ir a ver esos conciertos, siendo él ya un compositor muy reconocido y establecido en el género de la música clásica, que en su caso, era de estilo más romántico. Y luego tú te das cuenta en las composiciones de Rajmáninov que fue muy prolífico. Si tú analizas su obra, sus preludios, sus estudios, sus conciertos para piano…, escribió mucha más música. Evidentemente, su música para piano es la más significativa. A poco que agarras así un fragmento de, yo qué sé, 20 o 30 compases de un concierto, ves las progresiones armónicas que usaba Rajmáninov en ese tiempo, y tú dices “pero si esto es jazz, pero de lo más sofisticado que hay”. Entonces, todo esto para decirte que sí, que a mí la música clásica me influencia mucho. Y bueno, últimamente estoy como muy centrado en componer, no música clásica, pero no sé, como que buscando ahí siempre la quinta pata al gato, como se le suele decir, a composiciones que mezclen, que junten mis raíces cubanas también pasadas por aquí, por España, por el flamenco concretamente, que es una música que me lleva al paraíso y más allá. Desde, digamos, la composición y la elaboración, era la palabra que quería decir, que tiene la música clásica. Es un poquito, yo creo que es bastante complicado de explicar porque, bueno, mientras te voy contestando lo voy pensando y es una, no sé, es complicado, es complicado. No sé cómo se va a explicar, pero bueno, por ahí ando, por ahí ando. Y en más cositas, que bueno, que ya se irán desvelando poquito a poco.

Genial, muchísimas gracias a todos por este ratito. Ha sido un verdadero placer. Esperamos que vengan todos y todas a vuestro concierto el próximo 29 de marzo en el Teatro Fernando de Rojas a las 20:00. De nuevo, gracias a Summum por esta oportunidad, y os seguimos la pista atentamente. Un abrazo.

Marzo 19, 2025

Dorantes&Moisés P. Sánchez Entrevista – Piano Day – Summum Concert Series

Dorantes&Moisés P. Sánchez Entrevista – Piano Day – Summum Concert Series

DORANTES Y MOISÉS P. SÁNCHEZ 

Entrevista

Piano Day – Summum Concert Series

 

11

Marzo, 2025

By: José Cabello

Fotos: Alba Mediavilla

Escucha el Podcast!!!

En el marco del prestigioso ciclo Summum Concert Series, nos encontramos con un acontecimiento excepcional, un bombazo: la primera colaboración pública entre David P. Dorantes y Moisés P. Sánchez. Estos dos referentes y titantes de la música en España y más allá de sus fronteras nunca habían trabajado juntos hasta ahora. Sin embargo, Summum ha propiciado este encuentro, dando lugar a un proyecto inédito en el que la creatividad y el talento han confluido de manera magistral.

El resultado podrá disfrutarse el próximo sábado 29 de marzo, dentro de la programación de Piano Day, donde, además, se presentarán otros dos espectáculos con pianistas de primer nivel. En esta ocasión, Dorantes y Moisés han dado forma a un proyecto único que ha dado a luz a cuatro composiciones originales de una belleza extraordinaria, reflejo de la visión artística que ambos comparten.

Hemos tenido el privilegio de conversar con ellos en el auditorio de la UAX, donde nos han hablado sobre su amistad, su concepción de la música, el proceso creativo detrás de sus composiciones y, sobre todo, su manera de entender la profundidad del arte que representan. ¡Esperamos que vosotros también podáis disfrutarlo!

 

In&OutJazz:  ¡Pues ya estamos!

Dorantes: ¡Ya estamos por aquí, al lío!

Moisés: ¡Estamos!

Con el café, con los bollitos ya uno por la mañana se siente mejor, ¿verdad?

D: Hombre, un poquito de azúcar, pero bueno, sin pasarse, sin pasarse.

M: Sí, sí, que ya hemos entrado en época de análisis de sangre y esas cosas.

D: Sí, sí.

Bueno un placer poder robaros un ratito en medio de un día seguramente intenso porque ya habéis empezado a tope. Nos acompaña Alba Mediavilla a la fotografía y pronto estará con nosotros también Begoña Villalobos directora y presidenta de la revista In&OutJazz.  Somos varios colaboradores que nos gusta apoyar la música fresca e innovadora en nuestro tiempo y la verdad que vuestros nombres hablan por sí solos. Es raro que haya gente que no os conozca igualmente pondremos vuestros perfiles y vuestras redes para que la gente que no os conozca lo pueda hacer. En cualquier caso estamos contentísimos de haberos pillado prácticamente infraganti en lo que creo que es el primer ensayo de este proyecto, ¿puede ser? ¿Os habéis visto en otra ocasión?

D: En condiciones como esta, sí.

M: Así en público puede ser, sí. Aunque nosotros ya nos hemos juntado de manera privada.

¿Cómo nace el proyecto? ¿Quién llama a quién? ¿Hay alguien externo que os llama a los dos? ¿Cómo funciona?

D: No, es un encargo del mismo festival.

¿Directamente os llaman ellos? ¡Qué interesante, qué bueno!

M: Bueno nos llaman de manera individual al principio y no sé por qué a Carlos López le sale la cosa de decirte oye, porque te lo dice a ti primero yo creo…

D: Sí, me lo dice a mí y sí. Es así. Incluso me preguntó quién podía ser y yo dije Moisés. Y aparte además a ti te preguntaría también en privado, yo creo que puede ser algo de eso.

Ha habido un poco trabajo de Celestina por su parte, ¿puede ser, un poquito?

D: Puede ser. Exactamente, exactamente no se puede saber, pero sí que es verdad que al final lo que estamos haciendo lo hemos querido.

M: Claro, porque por mucho que te quieran juntar, si no hay un interés por parte de los músicos, ahí no…

D: Claro, pero le agradecemos la idea que tuvo, por supuesto.

Claro que sí ¿qué es del otro lo que más admiráis y que más ganas tenéis de experimentar?

D: Yo, de Moisés, el cromatismo que tiene como músico. Como el gran cromatismo que tiene en general y el talentazo que tiene, absoluto. Y la libertad y la amplitud que tiene tanto en la música, que la lleva a un límite bastante alto.

M: Bueno yo conozco a David desde hace muchísimo y siempre la valentía que ha tenido como para empujar un género sobre todo que es a ti donde más se te puede englobar que es en el flamenco, puede ser, ¿no?

D: Sí, en el flamenco.

M: Y es una persona que siempre ha estado buscando los puntos que unen más que los que separan. Y yo me siento muy, muy afín a eso. Porque yo, yo desde mi sitio con el jazz, el clásico y el rock, me siento un poco igual. Se trata del dónde confluyen más que lo que separan claro.

Tendéis puentes entre las barreras y etiquetas que otros colocan, ¿no?

M: Bueno, es que en un mundo tan interconectado como en el que estamos hoy en día yo creo que el ser parcelario es una opción vital, por supuesto, pero desde luego creo que no es la cuestión que nos define.

D: Justo, darle flexibilidad a todos, ¿no? Más flexibilidad, desde luego partiendo sitios respetuosos y yendo hacia sitios respetuosos. Es como echarle un agua que remueve un poco y que claro que coja más flexibilidad y que no sea nada tan rígido, pero bien pensado, que no sea así porque sí.

¿Cómo habéis planteado la composición? Porque estoy al tanto de que descartasteis rápidamente la opción de improvisar vagamente y dijisteis “esto es una oportunidad para poder escribir material”. ¿Cómo confluye esta cuestión? Porque claro, cada uno venís de un lugar pero los dos tendéis puentes entonces ¿cómo ha sido la composición? ¿Cómo la habéis repartido? ¿Quién ha sugerido qué temas?

D: Hemos empezado por comenzar dos temas cada uno y trabajarlos a la vez, ¿no? Cada uno ha compuesto dos temas y los hemos trabajado juntos. Y resulta muy interesante porque hay un lenguaje de Moisés que yo tengo que trabajar y tengo que hacerme a él. Y ese trabajo me interesa muchísimo y creo que enriquece, tanto en el diálogo como a nivel individual. Entonces lo estamos haciendo desde esa forma. Se trata de poner sobre la mesa, en este banquete, poner cada uno su tapita de música o su plato de música y luego compartirlo, ¿no?

M: Sí porque normalmente los dúos de piano no son proyectos fáciles, digamos. Ni de escribir ni de sacar adelante. Y a mí me…, o sea, evidentemente uno de los puntos que yo creo que ambos vimos como vehículo transmisor para que funcionara la cuestión era que ambos somos compositores y tenemos un sello personal muy definido por el que se nos conoce a cada uno en nuestro ámbito y nos apasiona la composición, la instrumentación la orquestación, los lenguajes contemporáneos, etcétera, ¿no? Entonces, ese era…, si nos juntábamos está claro que tenían que ir por ahí los tiros. Teníamos claro no íbamos a reciclar o sea, a lo mejor en el concierto completo a lo mejor podemos tocar un tema de otra persona, o sea un tema antiguo. Pero no va a ser el caso en este en concreto, creo, a no ser que hagamos un bis como quinto tema… Porque como este concierto está englobado dentro de varios pues vamos a hacer cuatro temas directamente y tal. Pero yo creo que evidentemente la composición es el plato fuerte, uno de los puntos de unión claro, totalmente sí, sí,

¿Cómo entra en diálogo con la improvisación si es que la hay? ¿Hay algo de improvisación?

M: Sí, sí, claro que la hay.

D: Sí, sí hay espacios.

Nosotros os hemos cazado, hemos entrado y algo se estaba escuchando…

M: Hay espacios…, los provocamos y buscamos claro. David tiene su lenguaje, yo tengo mi lenguaje…

D: Claro yo un lenguaje más flamenco…

M: Claro y yo pues estoy en el jazz, o sea yo vivo de improvisar también.

D: Pero eso es bonito ¿no? Hablar y cada uno con su tono.

M: Sí, pero hay…, tiene que haber porque es una cuestión que nos define.

Son pilares fundamentales de vuestra de vuestra personalidad como músicos.

M: Totalmente, totalmente. O sea que los buscamos y yo en la composición los provoco, como como es normal claro.

¿Cuál ha sido el mayor reto en este proyecto a nivel compositivo? Antes hablabas de la dificultad de escribir para para dos pianos, para cuatro manos ¿no?

D: Bueno, en mi caso yo he buscado lenguajes diferentes. Me he montado mi película que no sea lo típico de siempre. Lo he hecho a través de mis…, no sé…, como patrones, he inventado unas escalas, he inventado algo… O sea se trata de ser creativo ¿no? Entonces el reto es intentar no sonar como podría ser lo normal, que suene también un poco diferente y se note el lenguaje diferente. Y por supuesto que estén bien encajados los dos instrumentos que también es muy complejo ¿no?

Totalmente.

D: Es muy complejo.

M: Sí, yo creo que cuando…, yo creo que es un proceso en movimiento porque compones, tú tienes una idea y te puedes hacer una idea de cómo va a funcionar eso en la cabeza, en las manos y en el alma de la otra persona pero luego la práctica es otra muy distinta ¿no? Luego tú pones el tema y dices “bueno, ¿qué funciona y qué no?”, nos estamos olfateando digamos porque estamos buscando, dónde es…

La totalidad y la unión entre los dos. ¡Qué interesante!

M: Como cuando los círculos se juntan y convergen y el punto el área común que tienen esos círculos, que tiene un nombre…, pero vaya, que estamos buscando ese punto. Pero también sin olvidar que el círculo es un círculo y también te puedes ir al otro lado y aparte también hay un punto bonito en picar al otro, ¿no? También decir “no, te voy a picar y te voy a sacar de donde tú estás”.

¿Os dejáis? ¿Lo gozáis? ¿Es una cosa placentera cuando el otro pica?

M: A mí sí.

D: Sí, por supuesto, eso es así.

M: Sí, es cierto y está muy bien que lo indiques porque hay músicos que no lo llevan bien, que necesitan tocar mucho donde ellos se sienten…

D: En su sitio de confort.

Sí, o que no se lo imaginan y no están predispuestos y cuando el otro les saca hay violencia.

M: Sí, está bien que lo indiques porque hay músicos de todo tipo de perfil y también pasa en el jazz, por supuesto, en el flamenco supongo que también pasará, que si no es lo que tú tienes en la cabeza, si no se ajusta con lo que tienes en la cabeza, colapsas. Y creo que aquí no ocurre ese caso porque somos dos personas de mente muy abierta y aventureros.

Totalmente. Oye, ¿qué mensaje hay detrás de todo este proyecto, si es que lo hay? ¿Qué idea? ¿Qué búsqueda? Evidentemente el juntaros, el estar juntos, el generar, el crear…etc. Pero, ¿hay alguna idea, hilo conductor, algo que queráis o que os gustaría expresar a la audiencia o a vosotros mismos? ¿Alguna búsqueda detrás?

D: El propio nombre lo dice, Babel. O sea que ahí está toda la clave.

M: Una confluencia.

D: Sí, una confluencia y entenderse.

M: Es buscar las cosas que nos unen, no que nos separan. Y que todo tiene…, en un mismo edificio todo puede convivir, sin violencia, sin tensión.

D: Eso es, totalmente de acuerdo.

No, no…, y diálogo…

D: Que hace falta, ¿no?

En todos los ámbitos de la sociedad y del mundo, pero qué mensaje más bonito. Yo creo que es una de las cosas que los músicos más agradecemos y que la audiencia más admira. Que es que desde la música se pueda proponer una unidad, que es lo que todos deseamos para con los demás.

D: Sí, la música es útil para muchas cosas.

M: Hombre, claro. Es que se trata de hacer… O sea, al final, las cosas cobran sentido cuando intentas hacer mejor la vida de los demás, realmente. Y si mandas un mensaje bonito, pues a lo mejor no cala en todo el mundo, pero realmente es mucho más provechoso que buscar las cosas que nos separan, como hablábamos antes, ¿no? Porque si él se pone muy flamenco y yo me pongo muy jazzero, y  “no, porque la seguiriya blablablá…”, pues ya está, y el otro allí, y bueno, pues hasta luego, y ya está, ¿no?

D: Y nos saludamos desde lejos y poco más.

Hay que ceder y abrazar. Esto es interesante para cuidar la unidad con una cosa, con una persona, con un ente, claro, es menester conocer al otro, estar abierto a conocer lo otro.

D: Y ser flexible también.

M: Transigir.

¿Qué cosas han ayudado para que vuestra predisposición antes de juntaros para este proyecto fuera esa, que fuera “vamos a ayudarnos”? ¿Conocernos, conocer la discografía del otro, tener alguna influencia en común?

D: De mi punto de vista es la pura admiración hacia Moisés y conocerlo a él y saber qué es lo que es él y su música, escucharlo mucho. Yo lo he escuchado muchísimo. Y ese es el punto de partida mejor que pueda haber. O sea, bueno, desde mi punto de vista, conocerlo y tener ganas de hacer algo con él. Y ahí está todo.

M: Bueno, yo siempre cuento la anécdota esta de cuando te llamé hace 25 años, que yo no era nadie y escuché sobre todo tu segundo disco, Sur, con las voces búlgaras y demás. Yo venía también, claro, de una educación muy enlazada con las voces búlgaras, con los países del este y demás y me fascinó desde el primer momento. Aún así, yo creo, está bien…, me gusta la pregunta, porque creo que aunque haya admiración el uno por el otro y demás, creo que lo que viene llamándose el currículum oculto, el invisible, es el que hace de una manera intangible que esto funcione. Y me explico, me explico.

D: Sé lo que dices, te explicas.

M: Yo me he criado con el concepto de música es música. No me he criado en casa con una barrera que estableciera que Coltrane no se puede mezclar con Björk. Para mí, yo he recibido un mensaje de que ahí hay 12 notas y es increíble la música que se puede hacer con 12 notas en el sistema temperado, ¿no? Y las puedes usar de millones y millones de formas, pero ninguna es excluyente, ninguna es excluyente. Entonces, si tú tienes siempre el afán de aprender de los demás para enriquecerte…

Esta es la clave.

M: Esa es la clave.

D: Esa es la clave, sí.

M: Esa es la clave. No renegar porque… “no, David no toca bebop, yo ya no quiero tocar con él porque no toca bebop”. Yo me estoy perdiendo todo el universo de David porque no toca bebop, por ejemplo. “No, es que este no toca la seguiriya, no le huele a minas, pues ya no toco con Moisés porque no suena…” A mí me parece, a día de hoy, una cuestión muy limitante y yo no quiero ser una persona limitada en mi vida. Yo no me quiero morir así.

Claro, está clarísimo.

D: Y eso lo lleva al mundo de la sociedad, a las calles y lo mismo, ¿no?

Esto es súper interesante porque, quiero decir, está clarísimo, pero en la práctica no lo vemos tanto. Por tanto, creo que vuestro proyecto puede suscitar este hambre de unidad, este hambre de abrazo.

M: Claro, es que solo una reflexión y termino. Es que esto no proviene de la musical, proviene de las cualidades que hayas cultivado como persona.

Eso es.

M: Es que no se enseña en una escuela. No se…, o sea, es que…, la música sale de otro sitio. Es decir, una escuela no te garantiza ese pensamiento, sino el entorno del que te rodeas.

Claro.

M: Entonces, eso es a lo que me refiero, de que es muy interesante eso, pero que si hay gente que no se topa con ese mensaje en el camino, a lo mejor pasa toda su vida como artista sin entender ese mensaje. O sea, y lo digo con conocimiento de causa.

D: Sí, sí, sí…, te entiendo.

Totalmente. Va a ser un gozo poder escucharos el 29 de marzo, ¿verdad?

M: Bueno eso espero.

D: Sí, esperemos, esperemos.

No, lo digo por las cosas que estáis contando. Espero que la gente pueda escuchar estas palabras que nos estáis donando, porque así uno va a escucharos con más ganas, os lo aseguro.

M: Sí, sí, te entiendo, claro, claro.

Última pregunta. ¿Hay momentos divertidos mientras tocáis? ¿Hay momentos cómicos? ¿Momentos en los que uno ría por dentro o por fuera escuchando al otro? ¿O se generan más ámbitos serios, más ámbitos nostálgicos, más ámbitos de profundidad? No sé si se entiende la pregunta. O sea, ¿cómo…?

M: Yo creo que hay algo para todo.

D: Sí, yo creo que hay algo para todo. No creo que predomine nada, ¿no? Yo creo que va a haber un poco de todo.

M: Hay concentración porque hay notas, hay notas.

D: Y responsabilidad.

¿Hay mucha composición?

M: Hay mucha composición, sí, sí, claro. Entonces, hay notas…, y jodidas.

D: Jodidas, jodidas.

M: Pero luego…, hay momentos para… Yo creo que al final, un concierto al final es un poco también como la vida, ¿no? Hay momentos que te tienes que poner de una manera y hay momentos que puedes estar de otra, ¿no?

D: Sí, tampoco se sabe exacto, no se sabe. Hay que vivir también. Es algo que ves y vas viviendo también, ¿no?

M: Tú te levantas en el día y no sabes si hoy vas a estar… vas a tener que poner firme a este, o va a ser un día risueño, ¿no?

D: Claro, eso no se sabe.

M: Incluso un tema que un día salió serio, al día siguiente nos estamos riendo, ¿no?

D: Claro. Y la improvisación igual, tú no sabes por dónde va a ser, es muy difícil.

¡Qué interesante!

D: Pero sí, desde luego que partimos desde una base de escritura y de seriedad, que hay que estar finos, pero aparecen un montón de cosas.

Claro, lo descubriremos.

D: Hay que pasárselo, bueno, tenemos que pasárnoslo bien. Es que si no… También tenemos que disfrutar.

Desde el patio de butacas lo podremos descubrir los que estemos ahí apoyando en primera fila. Descubriremos cuando salta qué emoción, cuando salta qué expresión entre vosotros. Que evidentemente es un trabajo, desde luego, admirable todo lo que estáis haciendo y eso ya nos lo vamos a llevar seguro. Pero, yo creo que todos tenemos ganas de veros disfrutar. Yo creo que es una de las cosas que la audiencia siempre aprende. Y eso uno no puede ir con una idea preconcebida de lo que es disfrutar.

M: Bueno, eso que dices está muy bien porque… Mira, yo me acuerdo, y ya para terminar pongo una anécdota, yo del primer concierto que vi, o sea, uno de mis pianistas favoritos, como no puede ser de otra manera, es Brad Mehldau, que ha empujado los límites de la música también, y nos lo ha puesto muy fácil a todos los demás porque él ha abierto, él y mucha otra gente… Pero a lo que voy es que yo me acuerdo de ver un concierto de Mehldau con el Fernando Fernández Gómez, con Jorge Rossi, cuando estaba Rossi todavía, y me salí.

¡Toma ya!

M: Y me salí. Yo tenía 21 años y me salí por mi soberbia. Porque no dejé que el concierto fuera lo que estaba siendo, sino que como no confluía con lo que yo creía que tenía que ser, me fui enfadado. Y yo me veo a mí mismo 25 años después, ese gesto que cometí, y digo “qué poco sabio fui ahí”. Porque no entendía que el debe no estaba ahí, sino estaba en mí.

D: Efectivamente, que estaba en ti.

M: No entendí que no estaba dejando que fuera lo que es, y disfrutar desde ahí.

D: No abriste la puerta, la tenías cerrada.

M: Y eso le pasa al público muchas veces, que muchas veces el público sufre, porque no deja ser lo que es, sino que se pone tenso, porque no es lo que ellos creen que debe ser. Y esto, hay una frase de Oscar Wilde muy bonita, cuando le preguntan por el estreno, no me acuerdo si es La importancia de llamarse Ernesto o algo así, y le preguntan “¿qué tal la obra y tal?” Y él dijo, “hoy el público estuvo estupendo”.

D: Jajajajaja.

M: Y hablaba, y se refería a eso. Claro, se refería a “hoy han dejado que la obra sea la que es”.

Qué importante, qué lección para la vida entera esto que decís. Estar abierto a que la realidad sea la que es y no nuestra proyección en la cabeza.

M: Perdona, es que estaba yo pensando…

D: No, no, pero está muy bien, está muy bien, está tremendo.

Begoña Villalobos: Hola, muy buenas.

M: Aquí estamos, terminando la entrevista

B: ¿Pero están grabando?

M: No te preocupes.

¿Qué tal, Begoña?

B: Buenas, hola, José. Un placer Dorantes, soy Begoña, muy bien, genial, genial.

Yo creo que, con esto, vamos, os dejamos ahora tocar un ratito, o lo que tengáis. Es un placer este rato con vosotros, yo creo que la gente va a gozar el próximo 29 de marzo, escuchándoos, en el proyecto Babel, os damos las gracias, Dorantes, Moisés. Que vaya genial, estaremos ahí apoyando.

M: Perfecto, José, muchas gracias.

A vosotros.

Marzo 11, 2025

Natalia Kordiak – A Journey Through Music, Improvisation, and Education

Natalia Kordiak – A Journey Through Music, Improvisation, and Education

.

.

.

NATALIA KORDIAK

A Journey Through Music, Improvisation, and Education

08

March, 2025

Text: Krzysztof Komorek

Photos: Artist’s concession

I’ve always loved to sing. Wherever I went, I’d hum or sing something” recalls Natalia Kordiak about her first encounters with music. Natalia is a vocalist, improviser, educator, and event organiser. Her extensive portfolio is impressive for someone whose career has not yet spanned many years. Curiosity about the world has always been a defining trait for Natalia. Combining her musical interests with sports training, she began her music school education not with singing but with the saxophone. She even explored opera singing for a time.

As a teenager, Natalia attended the Voicingers Festival – an event that combines showcases, competitions, and workshops for vocalists. Voicingers serves as a platform for exchanging ideas, musical inspirations, meeting artists, and establishing long-term relationships. For Natalia Kordiak, it also became the beginning of numerous ventures. She started with workshops and, in 2018, won the Grand Prix at the International Competition for Singing Musicians, which allowed her to record her debut album. “Bajka” (“Fairy Tale“), released by the Slovak label Hevhetia, and received a nomination for Poland’s prestigious music industry award, the Fryderyk. Over time, Natalia began collaborating with Voicingers as a co-organiser, coordinator, and producer of subsequent editions of the event.

Voicingers is also a space for exchanging artistic experiences, exploring teaching methods, and engaging with intriguing creators from around the world. Natalia had the opportunity to work with artists such as Sofia Ribeiro, Andreas Schaerer, Michael Schieffel, Leïla Martial, Grzegorz Karnas (the founder and director of Voicingers), and Anna Gadt (who later became her lecturer at the Academy of Music and now collaborates with Natalia on a musical project). “Their perceptions of music and the world gave me immense inspiration for my creativity, composing original works, and daily vocal practice. It also eventually led me to teaching,” says Natalia.

In 2017, in collaboration with the National Philharmonic in Warsaw, Natalia initiated a series of jazz educational concerts. She organised recurring workshops, taught lessons, and worked with vocalists during festivals, such as Voicingers and the Wesoła Jazz Festival. In recent years, Natalia has spent significant time outside Poland. The Swarnabhoomi Academy of Music in Chennai, India, offered her an artistic residency. During her seven months there, she created an original vocal class and travelled across India conducting workshops for children and youth. After her residency in India, Natalia began working in China and Vietnam, conducting workshops for jazz vocalists. These sessions focused on improvisation, fostering creativity, spontaneous authenticity, and building artistic autonomy. “Teaching also means caring for one’s own development,” she notes, explaining her decision to pursue doctoral studies at the Academy of Music in Łódź. “Teaching singing, music, and improvisation is highly complex. A teacher engages with a sensitive medium influenced not only by skill but also, perhaps primarily, by the emotional sensitivity of the individual. It’s a tremendous responsibility to avoid stifling their autonomy, to ensure that advice doesn’t lead to copying others or what is already known, liked, or easy. Teaching should guide individuals to discover their truth.” She continues: “The voice is an instrument connected to our bodies. It works symbiotically with us, which is why understanding and safety are crucial for freedom of expression. Of course, this all sounds nice in theory. In practice, it’s much harder and requires patience. I’ve met many people who helped me (though some did not). Meaningful encounters always changed me, developed me, and made me reflect, sometimes even questioning my perspective on certain aspects of life.”

The most important ensemble Natalia works with is her quintet, with which she has recorded two albums. The most recent, titled “Ytinamuh” (read it backwards as well), was recorded during Natalia’s diploma concert at the Karol Szymanowski Academy of Music in Katowice. In this paratheatrical performance, music intertwined with meaningful words. Alongside Natalia’s original lyrics, the performance included excerpts from works by notable authors such as Ayn Rand, Olga Tokarczuk, Jolanta Brach-Czaina, and Sylvia Plath. The concert also featured vocal improvisations, enriched with electronic effects. She was joined on stage by Przemysław Chmiel (tenor and soprano saxophone), Mateusz Kołakowski (piano), Alan Wykpisz (double bass, bass guitar), and Grzegorz Pałka (drums). Her attention to words is also evident in another project, TANOK, a duo formed with Ukrainian pianist Kateryna Ziabliuk. Together, they perform a programme featuring the suite “Pieśń Lasu” (“Song of the Forest”), based on the works of Ukrainian poet, writer, translator, and literary critic Lesya Ukrainka. One of Natalia’s latest artistic ventures is the quartet Voice Act. Founded by Anna Gadt, the vocal ensemble includes Marta Grzywacz and Gosia Zagajewska alongside Natalia. The quartet creates vocal narratives rooted in the diverse temperaments, histories, experiences, and styles of its members: folk, classical, jazz, contemporary, and free music. Voice Act has already released an album featuring avant-garde vocal music layered with references and inspirations that accompanied the vocalists during the recording process. The quartet’s performances are a spectacle about the Voice itself, not just with the Voice in the lead role. They perform both purely vocal concerts and collaborations with guest artists. One such collaboration was with renowned drummer Jim Black during the first edition of the Kxntrst Music Festival.

 

Anna Gadt: “I have known Natalia Kordiak for many years, which allows me to observe her journey from a temporal perspective. Initially captivated by mainstream jazz, she was later drawn to open forms, improvisation, and electronics. Her two original albums provide an intriguing starting point for further exploration of her unique performance language. I believe she is growing increasingly confident on stage as both a leader and a creator of her own artistic vision. We first met during the Voicingers workshops. Natalia stood out with her distinctive personality and genuine, vibrant interest in music. Later, she was my student for several years at the Jazz Department in Katowice. She is highly ambitious and determined. In her artistic pursuits, she appears to focus on combining sincerity, intuition, and awareness, and her drive for growth and her interest in sound exploration are truly impressive.

For these reasons, I invited Natalia to collaborate in Voice Act, a project featuring four vocalists/improvisers without the support of instrumentalists or electronics. Voice Act focuses on the agency of the voice, individual stories, diverse perspectives and roots, as well as the need for human connection, curiosity about others, and the equality of listening and being heard. Beyond her technical abilities and a voice with a beautiful tone and wide range, Natalia brought to Voice Act her creativity, unique sensitivity, and openness to others. Her imagination participates freely in the dialogue between voices, adding an essential and inspiring element. I believe that her greatest discoveries are still ahead of her, and I wholeheartedly wish her the very best in achieving them.”

 

Mentioned earlier Kxntrst Music Festival leads to another of Natalia Kordiak’s roles – as an organiser of artistic events. She co-creates the Kxntrst Music Festival with two other prominent figures of the younger generation in Polish music: Kuba Więcek and Piotr “Pianohooligan” Orzechowski. The festival’s programme includes concerts, workshops, and panel discussions. “As active and thoughtful people and artists, we should not only focus on our creative work but also on changing the way the music market in Poland is perceived. We need to emphasise authenticity rather than conforming to industry norms and standards,” says Natalia.

 

What does the future hold for Natalia Kordiak? “I don’t know yet. I don’t like putting pressure on myself,” she admits. Her solo project is developing – for a year now, she has been performing solo concerts, incorporating guitar effects and analogue synthesisers into her creations. In her quintet, she has performed several times with trumpeter Tomasz Dąbrowski (the trumpet replaced saxophones in the ensemble), offering a new perspective on the already polished material. She plans to continue collaborating with other musicians in unique, often one-off improvised performances that bring her immense joy. She also intends to perform as a member of several ensembles. Finally, Natalia will focus on her doctoral studies, exploring the interplay of vocal artistic expression in compositional and improvisational processes.

 

Travelling will undoubtedly remain a significant part of her plans. “The most beautiful aspect of travelling is observing people – their traditions, lifestyles, perceptions of music, religion, habits, and experiences of art. Exploring the world as broadly as possible, including typical tourism, is a passion of mine. My friends always laugh at how well-prepared I am when it comes to knowing local attractions, history, and cuisine,” she says with a smile.

Este artículo se publica simultáneamente en las siguientes revistas europeas, en el marco de “Groovin’ High”, una operación para destacar a las jóvenes músicas de jazz y blues : Citizen Jazz (Fr), JazzMania (Be), Jazz’halo (Be), Salt Peanuts (DK/SE/NO), Jazz-Fun (DE), In&Out Jazz (ES) y Donos Kulturalny (PL).

This article is co-published simultaneously in the following European magazines, as part of « Groovin’ High » an operation to highlight young jazz and blues female musicians : Citizen Jazz (Fr), JazzMania (Be), Jazz’halo (Be), Salt Peanuts (DK/SE/NO), Jazz-Fun (DE), In&Out Jazz (ES) and Donos Kulturalny (PL).

#Womentothefore #IWD2025

March 08, 2025

Pin It on Pinterest