Aruán Ortiz  Pastor’s Paradox (Clean Feed Records, 2023)

Aruán Ortiz Pastor’s Paradox (Clean Feed Records, 2023)

Aruán Ortiz 
Pastor’s Paradox
(Clean Feed Records, 2023)

29

NOVIEMBRE, 2023

Aruan Ortiz, piano, voz y composición. Don Byron, clarinete, clarinete bajo y voz. Pheeroan Aklaff, batería y voz. Lester St. Louis, cello (1,2,4,5,6). Yves Dhar, cello (3,7). Mtume Gaant, spoken Word (1,4,6). Clean Feed Records, 2023. 

Texto: Ricky Lavado
Fotos: Holger Thoss

Nuevo disco de Aruán Ortiz y, como viene siendo habitual en su trayectoria, nueva sorpresa mayúscula. El pianista cubano afincado en Brooklyn da un triple salto mortal con su nuevo trabajo Pastor’s Paradox, y afianza una vez más un talento y una forma de entender la composición que por el momento le han hecho transitar con éxito por el jazz vanguardista, la música afrocubana, bandas sonoras, música de cámara, obras para danza, composiciones orquestales, clásica contemporánea y cualquier terreno de la música improvisada de vanguardia. Riesgo, inquietud creativa y una búsqueda constante para desarrollar un lenguaje propio son los rasgos diferenciales de un creador único e imprevisible que, con este Pastor’s Paradox, da otro giro de tuerca a una discografía tan ecléctica como interesante.

Pastor’s Paradox es un huracán de música fracturada, rupturista, capaz de transitar del caos más absoluto a la calma ambiental. Un disco tan repleto de aristas cortantes de free jazz de vanguardia, como de espacios etéreos, contemplativos y misteriosos. Tomando como base de inspiración el legendario discurso de Martin Luther King Jr. en el Lincoln Memorial de Washington DC, hace exactamente sesenta años (sí, el famoso “I have a dream”), Aruán Ortiz concibe su nuevo trabajo como una reflexión acerca de la quiebra moral y ética que atraviesa Estados Unidos a raíz de los asesinatos de George Floyd, Breonna Taylor y tantos otros a manos de la policía. Según Ortiz, las palabras de Martin Luther King Jr. en ese discurso constituyen “Una de las obras maestras de la historia de los discursos. Estudié ese discurso desde diferentes ángulos, particularmente su uso de analogías y cómo integró diferentes aspectos de la literatura en su mensaje. Es sorprendente cuando analizas su estructura”. La faceta de reflexión sociopolítica se complementa con un vendaval sónico que difícilmente dejará a nadie indiferente.

En “Turning the Other Cheek No More” destaca especialmente uno de los mejores hallazgos de Pastor’s Paradox: el trabajo conjunto de Don Byron, Lester St. Louis y Yves Dhar. El dramatismo y la tensión del chelo a cargo de Yves Dhar y Lester St. Louis combinan a la perfección con el colorido del clarinete de Don Byron, en un contraste continuo que funciona de forma brillante a lo largo de todo el disco.  “From Montgomery to Memphis (to April 4th)” se convierte en una cascada de sonidos y texturas que resulta tan inquietante como difícilmente soportable por momentos, con un Pheeroan Aklaff a la batería ofreciendo una clase magistral de control y manejo de las tensiones, la deconstrucción y la exploración expansiva de las posibilidades expresivas de su instrumento. 

Brillan por derecho propio las aportaciones de spoken word a cargo de Mtume Gant (especialmente en “The dream that wasn’t meant to be ours” y “An internal of hope”), en un ejercicio que recuerda inevitablemente al enorme Origami Harvest de Ambrose Akinmusire, si bien el enfoque de Ortiz es mucho menos armónico y estructurado que el de Akinmusire: las composiciones de Aruán Ortiz se mueven en terrenos pantanosos centrados en las tensiones, los ambientes fantasmales y una sensación constante de anticipación que obligan al oyente a estar alerta todo el tiempo. 

Pastor’s Paradox no es una escucha plácida, resulta más bien una experiencia exigente a través de paisajes sonoros que huyen constantemente de estructuras ordenadas o de texturas cómodas, pero es un viaje que vale, y mucho, la pena.

Written by Ricky Lavado

Noviembre 29, 2023

Vistel Brothers  Fiesta en el Batey (Inner Circle Music, 2022)

Vistel Brothers Fiesta en el Batey (Inner Circle Music, 2022)

Vistel Brothers 
Fiesta en el Batey
(Inner Circle Music, 2022)

22

Noviembre, 2023

Jorge Vistel, trumpet I Maikel Vistel, tenor saxophone I Román Filiu, alto saxophone I Reinier Elizarde, double bass I Lukmil Pérez, drums I Yuvisney Aguilar, percussion I Fernando Favier, percussion. Fiesta en el Batey (Inner Circle Music, 2022)

Texto: Ricky Lavado
Foto: Valentín Suárez

 

 

Vistel Brothers (Jorge y Maikel; trompeta y saxofón, respectivamente) llevan más de una década sublimando un arte en el que, poco a poco, se han ido convirtiendo en auténticos maestros: el de tender puentes entre el jazz contemporáneo y la música afrocubana, y además hacerlo con suficiente personalidad y creatividad como para haber conseguido un marchamo propio. Su más reciente entrega en esa senda, el flamante Fiesta en el Batey, bebe de la tradición cultural franco haitiana y funciona como homenaje a su ciudad, Santiago de Cuba, y a uno de sus grupos emblemáticos, el Ballet Folklórico Cutumba.

Tras “Puerta de ángel” (una pieza breve en forma de diálogo entre saxo y trompeta que hace la función de introducción suave al disco), arranca la fiesta propiamente dicha con la titular (y espectacular) “Fiesta en el Batey”; una composición construida sobre la cadencia sinuosa de un ritmo Abakuá, en la que brilla el saxofón de Roman Filiu (invitado de excepción) y que supone un ejercicio de contención apasionante por parte del resto de músicos, consagrados a dejar espacio unos a otros para que la canción respire y se convierta en un viaje serpenteante y deliciosamente mareante. Esa misma sensación envolvente, que invita a dejarse ir sin intelectualizar demasiado la experiencia para simplemente disfrutar de forma instintiva, la encontramos a lo largo y ancho de Fiesta en el Batey. La espectacular “Todos” funciona como un mecanismo de relojero en el que cada cencerro, cada clave, cada inflexión de los vientos suman en un todo arrebatador con sensación de juego desenfadado siguiendo un patrón de ritmo Arará; mientras que “Free” supone un cruce de jazz vanguardista con Timba en el que los hermanos Vistel vuelan sobre un colchón de elegancia cortesía de Reinier Elizarde al contrabajo. De hecho, Elizarde ofrece un derroche de talento y solidez a lo largo de todo el disco que merece un aplauso. Uno podría focalizar la atención únicamente en las interacciones rítmicas entre el contrabajo de Elizarde y las baterías de Lukmil Pérez y este disco seguiría siendo apasionante.

Otro de los momentos estelares de Fiesta en el Batey es la obsesiva y adictiva “Congo y Carabalí”: el trabajo a las percusiones de Fernando Favier y Yuvisney Aguilar deja sin aliento, con sus tonos rituales y circulares a modo casi de mantras, sobre los que los vientos de los hermanos Vistel construyen una ambientación de misterio y anticipación. “Infinito” es una clase magistral de suavidad, elegancia y sutileza en forma de balada con tono nostálgico que resulta emocionante y evocadora. El tiempo se detiene llegado este punto y de repente el disco queda suspendido en un lugar para la introspección e incluso para una melancolía bellísima con aires clásicos y hasta cinematográficos. Una delicia de composición.

Tras la hermosa melodía del pasaje breve “Luz”; y del ejercicio de libertad, interacción y cruce de sonoridades de “Palo” (en el que, pese a pertenecer a universos diferentes, los hermanos Vistel y compañía recuerdan por momentos a los trabajos de Bar Kokhba Sextet, allá por los noventa del siglo pasado); el disco se cierra con dos piezas que, otra vez, quitan el hipo. Por un lado, tenemos el bolero “My dream”. Un ejercicio de estilo que, una vez más, destaca por la elegancia y la clase de un grupo de músicos que no sólo tienen un nivel altísimo, sino que entran en estado de gracia cuando se sumergen en las cadencias arrastradas de tradición clásica, como en este caso. Por otro lado, los Vistel y sus cómplices deciden despedir el disco por todo lo alto, con el ritmo frenético y desbocado de “Merengue haitiano”. A ver quién es capaz de quedarse quieto ante esa descarga final de adrenalina.

La fiesta termina arriba, dejándonos extenuados, sonrientes y, sobre todo, agradecidos de haber sido invitados. Discos así alegran la vida.

Written by Ricky Lavado

Noviembre 22, 2023

Tarbaby feat. Oliver Lake Orrin Evans – Eric Revis – Nasheet Waits  Dance of the Devil Toys (Clean Feed Records, 2023)

Tarbaby feat. Oliver Lake Orrin Evans – Eric Revis – Nasheet Waits Dance of the Devil Toys (Clean Feed Records, 2023)

Tarbaby feat. Oliver Lake
Orrin Evans – Eric Revis – Nasheet Waits 
Dance of the Devil Toys (Clean Feed Records, 2023)

16

NOVIEMBRE, 2023

Oliver Lake, alto saxophone I Orrin Evans, piano and vocals on “Blessed Ones” I Eric Revis, double bass I Nasheet Waits, drums I + Josh Lawrence, trumpet I Dana Murray, percussion on “Dance of the Devil Toys”. Dance of the Devil Toys (Clean Feed Records, 2023).

Texto: Ricky Lavado
Foto:
Emra Islek

Primera entrega de Tarbaby en el catálogo de Clean Feed Records, y estreno de lujo gracias a un disco complejo, interesante, escurridizo y rebosante de talento, sensibilidad e imaginación. Tarbaby, el trío comandado por Orrin Evans al piano y completado por Eric Revis al contrabajo y Nasheet Waits a la batería, se unen en esta ocasión para dar forma al expansivo Dance of the Devil Toys al legendario saxofonista Oliver Lake (y legendario es una buena forma para referirse a Lake, que cumplidos los 81 años sigue demostrando estar en un estado de forma creativa e interpretativa envidiable), en un ejercicio de interacción y exploración al que se suman (de forma brillante) el trompetista Josh Lawrence y el percusionista Dana Murray. El resultado roza la excelencia. Casi cincuenta minutos de música libre, emocionante y extraña; abrupta y fracturada por momentos (todo el disco está impregnado de una actitud experimental avant-garde); y suave, refinada, sosegada y profunda en otros. Un recorrido fascinante resultante de la unión de un montón de músicos sobresalientes, que ofrece maravillosas sorpresas en cada recodo.

El propio Orrin Evans nos sorprende con su voz aterciopelada, sobre un elegante y nostálgico acompañamiento de contrabajo y escobillas, para abrir el disco con una emotiva y preciosa versión de “Blessed One The Eternal Truth”, de Trudy Pitts. Curiosa elección para dar comienzo a un viaje que seguidamente nos lleva a dos composiciones de Oliver Lake: “Bonu” es una misteriosa pieza ambiental rescatada del disco a dúo que Lake publicó con William Parker en 2015 (To Roy), mientras que “Bumper” es un derroche de elegancia swing añeja en la que Oliver Lake y Orrin Evans dialogan mediante fraseos de regusto clásico y ejecución perfecta, que poco a poco se van expandiendo en asonancias y quiebros rítmicos que enrarecen el ambiente y resultan tan divertidos como sorprendentes. 

“Dance of the evil toys”, la pieza que da título al disco (compuesta por Eric Revis), ya fue incluida en el disco de Branford Marsalis The Secret Between The Shadow And The Soul, y su desenfreno avant con aires no muy alejados de la cartoon music resulta un soplo de aire fresco y diversión antes de los experimentos ambientales de las brillantes “KE-KELLI”, “House of Leaves” (¿Quizás un guiño a la monumental y pesadillesca novela de Mark Z. Danielewski? Ciertamente, los ambientes asfixiantes de este tema podrían cuadrar con los estados de ánimo febriles en los que esa novela le sumerge a uno), o el ejercicio noir de la hipnótica y ruda “Paix”. La calma y la suavidad vuelven después del infierno de asonancias en el que se convierte “Paix” con la preciosista “Purple”; una de las piezas sobresalientes del disco, en la que Josh Lawrence brilla de manera especial. Las interacciones entre la trompeta de Lawrence y el saxo de Oliver Lake se desarrollan de forma orgánica y armoniosa a lo largo de “Purple” mientras Nasheet Waits y Eric Revis ofrecen un colchón de acompañamiento que derrocha clase y buen gusto. Los juegos avant-garde de “Round Robin” preceden a un final de disco tan inesperado como extrañamente efectivo: una desacomplejada versión de “Sometimes It Snows In April”, de Prince, que se convierte en el broche perfecto para un trabajo redondo.

Written by Ricky Lavado

Noviembre 16, 2023

LIBA VILLAVECCHIA TRIO Milano Jazz Club

LIBA VILLAVECCHIA TRIO Milano Jazz Club

LIBA VILLAVECCHIA TRIO
Milano Jazz Club

26

OCTUBRE, 2023

Liba Villavecchia (saxo alto), Àlex Reviriego (contrabajo), Vasco Trilla (batería)

Milano Jazz Club, 10 de septiembre de 2023.

 

Texto: Enrique Turpín

Fotos: Oscar García

Un niño pide a su madre que le acompañe al baño. Están tomándose un refrigerio para acumular fuerzas y encarar lo que queda de tarde estival en Barcelona. Bajan unas escaleras que conducen a un subterráneo con senderos que se bifurcan, como le gustaba a Borges imaginar. 

 

Toman uno de esos senderos de forma equivocada —o no, luego se verá— y se topan con un espectáculo insólito para lo que la pareja pudo haber imaginado que pudiera haber sido un extraño hilo musical en los dominios del inodoro. Azorados, sueltan las puertas oscilantes, desandan sus pasos y regresan por donde han venido, porque las urgencias no pueden esperar por cuanta epifanía que se les cruce en el camino. Madre e hijo no saben que sus vidas van a ser otras a partir de ahora, que la sorpresa que vivieron les acompañará de por vida, al igual que la música que lograron apresar por unos instantes, ¿o fue la música la que los apresó a ellos? Desconocían que lo que llegaba a sus oídos era la puesta de largo del último trabajo de Liba Villavecchia Trio, una formación que ha ensanchado los límites de la improvisación jazzística barcelonesa con dos rotundos discos que son de escucha obligada para la cabal comprensión de lo que se cuece a estas alturas del siglo en la Ciudad Condal.

 

 

 

El trío fue fundado en marzo de 2021 y para el año siguiente ya tenían prueba física de su encuentro, a cargo de la siempre inquieta disquera portuguesa Clean Feed. Bajo este cálido cobijo luso han vuelto a unir fuerzas para entregar un trabajo fruto de sus experiencias en ruta, sobre todo, como se encargó de señalar el líder, gracias a la recepción que su propuesta ha tenido en Polonia, donde se sienten como en casa. Al final va a ser el cariño no forzado lo que ayude a labrar destinos comunes en las personas, por si alguien todavía no ha caído en la cuenta. El caso es que tras Zaidín, ahora le llega el turno a Birchwood (Clean Feed, 2023), un homenaje velado a los paisajes polacos por los que transitan, al menos tres veces al año. Así los quieren, así son contratados. Adebules, abedules y más abedules, todos ellos mágicos, salutíferos, como las seis composiciones que componen el disco.

Hechas las presentaciones, el trío empezó a caminar con paso firme, atacando la primera pieza, homónima del trabajo que presentaban. Birchwood (‘madera de abedul’) es un dibujo lleno de aristas y remansos que homenajea a esos árboles que han ido acompañando el paisaje europeo tras lasa ventanillas durante estos dos últimos años. El viaje reposado ayuda a fijar lo vivido en la memoria y da la sensación de que tanto Villavecchia como Trilla y Reviriego han podido hacer acopio de momentos para sumar al álbum de recuerdos. Pronto se nota que entre las fuentes del grupo está Ornette Coleman como manantial fundacional, donde también convergen las enseñanzas de Evan Parker, Roscoe Mitchell o Thomas Chapin, al que rindieron tributo con la composición “Bypass” (de Sky Piece, 2005) del multiinstrumentista estadounidense tempranamente fallecido, revisitada con ímpetu novedoso desde que la presentaran como corte del anterior Zaidín. Tras el furioso desembarco, le llegó el turno a “Lublin”, otro recuerdo a esa hermosa ciudad polaca en la que los tres se encuentran como en casa. Entre ritmos rotos, entrecortes, flujos y melodías fue avanzando el programa. Para entonces, las cartas ya estaban sobre al mesa y la fiesta estaba servida. Con “Zaidín” volvieron a hacer de las suyas y propulsaron la cita para recalar en una pieza inédita, “Bika”, si no entendimos mal, firmada por Reviriego, que ha expandido las posibilidades sonoras de su instrumento del modo en que lo han hecho sus compañeros, con firmeza, riesgo, investigación y valentía: pulsión firme, arcos dolientes, percusión y armadura versátil, con las baquetas y artilugios variopintos de Trilla como aliados experimentales. “Senán” y “Deep Yellow” confirmaron la apuesta del trío, que ha hecho de la expansión sónica de sus instrumentos un artefacto que reivindica lo mejor de la tradición jazzística que los impulsa. Como el abedul, también este trío tiene propiedades diuréticas, desinfectantes, antireumáticas y febrífugas, por lo que la exposición prolongada a la música que emana de ellos socorre incluso ante noticias nefastas, como el inminente cierre del local en el que se colaron por la urgencia aquella madre y aquel hijo despistados. No creo que en la trattoria que pretenden montar sobre sus escombros pueda disfrutarse desde el hilo musical de la alegría con que el respetable degustó Birchwood. Un osado trío al que habrá que seguir la pista, aquí, en Polonia o en Pekín. No se los pierdan. No defraudan.

 

 

Written by Enrique Turpín

Octubre 26, 2023

Kenneth Jiménez, Michaël Attias & Francisco Mela  Caribú (577 Records, 2023)

Kenneth Jiménez, Michaël Attias & Francisco Mela Caribú (577 Records, 2023)

Kenneth Jiménez, Michaël Attias & Francisco Mela 
Caribú (577 Records, 2023)

19

OCTUBRE, 2023

Kenneth Jiménez, contrabajo / Michaël Attias, saxo / Francisco Mela, batería

Caribú (577 Records, 2023)

Texto: Ricky Lavado

Otra joya a sumar en el catálogo de 577 Records. Desde Nueva York, con las raíces firmemente asentadas en los márgenes menos transitados de la música de vanguardia (signifique eso lo que signifique), 577 Records lleva ya más de dos décadas funcionando como hogar y centro de operaciones de las mentes más inquietas de la escena jazzística internacional. Cada nuevo lanzamiento es una sorpresa, y el sello de calidad que la discográfica se ha ganado con el paso de los años nos asegura, como mínimo, una cosa; nunca te dejarán indiferente sus discos.

En esta ocasión, y bajo el nombre de Caribú, 577 Records nos presenta la feliz (y brillante) unión del batería cubano Francisco Mela con el contrabajista costarricense Kenneth Jiménez y el saxofonista israelí Michaël Attias (tres pesos pesados del underground neoyorquino). Caribú es básicamente, como muy bien resumen sus protagonistas, lo que surge al juntar a “tres amigos unidos por su amor compartido por la música experimental”. El resultado, como era de esperar, es excelente.

Todo el disco está impregnado de una atmósfera de diversión, naturalidad y luminosidad que atrapa desde el primer momento. Las composiciones favorecen ese ambiente, obviamente, pero es justo destacar la producción y sonido de Caribú, a cargo del incombustible y siempre sorprendente guitarrista venezolano Juanma Trujillo. Este disco suena muy bien, con una producción sencilla, natural, vacía de artificios y consagrada a capturar la energía espontánea y llena de frescura de tres músicos excepcionales.

El estilo de Francisco Mela es puro instinto, y las baterías de este disco suenan movidas por un impulso primario, desenfadado, mucho más intuitivo que cerebral. No hay sofisticación aparente en la forma de tocar de Mela, ni virtuosismos gratuitos, y en este caso eso ha de considerarse una virtud. La batería y las percusiones de Caribú suenan salvajes e imaginativas, creando un todo de aires tribales que funciona a la perfección con la garganta desgañitada de Francisco Mela de fondo. En opinión de un servidor, esos son los mejores momentos de Caribú: piezas como “Eco”, “Caribú” o “Festejo” se convierten en una suerte de fiesta en la que los vientos desarrollan melodías y ambientaciones de aires tan lúdicos como misteriosos, mientras el contrabajo cabalga incansable con un pulso bop, dejando espacio suficiente para que las baterías y las voces exploten en mil direcciones diferentes. Resulta emocionante e hipnótico oír a Mela repetir una y otra vez “Todos los niños unidos del mundo nos queremos divertir; qué si fuera feliz, qué mundo tan bello”, parapetado tras un muro de rítmica fracturada y libre.

También hay momentos para la abstracción en Caribú, con resultados dispares, pero siempre interesantes. “17 White Street”, por ejemplo, consiste en una ambientación etérea y misteriosa construida sobre el sonido de una flauta envuelta en percusiones sutiles y atmosféricas, que por momentos cae en un excesivo ensimismamiento; mientras que los más de ocho minutos de “Lastre y barro” suponen una tormenta de velocidad en la que el contrabajo suena obsesivo, agresivo y amenazador por momentos. 

Caribú demuestra no sólo el brillante momento creativo que atraviesan Jiménez, Attias y Mela; es muestra firme también del buen estado de forma de 577 Records y su puntería habitual para rastrear y publicar trabajos tan creativos y sorprendentes como subterráneos para el gran público. Bien por ellos.

Written by Ricky Lavado

Octubre 19, 2023

Irene Reig AIEnRuta-jazz 2023

Irene Reig AIEnRuta-jazz 2023

Irene Reig AIEnRuta-jazz 2023

20

SEPTIEMBRE, 2023

Texto: Ricky Lavado
Fotos: Lolo Vasco

Hablar de Irene Reig supone acercarse a una de las figuras más completas, interesantes y virtuosas que ha ofrecido el panorama del jazz nacional en los últimos años. La barcelonesa atesora una dilatada y aplaudida carrera que, con cada nueva entrega discográfica, va cimentando un marchamo de calidad y frescura que ha terminado por convertirse en señal distintiva de una creadora tan necesaria como imprescindible en la escena jazzística actual, no solo en España.

Un temprano interés por la música y un más que evidente talento mostrado desde la infancia llevó a Irene Reig a obtener el Grado Profesional de Piano, tras estudiar piano clásico en escuelas y conservatorios como el Oriol Martorell o el Conservatorio Municipal de Música de Barcelona. Paralelamente, su cada vez más acentuado interés por el jazz le lleva a integrarse como saxofonista y clarinetista en diferentes formaciones, como la Sant Andreu Jazz Band, hasta obtener el Grado de Interpretación de Jazz y Música Moderna en la modalidad de saxo, habiendo sido alumna de Eladio Reinón, Gorka Benítez o Xavier Figueroa, entre otros. A partir de ahí, cada nuevo paso en la carrera de Reig supone un salto cuántico.

El primero de esos saltos le lleva a Ámsterdam, para cursar un máster junto a saxofonistas como Ferdinand Povel, Jasper Blom o Simon Rigter. Durante el transcurso de sus estudios en los Países Bajos, obtiene una beca para estudiar en la Temple University (Filadelfia) con el prestigioso saxofonista y director de la Vanguard Jazz Orchestra, Dick Oatts; y de las experiencias adquiridas en esas estancias, y el conocimiento asimilado en ese tránsito académico, se nutre el primer y brillante trabajo discográfico de Reig, al frente de un innovador quinteto; Views (Discmedi/Blau, 2017). El siguiente paso en la trayectoria de Irene Reig le lleva a liderar el ambicioso e interesantísimo proyecto The Bop Collective; un octeto enraizado en la tradición jazzística de los Jazz Messengers o de Charles Mingus; que bebe del swing, los estándares de Broadway o el bebop. Los dos trabajos publicados hasta la fecha por The Bop Collective, The Bop Collective (Discmedi/Blau, 2018) y Laspis (The Changes, 2019), confirmaban a la banda como una de las revelaciones más interesantes del jazz nacional, a base de temas originales cargados de personalidad y frescura; y de arreglos complejos, instrumentaciones excepcionales, piezas con profundidad en su lenguaje y composición, y una altísima calidad en la interpretación.

Incombustible como siempre, y en un estado de forma creativa envidiable, Irene Reig se incorpora al ciclo AIEnRuta-jazz de 2023, presentando su más reciente proyecto como solista; un trío junto al contrabajista Pau Sala y Joan Casares a la batería. Su primer disco, Mira (The Changes, 2021), es una pequeña delicia de sonidos añejos, pasión y espontaneidad luminosa formada, casi en su totalidad, por un repertorio de composiciones originales. Irene Reig transita con naturalidad por estándares de jazz y swing, recreando al oyente la sensación de estar dentro de un club de jazz, con melodías fácilmente cantables que construyen un interesante diálogo entre tres músicos de un talento excepcional. La formación acumula una importante trayectoria, tras brillar sobre los escenarios del Jamboree Jazz Club, la Nova Jazz Cava de Terrassa, el Festival de Músiques Emergents de Banyoles, The Hermitage (Ámsterdam) o Festival de Jazz de Granollers, entre otros, y se convierte por derecho propio en una de las propuestas imprescindibles del no menos imprescindible ciclo de conciertos AIEnRuta-jazz de este año.

Written by Ricky Lavado

Septiembre 20, 2023

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