Interview with Luca Kézdy, JazzMadrid21

Interview with Luca Kézdy, JazzMadrid21

Entrevista a Luca Kézdy

JazzMadrid21

FESTIVAL INTERNACIONAL DE JAZZ DE MADRID

01

DICIEMBRE, 2021

Luca Kézdy no es una violinista al uso, es una artista peculiar con carácter y gran personalidad, polifacética y con una visión única. Su sensibilidad y escucha atenta se manifiestan en un directo potente y en una adaptabilidad a diversas situaciones, músicos y estilos diferentes. En su paso por Madrid, previo a su participación como artista invitada en una serie de conciertos ofrecidos por Carita Boronska Trío en el Café Central, tuvimos el placer de hablar con ella y entender más sobre su mundo interno, artístico, su pasado y sus motivaciones. A su vez, Carita Boronska nos acompañó en la entrevista y organizó un bonito concierto junto a Nantha Kumar, tablista de música karnática del sur de la India y Sean Clapis, guitarrista de jazz. También contaron con la participación del bajista José Ramón Abella en algunos temas en una propuesta divergente, llena de matices y colores de múltiples lugares del globo.

 

 

Kézdy Luca – A szeretet próbája – The Proof of Love

In&Out JAZZ – Es bueno tener una personalidad como la tuya aquí en Madrid, cuentas con una manera de hacer música muy personal y libre, parece que no perteneces a ningún género musical en concreto, pero te adaptas a cualquier músico y situación musical. ¿Cómo ha sido tu relación con la música y tu educación para llegar a este lugar?

Luca Kézdy – Empecé mis estudios de violín clásico a una edad temprana, y, a pesar de mi buena relación con el instrumento, más adelante me decanté por estudiar matemáticas y física. Sin embargo, finalmente acabé estudiando estética y durante este período tuve un interés muy grande por el jazz, sobre todo por la improvisación, que siempre ha formado parte de mí. Sentía la necesidad de ser mejor con mi instrumento y este afán de explorar hizo que desde muy pronto en la universidad tuviera un trío acústico formado porguitarra, darbuka y violín, en él escribía mi propia música. Fue entonces cuando estudié jazz con un profesor de violín y uno de piano simultáneamente y toqué con distintas bandas, siempre con una mentalidad abierta para tocar con cualquiera en cualquier estilo. En muchos géneros musicales diversos he experimentado situaciones estimulantes.

In&Out – ¿Cómo es tu relación con el violín y con la música a día de hoy?

L. K. – El violín es exactamente como yo, este que sostengo entre mis brazos vino a mí a los 12 años y lo conozco como la palma de mi mano. Mi relación con la música es, como para todos los músicos, muy cercana. Cuando toco música me siento en casa. Por ejemplo y como curiosidad, fui capaz de solfear música mucho antes de poder escribir. Siempre he estado rodeada de música debido a que mi madre es pianista clásica y cultivó en mí una buena relación musical, así que podría decirse que la música para mí es como mi lengua materna. Considero que la música es una conversación, lo que prima es la comunicación entre los músicos, escuchar a quien tienes enfrente de forma directa y ofrecer una buena respuesta.

In&Out – ¿De dónde surgió la idea de realizar este concierto?

Carita Boronska – Hace dos semanas tuvimos el placer de participar en la Womex, feria de Oporto, organizada por Babel Arts, compañía para la que ambas trabajamos. Al finalizar uno de los eventos en Womex hubo una jam session en la que nos unimos y disfrutamos de la conexión que tuvimos en el escenario, fue entonces cuando le pregunté a Luca si le gustaría venir de invitada a uno de mis conciertos. La verdad es que no creí que fuera algo que fuera a suceder tan pronto, estoy muy contenta y agradecida de que esté hoy aquí con nosotros.

L. K. – Sí, desde luego, nuestro sello se llama Babel Arts y tiene una serie de eventos llamada Babel Nights. Organizan jam sesssions no solo en Budapest sino en numerosas ciudades de Europa, como por ejemplo Amsterdam, Viena, Barcelona… Disponen de una amplia red internacional, es un sello al que le interesa sobre todo World Music y Jazz. En la afterparty de Womex fue donde nos conocimos, un evento pensado para construir relaciones, que realmente funcionó para encontrar a Carita.

In&Out – Has tocado en muchos tipos de formaciones musicales, a solo, a dúo, en grandes formaciones… ¿En qué tipo de agrupación te encuentras más cómoda, tienes alguna preferencia? 

L. K. – Mi formación favorita es el dúo, en él puedes tener una conversación con una persona y centrar tu atención y escucha exclusivamente en ella. Yo, personalmente, disfruto mucho de este tipo de interacción. 

In&OutSanta Diver es tu banda principal, y curiosamente es un trío, ¿nos puedes hablar un poco de ella?

Sí, Santa Diver se trata de mi banda principal y es un trío (risas) como un dúo, pero con batería. Es muy estable la forma de trío, la empecé en el 2006 con Dávid Szesztay, contrabajista, y nos encanta tocar juntos. Para mí, fue un reto y un gran experimento tocar música de ese modo. Al principio tocamos en la escena underground pero tras el segundo álbum encontramos lugares inesperados y fabulosos donde exponer nuestra música. Dávid Szegö, batería de Santa Diver se unió en el 2015. Dávid es muy enérgico y tiene una manera de tocar muy característica, por lo que completa el trío de manera excepcional. Actualmente contamos con cuatro álbumes, todos ellos con la discográfica Babel Arts, así que nuestra relación es muy longeva. Nuestro último álbum, que acaba de salir, se llama Blue Horizon.

In&Out – ¿Cómo llegaste a usar FX y cuál es la influencia que ha tenido en ti la libre improvisación?

L. K. – La improvisación para mí es el mejor juego que conozco, es muy divertido, y si puedo improvisar con otra gente lo es incluso más aún. Improvisar para mí es muy fácil: no tengo que pensar, solo dejo que la música fluya dentro de mí. 

Debido a la naturaleza simple de nuestro trío, me pareció fundamental enriquecerlo con un abanico de colores mayor a través del uso de FX y a su vez también quería acompañar, no solo hacer solos, es decir, no tener que cumplir el rol típico del violín, sino salir de esos parámetros y encontrar diferentes opciones. Formar parte de la banda desde diferentes ángulos: detrás de la banda, acompañando armónicamente… Los nuevos sonidos son muy inspiradores para mí, me abren el espectro a buenas y nuevas ideas.  Por ejemplo, uso un PitchShifter con el que toco armonías, un Delay para crear notas largas y crear capas de sonoridades, distorsión a través de mi pedal Overdrive, con el que tocando el violín y haciendo pizzicati, este se vuelve una guitarra… Sin lugar a dudas en el trío el sonido es más excitante gracias a estos efectos, y, desde luego, el público ha sido el primero en valorar y agradecer el uso de FX.

In&Out – El violín es un instrumento que carga a sus espaldas una larga trayectoria histórica, una tradición y un repertorio amplio y un gran abanico de intérpretes. ¿Tienes alguna influencia violinística?

L. K. – Mi primer gran referente del violín fue Stéphane Grappelli, me parece que es difícil oírlo en mi manera de tocar, pero para mí Grappelli fue revelador. El segundo sería Zoltan Lantos, un violinista húngaro que estudió música karnática en India durante 10 años, conoce la tradición karnática a la perfección y la usa de una manera muy característica. Otro ejemplo de influencia en mí sería Jean-Luc Ponty

In&Out – ¿Qué proyectos tienes en perspectiva?

L. K. – Ahora estamos girando con nuestro álbum Blue Horizon, hemos tocado en diversas localizaciones y festivales de Europa y este diciembre tocaremos, por ejemplo, en Barcelona, en Jamboree.

Está planeado para febrero hacer un tour en España, estamos cerrando ahora mismo las fechas. Actualmente estoy componiendo nueva música, el material del próximo álbum ya está concluido y a pesar de que podríamos grabarlo ya mismo lo haremos más adelante porque ahora estamos promocionando Blue Horizon.

In&Out – ¿Con qué tipo de músico te gusta tocar?, ¿cuáles captan tu atención?

L. K. – Lo más importante es contar con una audición atenta y escucharse el uno al otro. Yo no tengo ninguna preferencia por un estilo en concreto, para mí lo más importante es escucharse y conversar. De eso se trata la música. Sin esa atención plena solo somos producción y todos podemos hacerlo y reproducirlo, pero en la atención y la escucha es donde radica el buen arte.

In&Out – En el proceso compositivo ¿cuáles son tus influencias? ¿Van más allá de la propia música?

L. K. – Me inspiro mucho en la naturaleza. Si la naturaleza es arte, esta es mi fuente principal de inspiración. Me gusta correr en el bosque, hacer fotos, tengo exposiciones de mis fotos… Cuando nos azoró la COVID no había conciertos, y empecé a escribir mucha música con mi piano, pero más adelante comencé a pintar y este evento fue revelador e inspirador para mí. Voy a ofrecer en el Palace of Arts en Budapest en el 2023 una exposición donde tocaré música sobre Béla Bartók. El objetivo es trabajar con su música, hacer adaptaciones y pinturas sobre esta y exponerlas en conjunto.

In&Out – Ayer ya tocásteis el primer concierto aquí en Madrid, ¿cómo fue la experiencia?

C. B. – Fue fantástico, disfrutamos mucho de esta combinación de músicos. Desde hace unos 15 años vengo realizando este proyecto con Nantha Kumar, tocador de tabla oriundo de Bangladesh, con quien grabamos un álbum de chillout basado en música para cine. Fue un proyecto de gran envergadura para el que contamos con más de treinta músicos involucrados. En él participaron muchas cuerdas. Siempre he compuesto música para violines, sobre todo música para cine pero no para proyectos propios y ha sido genial, me alegro de que se haya consagrado en el concierto de hoy. Además, Luca no es solo una violinista, tiene una personalidad excepcional como músico y artista, se adapta de manera maravillosa y la conexión que hemos creado era de los más agradable.

L. K. – Lo disfruté mucho. Al principio, estaba algo nerviosa porque tuvimos poco tiempo para ensayar, pero fue muy buena la adaptación, los músicos son fantásticos y la música me ha encantado. Además, es genial trabajar con una mujer artista, de la talla de Carita Boronska y más aún dentro de la escena jazzística, teniendo en cuenta que, especialmente en este género, las mujeres participan en el jazz casi siempre siendo cantantes. Siempre que he topado con una mujer que toca un instrumento la experiencia ha sido buena. Me encanta poder hacer música en esta ocasión con una mujer tan talentosa.

C. B. – Nunca me sentí como una cantante, siento que estoy expresando música y estoy usando mi voz, pero uso mi voz como un instrumento. 

In&Out – ¿Tenéis pensado seguir colaborando en el futuro?

C. B. – Tenemos que organizarnos todavía, nos estamos conociendo, pero espero que podamos hacer más cosas juntas.

L. K. – En el caso de que Carita esté en febrero en Madrid me gustaría que colaborásemos juntas. De hecho, siempre nos gusta contar con la presencia de un invitado en nuestro trío. Tocamos, por ejemplo, en una ocasión, con Stefano di Battista.

In&Out – En 2016 tocaste un concierto a dúo con el aclamado saxofonista Chris Potter en Nueva York, ¿cómo fue la experiencia?

L. K. – A través del jefe del Instituto Húngaro, quien me ofreció la posibilidad de organizar este concierto, tuve la oportunidad casi surrealista de tocar con Chris Potter en Nueva York. La verdad es que fue fantástico, y lo invitamos a ser invitado en Budapest con mi trío para realizar un concierto en la Academia Liszt, donde cuentan con un gran hall de conciertos. Lamentablemente, tras aceptar la invitación y con todas las entradas ya vendidas para ese gran evento, la noche anterior al concierto Chris tocaba en Italia donde había una manifestación en el aeropuerto que lo retuvo y no pudo llegar para la fecha acordada… Fue una verdadera pena, pero tocaremos en el futuro en otra localización.

Escrito por Manuel Borraz

01 de Diciembre de 2021

Eduardo Cardinho. Seamus Blake/ Xavi Torres/ André Rosinha/ Bruno Pedroso

Eduardo Cardinho. Seamus Blake/ Xavi Torres/ André Rosinha/ Bruno Pedroso

Eduardo Cardinho

Seamus Blake, Xavi Torres,
André Rosinha, Bruno Pedroso

24

SEPTIEMBRE, 2021

Eduardo Cardinho, vibráfono/ Seamus Blake, saxo tenor/ Xavi Torres, piano/ André Rosinha, contrabajo/ Bruno Pedroso, batería (Jazz Palacio Real, 2021)

Texto: Manuel Borraz

Fotos: Pepe Ainsua

Cedidas por Eduardo Cardinho

Jazz contemporáneo traído de la mano de Eduardo Cardinho, natural de Leira, Portugal. Este vibrafonista  que sin llegar a la treintena cuenta con varios álbumes propios, una trayectoria consolidada y un buen nivel de experimentación, escucha y desarrollo personal, trae en esta ocasión al Festival Jazz Palacio Real 2021 de Madrid un concierto junto a Seamus Blake (saxo tenor y EWI), André Rosinha (contrabajo), Bruno Pedroso (batería) Xavi Torres (piano).

 

 

Eduardo Cardinho | Pinehouse Concerts

Eduardo Cardinho no deja indiferente, su pasión, entrega y escucha es fácil de observar y oír en un entramado de temas que se desarrollan en una estética jazzística contemporánea, donde la tradición deja paso a un refinamiento en el que la espacialidad, la influencia de la fusión y del even 8ths y una clara intercomunicación juegan un papel fundamental. Cardinho lleva ya tiempo tocando con André Rosinha y Bruno Pedroso, ¨grandes compañeros y amigos¨ según afirma y esto facilita una unidad rítmica sólida y una comunicación fluida.

Para esta ocasión Eduardo Cardinho encaró el concierto con temas de su álbum publicado en 2019 In Search of Light con la discográfica Nischo Records y también con temas nuevos que se adecuaron a un concierto que contó con una unidad estética clara desde el inicio hasta el final y donde tanto Seamus Blake como Xavi Torres tuvieron una magnífica comprensión de la música y elevaron la energía de manera magistral.

A Seamus Blake lo conoció en Oporto en una jam session hace unos años y le fascinó su sonido, así como la gran conexión que sintió a su lado, “es una gran oportunidad tenerlo hoy aquí con nosotros” nos cuenta, entusiasmado. Pero desde luego no hay que dejar de lado la asistencia de la sección rítmica que hizo un magnífico trabajo, así como la destreza de Xavi Torres, por su entendimiento de las situaciones, acompañando y ofreciendo gran sensibilidad.

En el concierto del pasado 24 de julio el uso del silencio, la versatilidad rítmica, las estructuras variadas y un gran sentido del groove hicieron del concierto un viaje lleno de sensaciones, melodías al unísono con el saxo que vibraban y energizaban, largos desarrollos, libertad rítmica, mixed bars, solos bien estructurados y una viveza clara de la música en directo.

Eduardo Cardinho em quarteto no SeixalJazz

Eduardo Cardinho tiene un pasado que recoge una formación en música clásica, música en la que se formó y creció hasta que conoció a Jefery Davis, quién dio un giro a su carrera musical, poniendo su atención desde entonces en el jazz. Su conexión entre Portugal y Holanda, país en el que se formó, desarrolla en él una apertura a diferentes maneras de aproximar el jazz y le brindó la oportunidad de explorar la escena jazzística europea y conectar con numerosos amantes de esta música, ampliando sus miras y recibiendo clases o tocando en directo con grandes músicos como Abe Rábade, Anders Astrand, Ruud Wienner, Markus Leoson, Rainer Seegers, David Friedman, Bart Quartier Ben Street, Jordi Rossy, etc.

Entre sus intereses destaca su adoración por el hip-hop y el rock. Esta versatilidad de gustos concluye en un desarrollo musical y jazzístico en constante transformación desde su primer álbum Black Hole (se publicó en 2016 con Carimbo Porta-Jazz Records). Desde luego, traerá futuros e imprevisibles proyectos.

Actualmente lleva a cabo varios proyectos como: Eduardo Cardinho Quinteto, João Guimarães Group o Fred and Nelson Cascais Remembrance. Eduardo confiesa que le apasiona y tiene puesta su energía para futuros proyectos en los que hará uso de sintetizadores, electrónica, tocando teclados y vibráfono y desarrollando un proyecto versátil que saldrá a la luz en un futuro cercano. Quedamos a la espera de sus nuevas propuestas y de conocer cómo se desarrolla la carrera de esta joven promesa.

Eduardo Cardinho Quarteto | EA LIVE Sessions (full session)

Escrito por Manuel Borraz

24 de Septiembre de 2021

Hermon Mehari, Entrevista Y Reseña: A Change For The Dreamlike

Hermon Mehari, Entrevista Y Reseña: A Change For The Dreamlike

Hermon
Mehari, Entrevista Y Reseña:
A Change For The Dreamlike

28

ENERO, 2021

Hermon Mehari, trompeta/ Tony Tixier, piano/ Peter Schlamb, piano, vibráfono/ Ryan J. Lee, batería/ Kae Dilla, Rhodes, sintetizador/ DeAndre Manning, bajo/ Hugo LX, batería, producción/ Tesfal Tsehaie, voz/ Karl McComas-Reichl, bajo/ Jeff Hill, batería/ Zach Morrow, producción de batería

 

Texto: Begoña Villalobos

Fotos: Nancy Pappas, James O´Mara

A Change for the Dreamlike, distribuído por MiRR/ L´autre es el nuevo álbum que el compositor y trompetista, Hermon Mehari realizó durante el confinamiento por la pandemia en Francia, donde reside. El disco se grabó en un granero de la campiña francesa de una forma peculiar, junto a colaboradores cercanos al autor, como Tony Tixier al piano, Peter Schlamb al vibráfono y Ryan J. Lee a la batería. 

El nuevo álbum es una excusa para hacer un repaso del trompetista. Haciendo una retrospectiva de su trayectoria, este músico emergente maestro de la trompeta, crece en la comunidad tradicionalmente musical de Kansas City. Es un prolífico colaborador de la escena internacional de jazz actual, tanto en EEUU como en Europa, y participante activo en el colectivo de música parisina MiRR.

 

 

Hermon Mehari – Dreamscapes ft. Hugo LX

Kansas City es un lugar especial porque es uno de los pilares de esta música. Ha habido varias generaciones de músicos que han aprendido unos de otros y han mantenido viva la tradición. Bobby Watson  fue y es una de las mayores influencias musicales para mí. Me tomó bajo su protección y realmente creyó en mí. Poder interactuar con alguien que es parte del “árbol” es muy importante para comprender. Las personas de una generación antes que la mía, también han moldeado mi voz, como Logan Richardson. También mis compañeros como el baterista Ryan J. Lee, el vibrafonista / pianista, Peter Schlamb y el bajista Ben Leifer me han enseñado mucho. Los músicos de Kansas City son con los que me siento más conectado, así que trabajo con ellos tanto como puedo hasta el día de hoy, a pesar de que estoy basado en París. El Medio Oeste ha contribuido al corazón y el alma de esta música, y eso se puede ver en la música de Pat Metheny, Logan Richardson, Bobby Watson, Charlie Parker y muchos otros (Hermon Mehari).

A diferencia de su álbum debut (Bleu), A Change for the Dreamlike es un disco muy personal, como dice el autor, es una especie de diario centrado en el presente, en las visiones, los deseos, fantasías y recuerdos que conforman una mixtape de sueños y conexiones personales. Se nota la raíz africana en su música, sobre todo en su segundo trabajo, el álbum del que nos estamos ocupando, que es más introspectivo que el primero ya que ésta pensado desde otro enfoque y en un momento de reflexión vivido por el músico en el confinamiento.

El sonido de la trompeta, conectado con los ritmos de raíz africana, es el hilo conductor de todos los temas. Shenandoah es el tema que abre el disco, una referencia a la canción popular del S. XIX, un tema que siempre quiso grabar. Let´s Try this Again, tema de ágil conversación entre trompeta y piano con Tony Tixier. En A Conversation with My Uncle, Mehari acompaña la narración de voz de su tío con la trompeta. Eritrea, tema grabado junto con el D.J parisino Hugo LX en la producción de la batería y Peter Schlamb al vibráfono, que colabora en los dos discos de Mehari. El estilo compositivo de Eritrea ésta basado en la música eritrea, siendo un registro a la memoria de su padre, de la historia sobre el camino que su padre hizo como refugiado, durante la guerra entre Eritrea y Etiopía. La balada, All Alone, de trompeta, Rhodes y sintetizador con Kae Dilla. I Cry for Our People registrada con Ryan J. Lee, tiene que ver con el dolor en relación a la diáspora africana. 

La integración de mis raíces africanas, inherentemente ligadas a la cultura afroamericana, es algo inconsciente para mí. La forma en que escucho la música se desarrolló a través de mi educación cultural. Además, he pasado la mayor parte de mi vida estudiando música afroamericana. Yo diría que la única forma en que he incorporado consciente y decisivamente mis raíces ha sido recientemente en mi último disco con las canciones “A Conversation With My Uncle” y “Eritrea”. (Hermon Mehari)

Hermon Mehari – All Alone ft. Kae Dilla

El estilo de Hermon Mehari es contemporáneo, de técnica brillante y una fuerte presencia melódica. Un sonido suave, elegante y profundo. Una delicia para el oído. Destacado recientemente en álbumes como el de Alexis Valet Library of Babel, Electric Tinks de Peter Schlamb, High Skies de Matt Villinger, The Escape de Benjamín Sanz, Power de Hugo KL, por citar algunos. Fue miembro fundador del grupo de jazz Diverse, junto al batería de Ryan Lee y el bajo de Ben Leifer. 

En términos de trompeta, la mayoría de mis influencias más fuertes no son trompetistas. Siempre he gravitado más hacia el saxofón y la voz. En términos de sonido, tengo un tono menos metálico, un poco más dulce y redondo. También refiné (sigo refinando) mi sonido a través de lo que se considera “pedagogía clásica” (un término engañoso), al haber estudiado en el conservatorio y seguir buscando el consejo de los más grandes productores de sonido de trompeta. Dicho esto, por supuesto que me han influido los trompetistas fuera del ámbito clásico, en particular Clifford Brown, Miles Davis, Louis Armstrong, Nicholas Payton y Ambrose Akinmusire. Escuché a Ambrose, hace más de doce años por primera vez, me abrió los oídos a muchas posibilidades diferentes con la trompeta. (Hermon Mehari)

El álbum presentación como líder de Hermon Mehari, titulado Bleu (2017), es un trabajo compositivo sobresaliente. La banda que selecciona para el primer álbum a su nombre, grabado en sexteto, es un desfile de figuras de primera línea, como Aaron Parks (piano, teclados), Logan Richardson (saxofón alto), Peter Schlamb (vibráfono), Ryan J. Lee (batería), Rick Rosato (bajo)

En la actualidad tengo algunos proyectos en los que se estoy trabajando al mismo tiempo: un dúo con el pianista de Florencia Alessandro Lanzoni, un dúo con Peter Schlamb, un proyecto de cuarteto analógico inédito con Peter, Ryan Lee y Ben Leifer, y mi seguimiento de ” Bleu “. (Herman Mehari).

Hermon Mehari Plays “I’ve Grown Accustomed To Her Face” (feat. Aaron Parks)

Escrito por Begoña Villalobos

28 de Enero de 2021

ENTREVISTA: JORGE PARDO & GIL GOLDSTEIN: BROOKLYN SESSIONS

ENTREVISTA: JORGE PARDO & GIL GOLDSTEIN: BROOKLYN SESSIONS

Entrevista a Jorge Pardo & Gil Goldstein,  Brooklyn Sessions

12

DICIEMBRE, 2020

Jorge Pardo, flauta / Gil Goldstein, piano

Texto: Begoña Villalobos

Fotografía: (Créditos) Retroviseur Productions

Fotografía: Pepe Ainsua

Diseño gráfico y web de inandout-jazz.es: Nuño Conde

Este artículo recoge la entrevista realizada a Jorge Pardo y a Gil Goldstein sobre las sesiones de grabación en Brooklyn.

Brooklyn Sessions es el título del álbum que reúne una de las sesiones grabadas en Nueva York. Este registro de grabación de formación a dúo (flauta y piano) con Jorge Pardo y Gil Goldstein constituye el álbum. La sesión forma parte del documental sobre la vida de Jorge Pardo titulado Trance, producido por Retroviseur Productions, que muy pronto verá la luz. 

Es un álbum histórico por varias razones. Aunque parezca increíble es la primera grabación de música de jazz americana que Jorge Pardo edita públicamente bajo su nombre y también por primera vez graba un disco íntegro con flauta.

Jamboree Jazz Club – Jorge Pardo

Jorge Pardo, toda una eminencia dentro del panorama musical nacional e internacional, es el responsable de vincular la flauta y el saxo con el flamenco. Ha trabajado con Paco de Lucía, Camarón, Chick Corea entre otros. Es Premio Nacional de las Músicas Actuales en 2015, y Premio a Mejor Músico Europeo de Jazz en 2013. 

Gil Goldstein es un reconocido pianista y compositor ganador de tres premios Grammy. Comenzó con Gil Evans Orchestra en 1980. Ha trabajado con Wayne Shorter, Billy Cobham, Jim Hall entre otros.

Brooklyn Sessions evidencia la fluida sinergia que existe entre ambos.

Gil Goldstein featuring Encuentro acoustic trio playing All of me

InandoutJazz: Habéis colaborado juntos durante mucho tiempo. ¿Por qué decidís grabar un álbum en este momento?

Gil Goldstein: El mundo de la música presenta oportunidades para aquellos que están preparados para conocerlas y esperamos estar a la altura de las ocasiones cuando surgen. Esta fue una de esas oportunidades. Espero que los oyentes aprecien el trabajo que hicimos en nuestro corto tiempo juntos en Brooklyn.

¿En qué momento conoces a Gil Goldstein?

Jorge Pardo: Conocí a Gil cuando yo tenía dieciocho años. Gil vino a Europa como pianista de Astrud Gilberto y no tenía saxofonista, me llamarón y le conocí. Toqué con él y con la banda de Astrud Gilberto en los festivales de verano. En ese momento Gil y yo empezamos una relación que se ha dilatado hasta nuestros días. Una relación que, aunque no ha sido muy intensa, ha sido perseverante. A lo largo de estos treinta años él ha venido a España recurrentemente y también hemos tocado juntos en el Village Vanguard de Nueva York y otros clubes importantes. 

¿Cómo fue el encuentro con Gil Goldstein para la grabación de Brooklyn Sessions?

Jorge Pardo: El encuentro fue muy emocionante. Nuestro encuentro no tenía previsto ser un disco. Estas sesiones en Brooklyn forma parte del documental titulado Trance. La productora francesa propuso filmarme en Nueva York con algunos de mis colegas y Brooklyn Sessions es el álbum a dúo con Gil Goldstein que recoge una de estas sesiones.

¿Cómo fue la grabación?

Jorge Pardo: Fue un disco hecho a la antigua, grabado en dos horas. Se grabó en un estudio pequeño pero muy coqueto que Gil contrató, con un piano que sonaba de maravilla. Flipo con el sonido del piano de Gil, el tacto y la delicadeza con que lo toca, le saca unos timbres increíbles.

La mañana siguiente fuimos a otro estudio más grande para grabar otra sesión con Mark Guiliana, Edman CastañedaMatt Garrison y el mismo Gil. Hicimos otras dos sesiones, que muy probablemente están destinadas a ser publicadas próximamente en otro nuevo álbum.

Gil Goldstein: Jorge es una fuerza de la naturaleza, en cada situación musical siempre aporta luz real y respondemos a eso. La luz dentro de él es lo que escuchamos y es lo que atrae a la gente hacia él y hacia su música. 

¿Por qué piensas en Gil para la sesión de grabación? 

Jorge Pardo: De todos los amigos que tengo en Nueva York, Gil es mi colega de hace mucho tiempo y quería tener un encuentro con él. Cuando estuvimos de gira con Astrud Gilberto hicimos una muy buena sesión de estándares y pensé que sería bonito rememorar ese encuentro y hacerlo a dúo.

¿Cuáles son las ventajas y dificultades de tocar a dúo?

Jorge Pardo: Dice el dicho que menos es más. Entre dos instrumentos se crean una amplitud de sonido, unos vacíos, unos silencios y unas insinuaciones, que cuando la banda es más grande, van desapareciendo. La dificultad es precisamente creer y aprender a manejar los silencios y los matices suaves porque son parte de la música, es una de las grandes empresas que todo músico tiene acometer.

Gil Goldstein: Yo siempre prefiero el dúo porque es la forma más directa de comunicarse entre músicos. Es más fácil que dos músicos se conviertan en uno, a que tres, cuatro o cinco músicos logren una unidad. Por supuesto que no es fácil, pero tienes mayores probabilidades.

¿Por qué la elección de estos estándares y no otros?

Jorge Pardo: Cuando me encuentro la primera vez con Gil tocamos estándares. Ahora hacemos una especie de recreación, e insisto, no había nada planeado. En previsión, unos días antes, le envié una lista de veinte o treinta temas para tocar a dúo. Grabamos todo en una toma y el resultado fue los nueve temas que componen el disco.

Gil Goldstein: Los estándares son un lenguaje común entre los músicos del mundo y un gran trampolín para lograr la personalidad dentro de un marco con el que todo el mundo está familiarizado. 

¿Qué destacas de este álbum en el contexto de tu larga carrera como pianista?

Gil Goldstein: Honestamente, mi carrera como pianista se ha diluido un poco por mi carrera como arreglista, acordeonista y también por mi forma de tocar el Fender Rhodes. Uno de los primeros discos que hice fue un dueto con Pat Martino y era solo guitarra y Fender Rhodes. Pensé que tal vez ese instrumento hubiera sido una buena opción para este álbum, pero Jorge sintió que el piano era una mejor opción y acepté. Me siento afortunado de tener más de un instrumento en el que expresarme, al igual que Jorge con la flauta y con el saxo tenor y soprano. Es una suma de posibilidades y de texturas.

I Loves You Porgy · Jorge Pardo · Gil Goldstein · George Gershwin

Existe una notable complementariedad en un disco a dúo y en concreto en este, entre piano y flauta. En tu opinión ¿cuál es la magia que hace que ese tipo de interpretación sea un éxito?

Gil Goldstein: No sé si son particularmente esos dos instrumentos o el hecho de que yo respeto el sonido de la flauta y él respeta el sonido del piano y presentamos los instrumentos de la manera más clara para que se convierta en parte de la textura. En realidad, podrían ser dos instrumentos diferentes. Depende de los jugadores, encontrar los registros correctos y organizarlos en consecuencia. 

Jorge Pardo: Pues sí, porque no hay arreglos escritos. Es un encuentro a bote pronto. A pesar de que nos conocemos, llevábamos cinco años sin tocar juntos y mucho más sin haber tocado estos temas. Esta complementariedad que dices es instantánea porque surge en un momento concreto, aunque existe una predisposición que viene de mucho tiempo atrás, que en definitiva tiene que ver con conocer el sonido del otro.

El sonido es brutal, se percibe la complicidad.

Jorge Pardo: Sí, sí. El sonido te atrapa y es cuando se nota que está grabado de forma natural, no está regrabado, ni prácticamente editado. Está tal cual. Esa sensación ésta presente.

¿Cómo es Gil Goldstein?

Jorge Pardo: Es un tipo extraordinario, a parte es amigo mío. Tiene una gran personalidad y ha sabido potenciar a otros artistas. Un sideman muy cotizado porque va desde Miles Davis pasando por la orquesta de Gil Evans, Pat Martino, Pat Metheny, Sting, por nombrar a algunos.

Todo el disco ésta grabado con flauta, ¿cómo decides esto?

Jorge Pardo: Cuando la sesión empezó a planearse fue uno de mis pensamientos. Decidí grabar solo con flauta porque pensé que hay miles de sesiones con saxo pero no tantas con flauta. Lo viví como un reto bonito, además nunca había hecho un disco entero de flauta. 

¿Qué es lo que pactáis antes de empezar a grabar?

Jorge Pardo: Una de las pocas cosas que hablamos antes de sentarnos cada uno con su instrumento fue hacer un disco de estándares de jazz clásico, pero no con un enfoque de temas largos, sino con un par de coros. Nos repartimos cada introducción y cada solo. La idea era conservar la estética de la época, en la que la técnica de grabación obligaba a hacer temas de cuatro o cinco minutos, no más largos.

No os alejáis mucho de la melodía real de los estándares.

Jorge Pardo: Para mí la idea no era afrontar los temas haciendo grandes solos virtuosos. Era más bien decir los temas, incluir en la interpretación tu propia visión. Todo es improvisación, pero la forma no son solos al uso de lenguaje de jazz.

Gil Goldstein: Creo, al igual que Jorge, que la melodía original es sagrada y también la naturaleza básica de la armonía. No me gusta cuando los músicos manipulan las intenciones del compositor y cambian la naturaleza de la melodía y de la armonía. Entonces deberían escribir sus propias composiciones. Cuando tocas las composiciones de otro, debes retener la esencia de esa canción, pero puedes darle una nueva luz. 

¿A qué te refieres cuando hablas de dar una nueva visión o cómo dice Gil de aportar una luz nueva?

Jorge Pardo: Gil y yo, a pesar de que coincidimos en lo esencial, nos dejarnos llevar por el sonido, eso es común a todos los músicos del mundo. Gil tiene su bagaje y yo tengo el mío, muchas veces son estéticas aparentemente diferentes, pero a mi juicio están tan bien conectadas y tan bien dichas que no escuchas dos estilos diferentes, sino que escuchas un estilo, que cada uno hace a su manera y eso no es solo una suma, es una multiplicación.

Brooklyn Sessions es la primera grabación que edito públicamente con música de jazz americana. Puntualmente había hecho a mi manera (por bulerías) alguna versión de varios temas de jazz pero nunca lo había hecho en sus versiones más originales. Publicar estándares de jazz era una obligación que tenía con mi gente y conmigo mismo, es curioso después de tantos años. 

Estas sesiones ¿son parte de la banda sonora del documental Trance?

Jorge Pardo: No se puede decir que es la banda sonora, pero sí es parte de ella. En la segunda sesión en Nueva York los temas que he manejado en toda la película son propios. 

¿Cuándo vamos a poder ver el documental?

Jorge Pardo: El documental tenía que haberse estrenado ya, pero con la pandemia han tenido dificultades para rematar. Espero que esté para el invierno o la primavera próxima. Las cosas dentro de lo mal, van bien. El documental es sobre mi vida y la de todos los músicos que aparecemos, pero tiene un trasfondo argumental y una historia que a veces está ficcionada, no sé si el director estará de acuerdo conmigo, pero tiene ese carácter.

¿Por qué elijes la discográfica Karonte para la publicación del álbum?

Jorge Pardo: Bueno, cuando escuchamos el audio se lo envié a Fernando y le gustó, nos pusimos de acuerdo fácilmente, me dijo, esto vamos a publicarlo. Desde hace tiempo Fernando sigue apostando por la producción de la música local y mantiene milagrosamente una importante estructura como para ser una buena plataforma para difundir la música. A Fernando lo conozco desde hace tiempo y ya tengo varios discos publicados en su compañía. Es un personaje que te encuentras en ese camino donde las alianzas son necesarias.

Escrito por Begoña Villalobos

12 de Diciembre de 2020

Interview with Michael Janisch, “World Collide” album

Interview with Michael Janisch, “World Collide” album

Interview with Michael Janisch, “World Collide” album

09

NOVIEMBRE, 2020

Michael Janisch, bass/ Rez Abbasi, guitar/ Jason Palmer, trumpet/ John O’Gallagher, altosax/ Clarence Pen, drums/ Guests:  Andrew Bain, drums /John Escreet, keys/ George Crowley, tenor sax.
Worlds Collide (2019, Whirlwind Recordings).

Escrito por Begoña Villalobos

With a dozen albums behind him, Michael Janisch (1979, Ellsworth, Wisconsin, US) releases his latest record entitled Worlds Collide (2019, Whirlwind Recordings), an electroacoustic album of original material recorded at Abbey Road Studios in London, which combines contemporary jazz, strongly influenced by London and New York trends. The album was recorded with Rez Abbasi on guitar, Jason Palmer on trumpet, John O’Gallagher on alto sax, Clarence Pen on drums and features guests such as Andrew Bain on drums, John Escreet on keyboards, and George Crowley on tenor sax.

Michael Janisch – Worlds Collide – [Album Trailer] – Abbey Road Studio 3

Michael Janisch is a bassist, producer, and owner of Whirlwind Recordings, one of the leading independent jazz labels.

World Collide performed in Spain with a powerful British band composed of Nathaniel Facey on alto sax, George Crowley on tenor sax, Rick Simpson on piano, and Shaney Forbes on drums.

We spoke with Michael Janisch right before his concert at Cafe Madrid, back in January 2020 while on a Spanish tour promoting his new album Worlds Collide… We have transcribed and edited his responses for length.    
 
   

In&OutJazz: You are considered to be a leader on the international improvised jazz scene. In your opinion what makes you different?

Michael Janisch: I don’t actually think about being different, consciously. But what I do put a lot of emphasis on is being true to myself, and that makes everyone different. So if all you do is copy someone and play like this bass player, or try and compose like that, then you will always sound like that person. But when I’m composing, even though I have influences, I always think ‘no, I have heard that before, I have to change this’. In my playing and composition, I always try to avoid writing or playing exactly like someone else.  

If you hear a song of mine you might say ‘oh, that reminds me of….’ – for me, that is okay – but if you think that is exactly like some other musician, or whoever, then I don’t like that. I don’t mind that you hear the influence, but I always hope that it is a unique interpretation of an influence. So in that sense, I think I’m different, and I think that the same can be said of every great musician; they are true to themselves. And as I get older, and more confident, I don’t have time to think about other things, I just have to be me, but sometimes it is hard because you can think later ‘Oh, I’ve heard this before, I don’t like this, and then the next day comes, and you think ‘Oh, that was shit’, so you spend the whole day composing and then you throw it all away.  But sometimes it just flows and you think ‘this is great’ – so for me, that’s my process. That was a good question, it made me think!

 

What importance do you give to the different elements – melody, and improvisation -, on your latest album compared to previous ones? 

This album is a big mix of different sound worlds, which is one of the reasons I suppose I called it World’s Collide. The first track was written for a film, which never became a film because they lost the funding. The second song was influenced in part by Aphex Twin; I was thinking about his electronic music. Aphex Twin’s compositions, which I love, start with an idea that grows and changes, it’s pulled away, disappears, and then comes back later in a new way; so that’s that composition. It’s more like a classical composition. But within each song, I always give someone a platform to improvise. And then there’s a song called Frocklebot, but we are not going to do that tonight because I don’t have a double bass, but on that song, on the album, there is a first section and the last section and everything in the middle is completely free – because sometimes you just have to stop writing and just let the musicians sound. And also with five people, you have to think of the overall sonic picture, the balance, almost like when you see a painting – you can’t have red everywhere, or blue everywhere, so sometimes it is nice not to have blue – not to hear the drums – just to have the trumpet and saxophone players playing together. So I am thinking about these things, which I haven’t done so much on previous albums. Previous albums were always about the ensemble, which is cool, but I wanted to have a different sonic space on this album. 

I think some of the melodies on this new album are more singable, to an everyday music listener, and perhaps someone who isn’t thoroughly immersed in this kind of music. The reason I know this is that many people have told me this [laughs], but even so, there are still some really challenging metric things happening underneath the melodies; but it is done in a way that is really subtle. The musicians in the crowd may appreciate these things happening, but people who aren’t musicians may be more inclined to connect with the sing-song nature of some of the melodies.  So on this album, this was a sort of challenge I wanted to take on, this idea of subtle yet complex rhythms, mixed with memorable themes.

Michael Janisch’s Paradigm Shift – Live in London – Highlights

Can you tell us about the specific influences and jazz trends for the new album, for example, from London and New York?

The London scene, and especially the current scene, is heavily influenced by Afrobeat, with many musicians citing Fela Kuti as a starting point.  Naturally from hanging out and learning from musicians who have this as part of their history and lineage it’s found its way into my own music.  An Ode to a Norwegian Strobe features a quite common Afro Beat rhythmic pattern throughout, but I’ve sort of morphed that into 9 beats rather than the much more commonly heard 4 beats per measure.  I was listening to some interesting Grime beats that I was introduced to by some London friends, and I really liked some of the grooves, especially the urgency of the drum patterns, and thought ‘let me do something that references this energy but has my own spin on it.’  So that part is coming out of London influence and myself being immersed in that scene for over 15 years now.  As an American who spent most of my life learning from the masters of this music and still being very active performing with people Stateside, this influence is just natural and forms the foundation of all my music.

Where are you from?

I am from near Minneapolis, a place called Ellsworth, Wisconsin, it is a small town right on the Mississippi river in the north, in the middle of the states. I lived in Boston while at Berklee for 3 years, and New York for just under 2 years but have spent now most of my adult life in London, England.

Can you tell us about the various elements of your work?

I always balance structure and improvisation; it is something I have always done, I always think about both a lot. I don’t think I’ve changed much; it is just different styles; I love writing and I love letting the band play, I have been like that my whole life. It has been a very consistent goal of mine.

Sometimes some of the songs are written with so many details that the band says ‘oof, this is hard’ so this is why in other songs I just make a simple melody and let them go. You know: you make them work and then you let them play because I love both worlds. 

How do you combine owning one of the most prestigious independent jazz labels with your role as a musician?

Well, thank you for saying that, but the label was originally just a way for me to release my own music on my own terms. Whirlwind is a lot of work but it gives me great pleasure as I love running it, and it also provides an extra source of practical income so that I can do what performing I want to do on my own terms.  I can just do the shows and tours I want to do and run my label, and most importantly be home a lot, so I can see my kids grow up! 

‘Frocklebot’ – Michael Janisch

‘Freak Out’ – Michael Janisch

What is your opinion about your recent MOBO nomination?

I was so surprised about that because I was in the Japanese Embassy to get a visa to play in Japan and I came out and I had 50 text messages saying ‘Congratulations!’. And then I went on Twitter and it was saying  ‘Michael Janisch, with Esperanza Spalding, Jacob Collier, etc’ and I was just thinking ‘Wow, that is completely random… thank you so much’. And I went to the award ceremony with my wife and we were on the red carpet, and it was hilarious. I knew I wouldn’t win but it was great to be nominated. 

What was very weird yet interesting was the mixed reaction I received from some sectors of the music industry, from musicians and also industry folk alike. While there was a lot of lovely messages of support, I was pretty taken back with how some promoters snarkily commented that I was a “commercial artist” now because this is seen as a huge industry award, almost making the accusation I was some kind of sell out that wasn’t part of the grass roots scene anymore.  Some musicians seemed angry because the award stands for ‘Music Of Black Origin’ and they felt that I shouldn’t get it because I am white (I even got some emails from anonymous people saying I didn’t’ deserve it for that reason), and it all seemed so weird to me because I have always performed and revered music that had its origins from Black Americans first and foremost, nearly all my musical heroes are Black, and this award is specifically to celebrate all music that comes from Black origin, but any person from anywhere or any race can be nominated.

How would you describe your last album

I think as I’ve always done I am influenced by many types of music and I am always trying to bring these influences together in my own way. – this inspires me. So with this album I celebrate these “world’s colliding” at present, this is how I am going to continue to compose and conceive with all these elements combined, be it influences from electronic music; afrobeat, swing, free improv, song forms, punk, rock– everything and anything is okay.

 

Well, that’s’ all we have time for, you better get on stage! Thank you very much. 

Check Michael out here:  www.michaeljanisch.com and his label is: www.whirlwindrecordings.com

Escrito por Begoña Villalobos

09 de Noviembre de 2020

In & Out Jazz Entrevista a Moisés P. Sánchez

In & Out Jazz Entrevista a Moisés P. Sánchez

In & Out Jazz Entrevista a Moisés P. Sánchez

11

JULIO, 2020

Moisés Sánchez pianista y compositor

Fotos:
Eric GodfroidDiego García Márquez 

Escrito por Begoña Villalobos

Entrevistamos a Moisés Sánchez pianista y compositor madrileño que acaba de publicar su último disco There’s Always Madness (Uno Música, 2019), junto a Cristina Mora (voz), Miron Rafajlovic (trompeta y guitarra), Antonio Miguel (contrabajo), Borja Barrueta (batería). 

Con un enfoque de jazz ecléctico y orquestal, Moisés cuenta con obra propia, con discos editados como el anterior trabajo: Unbalanced: Concerto for Ensemble (2019), la obra sinfónica nominada en categoría de Mejor Disco Instrumental a los Grammy Latino 2019. Metamorfosis (2017), Soliloquio (2014), y Ritual (2012), Dedication (2010) y Adam the Carpenter (2007).

El músico, junto a su quinteto, cerró la pasada edición del Festival de Jazz Internacional de Madrid 2019 en el Teatro Fernán Gómez.

 

Moisés P. Sánchez – “Unbalanced: Concerto for ensemble” (La grabación)

Esto es “There’s always madness”.

In&OutJazz: ¿En tú opinión qué momento está atravesando la música en esta época?

Moisés Sánchez: Estamos viviendo momentos confusos. Creo que ahora mismo hay una perversión en relación a la comprensión de la música y a la importancia que tenemos del conocimiento de ella. Son materias que requieren un estudio y una profundización que en muchos casos no hay, a veces la formación es poca. Yo entiendo la música como arte global, hay que entender qué lugar ocupa All the Things You Are respecto a El anillo de los Nibelungos (Der Ring des Nibelungen) de Richard Wagner. Entender qué valor puede tener una cosa en relación a otra, hablo refiriéndome estrictamente a lo musical, no entro en lo social. En lo social el jazz tiene un componente muy potente.

¿Crees que sigue vivo el componente social reivindicativo del jazz?

Antes, parte de la comunidad negra veía a la gente blanca que tocamos jazz como profanos, eso ha cambiado mucho, yo creo. En España no tenemos una gran comunidad negra, lo más cercano es la comunidad cubana que se han integrado perfectamente. Tocamos todos con todos.

Es importante conocer la raíz del jazz como movimiento reivindicativo de los derechos sociales. El tema de Billie Holiday Strange Fruit, es un canto de libertad y de dolor cuando ve a sus congéneres ahorcados. 

Para mí no tiene mucho sentido defender la pureza del jazz, aquí en Madrid, habiendo estado ajeno a todo ello. Yo nazco en 1979 en Madrid, alejado de la problemática racista y cultural que ellos viven allí. Es muy interesante como gente de aquí entronca con el jazz porque se convierte en algo universal, porque se basa en la improvisación.

 

 

Thelonious Monk: “Epistrophy” | Moisés P. Sánchez Trio

¿Qué es la improvisación para Moisés?

Recuerdo una frase del guitarrista John McLaughlin que dice “Improvisar es subirse a un escenario y ser capaz de decir algo diferente que no has dicho hasta ahora”, implica un abandono de los licks de las frases aprendidas que incorporas a tu idioma. Cuando esto pasa, aparece algo interesante, yo me planteo qué soy como músico, si mis solos están basados en frases de otra gente ¿quién está tocando?

El jazz es una música que se basa en la creación y en la expresión a través de la improvisación del yo más profundo, para mi es la fascinación que me produce el jazz, es la única música que me ha permitido encontrar un vehículo en el que puedo unir varios géneros y expresarme profundamente a través de la improvisación, creo que es la sublimación de un músico, no hay nada más bonito que escuchar una notas y saber que es el sonido diferenciador de tal y cual músico.

Para mí es el logro y la grandeza que pianistas como Tigran Hamasyan, Brad Mehldau, Bill Evans, Keith Jarrett hayan encontrado su camino y su sonido a través de las herramientas que tenían a su disposición. Es cuando el jazz cobra el sentido último, ser capaz de haberte empapado para luego incorporar tu propio lenguaje. Miles Davis manda un mensaje increíble, que es “utiliza esto para ser tú”, esto conlleva una reflexión filosófica, un estudio, una profundización en la materia que te lleva a saber por qué toco esta nota y esta no. Bill Evans decía “si yo no estoy conectado con lo que toco o siento que la frase no es mía, dejo de tocar”. Como músico de jazz eso me ha obsesionado toda mi vida.

“Metamorfosis” live @ Jazz Madrid 17

¿Te consideras músico de jazz? 

Podemos decir que sí, aunque yo soy mucho más ecléctico, en los 7 álbumes originales que tengo se pueden ver influencias de muchas músicas. En los últimos 10 años estoy luchando por encontrar un sonido mío, propio, con todas las influencias de las que he bebido.

¿Cómo dirías que es tu sonido diferenciador?

No sé ni siquiera si lo he conseguido. Intento encontrarlo (risas).

Empecé a tocar el piano cuando tenía 3 años, en mi casa sonaba de todo, desde King Crimson, The Beatles pasando por Ludwig van Beethoven, Miles Davis, John Coltrane, etc. La música es música, eso me ha dado un prisma amplio de variadas influencias, de clásico, rock sinfónico, de jazz que se mezclan en mí música. Me gusta la música que manda un mensaje, un contenido que transmita una búsqueda de la belleza, de un sonido. Intento honrar el vehículo del que me he servido para mostrar mi mensaje, en este caso es la música. 

Has llegado a un nivel muy alto, ¿cómo lo ves?

Pues ¡no lo sé! Cuando escucho lo que ha hecho Johann Sebastian Bach o Keith Jarrett, ¡uuff!, está muy bien tener espejos grandes en los que mirarte para ubicarte. Yo doy valor a lo que he hecho, uno sabe lo que hace y dónde está, lo que compone. En relación a los referentes que tengo yo no soy nada, creo que me moriré pensando eso, a la vez cuando lo hago y lo presento tiene toda la importancia para mí. Ayer escuché Mathis Der Mahler a Paul Hindemith y luego Conversation with Myself de Bill Evans y dije ¡bueno (risas) pues aquí estoy yo!

¿Quiénes son esos referentes?

Tengo una trilogía básica que es Bill Evans, Keith Jarrett y Brad Mehldau, también hay momentos de Chick Corea que me gustan. Lyle Mays el pianista de Pat Metheny me gusta, era muy romántico tocando, como Evans.

Moises Sánchez  Improvisación

¿Dirías que tú música tiene un componente dentro del movimiento romántico?

Sí, hay componente romántico, entendido como movimiento romántico del siglo XIX como Serguéi Rajmáninov y Frédéric Chopin.

De Bill Evans decían que era el Chopin del jazz, Jarrett y Mehldau también tienen un punto romántico muy fuerte anclado en la Alemania de la segunda mitad de siglo. 

¿En qué momento te situarías dentro del romanticismo?  

Está muy anclado en el final del romanticismo y en el principio del impresionismo Claude Debussy, Maurice Ravel, etc, pero yo tengo una mezcla muy rara, toda la primera mitad del siglo XX me apasiona, Igor Stravinsky, Bela Bartok, donde entra la politonalidad extrema, las polirritmias, el uso tímbrico de la orquesta con los metales y la percusión.

Esa expansión orquestal se nota en tu música

Yo tengo un pensamiento muy sinfónico de la música, incluso cuando toco piano solo, el concepto es orquestal, no tengo un concepto de trío al uso estrictamente jazzero, cuando he abordado con mi trío temas formato estándar nos vamos a Marte, es mi naturaleza. El sello de mi identidad es esa aspiración sinfónica, esos desarrollos largos, intentar desarrollar compositivamente.

¿Qué técnicas utilizas para ello? 

Utilizo técnicas de composición clásica que aplico a mis temas de jazz, como presentar una melodía y luego la represento al final del tema modulada de otra manera. Son técnicas que hace que captes la atención del oyente, el oído tiene una psicología auditiva, tienes que hacer magia, tienes que conocer las herramientas a nivel comunicativo y compositivo para manipular la percepción, cuando estás en el escenario eres un creador de percepciones que provoca una sensación en el oyente. Las herramientas de desarrollo de composición que están demostradas que funcionan como la forma sonata, aplicadas al jazz, son un sello de identidad; yo utilizo esas técnicas, en Unbalanced:Concerto for Ensemble. Aquí está presente la sonata que se emplea en los conciertos clásicos del clasicismo y de la primera mitad del siglo XIX, está muy oculta pero está.

 

¿Crees que es importante el estudio de composición para un músico de jazz?

Yo he estudiado y sigo estudiando composición, me apasiona. Creo que para un músico de jazz controlar composición marca la diferencia a la hora de componer y se ve en el resultado. No porque sepas las armonías e improvisar sabes componer un tema. Es importante formarte en composición. La composición es muy amplia, desde la forma clásica hasta Duke Ellington, Thelonious Monk, John Coltrane, etc.

Me ha venido muy bien conocer el rock sinfónico, esos desarrollos tan largos que aplicaban Genesis y King Crimson son muy interesantes. Conseguían hacer suites de 24 minutos, en los que cada 30 segundos aparecía una idea melódica diferente que te va llevando. 

Me pasa con ciertos músicos de jazz que te presentan sus partituras y no hay indicaciones de dinámica, no hay piano, no hay fuerte, eso para mí es muy significativo, no se sabe que se quiere contar, ni hacia dónde va la música, eso me ha obsesionado y ese es un sello identificativo de lo que hago. Me apasiona contar historias a través de la música. La preocupación por cómo lo cuento, con que recursos, y el conocimiento que tienes que adquirir para contar eso, para mi ese es el sentido de tocar música.

Cobra sentido cuando enfoco todo eso para contar mi historia la que conforma los amigos que he tenido, las parejas, los viajes que he hecho las desilusiones que he tenido, mi vida aquí. Estoy en una búsqueda insaciable, es mi mayor preocupación que alguien escuche Unbalanced:Concerto for ensemble y por cómo está compuesto y el amasijo de ideas que hay, diga, es Moisés Sánchez. Si consigo eso, misión cumplida.

¿Cómo manejas esa tendencia hacia lo orquestal con tu trío?

Borja Barrueta, Toño Miguel y yo llevamos tocando desde el 2001, ahora se ha incorporado Cristina Mora y Miron Rafajlovic ha sido muy bonito lo que hemos formado, han sido 7 discos

Es un trío muy estable, ¿cómo se mantiene eso?

En su momento decidí crecer con músicos y tener continuidad. A mí me importa el recorrido en la comunicación y desarrollar mí música. Es un camino más sólido. La música para mi es un proceso, sobre todo en mis discos, en lo que dejo plasmado.

David Sancho en Piano Solo tiene un tema Glucosas y Metamorfosis dedicado a tu disco Metamorfosis

David Sancho es un amor, en el ensamble hay teclado porque yo quería que estuviera él, David Sancho es un pianista excepcional, me entiendo perfectamente con él, para mi es un honor que me dedique un tema en su disco.

¿Qué relación tienes con el jazz?

Me gusta el jazz tradicional, discos de Thelonious Monk, Art Blakey, Miles Davis en Britches Brew (1970). Bill Evans me encanta con el trío con Scott La Faro y Paul Motian y el trío con Joe La Barbera y Marc Johnson y en la época de los 80. En John Coltrane veo una trascendencia en el mensaje. Ese jazz me vuelve loco.

Para mí el jazz es la música más camaleónica del mundo, permite la incorporación de otras músicas. 

Yo soy un hijo de mi época. De Brad Mehldau, de Terence Blanchard. Estamos en el 2020 y creo que un artista como creador está obligado a mirar alrededor y ver la sociedad actual y no ser ajeno a lo que pasa vivir en su tiempo, ser inmovilista y quedarse estancado en un momento del jazz es una idea que no defiendo.

 

Moisés P. Sánchez Trío en el Café Central

Marco Mezquida & Moisés P.Sánchez concierto completo -Recoletos Jazz-

¿Qué relación tienes con la música clásica?

Creo que si te dedicas a la música no puedes obviar a Johann Sebastian Bach, ni el Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart o la Novena de Beethoven. El hecho de no conocerlo, de no haberte preocupado me parece una gran carencia. No se puede obviar la magnitud de la música si eres músico, es un transatlántico golpeándome en la cabeza, eso te da otro prisma, por ejemplo: cuando escuchas a Mehldau y Jarret con ese gran abanico de sonoridades te das cuenta de que se han empapado de lo clásico. Es un nivel de comprensión de la música extremo.

En Europa la formación musical básicamente es clásica. En el conservatorio se enseña la música desde un punto de vista mortuorio. Me explico: te enseñan a interpretar, pero no a crear ni a improvisar.

Yo abandoné el clásico por eso, el jazz me da esa vía de escape, puedo ser yo. Una sonata de Beethoven me aporta porque la traslado a mi universo.

Ahora acabas de grabar tu último disco There’s Always Madness, pero ¿cuál ha sido tu experiencia con tu álbum anterior, Unbalanced:Concerto for Ensemble, que además ha sido nominado a los Grammy?

Hemos formado un grupo muy bonito con una tímbrica espectacular, es una mezcla muy particular de electrónica, de mixtura entre los metales, la flauta, los teclados, la percusión y luego algo más jazz tradicional cuando estamos la base. Me encantaría desarrollar el trabajo para el ensamble,

El disco lo compuse en París, son 63 minutos de música con más de quinientas páginas escritas, es titánico. No tarde tanto en componerlo como en los arreglos.  Hemos puesto mucha energía un corazón, ha sido disco nominado a los Grammy, en categoría de Mejor Composición Instrumental, es la primera vez que un español está nominado en esta categoría, eso ha sido un gran honor y un reconocimiento importante.

A partir de ahora, ¿Qué proyecto te gustaría abordar?

Me gustaría desarrollar la faceta compositiva, es donde más puedo dar y mostrar todo el potencial, y bueno ojalá porque no es fácil a nivel infraestructura, institucional. Espero el camino que se ha iniciado, se mantenga. Me gustaría hacer orquesta sinfónica, integrar mi grupo, el trío, es la base, a cuarteto o quinteto y ver qué pasa.

Escrito por Begoña Villalobos

11 de Julio de 2020

Pin It on Pinterest