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Aaron Burnett & The Big Machine. Jupiter Conjunct

Aaron Burnett & The Big Machine. Jupiter Conjunct

Aaron Burnett
& The Big Machine.
Jupiter Conjunct

11

MAYO, 2021

Aaron Burnett, saxo tenor/ Adam O’Farrill, trompeta/ Joel Ross, vibráfono/ Carlos Homs, piano y teclado/ Nick Jozwiak, bajo/ Kush Abadey, batería/ Esperanza Spalding, voz (3, 9). Fresh Sound New Talent Records.

Entrevista y Texto:

Begoña Villalobos

Fotos:

Cedidas por Aaron Burnett

Jazz de vanguardia para otro de los títulos incluidos recientemente en el catálogo de Fresh Sound New Talent Records. Jupiter Conjunct es el título del álbum de nueve temas originales inspirados en el planeta más brillante, Júpiter, escritos por el saxo tenor y compositor Aaron Burnett acompañado por su banda: The Big Machine, es el nombre alegórico del proyecto creado por Aaron Burnett en 2008, que simboliza la unión sonora que existe entre ellos. Jupiter Conjunct, es la continuación del álbum debut de Aaron Burnett, Anomaly, publicado también por Fresh Sound en 2018, que incluye el increíble tema titulado Picassonite.

Aaron Burnett & the Big Machine – at The Stone, NYC – July 5 2016

Jupiter Conjunct es un viaje interestelar de libertad e intensidad sonora de música improvisada, en la que Aaron Burnett traza complejas e innovadoras líneas compositivas, expresadas en un lenguaje Avant- jazz contemporáneo, buscando la conexión del Todo a través del sonido. Influenciado por la tradición del jazz, el álbum contiene elementos de la música electrónica, con matices EDM (Electronic Dance Music) concepto que desde 2012 se hizo fuerte en Estados Unidos. La propuesta de Aaron Burnett, de largos y angulosos desarrollos temáticos cuidadosamente elaborados, es arriesgada pero de resultado notable en coherencia y calidad. 

Abre el disco Color Durations, composición de inicio turbador y multiplicidad textural que proyecta la música hacia un espacio sonoro sin límites. Sigue, The Veil, en la que Adam O´Farril y Aaron Burnett inician el tema a una voz con una melodía cargada de tensión que se diluye con la brillantez de Joel Ross  al vibráfono y el espléndido solo de A. Burnett.

 Dos versiones de la pieza Ganymede en colaboración con la multipremiada bajista Esperanza Spalding  que elabora una improvisación vocal palpitante a la par del fraseo colorista de Joel Ross en un diálogo de trompeta y tenor, para acabar en un despliegue de fuerza de toda la banda.

Corey Wilcox & Aaron Burnett – Texture Improvisation – Picassonite.

Aaron Burnett & the Big Machine (2nd set) – at Erv’s, Brooklyn – Aug 3 2017

Callisto es el tema dedicado a Wayne Shorter, protagonizado por la nitidez de Nick Jozwiak al bajo en conexión con la suave y reposada línea melódica de Adam O´Farril. Sigue la pieza titulada IO, impulsada por la energía de los tambores de kush Abadey y el fraseo ágil de Joel Ross.

Ace of Swords es la composición más ligera con un elegante solo al teclado del neoyorquino Carlos Homs. Ether es la pieza, que abre Carlos Homs al Fender Rhodes, de sonido más electrónico. Europa es el interludio de menos de dos minutos inspirado en la música electrónica con un rápido fraseo de Aaron Burnett al saxo.

En Jupiter Conjunct Aaron Burnett & The Big Machine se produce una conjunción muy especial de estrellas que llenan el espacio de ilimitadas capas sonoras. La interpretación del líder, Aaron Burnett, es eléctrica de una potencia y energía desafiantes en todo momento.

Escrito por Begoña Villalobos

11 de Mayo de 2021

Fresh Sound Records, entrevista a Jordi Pujol. Parte-II

Fresh Sound Records, entrevista a Jordi Pujol. Parte-II

Fresh Sound Records, entrevista a Jordi Pujol. Parte-II

27

ABRIL, 2021

Entrevista:

Begoña Villalobos

Fotos:

© Laura Guerrero 

Cedidas por Jordi Pujol

In&OutJazz Fresh Sound Record (parte II) incluye la entrevista a Jordi Pujol, fundador y dueño del importante sello de jazz contemporáneo, Fresh Sound Records.

©J.Pujol

Jordi & Claude ©J.Pujol

Jordi & Shorty Rogers ©J.Pujol

¿Cómo comienza Fresh Sound Records?

Fresh Sound Records como sello discográfico de jazz nació en 1983. En sus inicios empezó haciendo reediciones en vinilo de catálogos pertenecientes a grandes discográficas como RCA, Columbia, MCA y toda la línea de EMI Records. Más tarde la diversidad de sellos que figuraban en nuestro catálogo se fue ampliando al negociar la inclusión de otros sellos de discográficas independientes, como entonces eran Roulette, Bethlehem, Dawn, Argo, etc… y así fuimos incrementando la producción de las reediciones.

¿En qué momento comienzan las producciones propias de Fresh Sound Records?

Empezamos con producciones propias realizadas en Barcelona y en Los Angeles con músicos, en su mayoría ilustres veteranos, de la costa oeste. El primer disco que Fresh Sound grabó, como producción propia, fue en el verano del ochenta y cuatro: The Dave Pell Octet Plays Again. Fue mi primer viaje a Los Angeles, y a raíz de esta grabación surgió una gran amistad con Dave Pell, y una relación muy especial. Fue como un padre para mí, me presentó a muchos músicos y productores de la época dorada del jazz de la West Coast durante los 50s. Un estilo que desde que lo empecé a conocer enseguida me gustó, no solo por los excelentes solistas, sino por la importancia que tenían los arreglos en el repertorio de la mayoría de los grupos de la escena californiana. A lo largo de mis viajes durante los años 80 y 90, tuve la suerte de conocer a algunos de mis arreglistas preferidos, ídolos y referentes en este campo, como fueron Marty Paich, Shorty Rogers, Pete Rugolo, Bob Florence, Johnny Mandel, Henri Mancini, entre otros, y el todavía activo Bill Holman. 

¿De qué manera la producción propia impulsó al sello?

La producción propia ayudó a que Fresh Sound empezara, no solo a ser conocida por los coleccionistas, sino también por los músicos. Así después de aquel primer álbum de Dave Pell, vinieron discos de músicos como Bud Shank, Bob Cooper & Lou Levy, Bill Perkins, Claude Williamson, Herb Geller, Conte Candoli, Pete Jolly, Frank Strazzeri y también del pianista sueco Jan Lundgren, entre otros, así como los que grabamos en Barcelona con Jerome Richardson, Charlie Mariano y Mundell Lowe, con la participación de Tete Montoliu.

Dentro del catálogo de Fresh Sound hay una estética, y cualquiera que conozca el sello puede identificarlo. En mi opinión el catálogo de reediciones y de inéditos puede gustar más o menos, pero es consistente, coherente y me proporciona la suficiente satisfacción para seguir buscando proyectos de interés. Hay coleccionistas y aficionados de muchos países que siguen la evolución del catálogo desde sus inicios. A partir de la década de los 90, la producción de títulos en CD ha sido continua y lo sigue siendo, porque el CD todavía tiene sus adeptos. En las últimas tres décadas, en CD se ha reeditado casi todo, y para hacer una reedición hoy en día hay que intentar aportar algo más a los proyectos para que el coleccionista lo aprecie, y así lo entienden los sellos que trabajan con rigor. Reeditar por reeditar me parece que no tiene sentido. Es por eso que con el CD y el vinilo se puede ofrecer este valor añadido, que el digital de momento no permite.

¿En qué momento nace Fresh Sound New Talent y cómo se compatibiliza con las otras líneas del sello?

A finales de los ochenta sentí la necesidad de grabar a jóvenes talentos, músicos nacionales y músicos americanos que estaban de paso por Barcelona, y así nació Fresh Sound New Talent en 1992. En su origen la escena que empecé a documentar fue la local. Era un buen momento, con el Taller de Músics, dando sus frutos con una excelente generación de músicos pionera, que empezaba a darse a conocer en Barcelona, en los escenarios del Jamboree, el Pipa Club, y como no, también en la Jazz Cava de Terrassa entre otros locales. Después de los muchos años en los que el gran Tete Montoliu, en Barcelona, y Pedro Iturralde en Madrid, eran los únicos nombres internacionalmente conocidos de nuestro jazz, era alentador vislumbrar una nueva y prometedora era, que no ha dejado de crecer desde entonces. Con la idea de grabar a los nuevos y emergentes talentos empezó paulatinamente a aumentar la propuesta del catálogo. El propósito era dar la máxima libertad creativa a los grupos recién formados, para que encontraran un espacio donde sentirse cómodos para exponer sin condiciones sus proyectos. En ese momento surgió la oportunidad de grabar a Brad Mehldau, en un disco emblemático When I Fall In Love, junto a Jorge y Mario Rossy, y aquello catapultó al sello a primer plano. Mientras que las reediciones las disfruto de un modo más íntimo, el disco con un músico joven y en activo te proporciona otro tipo de energía. Son dos experiencias apasionantes y perfectamente compatibles.

Jordi & Bill Holman © Lluis Salom

Jordi & Bill Coop © Lluis Salom

Jordi w Gorka & Chris © Lluis Salom

Jordi & Paul Motian © Lluis Salom

Jordi & Colligan Session © Lluis Salom

Jordi, Mark, Larry, Jeff y Jorge © Lluis Salom

Jordi & Supersax ©J.Pujol

Jordi con Reid, Ethan y Dave ®J.Pujol

Jordi con Aaron Omer ©J.Pujol

Jordi & Lalo ©J.Pujol

¿Qué te impulsa a documentar la escena de jazz de Nueva York?

Una noche de otoño del noventa y cinco, después de salir del Village Vanguard (Nueva York) me fui al Smalls Jazz Club por primera vez. Hacía poco más de un año que había abierto sus puertas, y ya cuando empecé a bajar por las escaleras que conducían a la sala, pude escuchar un saxo alto que me impactó y pensé -esta es la energía que busco- el saxo era Myron Walden. Poco después salió al escenario la banda de Omer Avital con Charles Owens al tenor, y el impacto fue in crescendo. Al salir de allí, lo hice motivadísimo, y fue a partir de entonces que decidí poner todo mi empeño en documentar también la apasionante escena del jazz underground neoyorquino. Así fue como empezaron a surgir maquetas y proyectos, y se fue formando el sello con una base más americana, y con la importante presencia y colaboración de Jorge Rossy (que entonces ya residía en NY como integrante del trio de Melhdau). Jorge estuvo como batería en muchas de aquellas primeras grabaciones junto con Kurt RosenwinkelChris Cheek, Reid Anderson… El sello se hizo más internacional, sin descuidar nunca a los músicos de aquí.

¿Cómo es el criterio de selección para formar parte de Fresh Sound?

Me muevo en un terreno en el que estoy cómodo, lo que no haré nunca es un disco que no entienda o que no me guste, solo porque el nombre del músico sea más o menos conocido. Esto va contra mis principios. No me fijo tanto en la nacionalidad ni en el nombre, básicamente me fijo en lo que me gusta y me motiva. La confianza que tengo es fruto de la experiencia de todos estos años, ni más ni menos, y que solo se adquiere si haces cosas.

¿Cuál es su opinión sobre la escena de jazz actual?

Con respecto a la escena del jazz actual, cada día tienes músicos buenos que surgen, a veces sorprendentes, pero la desgracia es que cada vez hay menos lugares donde poder ir a escucharlos, y si a esto añadimos las consecuencias provocadas por la pandemia, es evidente que la situación es un drama. Por eso los músicos que empiezan lo tienen difícil, aunque están demostrando que a pesar de los difíciles momentos que vivimos para la música en vivo, son muchos los que han podido o sabido buscar salidas productivas para presentar su música. De la dificultad también se puede salir reforzado. 

New Talent como sello de jazz contemporáneo, facilita por sus medios y contactos que el músico pueda darse a conocer a través de una proyección a nivel internacional de los discos, que proporciona su regular distribución en EEUU, Europa y Japón. Cuando un disco de un músico nuevo tiene repercusión internacional me alegro mucho por él, y al mismo tiempo me da confianza y ganas de seguir trabajando.

Escrito por Begoña Villalobos

27 de Abril de 2021

Fresh Sound Records, Jordi Pujol. Parte-I

Fresh Sound Records, Jordi Pujol. Parte-I

Fresh Sound Records, Jordi Pujol. Parte-I

23

ABRIL, 2021

Texto:
Ricky Lavado

Entrevista:
Begoña Villalobos

Fotos:
© Laura Guerrero 

Cedidas por Jordi Pujol

Mantenerse a flote durante cuatro décadas en una industria tan volátil como la discográfica es un hito que no muchos sellos pueden alcanzar, y hacerlo además sin rebajar los estándares de calidad del trabajo publicado y manteniendo la misma relevancia que el primer día se convierte directamente en un triunfo tan improbable como digno de señalar. Eso es básicamente lo que ha conseguido el barcelonés Jordi Pujol Baulenas con Fresh Sound Records, un sello que, a base de aunar esfuerzo, tenacidad, sentido de la oportunidad y criterio, sólo puede ser definido hoy en día como referencial dentro del mundo del Jazz. La propia longevidad del sello es la prueba principal de un trabajo bien hecho, no hay que darle muchas vueltas al asunto: nadie aguanta tantos años al frente de una discográfica especializada, a no ser que haga muy bien su trabajo.

 

Jordi & Dave Pell ©J.Pujol

Jordi & Javier Vercher ©J.Pujol

Desde principios de los ochenta, Fresh Sound se especializó en la publicación de discos clásicos de Jazz americano, especialmente de la década de los cincuenta; discos que sus sellos originales habían relegado a un segundo plano, cuando no directamente al olvido, con el advenimiento de la era digital a principios de los noventa y el vencimiento de los plazos de explotación de derechos de muchas de esas grabaciones pasados los cincuenta años que marcan la mayoría de leyes de propiedad intelectual. Con un trabajo minucioso de arqueología musical, Pujol se entregó en cuerpo y alma a la titánica tarea de recuperar y devolver su justa relevancia a un montón de grabaciones ensombrecidas por el paso del tiempo y, en muchos casos, el maltrato del mercado y sus propias casas discográficas. Un trabajo que vendría a definir el concepto de prestigio; tal es la magnitud, reputación e importancia de su labor de rescate de un legado artístico fundamental que, sin Fresh Sound, seguramente se habría perdido o sería prácticamente imposible de encontrar (y estamos hablando de, literalmente, cientos de referencias).

Asomarse al catálogo de Fresh Sound es abrir la puerta a un vasto universo de artistas, estilos y sellos discográficos especializados que nos permiten viajar a través del tiempo a lo largo de una larguísima tradición musical que se remonta a principios del siglo pasado y llega hasta nuestros días. Dentro de ese catálogo encontramos tótems de la talla de Charlie Parker, Louis Armstrong o Duke Ellington, pero es el trabajo de reedición de nombres menos conocidos dentro de esa tradición lo que le otorga a Fresh Sound ese bien merecido marchamo de seriedad y criterio del que goza en la actualidad. Las reediciones de Fresh Sound (siempre cuidadas, remasterizadas cuando es necesario, ampliadas con material inédito y acompañadas de un preciosista trabajo tanto en la elaboración de textos como en las fotografías y ilustraciones) son la marca de la casa y la guía de estilo de una parte muy importante del legado artístico del sello. Cuesta pensar en un sello relevante en la historia del Jazz que no cuente con reediciones a cargo de Fresh Sound; Verve, Riverside, RCA, Prestige… la lista es larga, y el número de tesoros incluidos es apabullante.

Jordi & Don Strazz, Peer Horacio © Lluis Salom

Jordi & Jeremy Ralph ©J.Pujol

Jordi & Bebo Valdés ®J.Pujol

Jordi & Jaleel ©X

Jordi ©J.Pujol

Pero hay otro pilar fundamental sobre el que Fresh Sound se sostiene dentro del mundo discográfico, tan o incluso más importante que la labor enciclopédica que venimos comentando: el equilibrio entre tradición y vanguardia, que es lo que hace que un género siga vivo y se mantenga como relevante pasado el tiempo, especialmente tratándose de un estilo que se remonta ya a más de un siglo de antigüedad, como en el caso del Jazz. Es en esa dialéctica entre clasicismo y modernidad donde Fresh Sound ha encontrado otra de sus señas de identidad, convirtiéndose en un radar rastreador de talento joven y hogar en el que han dado y dan sus primeros pasos discográficos algunos de los nombres protagonistas del Jazz en el nuevo milenio. Mediante la colección Fresh Sound New Talent (una marca que equivale de alguna manera a un sello de calidad), Pujol tiende puentes entre pasado, presente y futuro, con la publicación y descubrimiento al gran público de los primeros trabajos de gente tan dispar e imprescindible como Ambrose Akinmusire, The Bad Plus, Avishai Cohen o los mismísimos Brad Mehldau y Robert Glasper. 

La historia del Jazz se puede explicar tomando el catálogo de Fresh Sound como marco de referencia, y de la misma manera que el propio Pujol plasmó el desarrollo del Jazz en su ciudad natal con el monumental Jazz en Barcelona 1920-1965 (Almendra Music, 2005), de justicia sería que tarde o temprano alguien le devuelva el esfuerzo escribiendo la no menos monumental historia de Fresh Sound: así de importante es su trabajo.

Escrito por Ricky  Lavado

23 de Abril de 2021

conversation #1- Arbenz/ Mehari/ Veras

conversation #1- Arbenz/ Mehari/ Veras

Conversation #1- Arbenz/ Mehari/ Veras

Conversation #1-
Arbenz/ Mehari/ Veras

06

APRIL, 2021

Conversation#1 (Hammer Recordings, 2021) Florian Arbenz, batería/ Hermon Mehari, trompeta/ Nelson Veras, guitarra

Texto: Begoña Villalobos

Cuando un músico decide grabar el primer álbum de una serie de doce, nos indica el momento creativo y productivo en el que se encuentra. Esta vez, y para la primera entrega, el baterista suizo Florian Arbenz  líder de este proyecto, reúne al trompetista Hermon Mehari y al guitarrista brasileño Nelson Veras para el álbum de título: Conversation #1 , grabado en Basilea.

Los últimos trabajos liderados por Florian Arbenz, además de los álbumes con VEIN Trío, siguen la línea de jazz de vanguardia, Convergence (Hammer Recordings, 2020) , álbum a sexteto con Vistel Brothers  y Nelson Veras a la guitarra, y Reflections of the Eternal Line (Hammer Recordings & Inner Circle, 2020) álbum a dúo coliderado junto a Greg Osby.

Conversation #1 es la primera entrega de una serie de doce álbumes o conversaciones, todos ellos con diferentes músicos, en un proyecto de gran envergadura en el que Florian Arbenz pone a prueba su versatilidad, creatividad y buen gusto. El resultado de Conversation #1 es un trabajo impecable de diálogo e intercambio de ideas entre los intérpretes (batería, trompeta y guitarra) como vehículo de expresión abierta y libre de alta calidad en todo el disco.  El proceso de creación surge en la interacción de los músicos prácticamente en tiempo real, en la que el elemento principal son las improvisaciones a tres, en un diálogo suelto y sin restricciones.

Arbenz X Mehari / Veras | Let’s Try This Again (2021)

Con un concepto poliestilístico de jazz de vanguardia, Florian Arbenz junto con Hermon Mehari y Nelson Veras, en una formación inusual (batería, trompeta y guitarra, respectivamente), exploran las diferentes posibilidades sonoras y tímbricas, proyectando una voz compacta de foco conversacional centrado en el sonido en interacción. 

Abre el disco la composición de Florian Arbenz, Boarding the Beat, de estructura abierta. Let´s try Again (H. Mehari) y Dedicated to the Quintessence (composición de F. Arbenz) son dos de las pistas donde se aprecia el predominio de largas y cálidas líneas melódicas de la trompeta del estadounidense Hermon Mehari. Groove A, es una composición de F. Arbenz de concepto más estructurado. Dos baladas, Vibing With Mr. Feldman (F. Arbenz) y Olha María, balada compuesta por C. Jobim, en la que Veras radia una sensible e introspectiva musicalidad armónica y rítmica de raíces brasileñas en conversación con el suave toque de Mehari. Escuchamos una explosión de vitalidad con predominio de los tambores en los temas In Medias Res (de F. Arbenz), Race Face (O. Coleman).  Circle, excepcional tema de Florian Arbenz, de constantes inflexiones expresivas y texturales en una enérgica conversación entre batería, trompeta y guitarra.

Cierra el álbum Freedom Jazz Dance, la melodía clave, composición de Eddie Harris, que Miles Davis convirtió en estándar. En este tema el trío despliega una improvisación libre y abierta con increíbles giros armónicos de espectacular síntesis estética de su conversación.

Written by  Begoña Villalobos

April 06, 2021

Abe Rábade, la semántica del sonido

Abe Rábade, la semántica del sonido

Abe Rábade. 
La semántica del sonido

10

MARZO, 2021

Sorte (2020, Nuba Records) Abe Rábade, piano, composiciones/ Pablo Martín Caminero, contrabajo/ Bruno Pedroso, batería. Auditorio Nacional de Música de Madrid.

Entrevista y Texto:
Begoña Villalobos

Fotos:
Afonso Sestelo
https://asestelo.com/ 
© Elvira Megías

El pianista y compositor Abe Rábade es un artista en el sentido amplio de la palabra, con formación musical, literaria, poética y filosófica; con una afinada sensibilidad está dedicado a las bellas artes de naturaleza creativa y valor estético. Después de catorce álbumes como líder, incluidas tres obras para grandes formatos y varias producciones poético-musicales, publica Sorte (2020, Nuba Records), título del último álbum para su trío habitual, compuesto por Pablo Martín Caminero al contrabajo y Bruno Pedroso a la batería. Sorte está estructurado en cuatro trípticos que recrean las cuatro partes del día con una total intención de libertad en los solos de los miembros del trío. 

En la entrevista, Abe Rábade nos cuenta las cualidades que revisten el sonido, comparte su experiencia en el proceso de la composición, la interpretación, el tiempo, el orden, el caos. En definitiva, habla del relato que integra el arte de la creación.

REVOLUTIONARY – Angela Davis – Transcribed & harmonized by Abe Rábade

SINCRONÍA 

Tanto el aprendizaje como el desarrollo o relato que se construye en una carrera artística, en este caso, pianística, jazzística, musical, nunca es lineal, ni debe serlo. Pienso que el autoconocimiento de lo que esta sucediendo en tu carrera es muy limitado, lo cual es maravilloso. Los mimbres con los que tienes que lidiar están ocultos y no son muy conscientes. Cuando colaboras con otros músicos surge una nueva dimensión de uno mismo desconocida que amplifica la visión. Por ejemplo, Pablo Martín Caminero, que colabora en mi trío desde hace más de doce años, incluye el ingrediente del flamenco, entonces se abre un vector que tiene un potencial brutal y muy concreto; otro ejemplo, Nordestinas de 2006 es un disco con dos voces de tradición gallega y un piano. Me mandaron, a capela, las versiones de los temas que yo armonicé; el resultado de la obra es un híbrido muy curioso de música lírica gallega cantada con piano. Esa influencia llega y me fuerza, favorablemente, a tocar piano solo en un escenario con dos voces. A veces -mola- tener facilidad para la música, pero también -mola- tener dificultad, ya que las dificultades hacen surgir de ti una parte creativa. Stravinsky tiene la frase maravillosa: “La creatividad aflora con los límites”. 

Los músicos estamos siempre sumergidos en lo simbólico. Lo que se manifiesta cuando estas tocando en el escenario no esta en la esfera discursiva, aunque hay un vector de lo que está sucediendo que es codificable en el discurso de música escrita o en la adjetivación, lo que surge es a nivel anímico; además también existe una dimensión física, de baile, que tiene que ver con la pulsación, con el cuerpo, que necesita de la sincronía. En nuestro caso, hay que situar -a tres- dónde esta la energía y dónde descansa, ya que estamos apelando constantemente a lo emocional, es por eso que la música engancha tanto, es una vía distinta de comunicación.

ORDEN 

Muchas veces, el campo de juego para elaborar una carrera artística depende mucho del contexto que tiene mucho de azaroso y mucho de Sorte, de lo imponderable, de lo que, afortunadamente, no puedes controlar. Conciertos mimbres de los que surgen estas dificultades, o muchas veces de azares neutros salen eslabones en tu carrera que se van encadenando unos a los otros, y vuelvo a la idea de la no linealidad. Puedes planificar lo que quieras, que toda esa planificación saturniana necesita a Urano, necesita del caos, necesita que no haya control. La forma más honesta de contestar a la pregunta sobre mi evolución, es que entiendo que he llegado a un punto en el cual sé que al menos esos dos polos deben de estar dialogando en un concierto y en un disco. El polo de la estructura que encorseta y da forma y el polo de la libertad. En el escenario la obra tiene que ser un organismo vivo, que recoja el pálpito. Hay que tocar lo que aflora. Prometeo y Epimeteo, el orden y el caos, son dos tipos de temporalidad diferente. En el fondo tiene que haber una conciliación, la forma pura no existe. Empiezo a saber que la madurez artística tiene que ver con entender que hay cosas que no se pueden ni se deben controlar. Hay un ingrediente fundamental que tiene que ver con la libertad y con la manifestación de lo que esta pasando en el momento. La idea es que aquello que estudias como algo rígido, lo haces para que en el escenario se suelte y se humedezca. En el fondo es como un baile. Esto no implica que haya falta de rigor; en este disco en concreto me vuelvo loco para montar esto en los conciertos, los obbligatos de piano son complejos.

Abe Rábade | Piano Solo – Vitoria – Gasteiz 2020

ABE RÁBADE TRÍO- «Arabesco da Iria»

ABE RÁBADE TRÍO – «Like Sonny»

RECREACIÓN

Creo que la improvisación en el jazz no existe, existe la variación y la composición en tiempo real. La improvisación en el jazz nace con las Marching Bands, y las tradiciones orales tienen esto. En portugués hay una expresión que dice: Quem conta um conto acrescenta um ponto. La impro es eso.

Si tocas varios palos, como música tradicional, un poco de música clásica, mucho jazz y música experimental, aparece un discurso musical algo más rico y evolucionado como resultado a la integración de estas músicas. Empiezo a entender cómo se integran todas las músicas que llevo palpitando dentro, en el fondo me hace sentir genuino. Lo primero que le llega al público es si lo que vas a tocar es genuinamente tuyo. Eso es algo que va más allá de la música, es el abordaje antes de tocar una nota. Los japoneses lo llaman ki (energía), es lo que acompaña las cosas. Es la actitud, el impulso, la voluntad consciente con la que lanzas algo. El esfuerzo está fuera -antes- de la nota, las teclas son el descanso. Hacer esa codificación de cómo -quiero sonar- tiene que ver con una concepción muy integral de ti.

TIEMPO

Componer, tocar en directo, grabar, la divulgación en prensa, es un ciclo y es importante saber observar en qué momento estás. El disco, Sorte, es el fruto de un azar loco de dos semanas de dejar venir composiciones sin parar y pasarlas a limpio al piano. He aprendido que no puedes dominar esos embriones que llegan como una pulsión de creatividad, tienes que saber que esos mimbres valen oro. Después, en un tiempo más epimeteico, tienes que pararte con la capacidad de análisis. Este disco tiene mucho de mi experiencia de obra sinfónica, como la propia estructura, de cuatro cuadrantes en trípticos, buscando asimetrías. La música para formatos más grandes tiene que plasmarse de una forma más pétrea. Me han pasado cosas curiosas, la obra que estrené con la Real Filharmonía de Galicia, Tempos Velados (2017), la había preparado para coro mixto, orquesta sinfónica y piano. Piano concertante integrado en la orquesta, el solista de la obra era el coro. Paul Daniel no quería que fuese tan estructurado y clásico, quería que yo improvisase por encima de la orquesta y me dio esa libertad.  . 

Para mí, lo más importante es el ritmo, el molde más grande es el vector ritmo-dinámica y la fuerza, saber en qué lugar esta la energía concentrada. Aunque lo central es la integración de cada uno de los vectores: ritmo, improvisación y melodía.

Tengo una relación bonita con el tiempo. La música es un arte que va del tiempo.

Cuando empecé a cuadrar y a ordenar Sorte, busqué un referente visual -un símbolo-, y una vez eso estaba claro, lo organicé por la gama del color. Más tarde necesitas testarlo, ese proceso es largo; si puede ser antes de grabar el disco, mejor. 

ESCENA

El escenario es liturgia, no es un simulacro, y hay elementos que solo hay en la liturgia, y que solo se van a resolver ahí. Es bonito sentir que los proyectos tienen vida, tienen un inicio medio mágico, también un momento muy prosaico. Para este disco, Bruno Pedroso y Pablo Caminero vinieron a Santiago para ensayar, tocar y grabar el directo por primera vez en mi casa con algunos colegas invitados, y ver qué cosas había que modificar. Un mes después lo tocamos en el Círculo de Bellas Artes (Madrid), luego lo hicimos en Bangladesh antes del confinamiento y fue genial. Ese fue el test de fuego. Con la pandemia se paró todo y por fin se graba en octubre.

Es bonito ver ese nacimiento, ese cauce de vida y ese final y notar como brotan otros procesos que muchas veces van en paralelo. Tengo varios proyectos en activo, uno a Piano Solo; otro que se llama Lorca Namorado. El trío se mantiene en el tiempo, llevamos doce años juntos. Creo que es imposible que haya cierta longevidad en un proyecto sin tener en cuenta que el factor humano y el factor artístico están vinculados. El factor humano casi es más importante, no te digo que no haya conflicto, el conflicto es inherente a la vida. Cuando hay conflicto es fundamental tener herramientas para mitigarlo e incluso para transformarlo en algo beneficioso.

En el caso de la música es increíble, porque la música es danza que toca el suelo sonando. Es pensamiento que suena. La música es invisible, pero está viva en el aire. Últimamente coqueteo con una definición de música como movimiento intencionado: La música mueve el aire, lo hace vibrar con una intención. La música es pura expresión. El escenario te hace ver cosas, tienes que ser muy crítico contigo y a la vez tratarte con cariño para que haya evolución artística.

Escrito por Begoña Villalobos

10 de Marzo de 2021

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