Kind Folk – Head Towards the Center  (Fresh sound New Talent, 2022)

Kind Folk – Head Towards the Center (Fresh sound New Talent, 2022)

Kind Folk 

Head Towards the Center  (Fresh sound New Talent, 2022)

19

MARZO, 2023

Kind Folk, Head Towards the Center (Fresh sound New Talent, 2022), John Raymond trompeta, fliscorno/ Alex LoRe, saxo/ Noam Wiesenberg, bajo/ Colin Stranahan, batería.


Texto: Ricky Lavado

Fotos: Fresh Sound Records

Una vez más, la serie Fresh Sound New Talent nos trae otra muestra de brillantez y buen gusto. Tras un silencio discográfico de cuatro años, la escurridiza y respetada unión, bajo el nombre de Kind Folk, de John Raymond (trompeta, fliscorno), Alex LoRe (saxo), Noam Wiesenberg (bajo) y Colin Stranahan (batería), regresa en 2022 con un segundo disco que sublima todas las virtudes de su debut para Fresh Sound (Why not, de 2018).

 

 

Head Towards the Center, grabado durante una única jornada de 2021 en Nueva York (precedida por dos ensayos en el apartamento de Noam Wiesenberg), es un trabajo plácido, luminoso, lleno de paz y con una sensación muy específica de huir de las prisas y la inmediatez.

 Cada miembro de Kind Folk tiene raíces profundas y largas trayectorias en la escena del jazz creativo moderno; como líderes, acompañantes, arreglistas y/o maestros; y esa experiencia se traspasa a su trabajo como conjunto. Pese a vivir en puntas opuestas de Estados Unidos, una reunión de un par de días en Brooklyn les basta y sobra para dar forma a un disco profundo, lleno de melodías sólidas, estructuras libres y compenetración instrumental que hace pensar en la telepatía. 

Todo en Head Towards the Center suena espontáneo, agradable, cero pretencioso; los cuatro (excelentes) músicos se dejan espacio unos a otros, las composiciones crecen de forma orgánica y libre, y un espíritu colaborativo que deja aparcados los egos impregna de principio a fin los cuarenta y cuatro minutos de duración de un disco cocinado para ser degustado con calma.

Las dos piezas improvisadas de Head towards the center brillan por sí solas; “Distant Signal” se construye sobre la solidez del contrabajo de Wiesenberg, que ofrece un colchón casi obsesivo de una nota para que sus compañeros vuelen por separado, mientras que la inicial “Where Am I” nos sumerge en un ambiente onírico con armonías que evocan a sonidos de la naturaleza. En contraposición a ese espíritu paisajístico, las dos composiciones aportadas por John Raymond (“Power Fall” y “Sweet Spot”) suenan concretas, emocionales, clásicas incluso; “Power Fall” con un sentido del groove que incita al baile, y “Sweet Spot” con un regusto nostálgico y sentimental cercano a la balada. La abstracción de filtro cinemático noir de “Mantrois” (composición de wiesenberg) o “Around, Forever” (firmada por LoRe), contrasta con la pulsión casi hard bop de “Mr. Hope”, versión acertadísima de Kurt Rosenwinkel. No tan acertada resulta la interpretación de “Between the Bars”, del malogrado y tristemente añorado Elliott Smith.

 Acercarse a canciones y artistas con un calado tan profundo y, en este caso, trágico, es de por sí un ejercicio tan osado como arriesgado; la línea entre el homenaje y la banalización es muy fina, y despojando a “Between the Bars” de la fragilidad cortavenas de la voz inolvidable de Elliott Smith, la adaptación de Kind Folk resulta una trasposición casi literal y un poco insulsa de una simple melodía. Vaya por delante que esto es una opinión tan personal como innecesaria; evidentemente no hay nada malo en esta versión de Elliott Smith, simplemente queda como anécdota dentro de un disco en el que todo lo demás brilla en la excelencia.

 

 

Written by Ricky Lavado

Marzo 19, 2023

Antonio Mazzei- Doug Weiss-David Xirgu CASA

Antonio Mazzei- Doug Weiss-David Xirgu CASA

Antonio Mazzei, Doug Weiss, David Xirgu. CASA

08

MARZO, 2023

Antonio Mazzei, piano/ Doug Weiss, contrabajo/ David Xirgu, batería. Álbum: CASA (Mazzei/Toussaint Records 2022). Artista invitado: Jean Toussaint, saxo tenor (track 10).

Texto: Enrique Turpin

NO HAY TEJADO SIN CIMIENTOS. LA POÉTICA DE ANTONIO MAZZEI

Antonio Mazzei ha convertido la ensoñación en una suerte poética con la que acceder a estados ilusorios en los que todo es posible. Casi de un modo accidental, se aprovecha de los hallazgos impresionistas de la Réverie debussyana para dar rienda suelta a su modo de encarar el piano desde la pura improvisación, haciendo del género algo más que un simple método de diálogo con la tradición para convertirlo en un verdadero ejercicio hermenéutico de aproximación a su esencia como compositor y artista.

Nacido en Caracas, este joven venezolano, que ha recalado en Barcelona tras su paso por Nueva York gracias a una beca para The New School for Jazz and Contemporary Music, donde estuvo bajo la tutela de Fred Hersch y Kevin Hays, es hoy profesor en el prestigioso Taller de Músics de la ciudad Condal. Desde ahí ha ido creando lazos profesionales con diferentes músicos de la escena internacional, sin olvidar el caldo de cultivo que bulle en la urbe mediterránea, síntoma de los buenos vientos que corren para las músicas improvisadas, minoritarias pero siempre en avance constante, abriéndose paso a veces con métodos de guerrilla, y con un público fiel despierto a propuestas como las de Antonio Mazzei, uno de los pianistas más relevantes de su generación desde sus años de formación en el Instituto Universitario de Estudios Musicales en Caracas. En 2009 se convirtió en el pianista principal del club de jazz más prestigioso de Venezuela, el Juan Sebastián Bar. Antes de dar el salto a la Gran Manzana en 2012, dejó constancia de su arte en dos grabaciones, Contrastes (2009) y  Trío+1 Live (2011), en los que ya dejó su impronta como improvisador sólido con un lenguaje propio lleno de promesas que hoy se han cumplido con creces, más allá del dominio de su instrumento o de la fluidez con que surgen las ideas en los momentos en que conversa desde el teclado, ya sea monologando, ya intercambiando pareceres junto a colegas y maestros de la talla de Paquito D’Rivera, Joel Frahm, Clarence Penn, Steve Khan, Rubén Blades, Juan Pablo Balcázar, Luisito Quintero, Jean Toussaint, Horacio Fumero, Will Vinson o Eva Fernández, entre otros, por no hablar de las sesiones en las que ha acompañado a Janis Siegel, Thalía, Camila Pérez, Luz Pinos o Nella.

El aficionado curioso tiene a su disposición varias grabaciones de Mazzei, pero nos detendremos en la Reveries grabadas en solitario en directo el 25 de febrero de 2016 en Villa Planchart, El Cerrito, Caracas (ahora disponibles desde wwww.antoniomazzeimusic.com) y Casa, un álbum a trío junto a Doug Weiss y David Xirgu, con la participación excepcional de Jean Toussaint, que también ejerce labores de producción, grabado en Barcelona los días 22 y 23 de enero de 2022 (Mazzei/Toussaint Records). Son los únicos de su discografía que, de momento, aparecen en Spotify. El primero de los discos sirve de presentación del universo del joven venezolano, que ya desde el inicio pone sobre la mesa un modo de encarar la interpretación desde múltiples ángulos, aunque prevalece una mirada introspectiva con apuntes que van desde una controlada emoción a pasajes de extrema belleza narrados desde la contemplación más sentida. Lo apuntado queda patente en la única pieza que no firma Mazzei, una versión preciosista desde la contención, dolorosamente hermosa, de “Somewhere Over the Rainbow” (Arlen-Harburg). La composición sirve a su vez de vehículo para mostrar las fuentes de las que bebe el pianista, con la escuela de Bill Evans y Fred Hersch a la cabeza. Precisamente al discípulo del maestro Evans va dedicado “Halves”, un tema que conjuga todos los mundo de Mazzei a través de la mirada de Fred Hersch. Queda de más traer a primer plano la figura de Keith Jarrett, pero aquí avanza su magisterio por la senda de Paul Bley, Abdullah Ibrahim, y más contemporáneos a nosotros, con el lirismo de Tord Gustavsen, Adrian Iaies, Giovanni Guidi o Marco Mezquida, sin olvidarnos del insoslayable Brad Mehldau o de su compatriota Edward Simon.

Las improvisaciones, también tituladas de ese modo en un par de ocasiones, rinden cuentas a los mundos del ensueño, las réveries que acarician al tiempo que acompasan los corazones de los más apegados a esos otros mundos oníricos que están en éste, como diría el clásico. En cuanto a “Dot Dance”, tal vez estemos ante la prueba de que Mazzei también tiene las claves del swing y le abre la puerta cuando considera oportuno, por más que su poética roce siempre la contemplación y el lirismo, como decíamos. El disco está lleno de pequeñas miniaturas —a veces se advierte el piano preparado— que se ensamblan para generar un todo con sentido pleno y recordarnos que el talento es algo que progresa con el tiempo, por lo que no hay que desfallecer si el latido de lo necesario se deja sentir a cuentagotas. Está ahí para quien tenga la osadía de ahondar en el misterio. En otras palabras, que no todo está perdido, y que si no se cae en la desidia, es posible dar con alegrías como las que ofrece Antonio Mazzei cuando persevera en pro de la belleza (y sí, somos conscientes de que el circuito de deslumbramientos se ha hecho diabólicamente disperso, cada día cuesta más acercarse a estas propuestas, si no es por el boca-oreja o por la serendipia con la que a veces sorprende el algoritmo musical, pero lo último es caer en el desaliento).

Por lo que respecta al disco a trío de Mazzei junto a Weiss y Xirgu, la apuesta sigue siendo el compromiso con la eternidad, por más que suene exagerado. Casa puede entenderse como una prueba del compromiso creativo de Mazzei con el arte jazzístico, además del abordaje en inmejorable compañía de la poética del trío entendida como un esfuerzo democrático sostenido con un objetivo común: lograr que tres mentes se alíen para resultar insustituibles, doblegando egos y ejercitándose en las tretas de guerrilla colaboracionista, único modo de apresar lo intangible que supone trabajar hacia un bien común. Casa es ese bien, doméstico, tibio, descansado, fortalecido por la familiaridad en el trato diario y sólido como sólo puede serlo un hogar que merezca ese nombre. Que vengan algunos invitados sólo ayuda a potenciar la atmósfera comunitaria del proyecto, dejando atravesar el umbral a lo que se ajusta a las normas establecidas en el lugar donde se habita. Llegan sin hacer uso del picaporte Joni Mitchell con una versión de “Both Sides Now” (versionada ya como standard desde Frank Sinatra a Herbie Hancock, pasando por Pat Martino, Hugh Masekela o Diane Reeves entre tantos otros) y Jule Styne con una relectura de “I Fall in Love Too Easily”, vía Chet Baker. Aparece el saxo tenor Jean Toussaint, alumno de Art Blakey en los últimos Jazz Messengers, que accede con placer a producir el disco y a firmar la nota de presentación, y juntos logran dejar constancia de la hospitalidad de Antonio Mazzei, así como de su sensibilidad a la hora de presidir una velada musical, dando cabida a lo heterodoxo con un ensamblaje sin estridencias, muy natural. Todo cabe cuando el anfitrión tiene la sensibilidad que aquí demuestra el pianista y líder del proyecto. 

Con miniaturas traviesas como “Perro” a una “Falsa Balada” que sólo tiene de falso el nombre, el último trabajo de Mazzei va creciendo en cada escucha hasta hacerse con un lugar privilegiado en la discoteca personal, bien flanqueado por las labores artísticas de Weiss y Xirgu, mucho más que meros acompañantes del proyecto del venezolano. En Casa prevalecen los tiempos lentos y medios, aunque no desentona en el conjunto algún tema como “Tirititero”, para explayo de la rítmica, o el blues de “Alicia”, donde Jean Toussaint pide paso con los modales del invitado. Para cerrar, el álbum trae una toma alternativa de “Esclavo de lealtad”, a la que el grupo ha añadido un par de minutos respecto a la versión definitiva, en la que el arco de Weiss y las tramas sónicas de Xirgu generan una atmósfera entre el sueño intranquilo y la meditación sostenida que conduce directamente a los dominios del silencio. Y es que a veces el silencio es más elocuente cuando la paradoja se instala entre él y el oyente con composiciones como la que ha gestado Antonio Mazzei. Con el dúo formado por la cantante Nella y él mismo se llega a esos mismos lugares de ensueño, como ya han hecho Romain Collin y Sachal Vasandani o Marco Mezquida y Sílvia Pérez Cruz.

Ya sea a piano solo, ya en compañía expandida como en su quinteto Count To Five (junto a Eva Fernández, David Xirgu, Juan R. Berbín y Juan Pablo Balcázar), a dúo o, como es el caso último que nos ocupa, a trío, Antonio Mazzei ha llegado para quedarse. Conoce el arte de crear mundos desde lo íntimo o desde lo colaborativo, y lleva años aprendiendo y apropiándose del magisterio de los grandes. Él nos ha invitado a su Casa. Oído lo oído, yo ya no tengo reparos en darle las llaves de la mía, para que entre y salga a discreción. Y que pise el felpudo de bienvenida cuando guste, oigan.

Written by Enrique Turpin

Marzo 08, 2023

Javier Colina & Albert Sanz – Sinhá

Javier Colina & Albert Sanz – Sinhá

Javier Colina & Albert Sanz

Sinhá

28

FEBRERO, 2023

Javier Colina, contrabajo y acordeón/ Albert Sanz, piano. Jamboree Club (BCN), 18 DE FEBRERO DE 2023

Sinhá (Youkali Music, 2021)

Texto: Enrique Turpin

Fotografía: Valentín Suárez

EL SABOR DE LA CANELA

 

Los antiguos esclavos designaban a la señora o patrona con el sobrenombre de sinhá, o , sinha o sinhara, que venía a ser semejante al tratamiento que los dolidos amantes del amor cortés profesaban a la amada inalcanzable: aquella midons, o mi señora que acudía como inspiración para sus versos desde el platonismo pero que deseaban trocar en epicureísmo puro. Porque de nada sirve la contemplación si no hay promesa de gozos sensoriales. Refrenar esos instintos es vanidad probada, como diría el Arcipreste, y ya se sabe a lo que conduce la antinatural propuesta célibe. Para qué decir más. Chico Buarque lo tuvo claro desde el principio cuando puso letra a la música de João Bosco De Freitas Mucci para dar forma a la Sinhá (Youkali Music, 2021), la que ahora Albert Sanz y Javier Colina han adoptado al lenguaje del jazz para titular su segundo esfuerzo por traspasar la emoción de la canción brasileña a sus universos particulares. Lo habían hecho ya en Sampa (Youkali Music, 2018), en aquella ocasión recuperando las músicas de Caetano Veloso, tras haber dejado constancia de su conexión desde que Albert Sanz montara su trío junto al legendario Al Foster en O Que Serà (Unit, 2015), fruto de los días de gira y grabaciones entre el pianista y el contrabajista poniendo rítmica al cuarteto de Sílvia Pérez Cruz, como en aquel preciosista En la imaginación (Universal, 2016) que vendría después.

Con el repertorio en vena y la alegría de compartir, aterrizó el dúo en el Jamboree barcelonés, cada vez más cerca del cielo cuanto más se baja a su cava. La sala era idónea para propiciar un encuentro íntimo entre los músicos y el público, a la distancia exacta para ser degustado como merece, en la medida exacta de los sueños que surgen a un palmo de nuestras narices. Y es que a veces los sueños cobran forma de un modo inesperado frente a nosotros, o a nuestro lado. Elegantes y discretos dentro de su maestría consumada, Sanz y Colina iniciaron el repertorio conjurándose a Chico Buarque, que era en esta ocasión la personalidad pretendida para obrar el milagro que ilumina los rostros del auditorio y restalla más allá de la Plaza Real, cuando ya reposada la vista, se rememoran las imágenes y su acompasan las vibraciones que insisten en no esfumarse, como si hubiera que dejar constancia física de lo acontecido bajo tierra en los rostros y las carnes. Las “Vibrações” del no siempre conocido Jacob do Mandolim se solaparon a la vibración del aire acondicionado, así que no hubo más remedio que pasar un discreto calor para que las melodías provenientes de ese país de tamaño continental se abrieran paso sin el esfuerzo que estaba suponiendo hasta entonces hacer llegar la propuesta al respetable.

El dúo repasó las composiciones de Sinhá, dejando claro que nada quedaría si no fuera por el trabajo de los compositores, verdaderos artífices de las músicas y melodías que reconstruían el valenciano y el pamplonica con la mayor de las solturas. En eso de hacer fácil lo difícil son verdaderos maestros, y volvieron a dar de nuevo una lección en toda regla de elegancia y compromiso, de pasión y esmero, de calidad y magisterio. La “Cantiga” que compusiera Cristovão Bastos, por mucho tiempo el pianista de Buarque, fue prueba de las sensibilidades afines que surgen cuando confluyen los objetivos: apresar la belleza por un instante y envolverla en notas para ensanchar los corazones, la sístole brasileña, la diástole española, y una cava que se ha agigantado en estos últimos tiempos, para hacer de ese espacio mítico una sala insoslayable en el panorama internacional de la música en directo.

El universo sonoro brasileño, tan rico y lleno de confluencias, como su propia gente, se fusiona de un modo natural en las ejecuciones de Sanz y Colina; y resulta natural porque antes fue natural la apropiación de ese mundo plagado de melodías y cadencias, de notas y ritmos, en el corazón de estos dos músicos humildes, que es lo que tienen quienes ya nada deben demostrar. Tras el primer encuentro a dos bandas que fue Sampa, ahora le ha tocado a Sinhá, y el resultado excede lo meritorio. El público así lo supo ver en los dos pases, con un lleno de la sala que hacía justicia al acontecimiento. De haber estado presente, Chico Buarque y su tribu hubieran aplaudido como lo hizo el auditorio. Pocas veces se ha visto una respuesta tan sincera a lo que ofreció el dúo. Colina, además, se desdobló en acordeonista en temas como “João e Maria”, o en “No assento do onibus”, para atacar sin solución de continuidad con el forró  de Luis Gonzaga titulado “O Xote das Meninas” a modo de blues y cerrar con un bis que recurría de nuevo a Chico Buarque y a Edu Lobo, esta vez versionando “Na Carreira”, escogida entre las composiciones de la primera degustación brasileña del dúo hispánico. Si alguien ha probado el “Doce de Coco”, sabe de lo que hablo cuando digo que la ambrosía palidece al lado de este manjar. Cuando Sanz y Colina tocan juntos saben a eso mismo: lo hicieron con esa composición de Jacob do Mandolim a medio concierto, pero el sabor se extendió hasta bien entrada la noche, todavía con el fresco recuerdo de lo vivido, luego convertido en memoria selecta de una velada para enmarcar en un escenario que ha ganado muchos enteros después de años de transición. Cuando falla el azul del cielo, la canela arregla el día, y esa sí que no falla nunca, ajena a las borrascas, como esta pareja de amigos unidos en la empresa común de hacer justicia a una música imperecedera. En ellos lo es todavía más. Que sea por muchos años.

 

 

Written by Enrique Turpin

Febrero 28, 2023

Crónica del XIII Festival Porta-Jazz 2023

Crónica del XIII Festival Porta-Jazz 2023

XIII Festival Porta-Jazz 2023

23

FEBRERO, 2023

Texto: Ricky Lavado

Fotos: Portajazz

Colectivo OSSO & PORTA-JAZZ “Interferencias”

Susana Santos Silva, trompeta, voz y electrónica/ Joao Grilo, piano, electrónica y voz/ Joana Castro, movimiento y voz/ Nuno Morao, batería y voz/ Ricardo Jacinto, chelo y voz. Teatro Rivoli (Oporto)

Natural de Oporto y afincada en Estocolmo, la trompetista Susana Santos Silva se ha convertido en los últimos años, y por derecho propio, en una de las figuras más destacadas de la vanguardia actual. Miembro de la Orquesta Jazz de Matosinhos desde los 17 años, y colaboradora temprana de veteranos como el saxofonista Lee Konitz y el guitarrista Kurt Rosenwinkel, Susana atesora a estas alturas una experiencia que incluye formación clásica, big band y cualquier terreno relacionado con la improvisación libre; y su virtuosismo le ha llevado a publicar decenas de discos como solista, así como dúos con  el bajista Torbjörn Zetterberg, el baterista Jorge Queijo, la violinista Biliana Voutchkova o la pianista Kaja Draksler. Forma parte también del cuarteto Hearth, el trío Lama, el proyecto Fire! De Mats Gustafsson y la Orquesta Nacional de Jazz de Francia.

En su paso por Porta-Jazz 2023, Susana Santos Silva se une al Colectivo OSSO (un colectivo con sede en Caldas da Rainha que incluye artistas e investigadores de diferentes áreas: música y artes sonoras, artes visuales, fotografía, danza, performance, diseño, arquitectura y cine) para ofrecer una propuesta rupturista y conceptual, fruto de una residencia creativa durante la cual cinco músicos (Joao Grilo: piano, electrónica y voz; Joana Castro: movimiento y voz; Nuno Morao: batería y voz; Ricardo Jacinto: chelo y voz; y la propia Susana Santos Silva a la trompeta, voz y electrónica) desdibujan sus territorios poéticos para concebir un espacio de interacción mutua y libertad creativa experimental.

Liudas Mockunas, Arnas Mikalkenas, Håkon Berre TRÍO

Liudas Mockunas, saxos, clarinete/ Arnas Mikalkenas, piano/ Håkon Berre, batería. Teatro Rivoli (Oporto).

Las alianzas con asociaciones u otros festivales europeos que operan en el mismo plan de acción  siempre han sido un objetivo y una realidad presente en la ya dilatada historia de la Asociación Porta-Jazz. Un año más, y en un festival en el que estas colaboraciones cada vez ganan más peso, esta práctica se consolida y amplía con la inclusión de otro valioso socio europeo: la reconocida plataforma Improdimensija, de Vilnius, Lituania. La colaboración con Improdimensija se materializa con la actuación de un trío liderado por el reconocido y multipremiado saxofonista lituano Liudas Mockūnas, quien ya había estado presente en una edición anterior del festival como invitado del bajista Hugo Carvalhais, y que presenta en esta ocasión un trío con casi diez años de existencia y un número considerable de conciertos en festivales de Europa y Japón. La trayectoria de Liudas Mockunas en el campo de la música improvisada y el free jazz europeo le ha llevado a liderar bandas como Mockuno Nuclear, Saga Quartet, Red Planet o Kablys; así como a colaborar en formato dúo con Marc Ducret, Ryoji Hojito o Petras Geniusas. Como solista, ha tocado con la Orquesta Sinfónica Nacional de Lituania, la Orquesta Sinfónica de Kralovy Hradec, la Orquesta de Cámara de St. Christofer o la Orquesta de Cámara de Klaipeda.

La aventura en trío de Mockunas es una mezcolanza de sonoridades con aroma báltico, resultado de procesos de escritura libre por parte de cada integrante y que se puede intentar definir como jazz de cámara moderno inspirado en la música contemporánea y el free jazz. Para tan dispar e inconformista proyecto, Liudas Mockunas se acompaña de dos escuderos tan jóvenes como talentosos: el pianista y acordeonista lituano Arnas Mikalkenas, y el renombrado batería y percusionista noruego Håkon Berre.

Encomenda a Miguel Meirinhos feat. Joshua Schofield

Miguel Meirinhos, piano/ Joshua Schoeld, saxo alto/ Ricardo Formoso, trompeta/ João Fragoso, contrabajo/ João Cardita, batería.Teatro Rivoli (Oporto)

El pianista Miguel Meirinhos ya es una figura imprescindible de la nueva generación del jazz en Oporto. Con un recorrido y un talento más que solventes y aplaudidos, ya sea a través de su música editada o de sus colaboraciones en directo y en estudio con la Orquestra Jazz de Matosinhos o el cuarteto de Mário Barreiros, Meirinhos es una inevitable y celebrada elección para  esta edición del Festival Porta-Jazz. Siguiendo uno de los impulsos primordiales de la Asociación Porta-Jazz, ese que tiene como objetivo reunir y crear interacciones creativas entre nuevos músicos del circuito europeo, Miguel Meirinhos presenta un quinteto en formato clásico de trompeta, saxofón, piano, contrabajo y batería que funciona como mapa para rastrear el talento contemporáneo más novedoso en Europa ahora mismo. Para ello, Meirinhos ha invitado a unirse a su quinteto al interesante y emergente saxofonista inglés Joshua Schoeld y al ya conocido trompetista español Ricardo Formoso. Los locales João Fragoso (contrabajo) y João Cardita (batería) son los elegidos para terminar de dar forma a este desafío.

Si el formato del quinteto es clásico, el resultado musical seguro apunta a más planos y esferas, como la naturaleza de los diferentes contextos musicales en los que creció cada uno de los integrantes del quinteto. En palabras del propio Meirinhos: “Se espera, en este encuentro, la absorción de los lugares de convergencia pero, sobre todo, queremos saber cómo cada una de estas voces persuade y disuade al resto en la discusión. De esta convivencia con la extrañeza da como resultado un momento enérgico, espontáneo y libre”.

Written by Ricky Lavado

Febrero 20, 2023

AIEnRutaJazz 2023

AIEnRutaJazz 2023

AIEnRutaJazz 2023

08

FEBRERO, 2023

Texto: Ricky Lavado

Fotos: AIE

Quince años han pasado desde que la Sociedad de Artistas AIE tuviera a bien poner en marcha un proyecto tan necesario como, tal y como demuestran los resultados obtenidos en este tiempo, acertado en forma y fondo: el ciclo AIEnRuta-Jazz. Concebido en forma de circuito anual con el objetivo de dar a conocer y promocionar a los artistas de jazz españoles, durante el ciclo se programan en diferentes espacios (AIEnRuta-Jazz ha pasado por Alcalá de Henares, Madrid, Palencia, Valladolid, León, Lugo, Ciudad Real, Cuenca, Ibiza…) diversas propuestas artísticas seleccionadas por un jurado independiente de expertos de reconocido prestigio. Los seleccionados realizan, con el soporte económico, de producción y promoción de la Sociedad de Artistas AIE, una serie de actuaciones en diferentes ciudades españolas durante un año natural.

El plantel de artistas seleccionados para esta edición, como no puede ser de otra forma en un ciclo de estas características, conforma una propuesta poliédrica, colorista y rebosante de talento. Cinco nombres propios en el presente del jazz en España que aúnan proyección internacional, un espíritu creativo inquieto y una trayectoria que ya ha dejado de ser prometedora para convertirse por derecho propio en una realidad tan palpable como admirable:

 

 

Irene Reig

Desde Barcelona, la saxofonista y compositora Irene Reig es una de las representantes más destacadas de la nueva generación catalana de músicos de jazz. El trío liderado por Reig, formado por Pau Sala al contrabajo y Joan Casares a la batería, atesora un repertorio brillante de temas originales junto a versiones propias de los clásicos del bop y hardbop. Su primer disco, Mira (The Changes, 2021), es una pequeña delicia de sonidos añejos, pasión y espontaneidad luminosa formada, casi en su totalidad, por un repertorio de composiciones originales. Irene Reig transita sin problemas de los estándares de jazz hasta al swing, recreando al oyente la sensación de estar dentro de un club de jazz, con melodías fácilmente cantables que construyen un interesante diálogo entre ellas. La formación acumula una importante trayectoria, tras brillar sobre los escenarios del Jamboree Jazz Club, la Nova Jazz Cava de Terrassa, el Festival de Músiques Emergents de Banyoles, The Hermitage (Ámsterdam) o Festival de Jazz de Granollers, entre otros. Pero la trayectoria de Irene Reig no termina ahí, también podemos disfrutar de su talento como líder del octeto The Bop Collective, cuyo primer disco se alzó con el premio del público de la prestigiosa Dutch Jazz Competition.

David Sancho

El pianista y compositor madrileño David Sancho se ha ganado por derecho propio un lugar destacado en la escena jazz nacional actual. Miembro de los incombustibles Monodrama, y cómplice habitual de Marta Mansilla, Moisés P. Sánchez, Rosario la Tremendita o María Toro; Sancho atesora también una carrera individual que ha dado como fruto aplaudidos y laureados discos como Piano solo (2019) o From Home (2020). Para su nuevo proyecto, David Sancho 3, el artista madrileño apuesta por el formato de trío junto a dos gigantes como Jesús Caparrós (bajo eléctrico) y Borja Barrueta (batería). El resultado es Meditaciones; un trabajo que se expande siguiendo nuevos rumbos estéticos en los que cohabitan el ambient jazz, la fusión e incluso el rock sinfónico. En Meditaciones, los sintetizadores, guitarras, lap steel y baterías electrónicas, aportan una sonoridad original y evocadora a la estética del disco, conviviendo de manera natural con atmósferas de sonido clásico de piano, batería y bajo; lo que da frescura y espontaneidad a la grabación en directo, característica propia de las grabaciones del jazz más tradicional.

Kike Perdomo

El currículo del saxofonista canario Kike Perdomo quita el aliento: tras cursar estudios de saxo, flauta, armonía, arreglos, composición e improvisación en centros tan reputados como el Conservatorio Superior de Música de Santa Cruz de Tenerife, el Berklee College of Music, el ESMUC de Barcelona y la Escuela de Jazz y Música Moderna Luis Vecchio; o junto a profesores particulares de la talla de Greg Lyons, Dave Schnitter o Will Vinson; Kike Perdomo se dedicó durante los años 90 a recorrer de forma incansable el circuito de clubes y festivales de jazz, tanto españoles como europeos y norteamericanos. El talento expansivo de Perdomo le ha llevado también a girar junto a Miguel Ríos, Joaquín Sabina o Luz Casal; y a colaborar con Sergio Dalma o Rosana. Es fundador y director de la Big Band de Canarias, con la que ha grabado 5 discos, así como líder de su propia banda, con la que ha publicado hasta el momento 12 álbumes plagados de colaboraciones de la talla de Bill Evans, Chano Domínguez, Chuck Loeb o Mark Lomano, entre muchos otros.

Javi Ruibal Trío

Un fascinante trío instrumental, formado por Javi Ruibal (batería), Ale Benítez (bajo) y Manu Sánchez (piano), dedicado a la exploración, mediante un profundo y marcado sonido propio, de la naturaleza y su enorme riqueza musical; dotando de una delicadeza, personalidad y belleza únicas cada una de las piezas que interpretan. El trío se aventura por un sinfín de caminos creativos que llevan a la formación clásica jazzística a recorrer paisajes sonoros y colorísticos plagados de misterio. Nacido en El Puerto de Santa María, el percusionista, batería y productor Javi Ruibal comenzó su carrera como músico profesional en el 2000, uniéndose a la banda de su padre, el cantautor Javier Ruibal. Tras estudiar batería, percusión y lenguaje musical con importantes y reconocidos profesores en Madrid, Estados Unidos y Cuba, Javi Ruibal lanzó en 2019 Solo un mundo (Nuba Records, 2019), su primer álbum como compositor, que fue reconocido como uno de los 5 mejores discos de músicas del mundo por los Premios MIN de la música independiente.

Juan Saiz

El flautista y saxofonista cántabro Juan Saiz es un motor creativo, impulsor incesante de proyectos culturales novedosos en el ámbito de la vanguardia. A lo largo de su trayectoria ha publicado numerosos y difícilmente clasificables trabajos discográficos como líder o colíder: dos al frente de su banda Pindio; su disco a solo The Sound of Caves (grabado en el interior de cuevas, como continuación del trabajo iniciado por el flautista Paul Horn); el disco a trío Dr. Bobo (Karonte/Nuba Records, 2019); o Frágil Gigante (Leo, 2020), un interesantísimo trabajo junto a Baldo Martínez y Lucía Martínez. Pindio, la banda liderada por Juan Saiz junto a Marco Mezquida, Álex Reviriego y Genís Bagés, cuyo debut  Hors Catégorie (2016) fue el primer disco hecho en España en ser editado por el prestigioso sello británico de jazz de vanguardia Leo Records Music; retornó seis años después con el brillante Pindio II; un conjunto de composiciones propias e inéditas en las que Juan Saiz se sumerge en las corrientes de vanguardia e improvisación libre del jazz europeo actual.

Written by Ricky Lavado

Febrero 08, 2023

The Fresh Sound Ensemble – Common Threads (Fresh Sound New Talent, 2022)

The Fresh Sound Ensemble – Common Threads (Fresh Sound New Talent, 2022)

The Fresh Sound Ensemble – Common Threads (Fresh Sound New Talent, 2022)

06

FEBRERO, 2023

Que un sello discográfico alcance la titánica meta de cumplir tres décadas en activo es, en los tiempos que corren, un hito realmente admirable e inusual. Que dicho sello discográfico se dedique a un terreno tan poco favorecido por la industria musical como el jazz, convierte ese hito en una rareza absoluta que merece ser aplaudida. Si, además, hablamos de una discografía nada complaciente, volcada en el descubrimiento y promoción constante de talento joven en el jazz internacional, bien podemos usar el adjetivo heroico para describir el peso y trascendencia de una labor que merece ser celebrada por todo lo alto. Fresh Sound New Talent es ese sello, y a modo de homenaje, sin fanfarrias ni excesivo boato, la publicación del disco conmemorativo Common Threads (firmado por The Fresh Sound Ensemble, colectivo formado para la ocasión) sirve como excusa perfecta para pararse a reflexionar sobre estos treinta años de excelencia musical e inquietud artística inagotable.

 

 

A la hora de celebrar un aniversario así de importante, son muchos y muy diversos los enfoques que Fresh Sound podría haber elegido: su catálogo está plagado de nombres mayúsculos y consagrados del universo del jazz de las últimas décadas, y la cantidad de grabaciones fundamentales (o prácticamente desconocidas y a la vez históricamente relevantes) que llevan el sello de calidad Fresh Sound suponen un fondo histórico digno de un museo. Pero, siendo fiel al irreductible empeño de mirar siempre hacia el presente y futuro en vez de regodearse demasiado en los laureles del pasado, que de forma tan notoria supone el pilar filosófico fundamental de Fresh Sound; el director y motor principal del sello, Jordi Pujol, tomó la decisión de enfocar este disco conmemorativo de la manera más coherente posible: dando voz a representantes del momento actual del jazz contemporáneo.

La idea resultante para dar forma a Common Threads fue la de involucrar a jóvenes talentos de la escena británica emergente, todos ellos voces refrescantes en el panorama jazzístico contemporáneo, y reunir a los músicos en un proyecto cooperativo. El saxofonista de Bristol Alex Merritt fue el elegido para encargarse de las labores de producción y coordinación del proyecto. Ante tal honor (y responsabilidad), el propio Merritt manifestaba: “Como muchos músicos de jazz de mi generación, he estado escuchando los álbumes de Fresh Sound New Talent desde que era un adolescente, y siempre me ha encantado el sonido, la estética y el estilo de sus discos. El sello tenía una integridad que admiraba incluso cuando era un músico joven, y rápidamente me enamoré de gran parte de su producción de los años 90 y 2000”.

La grabación de este emprendimiento cooperativo se realizó en dos sesiones: el 11 de agosto y el 6 de octubre de 2022 en los estudios londinenses Porcupine, con Sam Braysher, Ronan Perrett, Alex Hitchcock, Alex Merritt, Michael Chillingworth, Steve Fishwick, Tom Ollendorff, John Turville, Conor Chaplin y Jay Davis. Adele Sauros, que viajó desde su Helsinki natal para tocar en la primera cita, ejerce de invitada de lujo (y regala, además, dos de las composiciones más interesantes del disco; las fantásticas “Erased” y “Simplicity”). Cada artista ofrece composiciones propias para Common Threads, en otra muestra de la filosofía principal de Fresh Sound: para celebrar sus treinta años, el sello prefiere publicar música nueva en vez de regodearse en labores de buceo dentro de su inacabable catálogo, lo cual es de agradecer. El resultado final de este proceso de interacción y generosidad entre algunas de las voces más interesantes (y jóvenes) del jazz británico actual es, como no podía ser de otra manera, un caleidoscopio de estilos, sensibilidades, inquietudes y sonoridades que resulta en todo momento fascinante.

Written by Ricky Lavado

Febrero 06, 2023

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