AIEnRuta Jazz 2024

AIEnRuta Jazz 2024

AIEnRutaJazz 2024

AIEnRuta-Jazz es un circuito anual que arrancó en 2008 con el objetivo de dar a conocer y promocionar a los artistas de jazz españoles en el ámbito de la universidad, difundir sus propuestas y ampliar la proyección de la música de jazz mediante su programación en nuevos espacios. Los conciertos, ofrecidos por destacados músicos del panorama del jazz nacional, se han celebrado en Alcalá de Henares, Madrid, Palencia, Valladolid, León, Lugo, Ciudad Real, Cuenca e Ibiza.

Un jurado independiente de expertos de reconocido prestigio selecciona a solistas y grupos procedentes de todo el país. Los seleccionados realizan, con el soporte económico, de producción y promoción de la Sociedad de Artistas AIE, una serie de actuaciones en diferentes ciudades españolas durante un año natural.

En 2024 estos han sido los grupos y solistas escogidos.

ÈLIA BASTIDA TRÍO

(Violín, voz, saxo, guitarra y contrabajo)

MARTIN LEITON CUARTETO

(Contrabajo, saxo, piano y batería)

PEPE ZARAGOZA QUINTETO

(Saxo alto y flauta, piano, contrabajo, batería y trompeta)

TANA SANTANA QUINTETO

(Contrabajo, saxo, piano, guitarra y batería)

LUISMI SEGURADO TRÍO

(Piano, contrabajo y batería)

 

ÈLIA BASTIDA TRÍO

Èlia Bastida (Barcelona, 1995).  Con cuatro años empezó a tocar el violín. Desde ese momento, la música fue adquiriendo cada vez más importancia en su vida hasta convertirse en su propia esencia. Le apasionan el jazz, la música clásica, la música brasileña, las melodías y la capacidad de la música para comunicarnos, emocionarnos y hacernos gozar. Cursó el grado medio de violín clásico con Pablo Cortés y a los diecisiete años entró en la Sant Andreu Jazz Band, dirigida por Joan Chamorro. Fue entonces cuando conoció el mundo del jazz y le apasionó la posibilidad de creación y libertad que le daba. 

Posteriormente comenzó a cantar y a tocar el saxo en la sección de saxos de una big band.  Ahora, la voz y el saxo constituyen una parte importante de su set de concierto. Durante su trayectoria en la Sant Andreu Jazz Band ha tocado con músicos increíbles como Dick Oatts, Scott Hamilton, Joe Magnarelli, Scott Robinson, Joel Frahm, John Allred, Jon-Erik Kellso o Luigi y Pasquale Grasso, y en varios países (Suecia, Suiza, Dinamarca, Italia, Francia…). Ha grabado más de 40 CDs, 5 de ellos en como solista: Joan Chamorro presenta Èlia Bastida, The Magic Sound of the Violin, Meraki, Èlia Bastida meets Scott Hamilton, Tribute to Stéphane Grappelli. Sus  influencias musicales más importantes han sido y son Chet Baker, Hilary Hahn, Scott Hamilton, Art Pepper, Dexter Gordon, Sonny Stitt, Stéphane Grappelli, Sarah Vaughan, Lester Young, Elis Regina, João Gilberto, Chico Buarque, Freddie Hubbard, Clifford Brown, Bill Evans o Ella Fitzgerald, por citar los más representativos.

MARTÍN LEITON QUARTET

El jazz y el folklore latinoamericano impregnan cada nota salida del contrabajo de Martín Leiton. Después de varios años de rodaje, el músico canario instalado en Barcelona sigue consolidando proyecto propio con su quinto trabajo discográfico como líder, Caravana. El cuarteto formado por Santi de la Rubia (saxo), Toni Saigi (piano) y Andreu Pitarch (batería) y el mismo Martín Leiton demuestra una vez más lo extraordinario que resulta su encuentro musical. Inspirado en grandes referentes del género como Thelonious Monk, Wayne Shorter o Duke Ellington, lo más nuevo de Martín Leiton mezcla estas influencias indiscutibles con músicas latinoamericanas y ritmos y melodías de Gnawa y tuaregs. Un signo más de su personalidad y potencia creativas. 

Graduado en Jazz y Música Moderna por el Conservatorio Superior del Liceo de Barcelona, pero de formación inicial autodidacta, Martín Leiton es multiinstrumentista y cantante. Ha crecido como músico interpretando estilos muy diversos: desde el folklore latinoamericano al jazz y de la música afroamericana al flamenco. Anteriormente había editado cuatro discos como líder: Medium (96k Music, 2011), Poetry of Sound (Underpool Records, 2015), Inevitable (Blue Sounds, 2017) y Desde a bajo (RASO, 2021). Su precoz y fructífera trayectoria profesional le ha permitido colaborar con Jeff Ballard, Dave Kikoski, Kenny Werner, Perico Sambeat, Albert Bover, Jorge Pardo o Chano Domínguez y ha realizado giras junto a Jorge Drexler, Niña Pastori, Juan Perro, Mala RodríguezLucia Fumero y Júlia Colom, entre otros. Actualmente combina sus proyectos musicales con la docencia en el Conservatorio Superior de Música del Liceo, en Barcelona.

PEPE ZARAGOZA QUINTETO

Pepe Zaragoza es un trompetista y compositor formado en el núcleo de la escena de jazz valenciana. Contiene tres álbumes como líder, publicados por el sello Sedajazz Records. El primero de ellos, La plaça dels somnis le dio galardones de renombre: Primer premio al III Certamen Internacional de Jazz de Talavera de la Reina, Primer premio al VII Concurso de Jazz Castelló y un segundo premio al Concurso de Jazz de Getxo en el año 2018. El segundo álbum, La cala de l’encís estuvo nominado por la Generalitat Valenciana a mejor disco de jazz 2020 y el tercero, Eímer, ganador de mejor disco de jazz 2023 por los premios Carles Santos de la música valenciana. 

Empezó a estudiar trompeta a los nueve años en el Conservatorio Municipal de Altea y, después, en la especialidad de jazz en el Conservatorio Superior de València con Ramon Cardo, Voro García, Toni Belenguer y Albert Sanz, entre otros. Completó su formación en el Kug Jazz Institute de Graz (Austria), con el reputado trompetista norteamericano Jim Rotondi. Ha actuado con figuras tan destacadas como Wycliffe Gordon, Michael Abbene, Perico Sambeat o Javier Vercher. Compagina su labor docente con su faceta artística conciertos. Pertenece algunas formaciones de prestigio nacional como Sedajazz big band.

TANA SANTANA QUINTETO

Tana Santana es un compositor, contrabajista y bajista eléctrico nacido en Gran Canaria y titulado en bajo eléctrico y contrabajo en el prestigioso centro superior de música del País Vasco, Musikene. En 2012 graba su primer disco titulado Otra Cosa. Ese mismo año gana el primer premio en el concurso internacional de bandas de jazz celebrado en Anglet (Francia) y promovido por la asociación Arcad para la creación artística y el desarrollo. En 2016 saca su segundo disco, El Arte del Hombre, con el que tiene la oportunidad de tocar en escenarios por todo el territorio nacional. 

Su carácter polifacético con el bajo y el contrabajo, que se mueve entre estilos que van desde el jazz hasta el flamenco, le ha dado la oportunidad de actuar o grabar con algunas de las figuras más importantes del panorama actual: Antonio Lizana, Perico Sambeat, David Xirgu, María Toro, Jose Alberto Medina, KiKe Perdomo, Simbeque, Natanael Ramos, Guillermo Mcguill, Andrzej Olejniczak, Ernesto Aurignac, Gabriela Suarez, Yul Ballesteros y Mike Moreno entre otros. HIRU es el tercer disco solista de Tana Santana. Composiciones originales que canalizan la tradición y la improvisación del jazz a través de músicas tan dispares como el jazz, el rock, el pop, el o la música folclórica canaria. Grabado en formato de quinteto, cuenta con algunas de las figuras más destacadas del Jazz nacional. Roberto Nieva: Saxo. ·Xan Campos: Piano y teclados. ·Virxilio Da Siva: Guitarra. ·David Xirgu: Batería. ·Tana Santana: Contrabajo y voz.

LUISMI SEGURADO TRÍO

Actualmente formado por el internacional y veterano Masa Kamaguchi al contrabajo, Santi Colomer a la batería y liderado por el pianista y compositor Luismi Segurado, este trío cuenta ya con tres discos a sus espaldas bajo el reconocido sello discográfico de “Freshsound Records”) Este tercero (“Elfrieda”), está dedicado e inspirado en la genial pianista Mary Lou Williams y está formado en su totalidad, al igual que los dos discos anteriores por composiciones del pianista. 

Luismi Segurado (Salamanca, 1986) finalizó sus estudios superiores de piano jazz en Musikene (San Sebastián) en 2014 con profesores como Francesc Capella, Javier Juanco, Joaquín Chacón o Bob Sans, entre otros. Ha compartido escenario con grandes músicos del panorama internacional y nacional como Jorge Rossy, Masa Kamaguchi, Bob Reynolds (Snarky Puppy), Chris Kase o Andrzej Olejniczak, y recibido masterclasses de destacados músicos como Barry Harris, Jerry Bergonzy o Gerard Clayton. Destacan sus discos a trío como líder: Tritones y Serendipia (Fresh Sound New Talent, 2017), Hocicology. Feat. Jorge Rossy (Fresh Sound New Talent, 2019); así como a quinteto: Bud in Green (The Changes, 2022), o como acompañante en otras sesiones de grabación para varios artistas de la escena catalana. Actualmente, es uno de los músicos más activos de la escena barcelonesa, que alterna con su labor pedagógica en Taller de Músics.

Marzo 14, 2024

Fanny Meteier: Kung-Fu Tuba

Fanny Meteier: Kung-Fu Tuba

Fanny Meteier: Kung-Fu Tuba

01

Marzo, 2024

By Jean-Jacques Birgé
https://www.citizenjazz.com

Retrato de la joven tubista en alza en Francia

El título es mentira: la tubista Fanny Meteier nunca ha practicado kung fu, pero es cinturón negro de kárate. Debería haberla llamado Karate Kid, una película que se estrenó el mismo año que Kung Fu Panda. Así que, a partir de ahora, todo lo que aparezca en este artículo es una historia real ambientada en Francia desde principios de siglo hasta nuestros días. No se ha cambiado ningún nombre y, por respeto a los desaparecidos, todos los hechos se contarán tal y como sucedieron.

 

 

La historia comienza en los suburbios donde ella creció, en una mezcla que haría honor a la República. La madre, bailarina, llevaba a su pequeña a todas partes. La niña, que tiene que evitar que le pisen los dedos de la bailarina, se ve inmersa en una atmósfera creativa que cultivará siempre. Esta vida “sin niñera” constituiría más tarde la base de su amor por la educación. A los dos años y medio, vio una banda de música tocando en la calle. Hasta los 7 años, suplicó a su madre que le dejara tocar la trompeta, pero el único hueco disponible era los jueves, así que cogió la tuba. Pase lo que pase, se hace una con el gran instrumento, como en una película de Cronenberg. Muchos músicos conocen esta ósmosis androide.

Descubrió a sus contemporáneos muy pronto. Comprendió que cada uno tiene su propio mundo y que cada enfoque artístico merece existir. En su película La règle du jeu, Jean Renoir pronunció esta gran frase: “Lo terrible de este mundo es que cada uno tiene sus razones”. Oscila entre los compositores del siglo XX y los raperos estadounidenses, añadiendo después el pop de Lagos y, por supuesto, el jazz como el de Threadgill, Ornette, Braxton…

 

Diplomada por el CNSM, tocó en orquestas sinfónicas, como había soñado, pero los conjuntos de jazz se adaptaban mejor a su temperamento. Ingresa en la Orquesta Nacional de Jazz de Frédéric Maurin. Ya había tocado en su orquesta juvenil. Además del teatro musical de Alice Laloy (Death Breath Orchestra fundada en 2020), la improvisación libre le permitió profundizar en la investigación de los timbres del repertorio contemporáneo, en particular con el trompetista Timothée Quost y el Ensemble Liken. A través de la improvisación, siente que puede ser ella misma, creando sonidos, combinaciones y composiciones que nunca habría imaginado de otro modo.

Su sed de aprendizaje y expresión personal se satisface mejor aquí que con la música que ha escrito antes, y la dimensión humana sigue siendo igual de importante, por lo que ha construido una familia musical en la que prosperar. Con la Orquesta 2035, hace bailar a los okupas y a los ZAD1. Con la violista Maëlle Desbrosses, con la que tiene mucho en común, forma el dúo Météore. El baterista Marco Luparia la introdujo en la electrónica, y con la trombonista Jessica Simon imaginó horas de trabajo basadas en ritmos biológicos.

 

El coreógrafo Volmir Cordeiro la lleva de nuevo al escenario para ABRI*, y esta vez el movimiento corporal adquiere un significado totalmente nuevo en sus improvisaciones. Se está preparando una actuación en solitario.

La tuba se siente como en casa en grupos de fiesta. También baila. Y sin embargo, impulsada por la inmensa benevolencia que la caracteriza, le pega, le asfixia y finalmente le abraza. Él nunca se queja. Ella, en cambio, llora en el cine, prefiere ir al teatro y aún más a los museos de arte moderno y contemporáneo. ¿Acaso los cuadros de Paul Klee, Kandinsky o los Delaunay no son partituras maravillosas?

 

Nunca rehúye el trabajo. Es muy disciplinada y se toma el placer muy en serio. Tiene los oídos bien abiertos y está tan entregada a su práctica que casi se siente culpable cuando sueña despierta y hace girar sus rizos rubios. Sin embargo, es a menudo en estos momentos de ausencia cuando nace el sentido. Ante la adversidad, la música siempre la salva, su instrumento un apoyo infalible. La sonrisa que luce, como otras medallas, nunca la abandona.

 

A Fanny Meteier también le preocupa la imagen que crean los músicos. Le gustaría alejarse del traje negro en la orquesta y de la camisa de jazz en el Sunset Club. Según el proyecto, piensa en iluminación y vestuario que cambien la forma en que el público recibe la música. La música lo merece. Y es cierto, la escenografía de la altísima Tower of Meaning de Ensemble 0 contrasta con la intrigante atmósfera de Thief’s Journal de Billy Bultheel o los vibrantes colores del quinteto BELL de Fidel Fourneyron.

 

Tras detener la grabadora en la que había registrado nuestra conversación, Fanny desenganchó mi helicon, que colgaba del techo. Era la primera vez en treinta años que oía cómo sonaba realmente. Era precioso. Estaba extasiada.

 

Defendía el lugar de la mujer en el jazz y la música creativa, por supuesto. Pero no sólo eso: para ella, el arte debe ser igualitario y estar al servicio de las luchas interseccionales. Todo el mundo debe poder expresarse y desarrollarse en espacios “seguros” y acogedores, y eso es lo que intenta crear en sus proyectos, empezando por la enseñanza en conservatorios, que realiza en paralelo a su actividad como intérprete y que espera que sea accesible al mayor número de personas posible. ¿Para qué sirve la música si no es para vivir cada instante en la belleza de los momentos compartidos y en el descubrimiento del mundo, de todos los mundos?

 

 

 1 : El acrónimo ZAD, que originalmente significaba Zones d’Aménagement Différé (zonas de desarrollo diferido), se ha cambiado a menudo en los últimos años por Zones à défendre (zonas para defender), y hace referencia a los lugares donde los manifestantes, los “zadistes”, se oponen a proyectos de desarrollo a gran escala que consideran perjudiciales para el medio ambiente o el bien común.

Los zadistes pueden instalarse en las ZAD y a veces formar una comunidad. Pueden vivir y trabajar allí por tiempo indefinido.

 

*actualmente en gira

 

Este artículo se publica simultáneamente en las siguientes revistas europeas, en el marco de ” Giant Steps “, una operación para destacar a las jóvenes músicas de jazz y blues : Citizen Jazz (Fr), JazzMania (Be), Jazz’halo (Be), LondonJazz News (UK), Jazz-Fun (DE), Giornale della musica (IT), In&Out Jazz (ES) y Donos Kulturalny (PL).

This article is co-published simultaneously in the following European magazines, as part of « Giant Steps » an operation to highlight young jazz and blues female musicians : Citizen Jazz (Fr), JazzMania (Be), Jazz’halo (Be), LondonJazz News (UK), Jazz-Fun (DE), Giornale della musica (IT), In&Out Jazz (ES) and Donos Kulturalny (PL).

#Womentothefore #IWD2024

Interview by: CitizenJazz

Marzo 01, 2024

UN POEMA PARA UNA MÚSICA. Letra para un jazz. Àngels Gregori

UN POEMA PARA UNA MÚSICA. Letra para un jazz. Àngels Gregori

UN POEMA PARA UNA MÚSICA
Letra para un jazz

Àngels Gregori

01

Febrero, 2024

© Àngels Gregori, Jazz, Proa, 2023.

Traducción de Enrique Turpin.

La presentación editorial habla de que Jazz es una búsqueda y un homenaje en forma de jam session.

Jazz son las calles de Nueva York y también las de Oliva, la ciudad de los rascacielos donde buscaron una vida mejor algunos familiares y la ciudad valenciana donde nació Àngels Gregori. Como una jam session libre, improvisada, la poeta va encadenando poemas que hablan de su presente personal con otros que reviven episodios del pasado. Jazz es una búsqueda y un homenaje agradecido. La poeta confiesa en forma de versos que su libro de poemas cuenta también de ella: “Y soy también yo, Nueva York, un siglo más tarde, / yendo hasta Ellis Island para remover entre los archivos / y comprar, como un souvenir, el papel que ahora cuelga / en la pared de la cocina de casa y que certifica / la entrada del padre de mi abuelo / a las puertas de la ciudad el 19 de mayo de 1910, / en el momento exacto en que el cometa Halley / atravesaba el cielo de Nueva York.”

Nacida en Oliva (la Safor) el 14 de enero de 1985, Àngels Gregori Parra se dio a conocer en el mundo de la literatura con Bambolines, libro que mereció el Premio Amadeu Oller para jóvenes poetas inéditos en 2003. Ha presidido el PEN Català de 2018 a 2022. Es presidenta de la Fundación Francisco Brines y miembro de la Acadèmia Valenciana de la Llengua. 

Agradecemos la inclusión del poema “Jazz” a Àngels Gregori y a la editorial Proa (Grup 62), de la mano de Josep Lluch Puig.

Letra para un jazz

Oh Dios, dame jazz.

Jazz, jazz, jazz.

¿Cómo creer en ti, si no,

sin pedirte nada a cambio y esperar,

siempre esperar de ti más jazz?

Mientras pronostiquen el tiempo los meteorólogos,

los médicos formulen diagnósticos,

y es imposible decir la verdad y trabajar.

Cuánta soledad, la de las oficinas vacías

en un día de huelga general.

¿Son lo mismo, la utilidad y la función?

En la sala de espera del dentista

Me han pasado las cosas realmente importantes.

¿Exactamente cuántas voces se necesitan

Para rebelarse de una injusticia?

Al final todo es una cuestión de estadística,

Y el dolor más grande ocurre en silencio en cada casa.

En una guerra y en lo que va viniendo después.

Encontrarte por la calle también es una cuestión de estadística.

Los distraídos y los pobres no creen.

Los estadistas tampoco.

Pero Joe DiMaggio fue una suerte de la numerología.

Cada cien años alguien toca el cielo en un templo de hierba.

Diez títulos de campeón en las grandes ligas de béisbol.

Oh Dios, diez. Jazz, jazz, jazz.

Casa es el lugar donde no te has de cuestionar

De arriba abajo cada mañana al despertarte.

No hace falta una misma lengua para no comprenderse.

Aquí tampoco nadie se entiende

Y crecimos juntos llamando árbol al árbol,

Dolor al dolor, cuchara a la cuchara.

A veces la mejor opción es un largo silencio.

Cien años de murmullos y derivas

Mientras van alzándose las galletas en el horno,

y la harina que admita, la harina que admita.

Las proporciones a ojo son una ciencia exacta.

Perdóname, pero he de colgar.

Acaba de pararse un pájaro en la ventana:

Seguramente lo más cerca que estaré jamás del amor.

Mañana habrá quien te espere en algún lugar.

Los pulpos siempre han hecho buen congelado.

La vida terrenal tiene olor de moqueta,

Oh Dios, dame jazz.

© Àngels GregoriFotografia de Jesús Ciscar.

Lletra per a un jazz

Oh Déu, dóna’m jazz.

Jazz, jazz, jazz.

Com creure en tu, si no,

sense demanar-te res a canvi i esperar,

sempre esperar de tu més jazz?

Mentre pronostiquin el temps els meteoròlegs,

els metges formulin diagnòstics,

i és impossible dir la veritat i treballar.

Quanta solitud, la de les oficines buides

en un dia de vaga general.

Són el mateix, la utilitat i la funció?

A la sala d’espera del dentista

m’han passat les coses realment importants.

Exactament quantes veus es necessiten

Per rebel·lar-se a una injustícia?

Al final tot és una qüestió d’estadística,

i el dolor més gros ocorre en silenci a cada casa.

En una guerra i en el que va venint després.

Trobar-te pel carrer també és una qüestió d’estadística.

Els distrets i els pobres no hi creuen.

Els estadistes tampoc.

Però Joe DiMaggio va ser una sort de la numerologia.

Cada cent anys algú toca el cel a un temple de gespa.

Deu títols de campió a les grans lligues de beisbol.

Oh Déu, deu. Jazz, jazz, jazz.

Casa és el lloc on no t’has de qüestionar

de dalt a baix cada matí en despertar-te.

No cal una mateixa llengua per no comprendre’s.

Ací tampoc ningú s’entén

i vam créixer junts trucant arbre a l’arbre,

dolor al dolor, cullera a la cullera.

De vegades, la millor opció és un llarg silenci.

Cent anys de murmuris i derives

mentre van alçant-se els bescuits al forn,

i la farina que admeta, la farina que admeta.

Les proporcions a ull són una ciència exacta.

Perdona’m, però he de penjar.

Acaba d’aturar-se un ocell a la finestra:

segurament és el més a prop que estaré mai de l’amor.

Demà hi haurà qui t’espere en algun lloc.

Els pops sempre han fet un bon congelat.

La vida terrenal té olor de moqueta,

Oh Déu, dóna’m jazz.

© Àngels Gregori, Jazz, Proa, 2023. Traducción de Enrique Turpin.

Interview by: Enrique Turpin.

Febrero 01, 2024

Patricia Brennan Interview Vision Festival (NYC, 2023)

Patricia Brennan Interview Vision Festival (NYC, 2023)

Patricia Brennan Interview
Visión Festival (NYC, 2023)

02

NOVIEMBRE, 2023

El pasado viernes 16 de junio de 2023 tuve el privilegio de entrevistar a una destacada figura del jazz, la percusionista, marimbista y vibrafonista Patricia Brennan. Nos reunimos en el backstage de Roulette, un prestigioso teatro ubicado en Brooklyn, New York en dónde acontecía el Vision Festival, festival de música de vanguardia organizado por Arts for Art.

Pocos momentos antes de su esperado concierto en el festival junto al baterísta Marcus Gilmore, el contrabajista Kim Cass y el percusionista Mauricio Herrera, Patricia Brennan compartió conmigo detalles sobre su último trabajo discográfico “More Touch”, lanzado bajo el sello Pyroclastic Records, y mucho más: desde su visión y aproximación musical hasta su historia personal. Esta entrevista nos brinda una mirada íntima a su música y a los artistas que la acompañaron en este destacado proyecto.

In&OutJazz. ¿Por qué elegiste esta formación para tu último proyecto y trabajo discográfico More Touch?

 

Patricia Brennan.  La elección de esta formación está relacionada con dos aspectos importantes. En primer lugar, tiene que ver con mi experiencia como percusionista clásica en México, en la que he estado muy involucrada en proyectos de cuarteto y he trabajado estudiando a compositores como Xenakis, Reich, Stockhausen… entre otros. 

 

Estoy enamorada de la forma en que los percusionistas piensan la música, especialmente los de orquesta, quienes tienen una visión amplia y deben comprender cómo encajar en el panorama general. Mi intención con este proyecto era formar un cuarteto de percusión en formato de jazz. Para ello, elegí a Marcus Gilmore porque lo conocí en 2013 en un ensemble grande, donde pude apreciar su trayectoria y sus influencias en los ritmos afrocubanos y otras tradiciones percusivas. 

 

Otro factor importante en la realización del proyecto es mi origen mexicano y, en particular, mi conexión con el puerto de Veracruz. Esta localización tiene una cultura, comida y mezcla de personas muy peculiar, muy diferente al resto de México, con influencias españolas como el son jarocho que incorpora el zapateado del flamenco junto con la guitarra y que se ha fusionado con ritmos afromexicanos. En Veracruz, todo el mundo crece bailando salsa y tocando congas. Mi padre incluso tiene un grupo de son cubano, por lo que es parte integral de la cultura veracruzana. 

 

Yo crecí y viví con esa música, así que era crucial para mí que el baterista no solo fuera un baterista de jazz, sino que también tuviera estas influencias y pudiera adaptarse a todo tipo de estilos. Con respecto a Mauricio Herrera, lo conocí hace mucho tiempo aquí, en Nueva York, aunque no habíamos tocado juntos hasta este proyecto. 

 

Él y yo tenemos muchos amigos en común de Veracruz y compartimos la fuerte tradición afrocubana de esa región. Quería un experto en percusión que trajera ese tipo de tradición, que estuviera profundamente formado en esas tradiciones y no solo tocara un poco de esto y un poco de aquello. De hecho, hemos tenido muchas reuniones para discutir cómo podemos incorporar esas influencias en mi música. 

La otra razón es que es muy difícil encontrar a un percusionista tan versátil, alguien que pueda desenvolverse en un contexto de free jazz y sepa qué hacer en momentos de estructuras flexibles. 

 

En cuanto a Kim Cass lo conozco desde hace varios años, y para este proyecto, era necesario encontrar a un bajista que pensara como un percusionista, y Kim tiene un gran sentido rítmico. Kim Cass maneja estructuras rítmicas complejas y es un monstruo tocando el bajo. Puede adaptarse a cualquier tipo de escenario, es fantástico.

 

In&OutJazz. Utilizas pedales y electrónica en tu música, ¿cuál es tu relación con este mundo sonoro?

 

Patricia Brennan.  Sí, hago uso de pedales y electrónica. Antes de tocar el vibráfono, también tocaba el piano y una de las dificultades que encontré al pasar al vibráfono fue la falta de profundidad en el registro del instrumento, por ello, quería encontrar una forma de expandir el rango sin cambiar de instrumento. En ese momento, mi vibráfono no tenía motor incorporado, y el precio de agregar un sistema de amplificación era el mismo que el de comprar pedales, así que tomé la decisión de comprar un pedal Whammy y noté que mejoraba la textura del sonido. Lo utilicé en solitario y funcionó, luego lo probé en cuarteto y, a partir de ahí, fui incorporando más pedales a mi configuración. 

 

Mi enfoque, primero, se basa en encontrar el sonido de manera acústica, y luego amplificarlo, y desde luego intento no usar pedales si no son necesarios o si consigo el sonido deseado de manera acústica, aplicando los pedales como una extensión de mi instrumento. Primero tengo el sonido en la cabeza y luego intento buscarlo. 

 

He estado utilizando pedales desde 2016 y ha sido como aprender a tocar un instrumento completamente nuevo, lo veo como un set de multi-percusión. Dedico mucho tiempo a probar diferentes configuraciones para encontrar los sonidos que deseo. 

 

Es una exploración profunda que requiere tiempo y dedicación. Cada vez que agrego un nuevo pedal, paso mucho tiempo practicando con él antes de usarlo en presentaciones en vivo. Por ejemplo, hoy no voy a usar un pedal que he tenido por un tiempo porque aún no tengo la relación deseada con él. Además, trato de no planificar demasiado el uso de los pedales, me gusta que sean utilizados de manera completamente improvisada, sin marcas predefinidas.

 

In&OutJazz. ¿Cuál es tu aproximación al free jazz y la improvisación libre?

 

Patricia Brennan.  Muchas piezas de percusión requieren improvisación y en el mundo de la música clásica, muchas piezas comienzan con conceptos de improvisación. Mi concepto de improvisación se desarrolló de manera muy abierta, no se originó en términos de cómo tocar jazz, por ejemplo. Me inspiró mucho Keiko Abe, una marimbista muy importante en este aspecto, quien improvisa todos sus conciertos. Ella utiliza células con diferentes notas, similar al funcionamiento de una partitura de free jazz y yo siempre quise tener esa libertad y pensar en la improvisación de esa manera, interactuar de forma libre. 

 

Comencé con un programa llamado School for Improvisational Music en Brooklyn, dirigido por el trompetista Ralph Alessi. A través de este programa, tuve la oportunidad de escuchar a personas como Vijey Iyer, Ralph Allessi o Tim Barnes entre otros, y eso me introdujo al free. Pero para mí, el enfoque es el mismo, me parece necesario desarrollar los fundamentos, tus instintos y habilidades musicales, y mejorarlos para utilizarlos al improvisar. 

 

A menudo, mis estudiantes me preguntan cómo pueden desarrollar su propia voz en la música, y para mí, eso implica estar siempre conectado con lo que te mueve y ser honesto contigo mismo. Es fácil dejarse llevar por lo que está de moda o seguir a la multitud, pero lo importante es seguir tu propio camino y, en algún momento, desarrollarás tu propia voz. No se trata sólo de desarrollar habilidades técnicas, sino también de ser espontáneo, libre y creativo. Aún estoy tratando de descubrirlo por completo, es como estar en una corriente en el mar y necesitas estar presente y preguntarte constantemente si estás conectado con eso. Es muy fácil desviarse y perder el rumbo.

In&OutJazz. ¿De qué manera abordas el estudio personal?

 

Patricia Brennan.  En mi estudio personal, mantengo la idea de improvisar, pero también me centro en aspectos prácticos y concretos del estudio. Por supuesto, debo realizar ejercicios técnicos, pero lo más importante es tener compromiso con todo lo que hago y abordar mi práctica siempre desde un punto de improvisación. Por ejemplo, si estoy practicando un patrón de golpeo con baquetas, puedo aplicar el patrón 1-2-3-4, pero desde una perspectiva de free improvisation, explorando posibilidades creativas y siempre manteniendo una conexión con la música. Para mí, es crucial que esa parte que le da vida a la música esté siempre presente. Esta mentalidad proviene de mi formación clásica, con la que aprendí a sumergirme en la mente del compositor e intentar comprender la música con una actitud presente y conectada.

 

In&OutJazz. ¿Cuál es tu relación con Arts for Art y cuál crees que es la importancia del Vision Festival?

 

Patricia Brennan.  Arts for Art es una organización con la que me siento muy conectada, y creo que el Vision Festival es de suma importancia. Es un lugar donde músicos que viven la música de una manera similar a la mía se reúnen. Todos ellos tienen una presencia significativa en la escena actual, y piensan de forma creativa. Siento que los músicos que participan en este festival realmente ven la música de esa manera, y eso no es algo que se encuentre todo el tiempo ni en todos los festivales de jazz. El Vision Festival genera un sentido de comunidad y expone tanto al público como a las generaciones más jóvenes a esta música que puede impactar a diversas generaciones e inspirarlas. Es una plataforma vital para la difusión y apreciación de la música jazz en todas sus formas, y creo que su existencia es fundamental para el desarrollo y la preservación de este arte.

 

In&OutJazz.  ¿Cómo has experimentado tu propio crecimiento y desarrollo como mujer líder en el ámbito del jazz y la industria jazzística?

 

Patricia Brennan.  Ha habido muchas mujeres jazzistas y líderes que han contribuido al desarrollo de la igualdad en el jazz. En cuanto a mi propio desarrollo y ser mujer en este ámbito, puedo decir que cuando comencé en la música las cosas eran muy diferentes a como son ahora. Si bien tuve la suerte de contar con el apoyo de muchos de mis maestros aquí en Estados Unidos, una razón importante por la que me fui de México fue el machismo arraigado en la cultura. En México, no podría hacer lo que hago aquí y ser tomada en serio. He luchado mucho para llevar mi grupo a mi país, y uno de los factores es esa cultura patriarcal que, aunque no es intencionado, el machismo está profundamente arraigado.

 

Siendo percusionista, me encuentro en un sector con pocas mujeres, y siempre se ha dado por sentado que no tengo un pase fácil. Tuve que trabajar muy duro para que me trataran como a una igual. Inconscientemente, asumí que eso era así y punto. Cuando vine a Estados Unidos, pensé que tenía que trabajar mucho para ser aceptada a pesar de ser mujer, y realmente no le di muchas vueltas, era algo inconsciente en mí y lo consideraba normal, aunque no debería serlo. 

 

Es bastante triste si lo piensas. Sin embargo, me alegra ver que el número de mujeres en el jazz ha aumentado significativamente. Aunque no tan rápidamente como debería, los cambios importantes en la sociedad están sucediendo y la percepción está cambiando. Se están cuestionando las desigualdades. Espero que en las futuras generaciones las mujeres no sientan que tienen que trabajar diez veces más para obtener el mismo reconocimiento que los hombres.

 

Ahora ya no todas las mujeres se dedican exclusivamente al canto, se están rompiendo los tabúes en cuanto a las profesiones que eligen. Esto es muy positivo. Existe una mayor conciencia y poco a poco las cosas irán cambiando hasta que haya igualdad. Los referentes femeninos son importantes, ya que demuestran que esto es posible. Tuve la suerte de que mi maestro me apoyó y confió en que yo podía hacerlo, pero en muchas ocasiones me dijeron que la percusión no era para mí por ser mujer o que debía tocar el violín o el piano, por ejemplo. Afortunadamente, ya no estamos en esa situación.

 

In&OutJazz. ¿Tienes planes de realizar otro álbum o proyecto en el futuro? ¿Contemplas trabajar con Pyroclastic Records en futuros proyectos? ¿Cuál es tu relación con este sello discográfico?

 

Patricia Brennan.  Tengo dos proyectos en mente. El primero implica al cuarteto con el que estoy tocando actualmente, pero lo ampliaremos a un septeto con tres instrumentos de viento: Jon Irabagon (alto y sopranino), Mark Shim (saxo tenor) y Adam O´Farril (trompeta). Los seleccioné debido a la relación que tengo con ellos. 

 

Me identifico mucho con Adam, tenemos una excelente química y comparte las mismas cualidades que Kim; saben tocar los cambios y lo que sea, pero lo hacen de una manera muy creativa. Jon es un monstruo y puede tocar cualquier cosa, desde el alto hasta el sopranino, y puede tocar tanto de forma convencional como explorando territorios más vanguardistas. Mark, por su parte, tiene el sonido de saxofonista tenor exacto que busco y posee una profundidad espiritual impresionante. Vamos a grabar en septiembre y la idea es que el álbum salga en 2024 a través de Pyroclastic Records. 

El otro proyecto es un dúo electroacústico con mi esposo, Noel Brennan, que grabaremos el próximo año y se lanzará también en 2024. Mi esposo es percusionista y el dúo incluirá turntables y electrónica. Actualmente no tenemos aún un sello discográfico específico para este proyecto, pero hemos lanzado un sencillo y este sería nuestro primer álbum completo. Tal vez lo hagamos con Valley of Search, el sello con el que grabé mi álbum en solitario.

 

Written by Manuel Borraz

Noviembre 02, 2023

Carlos Bica Interview Lava Jazz Festival (Azores)

Carlos Bica Interview Lava Jazz Festival (Azores)

Carlos Bica Interview
Lava Jazz Festival (Azores)

12

OCTUBRE, 2023

En 21 de septiembre en la isla de Pico (Islas Azores) tuve el placer de entrevistar al contrabajista portugués residente en Berlín Carlos Bica, en el Festival Internacional de jazz LAVA, después del concierto a cuarteto en el Auditorio Madalena (Isla de Pico); concierto que abre la IV edición del LAVA JAZZ FESTIVAL.

In&OutJazz: Es una line-up increíble, es la creme de la creme ¿Puedes presentarnos a la banda? 

Carlos Bica: Sí, es una cosa a la que le doy una importancia inmensa. Yo prefiero pensar lo primero en los músicos antes que pensar en los instrumentos que ellos tocan. Muchas veces hay músicos que yo pienso que erran por eso, por decir “Ok, necesito un guitarrista”. Pero yo no quiero un guitarrista, yo quiero un músico, que para el caso toque la guitarra. Yo suelo decir que un músico no puede vestir la piel de un instrumento que toca. O sea, en primer lugar, cuando es un músico, independientemente del instrumento que él toque, que puede ser un buen baterista o un buen guitarrista, pero como músico, la manera con la que escucha, la manera de orquestar, la manera en cómo toca, ¿no?, esto, es más. En primer lugar, es un músico, un músico puede tocar este o aquel instrumento, ¿no? Y es muy importante, yo creo, el casting. Todo empieza por un buen casting. Y bueno, yo tuve la suerte de ir conociendo a estos músicos, así, uno después de otro. Inicialmente, esta formación surgió con un dúo, con otro guitarrista. Después se juntó un saxofonista. En este instante estos dos músicos iniciales ya no tocan en la banda. Y ahora toca Gonçalo Neto en la guitarra, en el vibráfono Eduardo Cardinho, y en el saxofón José Soares. Bueno, yo los conocí…

a Eduardo Cardinho lo conocí en un festival en Alemania, en el que nos pusieron a tocar

juntos, pero yo no lo conocía, ni él a mí, a pesar de ser los dos portugueses. Y fue en un festival en Alemania que nos pusieron a tocar juntos, junto con dos músicos, dos alemanas, y fue así que yo lo conocí. El vibráfono no era un instrumento por el cual yo tenía una gran pasión. Pero ahí está, hay tal cosa como escucharle a él a tocar, a Eduardo Cardinho y decir ¡wow! Y después me imaginé cómo el vibráfono y la guitarra casarían. Es un casamiento perfecto. Y después José Soares toca el saxofón como pocos. Es de un enorme virtuosismo, a pesar de no usar el virtuosismo de una manera barata, ¿no? Pero es increíble, yo creo es impresionante los sonidos que él consigue sacar del instrumento, pero sin nunca ser show-off, ¿sabes? Eso es.

In&OutJazz: Y en cuanto a tu composición, tus composiciones, ¿cómo ha sido la evolución desde el álbum “Azul”?

Carlos Bica: Yo continuo, o intento mantener una imaginación creativa. Es una cosa que es importante en cuanto músico creativo. Practicar regularmente, crear, improvisar, experimentar. Esa curiosidad siempre de descubrir cualquier cosa nueva. Y bueno, yo, la manera en que escribo música es una manera muy intuitiva. Me pongo en un instrumento, un contrabajo o un piano, a pesar de no saber tocar piano, toco y de ahí salen ideas. Y después, digamos que la dificultad está en sentir la energía que un determinado fragmento melódico o rítmico tiene. Y sentir, “ok, esto tiene energía, aquí hay alguna cosa”. Y bueno hay músicas que salen de una vez solo, otras que son solo dos o cuatro compases, pero que yo siento que hay ahí alguna cosa que yo tengo que continuar. Y después, cuando se tiene ese proceso creativo, ese proceso creativo continúa trabajando en el subconsciente. A veces sucede que pienso, escribo cualquier cosa y después, quizás una semana después, escribo otra cosa. No estoy pensando en lo que escribí, pero acaba por ser parte de la música. Porque nació durante el mismo espacio temporal.

 In&OutJazz: ¿Y para ti qué es más importante? ¿La melodía? ¿La armonía? ¿El ritmo? ¿Cómo lo integras?

Carlos Bica: Yo diría que mi fuerte siempre es que soy bueno percibiendo, a pesar o estando abierto a todo lo que pueda haber y vivir, qué es lo mejor para dar en cada momento. Nosotros somos diferentes de los demás. Tengo el hábito de grabar improvisaciones y ensayos. Sé que tengo un fuerte lado melódico. Tengo facilidad en escribir melodías. Pero me gusta todo. Me gusta tocar en situaciones musicales, incluso de improvisación total. Me gusta tocar en el trio “Azul”. Diría que Jim Black es uno de los mejores bateristas del mundo. Es impresionante. Y ese lado rítmico que ofrece es fuera de serie. Me gusta mucho, claro.

In&OutJazz: ¿Cómo defines tu música en primera persona?

Carlos Bica: Indie jazz.

In&OutJazz: Indie jazz. Hahahaha.

Carlos Bica: Hahaha, es que un crítico una vez escribió algo así, Indie Jazz o algo parecido. No sé bien. Ahora bien, en el fondo de mi música está el resultado de todas mis experiencias musicales. Empecé a tocar con jóvenes, bandas de garaje, jam, rock. Después conocí el jazz en los años setenta, en los míticos festivales de jazz de Cascais, en los que tocó Miles Davis, Ornette Coleman, todos esos músicos que tocaron allí. En esa época, ir a un concierto de esos… La actitud era igual para ir a ver a Genesis o a Yes, o ir al jazz en Cascais. El público era el mismo y esa era bueno. Las personas iban allí porque estaban hambrientas de ver espectáculos artísticos con esa calidad. Empecé a estudiar música a los 18 años. Fue el premio que me dieron mis padres por ir a la universidad. Pero yo no sabía lo que quería estudiar. Pensé que tal vez la psicología era lo más interesante pero no lo conseguí. Entonces me inscribí a geología que es más o menos lo mismo hahahaha. Fue ahí que comencé a estudiar música. Y dije, ok, esto es lo que quiero. Y el contrabajo fue por mera casualidad. Fui a la Academia de Amadores de Música, donde yo estudié. Entré allí, es un día que recuerdo muy bien. Entré en el pasillo principal, escuché la flauta, el violín, el piano, el canto, todos los instrumentos. Fue como entrar en un templo sagrado. Y después, en la banda de garaje que tenía poco tiempo antes de tocar un bajo eléctrico fue así:

– ¿Tocas guitarra?

– Sí, toco.

– Tú coge el bajo que yo toco mejor la guitarra que tú. Tú tocas el bajo.

Y entonces tuve la curiosidad de ir a explorar la sala de contrabajo que en esa época era en el auditorio. Un auditorio pequeño, con buena acústica. Y estaba en el palco, porque había escasez de salas de clase. Y entonces, la sala de contrabajo era en el auditorio, encima del palco. Y entonces, el profesor estaba estudiando, y yo me senté allí. Y fue así:

– ¿Puedo ayudarte?

– Vengo a inscribirme en un instrumento, pero no sé cuál

-¡Ah, sí! ¡Entonces muéstrame tus manos! ¡Tienes buenas manos de contrabajista!¡Hasta mañana!

Y después, en el fondo, estudié música clásica. Mi formación es de música erudita. Y después recibí una beca de estudios, y fui a Alemania a estudiar. Yo quería aprender música, y quería aprender a tocar un instrumento, completamente abierto a todos los estilos musicales, sabiendo que me gustaría tocar música improvisada. Nunca ambicioné ir a una orquesta de música clásica. A pesar de que esa era mi formación. Y, en el fondo de mi música, como ves, tengo el rock de la juventud, la música erudita de mis estudios, y al mismo tiempo siempre el jazz, improvisación. Y mi música es el resultado de todas estas experiencias musicales.

In&OutJazz: ¿Cuál es tu experiencia en el festival, en LAVA JAZZ Festival?

Carlos Bica: Yo nunca había estado en la isla y es verdaderamente un sitio especial. Y es increíble la iniciativa de intentar hacer aquí un festival de jazz porque nunca hubo nada aquí. Creo que es el cuarto año, pero independientemente de eso, no sucede aquí regularmente, pienso yo. Pero bueno, siempre hay que empezar. Ha sido bueno.

In&OutJazz: ¿Qué aporta cada uno de la banda, del line-up? ¿Cuál es la aportación de cada uno?

Carlos Bica: Es difícil decirlo en palabras

In&OutJazz:  Una banda increíble, liderada por ti, por un grande ¿Qué aporta cada uno?

Carlos Bica: Ellos son jóvenes, tienen todos 30 años. Pero no siento eso, no siento esa diferencia de edad que existe entre nosotros. Tocar con esta formación sin batería es un desafío. Porque, y ahora lo comentábamos, cada uno de nosotros es parte de la sección rítmica. Y José Soares en el saxofón hace eso excelente. Muchas veces el saxofonista está por encima. pero la manera como él frasea…Basta una nota en cierto sitio y ya toda la gente percibe y dice “ok, esta es el pulso” O sea, aquí todos nosotros nos ayudamos a sentir la pulsación. Porque, bueno, si tienes un baterista que marca el tiempo es fácil, ¿no? Pero lo que se pretende es que exista un tiempo, una pulsación, que se respira y que muchas veces no se escucha, ¿no es? Es decir, no se escucha, se siente. No se escucha, pero se siente.

In&OutJazz: Qué interesante. Ok, esto ha terminado.

Carlos Bica: Es un placer estar aquí contigo.

In&OutJazz: Para mí también, muchas gracias.

Carlos Bica: Gracias por la entrevista.

Written by Bega Villalobos

Octubre 12, 2023

Tigran Hamasyan  Interview Jazz en el Auditorio (CNDM)

Tigran Hamasyan Interview Jazz en el Auditorio (CNDM)

Tigran Hamasyan Interview

Jazz en el Auditorio (CNDM)

28

SEPTIEMBRE, 2023

On March sixteenth I was honored to interview one of the greatest piano players of our time. After playing in Paris and as part of his tour promoting his latest album StandArt, Tigran Hamasyan came to Madrid on 18th of March with bassist Rick Rosato and drummer Jonathan Piston to offer a concert at Auditorio Nacional de Músicain the framework of the Jazz cycle of the Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), playing his own vision of jazz standards through outstanding and personal arrangements in a virtuosistic, intense and exuberant approach. 

The Armenian pianist carries deep sensibility and a personal understanding of jazz, Armenian folk and rock music among others. Hamasyan is, indeed, one of the main piano references of the international jazz scene nowadays.

In&OutJazz: Dear Tigran, thank you so much for accepting this interview and for sharing with us some of your time. We are very excited to ask you some questions related to your musical world.

You have always connected your Armenian roots to jazz, and so are a big inspiration for many musicians but you have always followed your true path. Your music is intense, powerful and it has a characteristic beautiful rudeness in it, full of energy and many different worlds in it, inside jazz. How do you relate nowadays with all these different musical worlds that are part of your music?

Tigran Hamasyan: Well, it is a very good question, you have to have an immense focus these days. I feel that every time in history has its own challenges and, at the present moment, we need a direction of where we are going because otherwise you get easily lost, due to the amount of information and distractions we have every second. I feel that these distractions are on a much bigger stage than for example 150 years ago. I believe it is important to filter out all the meaningless stuff of your life; music as well, I am not only talking about social media.

Up until the industrialization we had two kinds of music, with their branches of course; they were religious music and folk music, with obviously different kinds of it inside these two. They were made, played or sung for specific times, festivities or processes, like for example making bread or working times, like work songs or shepherd songs… or lullabies, something almost sacred, meaningful in a way.

Nowadays, you take a taxi or enter a Cafe… and there is music wherever you go and this music has nothing to do with the present moment of your day or with the time you live in or simply to what your head is and where your thoughts are. The thing is, you cannot avoid music because it is everywhere, and therefore the value of music has gone down so much. Also, in most of the places you go, you are almost forced to hear terrible music that you do not want to listen to. What I’m saying is just to take a picture of the difference of each time, so now you need a lot of focus to filter everything out and make the decision of what to listen to. Back in the days this could happen but much less than now.

In&OutJazz: So what do you do to stay focused and keep your attention?

Tigran Hamasyan: I carry my headphones all the time to try to not be forced to listen to what I do not want to listen to, or to just make it lower. I like any kind of music, any style, but I like specific things in that style, for example, I love metal but not any kind, I like Meshuggah, Tool…but not all bands of metal and all types of it.

 

In&OutJazz: Have you constantly got to be focused and clear what your identity is, or did it appear at some point?

Tigran Hamasyan: You know what you want to work on in this instant or period of time, right now I am working in this thing and I know that I have to work on this thing, so this will lead to another place and maybe you write a song, and maybe then you do a project, and this will bring you somewhere else… and so on. Maybe one day I record myself and I have different kinds of recordings. I know the process I did and why I came here, I cannot predict where I am going, the only thing I can do is to work on myself and keep up the direction of where do I want to go now, constantly learn from the past and develop, this is the road… it’s a process it’s just to be self-realizing. You have to realize what you are doing and then work and work.

 

In&OutJazz: Do you have time to work on tour?

Tigran Hamasyan: Yes, you make time, there is always time actually if you want to practice. Those who say: “

I don’t have time, I am too tired…” are just telling an excuse. You make time, if it’s your priority it is possible, it just has to be on top of your priority list.

 

In&OutJazz: Do you still listen to Tool and Meshuggah in your everyday life? Who do you find yourself listening to lately?

Tigran Hamasyan: Yeah, I go to periods, now for example I am more into jazz and classical music but then one month I am into electronica or rock or whatever. Each time I listen to something interesting I try to get it deeper and understand what is going on. Sometimes it influences my music and inspires me to explore, so I guess this is the positive side to excessive music that you can access instantly.

 

In&OutJazz: Do you feel that something has changed nowadays in relation to how music has been created?

Tigran Hamasyan: Suddenly it is possible to do music without years of development and this has changed everything. There is a lot of information and a lot of incredible things happening and this forces me to know exactly what I am doing and to really work on my stuff on myself, to really be bringing my level up every time I do a project or a performance, because I am competing all the time to the entire world online, in a way.

 

In&OutJazz: Do you feel you have to be competing to the levels of what other music and genres are doing also?

Tigran Hamasyan: Yes! That is exactly what is happening and there is incredible music out there, so you have to be always working on yourself to get better. I would do it anyways but it makes even more sense now because there is so much information.

 

In&OutJazz: Do you like the process of pushing yourself to get better?

Tigran Hamasyan: No, I do not at all, I love discovering and looking for things. My parents used to force me to go outside and play concerts when I was a kid because I practiced too much. To practice is not a problem for me, I like practicing and focusing on what I want to do and make music, the problem is to have to go to social media and marketing. Now, I do not do it personally, someone does it for me and talks to record companies and so, I feel fortunate about it. We live in a period in which record companies ask you first how many followers you have and then which music you do.

 

In&OutJazz: Let’s talk about your journey from World Passion to StandArt.  Which evolution do you think you and your music have had from your first project to your latest?

Tigran Hamasyan: I am trying to be as much aware as possible but I would say compositionally things have developed a lot. Nevertheless, I am the type of guy who always thinks that things are bad and I am degrading so it is difficult to have an objective point of view.

 

In&OutJazz: After all this time, how is your relationship with piano?

Tigran Hamasyan: I feel great, it is a challenge and joy, suffering and enjoying at the same time. It cannot be only joy, there must also be suffering because that is how you discover new things, you get out of your comfort zone, and you develop. I take the challenge every day, the main thing is to know what you want to develop and the direction you want to have, especially as an improviser it is important to remember what you play and constantly work on a daily basis of what your vision is.

 

In&OutJazz: How do you work on your vision? Where do you focus your attention?

Tigran Hamasyan: It depends on the moment. Now, I am working on letting things go out of control, working on specific harmonic vision and on dynamics. When you really improvise and let things go and things are flowing it’s easy to get into a habit, like: “I play this and that”, so you always get into the same thing, a collection of habits and you repeat yourself. When we are on tour we play arrangements of jazz standards, for example in the last soundcheck I did not like what I was playing.

Improvising now with Rick Rosato and Jonathan Piston is being a great source of inspiration to find and explore all these ways.  It’s like what you are doing and then what you are doing in this band. Ensemble and individual working.

In&OutJazz: In a way, StandArt is very traditional, and probably the most traditional coming from you. How did the idea of Standard come across and why did you choose jazz standards and not your own creations as before?

Tigran Hamasyan: I have been playing standards since I was ten maybe, so I always knew that someday I would give a homage to where my roots begin, because I started with jazz and rock. The reason that I chose jazz is because I love improvising. Even when I tried to make some rock songs I did not like to write things down, I loved to make them up.

 

In&OutJazz: Do your compositions come from improvisation?

Tigran Hamasyan: Yes, they always start initially with improvisation. I always had the realization that I wanted to do jazz standard at a moment. I got to a point where I could put all the ideas that I have developed over the years into the jazz standards, which contain great beautiful melodies.

There are specific songs to which I have a specific emotional connection and memories, these songs have a lot of meaning for me and that’s why I wanted to do the project. I loved putting my rhythmic and harmonic ideas on the standards, they are like folk music and you never get tired and stop exploring folk music.

 

In&OutJazz: Why did you choose StandArt as your album’s name?

Tigran Hamasyan: I named the album StandArt because sometimes we feel that there are just standards that are there and we forget that they are also forms of art, some of them a high level of art, really deep with melodies that are timeless.

I have a friend, Gaguik Martirosyan, who is an Armenian painter and paints Parisian scenes, like different outside locations, cars, geometrical forms, etc. He watches the outside world and he paints it in his own way, with a tremendous personal way. This was also a huge influence on me and an inspiration to call this StandArt, Gaguik Martirosyan and I are basically doing the same thing, looking at things that we do everyday that became standards but revisiting and reimagining them.

 

In&OutJazz: In the album you recorded and made collaborations with amazing artists like Ambrose Akinmusire, Joshua Redman or Mark Turner. Also, this record is based on a trio with Matt Brewer and Justin Brown. Why did you choose both the formation and the musicians involved in the project?

 

Tigran Hamasyan: Well, I knew Justin since college years, and I played in some L.A. jam sessions with him. Also, I know Ambrose Akinmusire because he was studying in the same facilities where I went in L.A. I guess this is the California connection. When I wanted to do this record of standards, Justin Brown came to my mind. I always followed what he was doing with Ambrose Akinmusire and Thundercat. Justin has incredible energy and ears; it is comfortable to play with him because he would never play something that distracts you but at the same time, he is constantly providing flowing immense energy that comes directly at you. But this energy is not getting in the way and is distracting. I must be faceless and say that I have a good intuition for finding members for projects. If I listen to a person and I feel the energy I know instantly if it’s going to match. This, I guess, was the same that happened with Matt Brewer and the rest of components of StandArt.

 

In&OutJazz: On this occasion you are touring and coming to Madrid with Rick Rosato and Jonathan Piston, how is it to work with them?

Tigran Hamasyan: They both are unbelievable players, with amazing ears, it’s working fine. They are pushing me to create and think differently, which I find great.

 

In&OutJazz: You said previously in your life that Vahagn Hayrapetyan, who was a student of Barry Harris, came to Armenia and changed your life, showing and teaching you jazz. Did you have a mentor in Armenian music who introduced you to this folk tradition? And, how did you get in contact with this music?

 

Tigran Hamasyan: Actually, I did not have a teacher of Armenian folk music or any other folk music. I discovered it through jazz, through musicians like Jan Garbarek, John Coltrane, Keith Jarrett… I heard that these people were using a vocabulary that is different from bebop, like, for example, Jan Garbarek. When I listened to him for the first time I thought this is very nice but is outside my comfort zone, it’s not inside bebop vocabulary, he has folk music influences and much more. So I decided to check folk music vocabulary and I realized that I have my own tradition as well. 

Then I got a book of Armenian folk compositions called ¨Armenian folk composition¨, which is the main book that is studied in the conservatory when you go to the folk faculty. I transcribed a lot of Armenian folk music, apart from solos of Coltrane and Chick Corea. That is how I got out of bebop and I discovered other music because I realized that I cannot treat folk music with bebop harmonies, this is not possible, so I had to find another solution, and this brought me to different habits and ways of using harmonies. The world of post-bop, with more open structures, and world music, suddenly made sense to me, classical music like Shostakovich, Prokofiev, Ravel, Debussy, or Armenian composers.

 

In&OutJazz: The mixture between Armenian folk music, jazz and rock happened through time in an unexpected way, as a natural consequence of your development or was it something you were looking for?

Tigran Hamasyan: One thing I realized was that to be able to compose and improvise over folk music, first, I have to make it a part of my music vocabulary. Not every song that I compose has an Armenian influence of course, I have my way to decide if a song has an Armenian influence or not. I realized that the only thing I can do to improvise folk music is to find information about the harmony and melodies inside the folk music and not outside sources. I could understand outside sources and have knowledge of outside sources, but still have to go to the folk melody itself and find harmonies and create harmonies based on that mode in which the folk song is written. And perhaps find innovative new ways of dealing with the mode and expanding it. In other words, it cannot be nice jazz that you put above the folk song and call that an arrangement. You need a deeper thought on it and need years to develop this kind of relation with folk music. You need to know the folk music in a deep manner, in a way in which when you compose you are actually creating new folk music. It’s like flamenco culture, you learn it and you live it and then you compose in that world. You have to be in the tradition and then you start speaking that language. Afterwards you start writing your own.

 

In&OutJazz: Do you also play with Armenian folk musicians? 

Tigran Hamasyan: Yes, I do, but I try to limit myself as I like playing Armenian folk music but I don’t like doing projects with Armenian folk musicians because I don’t want to use that sound, as there are so many musicians that are just bringing folk instruments. It instantly sounds like ‘cliché’ but, to me it’s important to pay Armenian music but play with modern instruments.

 

In&OutJazz: Which is the next project you have in mind?

Tigran Hamasyan: There is something huge coming next year, actually my most ambitious project, it’s going to be intense… so get ready!

 

In&OutJazz: You are one of the main references, many young musicians listen to your music when they approach and learn jazz, would you give any advice to young generations?

Tigran Hamasyan: I would tell them to stay focused on what you want to do and maintain yourself on it. Think in terms of the vision that you have, thinking can be negative and too much is bad, but it is important to know which direction you are taking, and to stay true to that, because there are lots of distractions. Do not spend time on stupid Facebook or Instagram, and spend that time thinking about projects, listening and analyzing music, and practicing, practicing and practicing. If you have the talent and you love music more than anything else then you have to show that you love it more than anything else… and the way you show it is by practicing.

 

In&OutJazz: Thanks for your time. It has been a pleasure having the chance to talk with you today. 

Written by Manuel Borraz

Septiembre 28, 2023

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