Altered Forms Trio – Review

Altered Forms Trio – Review

ALTERED FORMS TRIO

Review

26

Febrero, 2026

Texto: Ricky Lavado

Fotos: Robin Lambrecth; Sebastian Lautenbach

 

REVIEW. In&OutJazz Magazine

Album Review: Altered Forms Trio (Boomslang Records, 2024). Gregor Forbes, piano / Robert Lucaciu, contrabajo / Johannes von Buttlar, batería.

Utilizando técnicas extendidas y motivos dinámicos y ágiles para conducirnos por laberintos sonoros plagados de abstracción, y moviéndose  por espacios cerebrales fríos y desestructurados, las ocho pistas del disco debut homónimo de Altered Forms resultan una amalgama de sonidos e interacciones entre el pianista Gregor Forbes, el bajista Robert Lucaciu y el batería Johannes von Buttlar (colaboradores habituales de artistas como Angelika Niescier y Fred Frith), que dan forma a un disco debut de free jazz distintivo, sorprendente y variado; formado por piezas de tempo elevado que constantemente giran brusca y violentamente hacia terrenos misteriosos en los que las ráfagas de batería van a toda velocidad, las cascadas de notas de piano apabullan y el contrabajo forma una presencia constante de densidad y tensión. Y todo funciona, además; lo que podría parecer un planteamiento estandarizado o incluso complaciente tratándose de la estética del free jazz se convierte aquí en fuente de emoción e innovación. Altered Forms suena vanguardista, valiente y fresco.

Altered Forms llevan en activo seis años, y la familiaridad, confianza y comodidad entre los tres integrantes quedan manifiestas en cada interacción a lo largo de su trabajo debut. Por separado, cada miembro de Altered Forms atesora una carrera propia en el terreno del jazz de vanguardia, la música experimental, la clásica contemporánea y el mundo de la improvisación y el free jazz. Gregor Forbes, natural de Edimburgo, está involucrado en la organización de eventos de música improvisada y experimental como Scrambled Octopus (un evento anual de improvisación con teclado), Loading For Time (ciclo de conciertos de música experimental y crossover en el Teatro Laden auf Zeit, de Leipzig) o Glasgow Experimental Music Series (serie de conciertos desde 2014 en varios espacios de la ciudad escocesa). Su carrera musical le ha llevado por terrenos del pop experimental como miembro de Paene Insula, y por el jazz moderno y la improvisación libre en el trío Forbes/Deller/Roth, junto al bajista Stephan Deller y el batería Steffen Roth.

Por su lado, el contrabajista alemán Robert Lucaciu es el director artístico de la sala Telegrapgh de Leipzig, fundador del sello discográfico Egolaut Leipzig, profesor de contrabajo en la Universidad de Hannover y miembro de la junta directiva de la Asociación de Jazz de Sajonia. Miembro de las bandas PLOT (junto a Sebastian Wehle y Phillip Scholz) y Nautilus, Lucaciu ha publicado también varios discos en solitario, aparte colaborar habitualmente con Werner Neumann, Olga Reznichenko, Johannes Bigge o Angelika Niescier, entre muchos otros.

La tercera pieza en este enigma que lleva por nombre Altered Forms corresponde al batería alemán Johannes Von Buttlar, formado en percusión clásica, así como en improvisación (fue alumno de Fred Firth), y programador artístico de la Kulturnhalle de Leipzig. Von Buttlar es miembro de diversos proyectos y formaciones como Ensemble New Babylon, Kommas Ensemble, Improvising Percussion Sextet, Lunochod o el dúo Scylla, junto al violinista Johannes Haase.

Viendo el hiperactivo e iconoclasta currículum que atesoran tres creadores tan inconformistas e inquietos, resulta natural que su unión en Altered Forms Trio de como resultado un disco radical, plagado de cambios de tono, estilo y energía, que pasa de forma elegante de lo vanguardista y lo incisivo a lo experimental en un collage estético y sonoro tan dinámico como fascinante.

 

26 febrero, 2026

Camila Nebbia, Marilyn Crispell and Lesley Mok – A Reflection Distorts over Water – Review

Camila Nebbia, Marilyn Crispell and Lesley Mok – A Reflection Distorts over Water – Review

25

February, 2026

By: Khagan Aslanov

Review from In&OutJazz Magazine. Reflection Distorts over Water (Relative Pitch Records, 2025). Camila Nebbia, tenor saxophone – Marilyn Crispell, piano – Lesley Mok, drums.

From the very first minute of “Driving through Flood Water,” the opener of A Reflection Distorts over Water, the listener is led to enter a trance-like state, where all that is felt is abject beauty and the slightest brush of unease. “Flood Water” presents a prolonged reconciliation of mastery and patience, filled with vivid overtones and elliptical shapes. And just about the only thing you can feel through this induced trance, aside from your own pulse, is that the three players converging on this piece are locked into a single instinctual arc, their reciprocity briefly suspending them in time.

And what players they are!! The trio assembled here all occupy the upper strata of free improvisation – Argentine saxophonist Camila Nebbia and Brooklyn-based percussionist Lesley Mok are both perpetually ascending forces in the avant-garde, known for elastic and highly textural playing styles that favour open scores and extended techniques, respectively. And Marilyn Crispell would hardly need an introduction to anyone even remotely attuned to the experimental realm – the legendary pianist has stood at the forefront of improvised music for over four decades, and her virtuosic and highly incendiary playing has run the gamut of the volatile and dense (during her time as the harmonic lynchpin of the Anthony Braxton Quartet), to the distinctly lyrical embrace of negative spaces she explored in the latter half of her storied career.

A Reflection Distorts over Water, the trio’s debut in this formation, plays out like a series of tone poems, with the mood and playing styles of each piece reflecting its title, or vice versa. True to its name, “There is No Land” feels untethered and lost, a wandering quality that is largely projected through Nebbia’s tenor sax. Heavy on the altissimo, her pinched playing invokes the anxious sensation of facing vast unoccupied space.

On “Suspended Time,” Crispell unleashes a fragmentary matrix of tone clusters that brings to mind the visceral ferocity of Cecil Taylor. Mok splices in some spiky snare-work, and Nebbia alternates between sharp punctuation and painterly drags. The piece is a dizzying display of tension, with the trio varying their rhythms and tempos completely independent of each other, weaving together a strained wire that always feels like it’s about to snap.

On the stifling “A Room is Being Erased,” Nebbia employs a dampening technique, and though you can feel how intensely the saxophone is being played, it reaches you in choked, panicked gusts. This allows Crispell to float her crystalline playing to the forefront. And the gorgeous closer “Streamside” becomes the personification of fluid dynamics, the movement of water reflected in both the playing style of the trio, and the tonal quality achieved.

Despite its relatively curt length, the album packs an intense amount of technical exquisiteness, avant-grit and projected tactility into its runtime. As would be expected with the amount of talent gathered here, A Reflection Distorts over Water is an incredible foray into how both salvaging and oppressive texture can be. And as Mok, Nebbia and Crispell reach for this multitude again and again, with able hands and lungs, everything falls perfectly into place.

February 25th, 2026

AIEnRuta Jazz 2026

AIEnRuta Jazz 2026

 

 

 

AIEnRutaJazz 2026

ESCUCHAR, SOSTENER, CONSTRUIR

El jazz siempre ha necesitado algo más que talento para existir: ha necesitado espacios, escucha y tiempo. En un contexto cultural dominado por la velocidad, la visibilidad inmediata y la lógica del rendimiento, iniciativas como AIEnRUTa-Jazz, impulsadas por AIE, adquieren un valor que va mucho más allá de la simple programación de conciertos. Funcionan como estructuras de sostén: acompañan procesos creativos, generan continuidad y permiten que la música se desarrolle sin quedar reducida al impacto puntual.

El jazz en España atraviesa un momento creativo sólido, diverso y profundamente conectado tanto con la experimentación como con sus propias raíces. Lo que a menudo falta no es calidad, sino contexto: escenarios, circuitos continuados y una mirada cultural capaz de valorar el proceso artístico más allá del resultado inmediato. La apuesta por el matiz, la improvisación y la escucha de la música improvisada choca con frecuencia con modelos que privilegian lo previsible y lo simplificado.

En este marco, la selección de proyectos de AIEnRUTa-Jazz 2026 adquiere un significado que va más allá de la representación puntual. Los elegidos, extraídos de una lista amplísima y diversa de propuestas, dibujan un mapa significativo del estado actual del jazz y la música improvisada en España: un panorama plural, exigente y poco complaciente, donde conviven distintas formas de entender el lenguaje, la tradición y el riesgo.

 

ABE RÁBADE TRÍO

Abe Rábade, es una figura fundamental del jazz español contemporáneo, con una trayectoria marcada por la coherencia, la profundidad formal y el desarrollo de un lenguaje propio. Su extensa discografía puede leerse como un corpus artístico sólido y poco habitual en el contexto peninsular. Al frente de su trío, junto a Pablo Martín Caminero y Bruno Pedroso, trabaja desde una concepción del jazz donde composición e improvisación forman un continuo inseparable. Proyectos como Tempo de Cor (2024), su decimosexto álbum, permiten apreciar con claridad todo el universo creativo de Rábade: desde un neo-bop de articulación precisa hasta claras inflexiones flamencas, potenciadas por la presencia de Caminero, y resonancias de la música tradicional gallega. La riqueza del trío no reside en la moderación del gesto, sino en su capacidad para organizar una gran densidad de materiales dentro de estructuras claras y pensadas. El trío funciona como un sistema de equilibrio dinámico, basado en la escucha y la atención mutua. Forma, tiempo y silencio operan como materiales estructurales. No se trata de un jazz orientado al impacto inmediato, sino a la construcción de un discurso que se despliega y permanece en el tiempo.

 

 

 

ANDRÉS COLL TRÍO

Cosmic Trío de Andrés Coll plantea el jazz como una construcción simbólica más que como un género codificado. La elección de una instrumentación no convencional responde a una voluntad de desestabilizar las jerarquías habituales del formato trío y abrir el campo a nuevas posibilidades narrativas.

Ride to Heaven, segundo disco del proyecto, profundiza en esta línea mediante un discurso que combina elementos rituales, referencias culturales cruzadas y una clara intención evocativa. La música no describe, sugiere; no desarrolla temas, propone estados.

La presencia de Mateusz Smoczyński (violín) y Ramón López (batería) refuerza esta dimensión transfronteriza, situando el proyecto en un espacio donde el jazz dialoga con la música contemporánea y la improvisación europea. A partir de Ride to Heaven, el trío perfila un nuevo territorio sonoro, definido por ellos mismos como Avant-Groove,  en el que libertad, pulso rítmico y densidad expresiva conviven en tensión constante, articulando un movimiento pendular entre lo telúrico y lo cósmico, entre el arraigo y la expansión.

 

PABLO MARTÍN CAMINERO CUARTETO

Pablo Martín Caminero ha construido una de las trayectorias más coherentes en la articulación entre tradición y lenguaje improvisado en el contexto europeo. Su música parte del ritmo como principio estructural, pero lo entiende como un espacio flexible, permeable a memorias culturales diversas.

El cuarteto presentará material de 51, un trabajo que se inscribe de manera natural en una línea desarrollada en discos como Al toque, Flamenco Standards, Confluencias o Al pie del cante. Lejos de la cita o el mestizaje superficial, Caminero propone una reformulación profunda de los materiales, integrada en un discurso compositivo sólido.

En 51, el contrabajo funciona como eje conceptual y no solo sonoro, articulando una música que avanza sin urgencia, pero con una direccionalidad clara. Un jazz entendido como espacio de tránsito, donde la identidad se construye desde el movimiento.

 

ALBERT CIRERA & TRES TAMBORS

Albert Cirera & Tres Tambors trabajan en el límite donde la identidad del lenguaje se vuelve inestable. Su música no se articula desde formas cerradas, sino desde un proceso de negociación constante entre los músicos, donde la improvisación es entendida como una práctica colectiva y no como un espacio de afirmación individual.

Orangina cristaliza más de una década de trabajo conjunto y sitúa al grupo en una tradición europea de improvisación que asume el conflicto como motor creativo. La exploración tímbrica, la fricción rítmica y la tensión entre estructura y disolución formal son elementos centrales de un discurso que rehúye cualquier idea de comodidad.

No se trata de una música que busque continuidad estilística, sino de una práctica que se redefine en cada interpretación. Una propuesta que exige una escucha activa y que se afirma en su condición de presente.

 

JAVIER VERCHER CUARTETO

El trabajo del Javier Vercher Cuarteto se inscribe en una concepción del jazz basada en la continuidad del oficio y en el respeto por la forma como espacio de libertad. Su música no busca la ruptura, sino la profundización en un lenguaje trabajado desde la escritura y la escucha colectiva.

Esta perspectiva se hace evidente en proyectos como Vercher y Arias, donde la relación entre composición e improvisación se plantea desde un equilibrio riguroso. La improvisación se integra en una arquitectura previamente pensada.

Acompañado por Iñigo Ruiz de Gordejuela, Deejay Foster y Marc Miralta, el cuarteto construye un discurso sobrio y articulado, que reivindica la madurez y la precisión como valores creativos en un contexto a menudo dominado por la urgencia expresiva.

 

MARIOLA MEMBRIVES TRÍO

La propuesta de Mariola Membrives se sitúa en un territorio de fricción entre cuerpo, voz y lenguaje. Su trabajo no se inscribe en una lógica de fusión estilística, sino en un proceso de exposición radical donde la voz actúa como materia física y política.

En La Babilonia, este planteamiento alcanza una formulación especialmente contundente. El flamenco, la improvisación y la creación contemporánea no aparecen como referencias, sino como tensiones activas dentro de un mismo espacio sonoro.

El trío opera desde el riesgo y la inestabilidad, entendiendo cada actuación como un acto irrepetible. No es una música destinada a la complacencia, sino a la confrontación con el oyente. En ese gesto, Membrives reivindica el jazz, y la música improvisada, como un espacio de resistencia y verdad.

La selección de AIEnRUTa-Jazz 2026 no propone una imagen única ni cerrada del jazz actual, sino un conjunto de miradas complementarias que comparten una relación consciente con el lenguaje, la forma y el tiempo. Son proyectos que entienden la creación como proceso, que asumen la complejidad sin convertirla en gesto y que apuestan por una escucha activa, tanto dentro como fuera del escenario.

Quizá ahí resida el valor más duradero de programas como este: no solo en lo que muestran, sino en lo que sugieren. En un contexto cultural todavía frágil, estas propuestas recuerdan que el jazz sigue siendo un espacio de pensamiento, de riesgo y de construcción colectiva. Cuidarlo no implica idealizarlo, sino acompañarlo con la atención, el respeto y la continuidad que su propio lenguaje exige.

23 de febrero, 2026

Petros Klampanis Interview – Jazz Círculo – Círculo de Bellas Artes de Madrid

Petros Klampanis Interview – Jazz Círculo – Círculo de Bellas Artes de Madrid

Petros Klampanis

Jazz Círculo
Círculo de Bellas Artes de Madrid
Interview

17

Febrero, 2026

ESCUCHAR LO QUE SUCEDE DEBAJO DE LA SUPERFICIE

Contrabajista, compositor y productor, Petros Klampanis se ha consolidado como una de las voces más personales y reflexivas del jazz contemporáneo europeo. Con una trayectoria marcada por la profundidad sonora, la atención al detalle y una relación orgánica entre composición e improvisación, Klampanis ha construido un lenguaje musical que dialoga con la memoria, el silencio y el espacio.

Su último trabajo, Latent Info, nominado por la Academia Alemana en la categoría de World Music, es un ejemplo claro de esta búsqueda: una música que se revela poco a poco. El próximo 27 de febrero, Klampanis presentará este proyecto en Madrid, en el Círculo de Bellas Artes, dentro del ciclo Jazz Círculo, acompañado por Kristjan Randalu y Ziv Ravitz.

Con motivo de esta cita, In&Out Jazz Magazine conversa con Petros Klampanis sobre el origen de Latent Info, su manera de entender el directo, su vínculo con España y su visión del presente y futuro de su música.

In&Out Jazz Magazine: ¿Cómo surgió Latent Info y qué puede esperar el público en directo en Madrid?

Petros Klampanis: Latent Info nació de la necesidad de trabajar con menos información en la superficie y con más confianza en lo que sucede por debajo. Me interesaba qué ocurre cuando se deja más espacio, cuando las cosas se sugieren en lugar de afirmarse. El material se fue construyendo poco a poco, a través de la escritura, los ensayos y la escucha.

En directo, la música es abierta y reactiva. El público puede esperar una actuación que valora la dinámica, el silencio y la sorpresa. No se trata de reproducir el disco, sino de permitir que la música tome forma en la sala, en tiempo real.

Latent Info es ya tu undécimo álbum, y detrás de él hay un largo recorrido como compositor, intérprete y líder de banda. Desde 2020, además, diriges tu propio sello discográfico, PKmusik, produces a otros músicos y lideras proyectos en distintos formatos. ¿Cómo consigues compaginar todos estos roles? ¿Cuál de ellos ocupa actualmente la mayor parte de tu tiempo y energía? ¿Cómo mantienes el equilibrio entre todos?

No están tan separados como podría parecer. Componer, tocar, producir y llevar un sello parten del mismo lugar: escuchar con atención, tomar decisiones claras y compartir la música. El desafío es principalmente práctico, en términos de tiempo, concentración y energía.

Ahora mismo, la mayor parte de mi energía está centrada en mi propia música y en dar forma a los proyectos para que puedan existir de manera coherente a lo largo del tiempo. PKmusik me permite extender esa forma de pensar a otros artistas, pero intento mantener una escala humana para que no se coma la parte creativa.

Tus dos primeros discos forman parte del catálogo de Inner Circle, el sello dirigido por Greg Osby, una figura clave del jazz contemporáneo. Sabemos que vuestra relación va más allá del ámbito discográfico y que habéis compartido escenario en numerosas ocasiones. ¿Podrías hablarnos de esa conexión y de lo que ha significado trabajar con Greg Osby, tanto a nivel musical como personal?

Mi relación con Greg siempre se ha basado en la confianza y el respeto mutuo. Inner Circle fue un entorno muy importante para mí al principio, porque fomentaba la responsabilidad artística y la independencia. Trabajar con Greg me ayudó a entender el valor de la claridad, de saber por qué haces algo y respaldarlo plenamente.

Para el concierto de Madrid estarás acompañado por un trío muy especial, con Kristjan Randalu al piano y Ziv Ravitz a la batería. ¿Qué te une a ellos y qué tipo de conversación musical se genera dentro de este trío?

Con Kristjan y Ziv compartimos una misma percepción del tiempo, el espacio y la proporción. No nos interesa llenar cada momento, sino dejar que la música respire. La conversación es muy fluida y se basa más en la reacción y la escucha que en roles predeterminados.

También hay un fuerte sentido de confianza, y eso nos permite asumir riesgos sin forzar nada.

A lo largo de los años has construido una relación muy sólida con músicos de España, colaborando con artistas como Viktorija Pilatovic o Antonio Lizana, entre otros. ¿Qué encuentras en la escena musical española que conecta de manera tan directa con tu forma de entender y hacer música? ¿Cómo ves el panorama actual del jazz en España desde tu perspectiva?

Lo que valoro de la escena musical española es el equilibrio entre tradición y apertura. Hay un fuerte sentido de identidad, pero también una gran disposición a experimentar y a difuminar fronteras. Eso conecta mucho con la forma en que yo mismo entiendo la música.

Desde mi punto de vista, es una escena vibrante y diversa, con músicos profundamente conectados con su sonido, pero no limitados por etiquetas.

Latent Info ha sido nominado en la categoría de World Music por los premios de la Academia Alemana. El título sugiere la experiencia de una realidad efímera que existe, pero que no siempre es visible. ¿Qué tipo de material emocional, cultural o sonoro querías sacar a la superficie con este proyecto?

El título hace referencia a cosas que existen pero que no siempre son visibles de inmediato, a nivel emocional, cultural o sonoro, y que aun así dan forma a nuestra realidad. No me interesaba tanto hacer una declaración como crear las condiciones para que ciertos sentimientos o recuerdos pudieran emerger de manera natural.

Tiene que ver con desplazamientos sutiles, movimientos internos y con ese tipo de información que se revela poco a poco, si se le da tiempo.

Nueva York ha sido una ciudad clave en tu trayectoria, y acabas de regresar de un viaje allí. ¿Qué ha significado para ti, tanto a nivel personal como artístico, haber vivido durante tanto tiempo y haber compartido tantas experiencias musicales en Nueva York?

Nueva York ha sido un lugar de aprendizaje intenso y de fricción. Me desafía constantemente, tanto musical como personalmente. Vivir allí moldeó mi forma de escuchar, de trabajar y de relacionarme con otros músicos.

Ahora, aunque no viva allí a tiempo completo, sigue siendo un punto de referencia muy importante. Es una parte esencial de mi música y continúa influyendo en mi trabajo de muchas maneras.

Como comentamos previamente. En 2020 fundaste tu propio sello independiente, PKmusik. ¿Qué te llevó a dar ese paso en ese momento concreto y qué valores buscas proteger y transmitir a través del sello? ¿Qué artistas han publicado su música en PKmusik?

Fundé PKmusik en 2020, en un momento en el que sentí que era importante crear una estructura alineada con mis valores. El objetivo era apoyar música que necesita tiempo, cuidado y contexto, sin la presión de obtener resultados rápidos.

El sello se centra en proyectos impulsados por los propios artistas y en relaciones a largo plazo. El catálogo incluye artistas como Viktorija Pilatovic, Daniel Juarez, Quique Ramirez, Elana Sasson y otros cuyo trabajo respeto profundamente.

Después de Latent Info y de este concierto en Madrid, ¿en qué estás trabajando actualmente y qué podemos esperar de tus próximos pasos artísticos?

Actualmente estoy trabajando en nueva música que continúa algunas de las preguntas abiertas por Latent Info, pero desde otro ángulo. También estoy desarrollando varios proyectos colaborativos, produciendo discos y dedicando tiempo a convertirme en un mejor músico.

Para mí, los próximos pasos tienen menos que ver con la expansión y más con la depuración.

Una vez más, muchas gracias por tu tiempo, tu disponibilidad y tu amabilidad. Es un verdadero placer poder contar contigo y con tu música.

Igualmente, gracias a vosotros

Texto: Pedro Andrade

17 de febrero de 2026

Leo&Leo – Leo Watling & Leo Sidran – Interview

Leo&Leo – Leo Watling & Leo Sidran – Interview

Leo & Leo

Leo Watling & Leo Sidran

Interview

05

Febrero, 2026

Texto: Pedro Andrade

Fotos: Fernando Tribiño

In&OutJazz Magazine Interview

“El arte de la conversación y de los caminos que se cruzan”

Hay encuentros que no responden a una estrategia ni a un calendario, sino a una afinidad silenciosa que se va posando con los años. El proyecto Leo & Leo nace precisamente de ahí: de conversaciones aplazadas, de canciones que esperaban otro cuerpo y de una complicidad que no necesitó grandes declaraciones para convertirse en disco.
Leonor Watling y Leo Sidran, dos artistas con trayectorias profundamente distintas y, a la vez, atravesadas por una misma curiosidad se encuentran en un territorio intermedio donde la canción es diálogo y el proceso importa tanto como el resultado.

Watling, intérprete de sensibilidad quirúrgica y voz reconocible, acostumbrada a habitar la frontera entre la música y otras formas de expresión artística, se sitúa aquí en un lugar distinto: el de la intérprete que se deja atravesar por un cancionero ajeno para hacerlo propio. Sidran, compositor, productor y heredero directo de una tradición jazzística profundamente americana, pero marcada por una relación vital con España, revisita sus propias canciones desde la escucha, la imperfección buscada y el sonido compartido.

Grabado en apenas unos días, con la urgencia y la belleza de lo que no se pule en exceso, el disco, y la conversación que lo rodea, reivindica el valor del intercambio, de la escena, de los espacios que permiten que la música ocurra. No es casual que todo comience y termine en el Café Central, Madrid, lugar simbólico donde las trayectorias se cruzan y donde el jazz, entendido como actitud vital, sigue enseñando que el estilo está en el “entre”.

Esta entrevista es, en sí misma, una prolongación del disco: una conversación sobre el tiempo, la creación, los lugares que desaparecen y la certeza compartida de que nunca es demasiado tarde para aprender, para cambiar de papel o para volver a escuchar.

In&Out Jazz Magazine: A esta entrevista le he puesto título: El arte de la conversación y de los caminos que se cruzan. Surge después de escuchar vuestro disco y también como alusión al primer tema, que es el primer corte del álbum y que me ha parecido clave, incluso filosóficamente, para entender esta confusión fértil entre Leo & Leo.

Haciendo un poco de investigación, entiendo que aquí, en el Café Central, empieza realmente todo. Comentabas Leonor que fue aquí donde conociste a Leo, tocando la batería para Ben Sidran, y que dijiste algo así como: “¿El que toca la batería quién es?”. La pregunta es inevitable: ¿cómo recordáis ese primer encuentro? ¿Cómo fueron aquellas primeras conversaciones? ¿Sentís que ahí se sembró, tras años de maduración, la semilla de este proyecto?

Leonor Watling: Yo creo que no hizo falta tanta maduración. Fue más bien de esas cosas en las que dices: “tenemos que hacer algo”, “sí, sí, ya nos llamaremos”. Luego la vida se mete por medio, a veces llamas, a veces no, y no pasa nada. Durante años, cada vez que Leo venía a Madrid me invitaba a cantar.

Hace unos tres años volvimos a hablar. Leo, estabas girando con The Groovy French Band y tenías un concierto en Vitoria. Me dijo: “¿qué te parece si te vienes?”. Yo estaba entonces cantando con el trío de Javi Peña , Manuel Bagües, Gonzalo Maestre y el propio Javi, con canciones suyas. Dijimos que sí y nos fuimos para allá.

Allí ocurrió algo importante: cantábamos Leo con nosotros y yo con ellos, y de repente apareció claramente la idea de “vamos a hacer algo”. Lo siguiente fue casi una propuesta mía: “¿qué te parece si hacemos Leo Sings Leo Sidran?”, a la manera de esos songbooks. Me gusta mucho Leo como autor, sus discos, cómo suena en directo, y yo estaba en un momento de cierta parálisis creativa. Pensé que quizá ese camino podía ayudarme a arrancar.

Leo Sidran: Es curioso porque, aunque El arte de la conversación podría ser el hilo del proyecto, la verdad es que no hablamos demasiado antes de hacerlo.

Leonor Watling: Fue todo muy orgánico: comidas, amigos comunes, un amigo que siempre le hace una paella a Leo cuando viene y nos invita siempre… Cantábamos allí mismo.

Queríamos hacerlo sin demasiadas expectativas externas. Hacer un disco ya es ambicioso, pero la idea era hacerlo lo más bonito posible, de la forma más económica posible, para poder producirlo nosotros mismos, sin esperar a una discográfica suponía un reto doble. Es una autoproducción, sí.

Leo Sidran: Yo soy muy así. Mi padre autoprodujo todos sus discos durante más de cuarenta años, desde principios de los ochenta, y yo también tengo mucha costumbre de hacer que pasen cosas.

Ahora que lo pienso, algo se pierde, pero también se gana mucho. Sobre todo, se gana que la cosa finalmente se haga (risas). Cuando Leonor me hizo la propuesta fue como: “vale, sé lo que hay que hacer, hagámoslo”, sin hablar demasiado.

In&Out Jazz Magazine: El disco se grabó el año pasado en solo tres días, en Madrid, en el Estudio Uno. No es un EP, es un LP con once temas. Además, al tercer día lo presentasteis en directo. Explicadme un poco esta locura.

Leonor Watling: Sí, al final de la grabación tocamos en el Café Berlín de Madrid. Para ser sinceros, grabamos en tres días pero el cuarto día de grabación hicimos pequeños arreglos y ajustes con Javi Peña, y luego el concierto. Eso sí que fue ambicioso.

Leo Sidran: Yo después volví a Nueva York con las pistas e hice algunas ediciones, pero es increíble pensar que las tomas de voz son las de esos días.

Leonor Watling: En general queríamos que no fuera perfecto. Cuando no tienes todo el tiempo del mundo, hay cosas que quedan un poco despeinadas, pero muy bonitas.

Además, trabajar con la banda de Leo ahorra mucho tiempo: llevan años tocando juntos y eso se nota, hay un empaste natural.

In&Out Jazz Magazine: El disco sorprende también por su producción y por el equilibrio entre secciones rítmicas, vientos y melodías. ¿Cómo fue el proceso creativo y la división de tareas, viviendo además en países distintos?

Leonor Watling: Las composiciones son de Leo, salvo una, que es de Javi Peña con letra mía.

Leo Sidran: La mayoría de canciones pertenecían a mi repertorio y ya estaban grabadas en otros discos. Leonor eligió las que conocía y le apetecía revisitar.

Yo insistí en que hubiera algo original, algo realmente entre los dos. Para mí el reto era buscar otra forma de vestir esas canciones y no repetir lo ya hecho. Leonor me decía que prefería el sonido en directo, más suelto, menos “peinado” que algunas de mis producciones.

Leonor Watling: Al final no es exactamente un songbook, porque cantamos los dos. No es Leo Sings Leo, sino Leo y Leo. Y a mí me interesa mucho reivindicar la figura del autor y del intérprete. Como ocurre con Gershwin o Porter: hay cientos de versiones de temas maravillosos y eso mantiene vivas las canciones. Cada generación vuelve a hacer Hamlet; y no hay ningún problema, es un texto muy bonito que hay que volver a hacer.

In&Out Jazz Magazine: El disco cuenta con colaboraciones como Kevin Johansen, Jorge Drexler o Javi Peña. ¿Cómo surgieron?

Leonor Watling: De forma totalmente orgánica. Son amigos. ¡Algunos no podían decir que no! (risas).

Leo Sidran: Al principio incluso pensamos en no tener invitados, pero las canciones lo pedían. Lo de Kevin lo tenía clarísimo desde el principio: su voz barítona encajaba perfectamente con Wake Up SoSo.

Ligth es una canción que grabé hace más de diez años con un ritmo muy uruguayo, así que era clara la idea de la participación de Jorge. En esta versión él añadió una parte nueva, más americana, casi tipo Bon Iver, y escribió una letra distinta para la versión de este disco.

In&Out Jazz Magazine: Uno de los temas se titula Entre le chien et le loup. ¿Qué fue primero: la frase, la idea o la música?

Leo Sidran: Llevo años tocando con estos chicos, mi banda, somos como hermanos. Una vez, cenando, el bajista me explicó esa expresión francesa: el momento del día en que no sabes si la figura que ves es un perro o un lobo. Me fascinó esa idea del “entre”.

In&Out Jazz Magazine: Además conecta mucho con algo que tú dices sobre el estilo: que está entre lo que quieres sonar y lo que realmente suenas.

Leo Sidran: Exacto. Ahí estás tú. Es muy jazz. El jazz está en reaccionar, no en lo que planeas tocar, sino en cómo reaccionas a lo que pasa.

In&Out Jazz Magazine: Te pido un guiño personal. ¿Le mandarías un mensaje a mi hermano para convencerle de que it’s not too late? Es de tu misma quinta y nunca se ha sacado el carnet de conducir.

Leo Sidran: It’s not too late. Yo sabía conducir antes de tener carnet y luego llega un momento en que te da vergüenza apuntarte. Esa canción la escribí porque Leonor se estaba sacando el carnet justo antes de grabar el disco.

La letra se amplía con: it’s not too late to learn to dance. Ese es el punto. Nunca es tarde. Y si no quieres conducir, no conduzcas, pero tenerlo es maravilloso.

In&Out Jazz Magazine: Siguiendo con esta idea de intercambio, ¿qué influencia ha tenido España en tu música y Estados Unidos en la tuya?

Leonor Watling: En mi caso es más normal, porque creo que en Europa estamos muy colonizados por la cultura norteamericana: Gershwin, Cole Porter, Tom Waits… también a nivel cinematográfico. Es un lenguaje que ayuda mucho y que, si lo entiendes, te cura mucho. Lo más raro es lo de Leo.

Leo Sidran: En mi caso es más extraño, sí. Mi padre insistió en que aprendiera español. Viví en Sevilla, me sumergí en el flamenco y en la canción de autor, descubrí a Jorge Drexler, a Pedro Guerra… Di una vuelta enorme para volver a ser cantautor americano. Durante un tiempo quise ser Kiko Veneno (risas).

In&Out Jazz Magazine: Hablando de la escena musical. Decía tu padre en una entrevista anterior que había tocado aquí en aproximadamente doscientas ocasiones. Esta podría ser una de las últimas entrevistas aquí, en el Café Central. ¿Qué supone para vosotros la pérdida de un sitio tan mítico como este?

Leo Sidran: Es durísimo. Lugares así parecen normales hasta que desaparecen. Siempre he pensado que se puede medir una ciudad por sus clubs de jazz. La escena siempre está ahí, pero este lugar tiene historia.

Es verdad que siempre ha habido cambios. En Nueva York también ocurre, pero la música y la escena siguen ahí. Es triste, sí, pero habrá nuevas posibilidades en las que la escena perviva.

Yo he tocado aquí muchísimas veces. Si juntas todas esas noches, son meses de mi vida en este escenario.

Leonor Watling: Es como talar un árbol antiguo. Habrá otros, pero este no vuelve. Este lugar era muy madrileño, muy vivo.

In&Out Jazz Magazine: Repasamos fechas: Barcelona, Dazz Jazz, Madrid Jazz Festival, Mallorca, Valladolid, París y Londres. ¿Habrá más?

Leo Sidran: Estamos trabajando en ello. Ojalá haya gira en primavera y verano… y si llaman de otros planetas, lo vemos.

In&Out Jazz Magazine: Gracias a los dos por el tiempo y la generosidad.

Leo Sidran: Gracias a vosotros.

Leonor Watling: ¡Qué bonita entrevista, qué gusto! ¡Gracias!

Texto: Pedro Andrade

05 de febrero de 2026

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