Daniel Juárez Interview – Reflexividad (ΠΚmusic)

Daniel Juárez Interview – Reflexividad (ΠΚmusic)

DANIEL JUÁREZ INTERVIEW

Reflexividad (ΠΚmusic)

04

Febrero, 2025

By: José Cabello

Fotos: Arist’s Concession

 

Escuchar el Podcast below!

Prácticamente en vísperas de lo que será su quinto disco publicado, el aclamado compositor Daniel Juárez nos ha concedido un precioso momento. Nos ha citado y acogido como el mejor de los anfitriones para hablarnos de su último trabajo, Reflexividad, que saldrá publicado el próximo 21 de febrero en el sello discográfico ΠΚmusic dirigido por el contrabajista Petros Klampanis.  En la conversación hemos podido disfrutar, profundizar y compartir acerca de múltiples temas que circundan su labor y actividad como compositor, intérprete, improvisador, músico y… persona, a fin de cuentas. Desde el elenco de músicos, pasando por sus influencias, hasta las ideas y conceptos de los que brotan sus composiciones. El diálogo con Dani es siempre un auténtico placer.

¡Esperemos que podáis disfrutarlo!

 

In&OutJazz: ¡Qué placer supremo, tío, otra vez! La verdad es que siempre verte es un regalo. Pero poder hacerlo para la revista, la verdad que creo que es una oportunidad. Vamos, como revista estamos encantados de la vida de poder escucharte, hablar de tu último proyecto y de todo lo que quieras más. Ya sabes que somos unos cuantos que colaboramos para dar voz a todos los artistazos como tú que estáis ahí proponiendo cosas guapas, tío, tanto a nivel nacional como internacional, lo cual es un gusto, ¿no? Nos interesa apoyar lo fresco, tío, el sonido fresco. Y yo creo que tú, ahora mismo en España, reconocido por muchos, y tu último trabajo, creo que es muestra de ello, eres una voz muy especial. O sea que, lo primero, enhorabuena, macho.

Daniel Juárez: Muchas gracias. ¡Cómo me han puesto en un minuto, eh!

Lo primero, eso. Además, para que los que no te conocen todavía te conozcan mejor, adjuntaremos también tus redes y alguna cosa de tu biografía y tal. Sin embargo, en esta ocasión nos interesa saber un poco acerca de tu último trabajo, o sea, de Reflexividad, del disco. Ahora mismo conocemos el título del disco, que es Reflexividad, y el título del single que ha salido, que es La belleza de lo diferente. Solo con esos dos títulos daría para escribir hasta una tesis, tío. Pero en cualquier tema, o sea, en teología, en antropología…etc. En alguna ocasión hemos hablado tú y yo de dónde puede nacer la música, y me interesaría un poco ir en esa dirección. O sea, ¿qué evocan para ti esos conceptos? ¿Por qué hablas de la belleza de lo diferente en el primer tema? ¿Qué tiene que ver? ¿Y por qué ese título? Y luego ya vamos ahondando más en el trabajo. Pero bueno, así, el primer tiro…, a lo conceptual del disco, o, ¿de dónde nace? ¿Qué idea hay detrás? ¿Qué hay en tu mente, en tu corazón, en tu ser?

Sí que es verdad que igual esos títulos, tanto el del disco como el de los temas que he puesto, parecen como melones muy grandes, ¿no? Ostras, esto es un tema que da para, como dices tú, para hablar durante mucho rato. Pero en mi cabeza es más sencillo todo. Realmente el título del disco es Reflexividad porque junta el compendio de composiciones que he compuesto durante el último año. Y digamos que la temática de los temas es muy de sentarme a reflexionar, a escribir sentimientos, pensamientos, opiniones sobre cosas. También mucho gracias a las sesiones de terapia que llevo teniendo un año, que han sido muy enriquecedoras.

¡Qué bueno, tío!  

Recomiendo a todo el mundo que encuentre el momento para ir porque es muy bonito eso. Es una forma muy guay de quererse y conocerse a uno mismo. Entonces eso, todos los títulos hablan de pequeñas cositas sobre las que he ido reflexionando este último año y pico. Y, en fin, pues La belleza de lo diferente, el propio título lo dice, digamos que es un poco esa apertura al miedo que tenemos muchas veces de toparnos con algo que no conocemos, o que de repente nos resulta muy chocante porque es muy diferente a cualquier cosa que podamos conocer. Y esa pequeña cosa la podemos encontrar en muchos aspectos de la vida. Con personas, con cosas, con lugares nuevos…etc.

Totalmente, sí.

Entonces son reflexiones muy mundanas que molan porque seguramente todo el mundo en algún momento en su vida ha pensado en ellas, a su manera y perspectiva, ¿no?

Sí, sí. Ya te digo, yo en cuanto me topé con el título de tu primer single y me puse a escuchar, me pareció apasionante, tío. Porque la diferencia entre personas, por ejemplo, me parece un temazo. Y no solo lo enriquecedor que puede ser cuando hablamos de culturas, hablamos de religiones, sino, tío…, que yo solo no me basto, ¿no? O sea, necesito de lo otro. Y es bello encontrarse con lo otro.

Totalmente.

Pero no es un juicio evidente hoy en día. Y me atrevería a decir que a nivel sociológico, ideológico, es una cosa bastante tergiversada, muy poco llevado al plano natural, visceral, de lo normal, tío, de lo campechano, ¿no? Y, no sé, me…, vamos, me alegró bastante leer ese título y escuchar lo que he escuchado. Que además, ahora decías que son composiciones del último año. O sea, son literalmente todos, temas gestados en el transcurso de un solo año.

Sí, año, año y medio, más o menos, sí, lo que son las ideas como han quedado. Porque sí que es verdad que alguna pequeña cosita era como “esta idea que tengo por aquí, que ni siquiera tiene título, ¿a qué me evoca? O ¿qué me dice? ¿Qué me está llamando cuando escucho esto?”. Que igual hice hace un par de años y ahora es cuando lo he desarrollado y lo he dejado plasmado. Y no solo en papel, sino en el disco, ¿no? Pero sí, vamos, yo diría que el noventa y pico por ciento de los temas…

En un año, tío, o sea, te ha cundido pero bien, macho. ¡Qué cabrón! Y me llama la atención porque, y esto corrígeme, pero podría ser una diferencia…, una bella diferencia jajaja, entre Reflexividad y entre el disco anterior que hiciste, Energía (Live) el del single que sacaste, Spontaneous Sketch. Una diferencia reseñable, el hecho de que ese disco anterior fue gestado con el tiempo y lo tocasteis mucho y mucho y mucho. Y este en cuestión de un año ya lo has grabado. O sea, ¿cómo ha sido el proceso, la composición? ¿Cómo lo has concebido en ese sentido?

Pues, a nivel compositivo, realmente estaba como…, no voy a decir cansado, pero sí como, digamos, aburrido de la idea de intentar hacer cosas muy complejas, ¿no? Que al final es como estar dándole tantas vueltas que acabo adquiriendo una complejidad que no era quizá lo que yo buscaba, ¿no? Aunque luego suena orgánico y sencillo siempre, ¿no? Dependiendo mucho de con quién lo tocas. Pero, quería componer ideas muy sencillitas que luego, a través de la tocata, pudieran extenderse un poco más y darle ahí un poco de forma orgánica y que suene algo potente, pero partiendo de una idea muy facilita. Y al final todos los temas del disco son así. Lo que pasa es que en pocos minutos se lía parda como quien dice…

Se materializa en algo absolutamente vivo, ¿no?

Sí, sí. Y bueno, el proceso de composición fue ese. Quiero hacer cosas sencillas porque a la vez estoy reflexionando sobre cosas que me parecen sencillas pero a la vez profundas, porque si te paras a pensar en…

Total, total.

En un concepto como este que hemos hablado de la belleza, pues puede ser muy extenso, ¿no? Y en cuanto a la búsqueda de los músicos, simplemente un día reuní a Moisés, Naíma y Pablo y dije “voy a probar a hacer una sesión con esta gente a ver qué tal, porque llevo un tiempecito tocando con ellos y me está gustando y tal”. Y desde el primer momento que tocamos el primer tema fue como pfff, joe…

Fuego, ¿no? Porque ¿habíais tocado ya juntos ese cuarteto o eras tú que habías tocado con ellos en diferentes formaciones y proyectos?

Sí, yo había tocado con ellos por separado. Sí que había tocado con Naíma y Pablo en el grupo de Abe Rábade.

Ah, claro.

Y luego con Moisés y Pablo en el grupo del propio Pablo. Pero con los tres en esa formación, no se había dado. Y fue como “mira, qué…”

Y os juntasteis y sucedió, ¿no?

Sucedió la magia jajajaja, sí, sí.

¡Qué guapo, tío, qué guapo! Esto es una cosa que a mí me interesa y estoy muy curioso por saber. En alguna ocasión ya has dicho que incluso te sorprendió que músicos de la talla de Naíma, Moisés y Pablo acudieran a tu llamada, ¿no? Pero, sin embargo, han estado apostando por ti en tantos proyectos también, ¿no? ¿Qué ha supuesto para ti que fueran ellos y no otros? Más allá de lo que acabas de explicar y expresar, que ya habías tocado con ellos y querías probar y les llamaste para hacer la sesión, y pusiste ahí en común algún temilla. Pero, ¿qué supone para ti? ¿Qué aprendes de cada uno de ellos? ¿Qué valoras de cada uno de ellos? ¿Qué crees que incluso aprenden ellos también? De ti o del contexto en el que les has puesto juntos.

Hombre, yo creo que a uno cuando intenta pensar en alguien para tocar su música, le vibra mucho una persona, ¿no? Y el cómo toca una persona, cómo es esa persona a nivel personal, el qué relación estás teniendo últimamente con esa persona, o qué recorrido… Por ejemplo, con Naíma llevamos diez años de amistad. Se dice pronto, ¿no? Yo lo pienso y digo “¡ostras!”

Y es un regalo, claro.

Totalmente. Y no me da para pensar que hacía tanto tiempo. Entonces, claro, cuando ves que esta gente, estos pedazo de artistas, de repente están ilusionados por tocar la música, y tienen muchas ganas, y eso se nota con palabras y con actos, entonces, joder… Totalmente, ha coincidido que a mí me ha vibrado contar con esta gente y a ellos les está molando y les está motivando mucho el proyecto, y eso es maravilloso. Y en cada uno de ellos veo, sobre todo, que son personas que le pueden dar y brindar aspectos muy orgánicos a lo que tocan, por su experiencia, por su creatividad, que la tienen los tres. Y sí que noto una diferencia entre músicos que llevan tocando mucho tiempo, como Moisés, Naíma y Pablo, que le dan enseguida… interpretativamente, ya le están dando algo desde el primer momento. O sea, sí, están leyendo una partitura que les acabas de traer o que les has pasado hace un par de días, pero ya están interpretando la música. No están leyendo “¿a ver por dónde va?”

Sí, sí.

O sea, las equivocaciones que puedan tener, que todas las tenemos…

¡Molan!

Las están aprovechando ya desde el minuto cero.

¡Qué guapo, tío!

Y eso mola, eso es… O sea, aprender de eso, aún yo llevando varios años ya tocando también, es la hostia. O sea, es muy guay.

Es que es un elenco, un señor elenco, tío. Una señora elenco, tío. La verdad es que es interesante lo que decías ahora, porque claro, ante la música de alguien uno podría aproximarla con mucho respeto y como “¿qué quiere? A ver qué quiere Dani, a ver qué tal, a ver qué cual”. Pero el hecho de que, como dices, cada uno de ellos ya desde el principio tenga ese sello, esa identidad y a la vez para por la música, que es la sensación que a uno le genera cuando escucha el single que habéis sacado. Que hay una sinergia de todos juntos para con la música. O sea, que no es tanto gente absolutamente cualificada y con un nivelazo que pueden hacer lo que quieran, o sea, como Messi, como si fuerais Leos Messis. Sino que es gente tan libre y tan sencilla que no tiene el problema de proponer desde el principio, ¿no? Podría ser.

Completamente. De hecho, en alguno de los temas, las estructuras formales o algunas partes o algún que otro detalle melódico o armónico son sugerencias de Pablo, de Moisés, de Naíma… “Ah, mira, ¿por qué no tocamos esta parte así? ¿Por qué no repetimos esta parte que le da un poco de punch, de power al final?” Y eso también mola porque es como que, yo estoy últimamente muy abierto a eso. Estoy trayendo ideas escritas, pero también quiero que la gente sea particípe, un poco hasta cierto punto, de esa construcción de un tema. Y en otros momentos también, pues yo me planto y digo “bueno, mira, Moisés, que este acorde, pues quiero que sea más así porque lo he compuesto yo desde piano y tal”, o “mira, Naíma, en esta parte un poco más la caja…”. Yo que sé, cualquier…

Sí, sí, que te permites evidentemente el lujo de recordar en el contexto que han nacido en ti estas composiciones.

Claro, y ya, más desde el punto de vista de que son sugerencias siempre. No le voy a obligar a nadie a hacer algo.

Claro, claro.

En el fondo, si algo está sonando orgánico, llega un momento en el que…

Mola.

Mola y ya está. Y muchas veces mola también bajarse de la burra en ese sentido, en plan de “tengo que ser más abierto incluso con mi propia música, ¿no?”. Porque estoy teniendo aquí la oportunidad de tocarlo con gente que me va a brindar muy buenas ideas también.

No es fácil, tío, no es fácil. ¿Cuántas sesiones o cómo ha sido el proceso hasta llegar al punto en el que decís “grabamos”? ¿Ha sido…?

O sea, yo cuando terminó la sesión, la primera sesión, les dije…

“¡Grabamos!”

“¡Vamos a grabar, por favor, esto! Traigo el compendio este de temas que tengo y grabamos”. Porque en la primera sesión no había tiempo para tocar todo. Y todo el mundo sacó la agenda enseguida, “estos días”. Y además, como que quedaba un mes o un mes y medio para la grabación, dije… “¡Wow! ¡Qué rápido va a ser todo!”

Tío, o sea…

Esto pasó de mayo a junio del año pasado.

¡Qué gozo, tío!

Sí, sí. Y pues eso, hicimos tres sesioncillas de ensayo y luego en dos días lo dejamos todo grabado.

Pero vamos, dice mucho de tu labor y tu capacidad y portento compositivos. Porque que algo suceda de forma tan ágil es porque ya en su génesis está bien, ¿no? Es un bien, es una cosa que funciona, ¿no? No sé cómo decirte. O sea, que uno reconoce que no hay que darle más vueltas, ¿no? O sea, que…

Claro, al final…

Tú crees que también para el elenco, para estos tres que te han acompañado, que te han apoyado en el proyecto, fue también una cosa inmediata recibir tus temas. No hubo zancadillas, no hubo tropiezos.

Yo creo que sí, que fue una cosa muy bien recibida por su parte y con mucha ilusión. Y enseguida todos dijeron “sí, sí, sí, vamos para adelante con esto”.

¡Qué gozo, tío!

Ahora lo que nos hace falta es tocarlo más en directo, obviamente, y hacer una buena presentación y todo esto. Pero yo creo que fue muy natural todo, muy rápido y muy…

¿Vais a conseguir fechas para presentarlo? Molaría veros a los cuatro.

Yo estoy en ello.

Yo tuvo el gozo de veros en el Central, tocando algunos temillas y tal, cuando hacías diez años de tu primer disco, puede ser. Pero ahí había un poco mezcla, porque estaba Moisés. Entonces ya empezaba a escucharse algo de lo que podía ser tu nuevo disco… Te acompañaban Rodri y Toño, creo, ¿no? Y, vamos, sonaba increíble. Pero, ostras, yo creo que estábamos hambrientos de ver también esta nueva formación.

Sí, sí.

Sin desmerecer todas tus formaciones, porque son todas de una calidad y de una musicalidad preciosas, vamos. Pero con ganas de escuchar este cuarteto en vivo, tío.

Sí, a ver si puede ser. Esta ocasión, que es la que dices tú, que fue en agosto, creo, de este año pasado. Ahí la intención era, pues eso, que estuvieran Naíma y Pablo también, pero no podían, porque imagínate, en verano todo el mundo tiene un montón de trabajo.

Es difícil mes.

Pero bueno, se podrá, se podrá. Y lo único que estoy pensando bien es cómo lo quiero hacer, ¿no? Porque me apetece hacerlo en un sitio que, pues eso, que tenga cosas básicas, como que haya un buen piano, que haya un espacio en el que la gente, no solo nosotros, sino la gente también lo pueda disfrutar mucho auditivamente, una sala con buena acústica, ¿no?

Un Berlín, tío, una Villanos, si lo quieres hacer en Madrid, claro.

Claro, y bueno, y ver, ¿no? Porque a lo mejor, pues está en estos sitios, también está algún teatro, yo qué sé.

Claro.

Ver a ver cómo se puede enfocar.  Estoy en ello, estoy dándole vueltas y, bueno, como todavía tenemos a Febrero, que sale el disco el 21, pues…

¡Qué gozo, tío, qué ganas, qué ganas! Joder, macho, y a nivel musical, ¿dirías que ha habido algún descubrimiento en este viaje tuyo, compositivo? No tanto en el encuentro con los músicos, que evidentemente ahí siempre hay descubrimientos y aprendizajes, sino tuyo, a nivel compositivo, con respecto de tus anteriores trabajos publicados. O sea, ¿ves que ha habido alguna cosa que hayas dicho “wow, esto ha sido un hijo o una hija de este año que he tenido a nivel musical, aparte de los temas en sí mismos? ¿Alguna cuestión? ¿Alguna cuestión musical que hayas dicho…?

Sí, bueno, claro, no sé si tiene tanto que ver… Sí, claro que influye. La propia grabación y la experiencia de la grabación y del disco. Sí que es verdad que a nivel compositivo pienso que, de alguna manera, después de tanto tiempo componiendo…, más o menos, componiendo cosas llevo desde el 2008 o así. Pero ya empiezo a encontrar un camino con el que estoy muy satisfecho. Y en el que no me tengo que romper demasiado la cabeza para expresar una idea que tenga y para encontrar esas ideas e inspirarme. Porque en realidad la inspiración la puedo encontrar en un montón de sitios. Y a nivel general con la música, este año pasado ha sido el año en el que me he dado cuenta de lo enamorado que estoy realmente de la música.

¡Qué guapo!

Que parece un tópico, pero…

No, no, para nada.

Pero, joder…

Y llevando el tiempo que llevas tú, que no es muchísimo, ni tampoco es poco o nada. O sea, es un bagaje ya importante. Y poder volver a decir “estoy enamorado de la música”, creo que es un reclamo para todos, tío.

Sí, sí, porque… Es como un círculo, parece como un círculo, ¿no? Empecé muy enamorado de la música, luego pasas por muchas etapas, seguramente todavía me queden muchas etapas por las que pasar

Claro, claro.

Pero darme cuenta de que la música no es sólo el jazz, ¿no? No es sólo un estilo al que yo me estoy dedicando sobre todo, que tiene unas ramas y unos subgéneros, sino que es mucho más amplia y de la cantidad de estilos musicales de los que puedo aprender y beber y nutrirme como músico. Porque eso es lo importante, o sea, no sólo soy saxofonista y soy músico de jazz. Es mucho más amplio.

¡Qué guapo!

O sea, es una idea con la que he estado muchos años en la cabeza y que creo que me limita bastante.

Claro.

Y ahora de repente, ostras, ¡cómo me mola componer! ¡Cómo me mola hacer arreglos! ¡Cómo me mola escuchar otros estilos musicales! ¡Cómo me mola ir a conciertos de gente y gozar y aprender de eso también! En fin, o ¡cómo me mola compartir lo que sé cuando estoy dando clases en la Creativa!

Claro, sí, sí.

Pues son muchas cosas también, no es sólo…

Interesante. No, no, claro, es toda una vida. Es un todo dedicado a la música, sea lo que sea, ¿no? Que a veces parece un mero término, ¿no? Pero, ostras, claro, es que es tantas cosas. Y última pregunta, tío. Ahora hablabas de lo enamorado de la música que estás, más allá de las tres cosas en las que uno pudiera embarcarse al inicio. ¿De qué te estás nutriendo últimamente a nivel…? A lo mejor me dices “pues de todo, precisamente”. Pero, alguna cosa, puede ser música, puede ser un libro, puede ser… O sea, antes has dicho una cosa que me parece también como para aprender de ello, que es que encuentras inspiración en muchas cosas y sabes cuáles son, lo cual mola mucho, claro. Un conocimiento de uno mismo es clave, ¿no? Pero, sí, o sea, esta nutrición de la cual dices que te estás viendo una y otra vez enamorado de ella ahora, ¿cuáles son sus platos principales? ¿Cuáles son los platos de la casa de la vida de Dani Juárez?

Bueno, siempre, o sea, siempre tengo mis discos de toda la vida que me, que me hacen gozar mucho, pues George Benson…

Toma ya.

O Robert Washington o Nirvana con Nevermind, que lo tengo por ahí. Pero sí que últimamente estaba escuchando mucho City-pop japonés.

Toma ya, tío, toma ya.

Y luego también, haciendo la conexión con George Benson, estaba escuchando los discos de los 90 de Luis Miguel, que tienen unas bases brutales, que parece una tontería, puede molarte o no, Luis Miguel, o sea, estéticamente…, y las letras que muchas veces son muy melosas. Pero, las bases que hay y las producciones que hay ahí, tío, es que, es que me alucinan.

¡Qué guapo!

Sí, sí. Me hace mucha gracia de encontrar esa conexión de “hostia, pero si esto parece George Benson, tío”. Y a nivel de, pues mira tengo un libro ahí justo, que es un topicazo ahora mismo, se ha vuelto muy famoso, pero me lo regalaron para mi cumpleaños el año pasado y me encantó. Es un libro que no es lineal. Se puede leer como un capítulo salteado, son ideas. Y se llama El acto de crear: Una manera de ser, de Rick Rubin.

Me suena mucho.

Sí, es un…, ahora luego lo miramos si quieres. Es súper guay y súper inspirador. Habla de las personas como creadores, naturales, sin, sin necesidad de estarte dedicando a pintar cuadros o a tocar música, o a escribir poesía. Y está muy chulo, es muy inspirador y muy alentador sobre todo.

Qué guapo, tío. Eso, no, no, bien, bien. Tremenda recomendación, la verdad. Habrá que zampárselo, sí, sí. Interesante, tío. Nada, tendremos más ocasiones para hablar, como siempre. Yo creo que nos has dado ya un buen repaso de lo que viene. 21 de febrero, ¿has dicho?

21 de febrero sale.

21 de febrero y te seguiremos la pista, tío. Y todo el mundo que a través de la revista pueda, pueda hacerlo, que lo haga, vamos. Que no pierda el tiempo, tío. Así que nada, mil gracias, tío.

A vosotros.

Un placer máximo.

Igualmente.

¡Grande, Dani, tío!

Febrero 04, 2025

Quique Ramírez Interview – Connected to Earth (ΠΚmusic)

Quique Ramírez Interview – Connected to Earth (ΠΚmusic)

QUIQUE RAMÍREZ INTERVIEW

Connected to Earth (ΠΚmusic)

28

Enero, 2025

By: José Cabello

Fotos: Arist’s Concession

 

Escuchar el Podcast below!

Os dejamos con la entrevista al compositor Quique Ramírez. Un titán de la tierra valenciana que con su experiencia y bagaje acaba de presentar su último disco Connected to Earth con el sello ΠΚmusic del contrabajista Petros Klampanis. Una auténtica obra de arte que reúne a músicos nacionales e internacionales consiguiendo provocar un auténtico viaje en el oyente. En la conversación nos cuenta las ilusiones, imágenes, conceptos y vivencias que se encuentran en la base de la música, así como su relación con los músicos que le acompañan y distintas anécdotas interesantes. Además, comparte reflexiones no poco agudas respecto de cómo escuchar música hoy en día. ¡Esperemos que lo disfrutéis tanto como nosotros!

 

In&OutJazz: Oye, qué placer, qué placer tenerte por aquí, qué placer. He tenido el placer de escucharte en directo alguna vez que has venido por Madrid con tu cuarteto, ¡super cuarteto, tío! Pero ahora tengo el placer de…, tenemos el placer en la revista de escucharte, charlar un poco de ti, de tu música y de tu último trabajo. O sea, que nada, que sepas que desde In&OutJazz te apoyamos a tope. Sabes que somos unos cuantos colaboradores, que apoyamos la música fresca, tío, de gente que estáis haciendo cosas interesantes y la verdad que la oportunidad que me brindaste de charlar un ratito…, vamos, la cogimos al vuelo, ¿sabes? Porque eres un tío super interesante, a nivel musical al menos, que eso es lo que todos podemos percibir. Pero a ver si este diálogo sirve también para conocerte un poquito, tío. Nada, adjuntaremos en la publicación un poco tus redes y alguna entrevista que he visto también por ahí chula que te han hecho donde cuentas un poco de tu trayectoria, de tus primeros pasos como músico y para no centrarnos tanto en toda esa parte. Aunque, bueno, para que la gente lo sepa, eres un tipo con una formación muy amplia, la carrera en el Liceu, luego el máster en Groningen con la estancia en Nueva York… Múltiples maestros, una larga lista enorme, por todos conocidos, la verdad, y luego colaboraciones también increíbles con artistazos y participaciones en festivales a nivel internacional, o sea que… Vamos, un maestro en toda regla que quedará claro, la gente podrá verlo en tus redes y tal. Pero sí que me interesaría mogollón centrar hoy el diálogo en tu último trabajo, en tu último proyecto. Si quieres, por empezar, nos puedes empezar contando, también con libertad, un poco las influencias de las que nace este proyecto, las influencias a nivel musical. Yo escuchándolo lo he escuchado hasta la saciedad, tío, te lo diré, y escucho mucho Louis Cole escucho mucho Nate Wood y Ben Wendel, escucho Ari Hoenig, pero escucho jazz tradicional… Escucho todo, escucho arreglos de repente interesantísimos…, luego iremos al elenco de músicos. Pero para empezar sí que me gustaría que contases un poco las influencias que crees que se citan dentro de ti y que se ven expresadas en tu disco. Ya nos dices.

Bueno, gracias, José. Joder, ¡qué gua! Gracias por tenerme aquí, estoy súper contento. Y bueno, pues yo creo que este disco, en comparación a lo mejor con el primero, creo que es un poco más maduro en cuanto al maridaje de todas las influencias que me han marcado durante el paso del tiempo. Creo que es un poquito…, está ya más asentado en lo que yo creo que más me define como músico. Yo crecí con el rock. Mi padre me regalaba discazos de rock, Led Zeppelin, Deep Purple, todo esto…, yeso se fue haciendo cada vez más grande. Y hace ya como unos cuantos años que es como que…, siempre he escuchado rock, es verdad que puede ser que mientras estaba estudiando y tal lo dejara un poco más de lado porque me metí en otra dirección, pero siempre ha estado presente. Y me he dado cuenta que he vuelto otra vez bastante a mis orígenes. Y me he dado cuenta de que es algo que me continúa flipando. Soy súper fan de Rage Against The Machine por ejemplo. Soy fanático de ese grupo. De Audioslave, Soundgarden, todos estos grupos míticos. Yo creo que esto también se ve un poco reflejado en este disco. La sonoridad, como secciones también de muchos temas… Y luego también pues hay influencias pues de grupos como Kneebody, también me flipa mucho Donny McCaslin…etc.

Efectivamente se palpa la electrónica un poco de lo que de repente hace esta gente y el lenguaje o todos los amalgamas sí, sí..

Sí, también soy muy fan también de este mundo. Y nada, creo que en el primer disco yo diría que sí que la verdad es que había también como composiciones que aproveché de cuando estuve haciendo el máster en Holanda. Más temas nuevos que compuse digamos para cuando hicimos este primer trabajo. Entonces quise aprovechar esos temas digamos más antiguos con los nuevos y bueno es como que estos temas estaban también un poquito más pensados. “Ah quiero hacer un tema…”, por ejemplo había un tema The Microtiming Man que era como inspirado en Mark Giuliana. Entonces sí que tenían como una dirección un poco más específica. En este segundo trabajo no pensé en nada de eso. Simplemente me puse a escribir y dije “esto mola mucho, esto se va a quedar”, sin pensar si se parecía a equis o me influenciaba desde equis. Creo que es lo interesante, ¿no?

No, no, totalmente. De hecho, luego si quieres nos metemos en fricadas para los músicos y las baterías porque hasta de tu postura, que mola mogollón, como super grounded y tal, podríamos estar hablando horas y horas y aprender de ti. Pero ya que estamos en Connected to Earth, que por cierto el título ya en sí mismo es muy provocador, ahora estabas mencionando de dónde puede nacer, no tanto de influencias específicas, ¿tú crees que hay algún propósito o alguna búsqueda detrás de este viaje que se ve narrado en este último disco, Connected to Earth? Ya te digo que el título ya en sí mismo evoca cosas, pero ayúdanos a entender cuáles, ¿no?

Bueno, pues esto la verdad es que surgió bastante de una forma natural. El título del disco, o sea, es un tema, ¿no? Un tema que se llama Connected to Earth que da título al disco. Y este tema fue una cuestión…, me fui a ver a Luis Cole con la Metropole a Ámsterdam. Fui a visitar a un amigo y fui a ver a este concierto porque tocaba también David Binney en ese concierto. Con él tengo algo de amistad, ya colaboró en el primer disco, fue profesor nuestro, bueno, increíble musicazo y un tío de puta madre. Y entonces en uno de esos días que estuve allí de visita tuve un day off, ya que mi amigo tenía trabajo, y me dejó utilizar su estudio. Y nada, ese día estuve como, bueno, tocando un poco allí batería y tenían un piano. Y ese tema y Springtime in Amsterdam realmente surgió como un tema que luego los dividí en dos. Y recuerdo estar tocando, digamos, como este arpegio con el que empieza Connected to Earth y tenía justo delante una ventana con un montón de bambús y había una brisa, ¿no? Y se iban moviendo y estaba tocando eso. Estuve tocando eso durante no sé cuánto rato, ¿no? Y me sentí en ese momento, fue como una sensación de “wow, estoy ahora totalmente conectado con todo, con el todo, tocando esto”. Una cosa súper sencilla, pero la sensación que me causó a mí fue esa. Entonces claro, surgió primero el título del tema, fue como muy natural y luego dije, tal como el resultado de cómo quedó ese tema, dije “wow, el disco se tiene que llamar así”.

¡Qué guapo! O sea, podríamos decir que rinde homenaje un poco a este primer tema, ¿no? Que nace de esta experiencia de conexión ahí contigo mismo también, ¿no? O sea, como dices tú, con todo. Pero, ¡qué imagen, tío, qué imagen, qué bonito, qué bonito! ¿Crees que hay una sucesión de conceptos parecidos a esta imagen y esta experiencia que tú tuviste escribiendo este tema en la idea primigenia con el resto de temas? O sea, ¿crees que hay otros conceptos también que han ido apareciendo en tu cabeza, en tu corazón o en el diálogo con los músicos? O no, ¿eh? O sea, puede ser que no y genial.

Yo creo que, tal como hemos hablado antes, es un compendio también del concepto de la conexión que tuve o que solemos tener muchas veces y que últimamente me cuestiono mucho más la conexión que tenemos con la música, ¿no? Porque como estamos, le dedicamos tantas horas a las redes sociales, a mailing, a contactos, entrevistas, bueno, todo lo que conlleva, y todo lo que no ve la gente te ve tocar en un escenario. A veces creo que perdemos también un poco esa concepción…, como esa conexión con la música, ¿no? Lo que nos hace sentir, estar conectados con eso. Esto por un lado y por otro, el retomar esa conexión con mis influencias, con mis primeras influencias, que realmente son lo que me inició dentro de este mundo, ¿no? Luego decidí irme por el camino del jazz o el jazz contemporáneo o, bueno, u otros géneros o estilos. Y decir “ah, no, no, no, no, como ahora estoy haciendo esto, aquello ya no es bueno o ya no mola o…”, ¡no, no, no! Forma parte de mi persona, y de mi yo como músico. Entonces es como también eso, un poco conectado..., reconectarme otra vez a mí mismo. Decir “tío, yo no tengo por qué contentar a nadie, o sea, si este soy yo, ¿por qué no puedo mezclar esto con lo otro?”

¡Qué valioso, tío! ¡Qué valioso todo lo que estás diciendo! Yo creo que es una lección para todos los músicos y los no músicos también. El abrazar la tradición de la que uno viene, entendida como tu propia historia, al menos en ese sentido. Y luego, interesante lo que comentabas al principio de la conexión con la música, tío. Porque efectivamente creo que aquí todos los que tenemos algo que ver con la música tenemos mucho que aprender y tenemos que reflexionar al respecto. Porque a veces algunos pueden perder la ilusión, o la emoción del niño, del enamoramiento, de cuando uno se enamora de la música. Creo que es bonito, tío. Creo que es interesante lo que dices porque todo aquel que no haya tenido la ocasión de escuchar tu disco, si lo escucha a partir también de estas cosas que dices, seguramente lo escuche desde un punto de partida interesante, tío, muy interesante. Te quería preguntar también…, me siento obligado a preguntarte porque… ¡Menudos musicazos, menudos musicazos, menudo elenco de músicos!

Tengo mucha suerte.

No solo tu cuarteto máximo, que también, por favor, te pido que nos hables un poco de ellos, sino de las súper colaboraciones, tío. Alina Engybarian, Juan Dhas y el cuarteto de cuerda también en precisamente el tema que da nombre al disco. Yo creo que, vamos, a mí ya todos nos interesa saber un poco ¿por qué ellos, por qué estos músicos? ¿Qué es lo que has aprendido de ellos? ¿Qué han aprendido ellos en todo el proceso de grabar tu disco? Si, si te atreves a contarnos un poco y compartir. Y sí, si quieres alguna anécdota también, lo que consideres.

Bueno, yo solo espero que ellos hayan aprendido a no odiarme, porque cuando uno va de sideman, todos los músicos, y bueno, para los que no son músicos, sideman es cuando te contratan, cuando vas a tocar para el proyecto de otra persona. Pero cuando es tu proyecto personal, bueno, es un gran dolor de cabeza porque ya no es solo tener en mente el tocar bien y estar concentrado en la música, son muchas cosas. Si tienes vídeo, si tienes dos personas grabando vídeos, son muchas cuestiones a tener en cuenta. ¿Cuántas tomas vamos a hacer? Pero bueno, los chicos, Dani Juárez al saxo tenor, Diego Hervalejo, piano y teclados, Miquel Álvarez al bajo. Este es mi cuarteto y mi idea era mantener como el mismo cuarteto. Esto yo creo que también es algo que viene un poco influenciado por el rock, tener una banda fija e ir trabajando como banda la sonoridad y también la conexión personal, que es también muy interesante. Y nada, yo para este trabajo creo que lo hemos conseguido. He intentado…, he cambiado un poco la dirección en cuanto a la manera de escribir los temas. En el primer disco, yo creo que también por una cuestión de inseguridad personal, tendí como a escribir mucho. Hice muchos arreglos, para que estuviese todo muy atadito y así, yo también personalmente, sentirme en control de todo. De decir “vale, ahora viene esta parte, ahora todos saben que va...” Y en este disco decidí dejar como más libertad, ya que, bueno, estos chicos, vamos, tengo una suerte… Ya lo he dicho antes, pero tengo una suerte increíble, los admiro enormemente y aparte somos muy amigos y tengo la suerte también de poder decir eso.

¡Toma, tío!

Y nada, para que ellos pudiesen brillar, ¿no? Y creo que se ha conseguido. Y luego las colaboraciones, bueno, pues también mucha suerte. Son conexiones que vas creando a lo largo del paso de los años y a Alina la conocí a partir de Dani, ya que Alina Engybarian colaboró en Neuronal Odd World, si no me equivoco, el disco de Dani Juárez, cuando estuvo él viviendo también en Nueva York. Y a partir de ahí, bueno, pues conectamos por... Bueno, nos conocimos en Nueva York y más tarde alguna vez, pues, chateamos por Instagram, ¿no? Y le propuse el proyecto y, vamos, un amor. Alina se involucró enseguida, o sea que vamos, increíble.

¡Qué guapo, tío!

Una letraza que se clavó. Me pasó las pistas de las voces. Unos stacks de diez voces ahí, que fue como wow. Es una bestia, lo tiene clarísimo. A nivel de producción también es muy buena. Y Juan Dhas, bueno, esta historia es muy curiosa. Hemos creado una gran amistad. Para la gente que no lo sepa, Juan Dhas es un guitarrista increíble de Bogotá, de Colombia. Tiene raíces de la India y es colombiano. Nos conocemos desde hace ya, si no me equivoco, tres años, cuatro… más o menos tres años, tres-cuatro años, por Instagram. No nos hemos conocido nunca en persona, y todo nació por las típicas colaboraciones en la pandemia por Instagram.

Que, por cierto, te felicito, tío. La verdad es que el material que compartes da gusto, tío, da gusto. O sea...

Ostras, muchas gracias, tío, se agradece, en serio. Esto es otro melón, melón de las redes, ¿no?

Total, total.

Pero sí, Juan, todo surgió así, empezamos a colaborar en vídeos, composiciones que estaba creando él, y luego me invitó a colaborar en su nuevo álbum que salió hace unos meses. Increíble también este álbum, con unos músicos brutales. Cabe decir que este disco se grabó todo online, cada músico desde una parte diferente del mundo. Un disco de jazz contemporáneo, con solos, con improvisaciones ahí a tope, grabado online. Tengo que decir que fue un challenge interesante.

Totalmente, totalmente.

Invito también a la gente que escuche este disco de Juan Dhas.

¿Cómo se llama el disco?

Si no me equivoco, creo que lo he pronunciado bien. Es Aether, que es A-E-T-H-E-R. Pero bueno, es increíble el disco este…, con Santiago Bosch también ahí colaborando, que es el teclista que va con Tim Miller, Nate Wood y esta gente…, brutal.

Toma ya.

Y nada, yo había grabado su disco y le dije “Juan, ¿te montas aquí en uno de los temas nuevos del disco?” Y me dijo “¡los que quieras!

Muy guapo.

Y nada, bueno. Pues una suerte increíble.

¿Y qué comentarías rápido del cuarteto de cuerda? Este arreglo, es tuyo ¿verdad?

Oh, ¡wow! Sí, sí, sí. Toda la música es mía, menos Latency. Este es un tema que me regaló mi gran querido Dani Juárez y la letra es de Alina. Pero el resto son composiciones mías. Bueno, también hay que decir que todas las improvisaciones que hay…, esto es de todos.

Claro, claro.

Ya que no hubo ninguna pauta. Esto fue “tú empiezas esta, tú empiezas la otra...” No se habló ni de compases, ni de tonalidad, ni de...

Se escucha claramente un matrimonio perfecto entre composición e improvisación en tus temas, tío, es increíble. Y sobre todo una coherencia que la da vuestra madurez, vuestra profesionalidad, vuestra musicalidad y yo creo que el concepto que debe ser bonito. Y luego, no hay que obviar para nada la amistad que hay entre vosotros. Yo creo que eso también tiñe de un color misterioso y bonito todo el disco. Vamos, yo creo que eso no hay duda.

Sí, te doy toda la razón. Sí, conectamos y nos llevamos muy bien. En cuanto a, también el humor que tenemos entre nosotros, que es muy parecido, las bromas, las conversaciones, a lo mejor más profundas. Nos gusta a los cuatro mucho profundizar sobre muchas cosas. Entonces, bueno, esto a la hora de tocar se refleja muchísimo. Pero, en fin, en cuanto al cuarteto de cuerda, esto surge como una especie de experimento. Yo el tema de Connected to Earth ya lo tenía cerrado, pero el tema de las cuerdas es siempre algo que me ha fascinado y flipado muchísimo. Bandas sonoras…, soy muy fan del Señor de los Anillos, Star Wars, todo esto. Entonces, bueno, es algo que siempre me ha fascinado. Y dije “voy a dedicarle unos días” y no había escrito nunca para cuerdas. Y dije “vamos a ver qué pasa y si veo que me lo puedo sacar de las manos, pues bueno, tiraremos, y si veo que estoy como liándome la manta a la cabeza, pues ya lo dejo para otra ocasión”. Y surgió como... no sé, se fue hilando todo muy natural. Y me emocionó muchísimo. Así que...

Es una pasada.

Nada, terminé escribiendo el cuarteto. Luego contacté con un amigo que me pasó los contactos de estos chicos que forman parte de la orquesta de Alicante, la ADDA. Y nada, los chicos llegaron y repasaron un poco los arreglos, los arcos…etc. Y vamos, son unos pros.

Lo bordaron.

Lo clavaron. Pero vamos, esta gente lee lo que les pongas.

Total, total.

Y vamos, lo que escribí yo son notas largas, eso para ellos es un paseo en barca.

Tío, de verdad que... ¡qué gusto escucharte, Quique, qué gusto escucharte! Yo creo que aprendemos todos de... Me permito decir, por esta breve conversación, que transmites una humildad y una transparencia preciosas, tío. Que creo se palpan en tu música también. Yo te agradezco mucho este ratito juntos porque..., claro, no he perdido el tiempo, lo he escuchado varias veces, antes incluso de que cuadrásemos para la entrevista y después también unas cuantas veces también. Y con esto que nos cuentas, tío, como que... hundo mejor mis raíces en tus raíces que son interesantísimas, ¿no? Y todo lo que hablas, tío, tus influencias, el rock, ahora comentabas bandas sonoras también, ¿no? O sea, se nota una vitalidad supernatural y orgánica en ti y en toda la banda me atrevo a decir. Porque os he visto en vivo y os conozco a los cuatro. Y bueno, las colaboraciones, solo puedo también felicitarles. Juan Dhas ha sido mi gran descubrimiento en tu disco, o sea, que te lo agradezco también. ¡Fíjate todas las cosas que uno aprende! Y es una bestia también, ¿no?

Es increíble, sí, sí, sí.

Felicidades por tus composiciones también, yo creo que tienes todo por delante para seguir ahí a tope y transmitiendo todo lo que transmites, tío, y llegando a la peña, como lo haces, con esa libertad. Que sepas que desde In&OutJazz te apoyamos desde ya, y te seguimos la pista con muchas ganas de ver qué más viene por ahí. Te estaremos siguiendo. Y le pedimos a todo el mundo que vaya a chequearte por ahí, por las redes y que subes cosas súper interesantes y, evidentemente, todos tus trabajos publicados y toda tu calidez y calidad humanas, tío, que da gusto, de verdad. Grande, Quique, tío.

Gracias por tus palabras, José, gracias por tenerme. ¡Qué guay, qué guay, en serio!

Nos veremos, a ver si pronto.

Espero que sí, a ver, voy a intentar, estoy intentando a ver si cierro algo por Madrid. Muy bien. Espero más pronto que tarde, a ver si hay oportunidad.

Ole, ole ahí, ole ahí. Pues nada, hasta entonces, tío, te deseo lo mejor del mundo y seguimos en contacto, macho. Quique, muchas gracias por este ratito.

Muchas gracias, muchas gracias, José. Un abrazo.

Un abrazo.

Chao

Chao, tío.

Enero 28, 2025

Camila Nebbia Interview

Camila Nebbia Interview

CAMILA NEBBIA INTERVIEW

23

Enero, 2025

Texto: Begoña Villalobos

Fotos: Cristina Marx, Juliane Schültz, Aurélie Raidron

Podcast de la entrevista completa + Transcripción de parte de la entrevista a continuación

Desde In&OutJazz hemos tenido el placer de entrevistar a Camila Nebbia, una de las voces de la música improvisada más interesantes de la escena internacional de vanguardia. Camila Nebbia es saxofonista, compositora, improvisadora, artista visual y curadora, nacida en Buenos Aires, radicada en Berlín. La artista multidisciplinaria trabaja en la creación y destrucción de la memoria de archivo, explorando los conceptos de identidad, migración y memoria a través de su trabajo. Ha tocado y grabado con numerosos artistas de la escena internacional como Marilyn Crispell, Michael Formanek, Angélica Sánchez, Randy Peterson, Tom Rainey, Patrick Shiroishi, Vinnie Sperrazza, Katt Hernandez, Kenneth Jimenez, Lesley Mok, Susana Santos Silva, Elsa Bergman, el colectivo Arfi de Lyon, Joanna Mattrey, el regulador Flow de Vincent Dromowski, Kit Downes, Andrew Lisle, John Hughes, entre otros.

 

In&OutJazz: Hola Camila, gracias por la entrevista, es un placer conocerte.

Camila Nebbia: Lo mismo digo, gracias por contactarme.

Yo te conozco ya hace tiempo, ya hace tiempo que te sigo. Por cierto estuve en junio en Madrid con Luis Nacht.

Ay, qué lindo.

Me contó que había sido tu profesor. Estaba muy orgulloso de ti, te admira mucho.

Ay, qué amor, lo amo a Luis, es lo más.

Sí, ¿no?

Sí, sí, sí.

¿Conoces In&OutJazz Magazine?

Sí, cuando me escribiste ya había leído, después me puse a mirar un poco más, es muy interesante.

Claro, es una revista de jazz, somos un equipo de quince. Está enfocada en el jazz vanguardia, noise, free jazz, etc. Estoy en la lista de El Intruso como crítico internacional. Los fundadores viven en Los Ángeles, son argentinos, los conoces, ¿verdad?

Sí, sí, sí, qué bueno que participas en El Intruso.

También In&OutJazz es miembro Europe Jazz Media.

Casualmente hace unos días Alfred Vogel me envió tu disco Eyes to the Sun con Luis Genovese y Alfred. Lo acabo de escuchar. Eres una artista completísima, polifacética total. He visto tus películas, increíbles. La primera pregunta hace referencia a eso. ¿Qué es antes, saxofonista, compositora, improvisadora, artista visual?, ¿Cómo empieza todo?

La verdad que todo empezó con el saxo. Toco el saxo desde muy chiquita, desde los nueve años. Así que esa siempre fue como mi conexión al arte. Aunque siempre en mi casa con mi familia, siempre estaba conectada al arte. Porque mi mamá es artesana, entonces todo lo que es manualidades me encanta. Y cuando me puse a estudiar en el conservatorio, estudié a la par cine. Entonces desarrollé las dos cosas a la misma vez. Si bien había empezado saxo desde mucho más temprano, después hice mucho a la par. Y cuando terminé mis estudios en cine decidí sumergirme 100% en la música, porque era lo que más me llamaba y sabía que de alguna manera iba a encontrar la relación con el cine en algún momento. Entonces se fue dando medio espontáneo, como entró lo otro en mi vida.

¿Cómo llegas como al jazz más improvisado?

Yo creo que fue también parte de descubrirlo, ¿no? Desde muy chica tengo mucho interés por diferentes músicas, como me encanta el punk, me encanta música mucho más abierta. Y creo que cuando descubrí…, o sea, yo ya estaba estudiando jazz, tocando jazz. Y cuando empecé a descubrir el mundo más del free me cautivó. Fue como que medio me atrapó. Y dije “bueno, va por acá, esto es lo que más resuena conmigo”. Tenía sentido con cosas que había escuchado de mi adolescencia. Entonces sentía que tenía que ver conmigo. Y creo que el primer artista que escuché fue Ornette Coleman. Y no me lo olvido jamás. La primera vez que escuché un disco de él fue como “¿qué es esto? Necesito saber más”. Así que así empezó.

Claro, es que eso te atrapa y es difícil volver a atrás. Yo soy una melómana atrapada por el free y es algo intenso…

Totalmente. Sí, sí, por mucho tiempo sostuve muchos mundos a la misma vez, pero siento que después, hace unos años, solté un poco más otros caminos y me empecé a…, o sea, sigo tocando un montón de música escrita relacionada con el jazz, pero con formas más abiertas o, no sé, trato de no ponerle mucho nombre para siempre estar abierta a lo que me den ganas de hacer. Pero bueno, sí, eso que decís, ¿no? Cuando te atrapa, te atrapa algo.

Te atrapa, sí, sí, sí. Hoy he escuchado la serie de discos a dúo,  me ha encantado el dúo con  Angélica Sánchez.

Ah, gracias.

En cuanto a la instrumentación, veo que tienes proyectos en solitario, muchos dúos, otros como Aura con ensemble de cuerdas…etc.  ¿Cómo planteas los proyectos?

Depende de qué es lo que estoy buscando. Con respecto a los proyectos colaborativos, como el de música improvisada. Generalmente es más con la gente que quiero tocar, que me encanta su música, que me motiva mucho. El dúo con Angélica u otros grupos que tengo que son colaborativos. Después cuando escribo música pienso no solamente en las personas con las que quiero tocar, sino en una instrumentación que me gustaría y que me motive o que sea en algo nuevo…, algo nuevo para mí, como un desafío y que sienta que tengo algo para decir con esa instrumentación. Y a partir de eso pienso, bueno, con qué personas me encantaría tocar, me importa muchísimo lo humano. Cuando armé Aura en Buenos Aires, para mí era importantísimo que fuera un grupo humano, buena onda, ¿no? Que haya una buena energía. Y eso fue, sinceramente, la grabación entre toma y toma, nos estábamos riendo, estábamos disfrutando y para mí es muy importante eso, cuando armo un proyecto. Así que es un balance entre esas cosas, ¿no? Y mis discos sola, generalmente pienso más en algún concepto o algunas ideas que quiero transmitir o que quiero desarrollar. Entonces lo hago más que nada para eso. Para, bueno, trabajar en algo, me encanta, focalizarme en algunas ideas y desarrollar o tener algún concepto para expresar a través del disco y… Siempre es un desafío grabar sola o hacer algún proyecto sola. Me encanta eso, me encanta el desafío y hacerlo, ¿no?

En cuanto a la instrumentación, utilizas muchas cuerdas.

Sí, me encanta.

Es increíble, sí. Yo conocí a Biliana Voutchkova en el Festival de Eslovenia.

Ah, esa es increíble.

Increíble, y a Joanna Mattrey también, con el cuarteto de una violonchelista chilena…, Edwards.

Sí, con Joanna he tocado mucho y sigo tocando. Tenemos diferentes proyectos, nos conocimos ya hace varios años. Así que siempre intentando encontrar formas. Porque a veces, ¿viste? No vivimos en el mismo lugar que algunos músicos, entonces hay que encontrar formas. De poder estar en el mismo lugar haciendo música. Y eso es divertido.

Los proyectos que tú haces, ¿responden a una evolución musical tuya o no? ¿O cada uno es independiente?

Puede ser… Yo creo que siempre estamos, como seres humanos estamos siempre cambiando, ¿no? Y estamos…, sí, no sé…, ojalá evolucionando. Así que sin duda siento que cada cosa que hago es diferente de la anterior, pero obviamente hay algún hilo conector que…, como un lenguaje que intento desarrollar personal o conceptos que me gusta seguir profundizando, pero trato de que la música siempre sea diferente para también poder crecer.

¿Cuál es ese hilo conductor o esos conceptos? ¿Cuáles son los patrones recurrentes?

Bueno, muchos conceptos que estuve profundizando o quizás inspirándome con ellos, son: primero, la memoria es algo que tuve muy presente en mis discos, en mi trabajo. También el hecho de haber migrado, eso me afectó bastante en lo que hice. Porque cada lugar donde…, o sea, no es lo mismo para mí vivir en Buenos Aires que vivir acá. Todo mi entorno cambió. Entonces cambia también la forma de hacer música. Creo que mucho…, siempre digo que mucho de lo que me influenció y me sigue influenciando es de donde vengo. Porque ya los ruidos de la ciudad de Buenos Aires me inspiran un montón y me han inspirado, sin saberlo, quizá me di cuenta de eso cuando me fui de ahí y de repente escuchaba otra ciudad y me daba cuenta que mucho del caos que busco en mi música viene también de ahí, del caos, de donde vengo.

Claro, muy interesante, además has vivido en muchísimos sitios. Ahora vives en Berlín, ¿sí?

Ahora vivo en Berlín. Sí, no estoy ahora en Berlín, pero vivo en Berlín. Y, sí, los últimos años viví en muchos lugares, en varias ciudades. Y también estuve un tiempo, como unos seis meses, sin estar en ningún lugar. Como simplemente, viajar y donde sea que tocaba, estaba ahí. Fue bastante interesante. Y ahora tengo…, estoy viviendo en Berlín, pero, bueno, viajo bastante. Trato de estar en movimiento. Me encanta. Aprendo muchísimo de este movimiento.

Claro, porque ¿qué cambio provoca este movimiento? ¿Qué aprendizaje genera en ti?

Yo creo que bastante flexibilidad es una. Y es algo que me encanta siempre trabajar, ¿no? Sí, trabajar en una misma. En no solo nuestra flexibilidad, pero también en nuestras expectativas, en cómo vemos… ¿Viste? Cada sociedad es diferente. Entonces, cada músico que conoces de cada lugar es diferente, y eso me interesa mucho, ¿no? Como la experiencia sociológica de esta música y de estar yendo de lado a lado. Hace poco me pasó que, en un concierto, un tipo que vino a escuchar me preguntó con qué grupo me sentía yo más cómoda tocando, porque cada vez que me veía, me veía con un grupo nuevo. Entonces, él no estaba seguro de si en lo que escuchaba había química o no. Él quería saber, ¿viste? Y yo le dije que a mí realmente me encanta conocer gente nueva. O sea, tengo grupos y me encanta tocar y desarrollar proyectos con grupos estables, pero también disfruto mucho de esta experiencia que es lo desconocido, ¿no? Es como… Sí, es una manera de ver y de sentir la música que es diferente a estas estructuras de tener un lugar estable, un grupo estable. A mí me gusta más estar siempre en movimiento e ir desarrollando con grupos a lo largo del tiempo, pero también tener esta oportunidad de crecer constantemente y de cambiar constantemente.

¡Qué interesante! ¡Qué interesante, Camila! Todo esto de lo desconocido, la apertura a lo nuevo, al cambio…, es un desafío a nivel personal y a nivel musical, ¿no?

Sí, sí, totalmente.

Yo te escucho y te veo y tienes mucho peso. Estoy deseando sacar más tiempo para escucharte más. Escuchar y re-escuchar, porque captas absolutamente toda mi atención. La narrativa que tienes, la estructura dentro del caos…etc. ¿Cómo estructuras todo esto? ¿Cuánto hay de composición y cuánto de improvisación?

Con respecto a esto último, yo creo que cuando escribo música, obviamente depende siempre de qué es lo que estoy escribiendo, pero generalmente me gusta hacer un balance entre las dos cosas, como el material escrito y los momentos de improvisación. Pero me gusta hacerlo de una manera que quizás cuando lo escuchas no sabes exactamente cuándo se terminó lo escrito. Y me encanta también poder escribir para un grupo de improvisadores que sé que van a hacer de la música algo propio. Y me interesa un montón.

¿A qué te refieres? ¿Sería como no saber cuándo acaba la composición y empieza la improvisación?

Como a veces mi forma de componer es, bueno, escribo un montón de cosas, y después digo “bueno, ahora me gustaría que como ensemble trabajemos cierta textura o cierta improvisación, o el material escrito lo destruimos y vamos hacia la improvisación”, o no sé, depende qué es lo que estoy escribiendo. Realmente ahora no sé exactamente cómo describirlo, pero sí trato de que no es que sea algo… Viste que en el jazz es bastante claro cuando se escucha la melodía y que después empieza la improvisación. Y a mí me gusta que quizás sea algo un poco más abierto que eso y que los momentos compositivos aparezcan en diferentes partes, no necesariamente comienzo y final o comienzo e intermedio y final, y sea más algo que esté pensado en esto que acabas de decir, como una narrativa, y pienso más en eso. Trato de pensar, cuando viene la improvisación, por ejemplo, en un ensemble grande, ¿qué es lo que quiero?, ¿qué es lo que me gustaría lograr con el ensemble? Que haya momentos donde estemos todos tocando y que trabajemos como ensemble, eso, por ejemplo, en Aura lo hemos trabajado. Hemos trabajado el cómo existir en grupo tocando nueve personas al mismo tiempo. Y también momentos de dúos, tríos, y cómo se van dando esos cambios naturalmente. Y la verdad que eso es también pura magia del grupo, porque todo eso no está escrito en el papel, ¿viste? Es algo que vamos viendo en el momento, vamos viendo qué cosas surgen. A mí me gusta mucho estar abierta a lo que la gente quiere proponer. No lo quiero determinar todo.

¿Propones un motivo, o cómo lo haces?

No. Proponer lo que puede llegar a pasar después del material compositivo, o cómo vamos a tocar el material compositivo. Me gusta más generar espacios horizontales donde cada persona que integra la banda puede proponer cosas si quiere. Y si no quiere, yo también traigo mis ideas y las hacemos, pero estoy abierta a eso, siempre.

Me imagino que…, o sea, ¿qué papel juega la intuición en todo esto?

Un montón. Un gran papel, porque yo creo que sí, la intuición en la improvisación es todo, pero también lo que va surgiendo en el ensayo. A veces voy con material escrito y digo, bueno, no tengo ni idea cómo lo vamos a resolver, lo veremos ahí en el ensayo, y va surgiendo, ¿viste? Vamos en el momento tomando decisiones, y veo cómo también me llega lo que el resto propone y lo vamos decidiendo en el momento.

¡Claro, qué interesante!

Y a veces que voy escuchando el ensayo, digo “wow, todo esto que ni se me hubiera imaginado, ¡me encanta!” Entonces queda ahí y es parte del arreglo, quizás.

Vale. El último álbum que has grabado La Permanencia de los Ecos con 577 Records, con Joanna Mattrey…, ¿es el último, verdad?

Con un ensemble, sí. Así con un grupo con mi música, sí, es el último disco.

Es una pieza de 34 minutos, ¿no?

Sí.

¿Y eso cómo lo grabáis? ¿Lo grabáis en Nueva York?

Sí, yo había ido a tocar allá gracias a Mutual Mentorship, que es un programa que crearon Jen Shyu y Sara Serpa. Y fui, creo que fui en el 2021… Ahora no me acuerdo si fui en el 2021 o el 2022. Pero, no, 2022, porque creo que por la pandemia no pude ir en el 2021. Y la idea, la proposición, ellas armaron un festival, entonces podía armar una banda y a mí se me ocurrió armar esta banda con este grupo, con Maya Keren, Cecilia López, Lesley Mok y Joanna Mattrey. Y escribí esta composición que es una composición larga, pero que tiene un montón de partes de improvisación y como que la idea para mí era un poco jugar con el material, destruir el material, no necesariamente tocarlo tal cual, ¿no? Como crear algo nuevo con este mapa que había creado. Y después de esa experiencia, en ese viaje no llegamos a grabar porque fui por menos de una semana y no lo logré. Todas estaban bastante complicadas de tiempo. Así que volví por una residencia unos meses más tarde y ahí logré grabarlo. Estaban todas en Nueva York y encajamos y fuimos al estudio y le hicimos así dos tomas. Así que bueno, una de ellas es la toma.

O sea, dos tomas de 34 minutos seguidas, ¡wow! Me encantaría estar en una grabación así hahaha.

Sí, fue divertido, también muy arriesgado ahora que lo pienso. Pero bueno, ellas son todas increíbles y aprendo mucho de estas situaciones porque me surgen después ideas de cómo haber podido preparar la música de otra manera para que sea más sencillo grabar. Pero bueno, vamos aprendiendo en el camino.

Por ejemplo, ¿cómo?

Quizás, dividirlo en secciones hubiera estado interesante para que…, quizás la música hubiera sido más larga, pero a veces, estando en un estudio de repente haces todo de corrido y, no prestas atención a cuánto tiempo fue. Pero bueno, fue muy interesante hacerlo y me encanta el resultado.

Es increíble ese disco. Todo lo que he escuchado es increíble.

Gracias.

Podrías profundizar cómo escribes y cómo improvisas. O sea, ¿qué haces? ¿Deconstruyes una idea? ¿Técnicamente cómo haces?

Mi forma de componer y de improvisar creo que son bastante diferentes, aunque tienen mucha relación quizás, respecto a que busco muchas sonoridades que van por el lado de lo atonal quizás. Y eso sería como la conexión entre mis mundos ahí. Pero la verdad que cuando improviso siempre estoy tratando de escuchar. Incluso cuando estoy tocando sola, ¿no? Como escuchar el espacio, sentir el instrumento en el espacio y crear desde ahí. Hay veces que conecto mucho con la idea de destruir el sonido y es algo que también conecto mucho entre todas mis formas de creación, como en el cine o cuando compongo. Y me gusta mucho también profundizar en eso. Como, ¿cuál es el límite del sonido? ¿Hacia dónde y qué puedo jugar con el sonido para que sea como diferente, o para lograr diferentes estados? También siento que viene mucho de algo interno, como de desarrollar y de experimentar diferentes estados al tocar. No digo estados mentales, digo estados físicos de qué pasa si soplo demasiado fuerte, cómo me siento y qué hace mi cuerpo cuando pasa eso. Conectar con esas pequeñas cosas que vas sintiendo con el cuerpo, es otra conexión con el instrumento. Y trato de ir por ahí explorando cuando toco sola. También hay muchos recursos técnicos que trato de implementar o que desarrollo. Entonces después, cuando estoy practicando, los uso, pero bueno, cuando estoy improvisando realmente trato de olvidarme de todo y simplemente como estar escuchando y estar viendo hacia dónde me lleva la música.

Hablemos de tus referencias estilísticas. ¿Cómo defines tu música? ¿Free jazz, libre improvisación o qué? ¿Cómo?

La verdad que no, o sea, no le pongo mucha…, no pienso muchas palabras para definir mi música, porque eso que te decía, me gusta estar abierta a lo que quiera llegar a ser mañana u hoy, que puede llegar a no ir con esas etiquetas. Pero bueno, siempre, para mí está siempre bien si la gente quiere ponerle etiquetas, porque entiendo que es más fácil algunas cosas. Pero bueno, sí, en general, sí, creo que lo que hago más es música improvisada, también música escrita, que puede ir más por, no sé si llamarlo jazz, la verdad, pero, o música nueva. También a veces música electroacústica, a veces estoy ahí por el mundo de lo electroacústico, y así que ando un poco ahí abierta.

Claro, entiendo. Hace dos o tres meses me invitaron a la muestra de jazz de Netherlands, InJazz . Escuché un grupo con la teclista  Warelis, he visto que tú has trabajado con ella.

Ah, Marta, sí, qué linda, me encanta Marta.

Sí, sí, sí, o sea que estás experimentando con lo electroacústico, ¿no?

Sí, la verdad que me interesa un montón, y aparte siento que Berlín es una ciudad que te inspira mucho a eso, a sumergirte en eso, pero bueno, también lleva muchísimo tiempo, así que voy como puedo.

Sí, porque además he visto que la lista de festivales que tienes cada mes es brutal. La lista de viajes y de actuaciones es enorme.

Sí, estoy feliz, la verdad, me muevo bastante.

He visto que, bueno, que has tocado con todo el mundo que está la línea de la música improvisada.

Sí, un poco, sí.

Con Formanek que además vive en Lisboa, también con Devin Gray.

Ah, Devin Gray, sí, sí, sí, él vive en Berlín también.

Eso es. Ya para acabar, en cuanto a sellos discográficos, ¿Cómo decides? ¿Cuál es la decisión de grabar con un sello o con otro? ¿Cómo organizas eso?

La verdad que es un desafío siempre lo de los sellos discográficos porque tiene su propio tiempo, su demora hasta en recibir los mails, entonces es un, lleva un tiempo decidir. Pero los últimos años estuve mucho en contacto con, Kevin de Relative Pitch Records, la verdad que él ha sido un gran apoyo para mí, así que estoy eternamente agradecida con él, y ya saqué dos discos con él, mis discos sola. El último y mi disco con Angélica Sánchez fue por ahí. Así que muy agradecida, la verdad. Pero bueno, siempre con respecto a los sellos, es un poco ir viendo cada proyecto, a dónde se puede enviar y ver si hay alguna respuesta positiva.

Bueno, pues muy bien. ¿Y cuándo vas a venir a España?

Ay, me encantaría. No sé, por ahora no tengo planes para allá, lamentablemente.

A ver si puedo ir yo a verte. Tengo previsto en algún momento ir a Berlín al festival de jazz, a ver si coincidimos, que seguro.

Está el Festival de Berlín en noviembre, no sé si vas a venir.

Ahí voy a tocar con un trío, con Kit Downes y Andrew Lisle. Pero bueno, si llego a ir a España, te aviso.

Claro, claro, claro, por favor.

Sí. ¿Y en dónde vivís? ¿En España, en Barcelona?

Madrid.

Fui una vez a Madrid, me encanta. Me hace recordar a Buenos Aires.

Claro, sí. Pues esperemos que vengas en breve.

Sí, me encantaría.

Genial, pues vamos hablando, ha sido un absoluto placer.

Genial, muchas gracias.

Gracias a ti por la entrevista, y espero verte pronto, en 2025 en directo. Con muchas ganas. De momento te voy siguiendo en grabado.

Hablamos pronto.

Un besazo, chao.

Chao!

By: Begoña Villalobos

Enero 23, 2025

Roberto Nieva Interview – JazzEñe Festival 2024

Roberto Nieva Interview – JazzEñe Festival 2024

ROBERTO NIEVA INTERVIEW

JazzEñe Festival 2024

21

Enero, 2025

Texto y entrevista: Begoña Villalobos

Fotos: José Luis Luna Rocafort

Roberto Nieva es saxofonista alto y compositor español. Desde In&OutJazz hemos tenido la suerte de poder entrevistarlo en JazzEñe 2024 (Jazzaldia) Donosti, programa propio de la SGAE. Nieva es un instrumentista muy potente, un ‘blower’ con todos los fuegos del bebop y composiciones contemporáneas.

 

In&OutJazz: Hola Roberto, es un placer encontrarnos en Donosti, en el Festival de JazzEñe. Gracias por la entrevista. Quiero hacerte tres preguntas, la primera es sobre tu experiencia y repercusión que ha tenido para ti, artísticamente, el último álbum: Empirical Sound (Underpool, 2024). Otra pregunta sobre tu opinión y experiencia en el festival JazzEñe aquí en Jazzaldia. La última pregunta es específica sobre tu disco, a nivel de composiciones, música.

Roberto Nieva: Gracias Begoña, un placer para mí también. Pues respondiendo a la primera pregunta, en cuanto a qué ha supuesto mi estancia durante el año que estuve haciendo la residencia artística del Focus Year, pues te puedo decir que en un gran porcentaje el resultado ha sido el disco. Porque la idea conceptual de este disco, ya enlazando las dos preguntas, es un poco, bueno…, en su totalidad, es plasmar la música a través de las experiencias y viajes, encuentros y personas que he conocido. En cuanto a, cómo puede transformar y moldear a una persona el conocimiento al vivir esas experiencias. Entonces, está claro que tiene una relación directa, causa-efecto. O sea, para mí fue muy importante, fue muy trascendente, fue algo que era inimaginable, impensable, poder compartir y trabajar codo con codo con músicos tan reconocidos como Miguel Zenón, Kris Davis, Sullivan Fortner, Larry Grenadier, cada uno de los coaches que han formado parte del año en el que yo estuve allí. Aparte de eso, los compañeros con los que compartí ese año en el Ensemble, como Thiago, que finalmente, pues también es fruto de eso, ¿no?, que haya grabado en mi disco es porque nos conocimos allí. Entonces la trascendencia que ha tenido para mí ha sido muy grande. Como te decía, no es en su totalidad el resultado del disco, pero sí tiene un porcentaje muy grande en cuanto a mucho conocimiento que adquirí y sobre todo eso, tuve la suerte de viajar, de tocar y de compartir con mucha gente que, como te decía, era impensable para mí.

¿Grabas el disco en Basel?

No, grabamos el disco en Madrid.

Las composiciones, esa era la segunda pregunta, ¿no?

Sí. Eso es. El concepto compositivo.

Sí. Está basado un poco en dos vertientes, una de ellas siempre está fundamentada, las canciones tienen un fundamento y un sostén bastante sólido. Bien sea por una profunda investigación compositiva de algunas técnicas o bien por fruto de una inspiración o fruto del momento de la creatividad. Pero siempre está muy balanceado, cuando hay mucho de lo uno hay que también poner un poco de lo otro, o sea, siempre está balanceado, lo que está siempre es fundamentado en algo. Tiene una razón de ser, tiene una justificación. Entonces, eso también es que va todo muy relacionado, muchas de las cosas que aprendí, que tuve la suerte de tomar clases con Mark Turner, con Miguel Zenón, me dieron mucho desarrollo para poder aplicarlo a la composición, con Kurt también. Entonces, no es, como te decía, en su totalidad, el disco por esta residencia, pero tiene un porcentaje muy grande de en cuanto a lo que a supuesto al final, la trascendencia que ha tenido para mí este tiempo, vaya. Y la última pregunta era sobre el Focus, sobre la composición…

Y sobre Jazzeñe.

Eso es. Bueno, como he dicho en el concierto, para mí y creo que para todos los proyectos que se presentan en este ciclo, es un impulso tremendo. Al menos así lo veo. Te pone en el mapa. Es uno de los festivales más importantes a nivel nacional de este país, y aparte sirve como un impulso ya que, recuerdo que este fue el primer concierto que yo agendé. Alrededor de este concierto monté una gira que ha sido mucho más fácil teniendo como cartel el festival. Entonces, obviamente que eso, ha sido un impulso tremendo para proyectos como el mío. Para proyectos como el mío y como los del resto de compañeros supone una ayuda muy importante la verdad. Y esperemos que también, a los programadores que vienen de los diferentes festivales europeos les guste las propuestas. Que creo que España debería exportar un poco más de jazz del que exporta. Hay proyectos de gran calidad y músicos de un nivel increíble. Entonces, creo que se merece un poco más de presencia por parte de algunos festivales, no solo a nivel nacional, sino también a nivel europeo.

¿Por qué accedes al programa Focus Year en Basel?

Ese programa tiene un proceso de selección en el cual tú aplicas y presentas los documentos que te requieren. Tienes que pasar una preadmisión, por así decir, y después realizas una audición allí de manera presencial, donde algunos de los miembros del jurado son los coaches que van a estar el año próximo. Recuerdo que en mi tribunal estaba Lionel Louke, Guillermo Klein, Wolfgang Muthspiel y Jorge Rossi. Entonces, una vez que pasas el primer corte, realizas estas audiciones. Son 25 músicos los que quedan en las últimas audiciones y finalmente escogen a 8 o 9 para conformar el ensemble. Músicos de todo el mundo. De Estados Unidos, de Brasil como Thiago, de España también estaba Fernando Brox, súper flautista. Entonces es un ensemble internacional. Que eso, tiene que pasar un proceso de selección donde el tribunal valora un poco tu capacidad no solo interpretativa y musical sino también compositiva, para poder desarrollar esas composiciones que vas a escribir para el ensemble.

Vale, ¿es una residencia para componer?

Es una residencia artística no exclusivamente para componer, pero sí que tiene como meta principal la grabación de un disco por parte de un ensemble. El cometido del ensemble principalmente es que durante una semana ensayes con un determinado coach y el jueves de esa misma semana hagas un concierto con él. Este es el mecanismo de funcionamiento del ensemble y después tienes una semana libre. Esto es así durante todo el año. Después nosotros tuvimos la suerte de viajar a Holanda, estuvimos diez días, estuvimos en el Global Jazz Institute en Boston y después conectamos tres días en Nueva York. Aparte hicimos un tour ese mismo año por Austria, Francia y España. Y bueno, como todo se relaciona, todo eso, ha moldeado mi persona, ha moldeado mi conocimiento para después transformarlo en música, claro.

¿Es tu segundo disco?

Sí, este es el segundo disco. Sale con Underpool, que es un sello de Barcelona.

Ah, claro, sí, sí, sí, lo conozco.

Y bueno, es como que se cierra el círculo. Todo lo que ha llevado durante los dos últimos años está todo muy relacionado con lo que he plasmado en las canciones. Sí, sí, obviamente. No sé, ¿qué más?

¿Quién soporta el coste de la residencia en Basilea? ¿Es público, o es privado?

Claro, en concreto el programa tiene un fuerte apoyo económico por parte de Levedo, que es una institución de allí, que soporta todo ese proyecto, ¿no? Es como la joya de la corona del Jazz Campus, este proyecto de… esta residencia de Focus Year. Sí, sí, sí, sí.

Basilea, súper potente.

Sí, sí, sí, sí.

Vale. ¿Algo más sobre tu disco?

Bueno, creo que he explicado bastante eso. La idea conceptual, sobre todo, es eso, de cómo las experiencias, los viajes, los encuentros, las personas…

Y a nivel musical, a nivel compositivo, ¿cómo…?

Respecto, si comparamos el primer disco con este, creo que hay una evolución, bajo mi punto de vista, sobre todo, a nivel compositivo, y hay un enfoque bastante, bastante…

¿Contemporáneo o de vanguardia?

Sí, enfoque contemporáneo, de vanguardia, y además bastante, bastante centrado, ya. Es como que he encontrado un poco, realmente, mi camino en cuanto a lo que quiero escribir y lo que quiero tocar, sí. Pero es lo que te decía, que todo está relacionado porque sin los años, sin el año previo en Basel…

Bueno, y el bagaje anterior…

Y el bagaje anterior, también, claro, todo, todo. Pero es como que eso moldea, moldea al músico, moldea a las personas. En todos los ámbitos, creo que las personas, eso, cambian y se moldean respecto de las experiencias que viven y de lo que les marcan y de las influencias.

¿Y a partir de ahora? ¿Qué proyectos tienes este año?

Ahora estoy en plena vorágine de conciertos con este proyecto, obviamente, y vendrán más en noviembre y vendrán más en el primer trimestre de 2025. Entonces, por el momento…, me voy a quedar un rato aquí y después ya a otra cosa. Porque sí que es cierto que es mucho trabajo y mucho tiempo el que inviertes para luego, en muchos de los casos, sacar poco rédito en cuanto a mostrar el trabajo que has hecho, ¿no? Entonces, otra cosa más que se enlaza, el impulso que da JazzEñe a este tipo de situaciones y de proyectos es de agradecer porque es que te ponen el mapa y es como que te da así un empujoncito.

Sí, sí, sí.

Es necesario.

Finalista en JazzEñe

Sí, bueno, llámalo como quieras, pero es un impulso, te empuja un poquito y te anima, ¿sabes? Viene bien, vaya, sí, sí.

Vale, muchas gracias Roberto.

Enero 21, 2025

Joana Sá – A Body as Listening (Clean Feed)

Joana Sá – A Body as Listening (Clean Feed)

JOANA SÁ

A Body as Listening (Clean Feed)

28

Diciembe, 2024

El retorno en solitario de la consagrada pianista portuguesa Joana Sá ha tardado once años en llegar (desde el ya lejano Elogio da Desordem, de 2013), y no sólo cierra una trilogía comenzada con Through this Looking Glass (2010); sino que se trata, además, del proyecto más ambicioso y personal dentro de la extensísima y polifacética carrera de la siempre sorprendente creadora lusa.

Artista escurridiza e inquieta donde las haya, Joana Sá lleva ya muchos años transitando terrenos creativos alejados de lo convencional, con espíritu multidisciplinar y embarcada en una búsqueda continua de interacciones entre disciplinas estéticas que abarcan la experimentación audiovisual y la sinergia entre diferentes artistas del terreno del arte contemporáneo y la música de vanguardia. Pianista de formación, el trabajo de Joana Sà se desarrolla en el plano de las ideas y los conceptos; su búsqueda le lleva a investigar las texturas, los ambientes abstractos y las reacciones sensoriales al sonido, más allá de conceptos como forma o armonía. Redoblando ese componente intelectual y teórico tan presente en su trabajo, el nuevo disco de la portuguesa es una parte (la musical) de un proyecto fragmentado y amplio compuesto por diferentes elementos independientes pero relacionados, que incluyen un libro, una instalación virtual y diversas performances de lectura. En palabras de Joana Sá, su nuevo trabajo es una “cartografía resonante de (in)materialidades musicales”, y es de suponer que para abarcar el pleno significado y la intención final de un proyecto así de ambicioso habría que sumergirse en las diferentes dimensiones multidisciplinares que lo forman, pero aquí vamos a centrarnos en su dimensión musical; un disco que lleva por título A Body as Listening, publicado (como no) por el incombustible sello Clean Feed.

A Body as Listening es un trabajo que sumerge al oyente en un mar de quietud y calma, abstracto en todo momento y formado por composiciones que parecen suspendidas en el tiempo, huyendo de estructuras concretas y centradas en una búsqueda constante de lo sensorial.

A Body as Listening suena fantasmal, lejano de lo cerebral y teñido en todo momento por una sensación de libertad y de improvisación libre por terrenos creativos donde las resonancias, las vibraciones y las ambientaciones feéricas toman el protagonismo. No hay elementos disruptivos ni cambios de rumbo a lo largo de los 35 minutos de duración de A Body as Listening; Joana Sá está dotada de una habilidad sutil y precisa para que su música avance de forma orgánica y natural, como una neblina llena de misterio cuya densidad se construye con un número mínimo de elementos, y esa es una de las características más interesantes y envolventes del disco. El vacío, los silencios y el sonido limpio de un piano cristalino de carácter clásico y minimalista conviven con un uso sutil e inteligente de elementos electrónicos centrados en la creación de texturas. En un juego delicado de tensiones continuas, el carácter casi industrial y paisajístico de los ambientes oscuros y extraños creados a partir de la manipulación del sonido se contraponen con la belleza frágil y emocional del piano de la portuguesa, otorgando al disco un matiz experimental que podría llegar a emparentarlo con los ejercicios de investigación ambient de Loscil o incluso a los míticos Disintegration Loops de William Basinski.

La reverberación, la superposición sutil de texturas, el uso puntual de voces de fondo con aires pesadillescos y la elegancia constante del piano convierten este trabajo de Joana Sá en un viaje tan extraño como adictivo, que resulta más enriquecedor con cada nueva escucha. No es música para cualquier momento, y requiere de un estado de ánimo y una predisposición especial por parte del oyente para ser disfrutada de forma profunda, pero desde luego es un ejercicio que vale la pena experimentar.

Texto: Ricky Lavado

Diciembre 28, 2024

Luís Vicente Trio – Come Down Here (Clean Feed)

Luís Vicente Trio – Come Down Here (Clean Feed)

LUÍS VICENTE TRIO

Come Down Here (Clean Feed)

27

Diciembre, 2024

Three years after Chanting In The Name Of, trumpeter Luís Vicente’s trio, featuring Gonçalo Almeida and Pedro Melo Alves, returns with the superb Come Down Here, once again released under the Clean Feed label.

By: António Branco jazz.pt

Titling the result of creative work is rarely free of challenges. Some titles are solemn, verbose, cryptic, even pretentious; others are straightforward and unassuming, referencing a special moment, a time, or a place, sometimes bordering on the ineffable. Trumpeter, composer, and improviser Luís Vicente hit the mark with the name of his latest album, freshly released on Clean Feed: Come Down Here. It’s the second release from a stellar trio that joins him with bassist Gonçalo Almeida and drummer Pedro Melo Alves. We’ve long known that communication and dialogue—with others, oneself, and the surroundings, a crucial element in musical discourse—are central to Vicente’s approach, developed expansively across multiple contexts and instrumental configurations. This “come here” carries significant weight.

“We could say it refers to the ‘vibe’ of the room, the moment we’re playing and feel a presence of something or someone conveying a memory, a feeling, ideally a good one,” Luís Vicente explains to jazz.pt. “It’s as if we’re taken by something that gives us an emotion and guides part of the process.”

Hyperactive both nationally and, especially, internationally, and embracing creative freedom, Luís Vicente occupies a front-row seat in the realm of adventurous jazz and its related improvised music. Beyond leading this trio and a quartet, he’s part of formations like Chamber 4, Frame Trio, Clocks and Clouds, Deux Maisons, Twenty One 4tet, In Layers, and Fail Better!; a quartet with John Dikeman, William Parker, and Hamid Drake (Goes Without Saying, But It’s Got to Be Said is a must-listen); trios with Seppe Gebruers and Onno Govaert or Olie Brice and Mark Sanders; and duos with Vasco Trilla, Marcelo dos Reis (the album (Un)Prepared Pieces for Guitar and Trumpet is worth revisiting), and Jari Marjamaki. Come Down Here arrives at a time when the trio’s other members, Almeida and Melo Alves, also have new releases, both under the Clean Feed label. Almeida’s States of Restraint was recorded in a trio with trumpeter Susana Santos Silva and percussionist Gustavo Costa, while Melo Alves’s Conundrum Vol. 1 is a compilation of duo recordings from a concert series of the same name.

“There’s a genuine, unique spirit within the group, built on trust and friendship that has grown over time,” says Vicente. “Communication flows naturally, and there’s a clear sense of synergy where each other’s movements are anticipated. This depth of creation is something that can only emerge when you’re working with certain individuals, allowing things to unfold and reach extraordinary, even magical, moments.”

Three years after the trio’s debut album Chanting In The Name Of, the new Come Down Here builds on composed and structured ideas drawn from a vast vocabulary amassed through years of experience and refinement. “We’re all improvisers and composers,” Vicente emphasizes. “The compositions are very specific but at the same time extremely open—they’re never played the same way, as it all depends on the day, location, mood, and how we interact with the written material.” This approach, revealing both individual and collective aesthetic growth, maintains the organic, free, and elastic character of their shared musical language. The result is open, pure music, fueled by shared ideas and values without the need for additional elements. A foundational motif is developed in various directions, thanks to the exceptional talent of the three musicians. While Come Down Here retains the style, dynamics, and phrasing of its predecessor, it moves forward. “The idea was for each of us to express ourselves without preconceptions, fully leveraging our abilities and showcasing our individuality, reaching a sonic state where the music itself takes on a central role—a drive where we are merely a conduit connecting to the universe,” Vicente explains. After introducing the composition to his bandmates, the trio develops the potential of each piece, “always keeping the approach open, allowing the music itself to suggest directions and new ways of engaging with its content.”

The album’s title track, which opens the record, begins with a trumpet motif that sparks a vibrant interplay between the three musicians, pushing energy levels to their peak (Melo Alves delivers a remarkable solo here). Hope II then cools the intensity, introducing a chamber-like atmosphere, with Vicente bringing a serene solemnity; Almeida employs the bow, and Melo Alves adds delicate nuances, creating a more abstract piece that explores contrasts reminiscent of certain contemporary classical music styles. A standout track is their rendition of an Afro-Brazilian song by an unknown composer, traditionally played in capoeira circles or Candomblé ceremonies: Mandei Caiar o Meu Sobrado (“I Had My Loft Whitewashed”). This song carries profound gravity (its sounds evoke a dense forest), with the trumpet delivering a clear, hymn-like melody around which the bass and drums orbit. The interaction builds to a climax, culminating in an intense solo by Almeida, complemented by intricate percussion. The double bass briefly returns to the bow to end the piece with an air of mystery.

As the title suggests, Why No Is No is focused and assertive (Vicente describes it as “a manifesto of nonconformity, questioning, non-acceptance, and refusal”), amplifying the intensity of the trio’s interactions with call-and-response exchanges, stimuli, and counter-stimuli. Its whirlwind ending is thought-provoking. The bass sets the tone at the start of Nascente, joined by the trumpet—here in a more textural mode, using extended techniques—and drums that enrich the soundscape. This collective improvisation seems to reflect the flow of a river, tranquil at times, turbulent at others. Closing the album, Penumbra, the longest track and one of its highlights, is a sonic gem richly detailed, demanding repeated listens to fully appreciate its depth. Here, Vicente (also using the mbira) masterfully alternates between melodic ideas and abstract explorations, occasionally performing unaccompanied. Almeida and Melo Alves add density, culminating in another remarkable bass solo that drives the piece to its climax.

At once complex and familiar, Come Down Here is an album that comforts and beckons—a special place to revisit time and time again.

By: António Branco

Diciembre 27, 2024

Pin It on Pinterest